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Prácticas tendientes a moldear o transformar el cuerpo

9. EXPERIENCIA CORPORAL: SIGNIFICADOS Y PRÁCTICAS

9.4. El Cuerpo en Control: Las Prácticas Corporales Disciplinarias

9.4.2. Las Prácticas Corporales: Modificación y Transformación del Peso, la

9.4.2.2. Prácticas tendientes a moldear o transformar el cuerpo

algo material’ mientras que transformar significa’ hacer cambiar de forma a alguien o algo’. El cuerpo, en tanto materia y objeto físico puede ser moldeado y transformado a deseo de quien lo habita, pero con el objetivo de adaptarlo a un modelo, parámetro, normativa o deseo, como punto referencial. Dentro de las prácticas corporales que involucran este objetivo están las cirugías esteto-cosméticas. Al hablar de adaptar, ajustar a un molde, se admite aquí la idea de que dichas prácticas corporales poco tienen

192 que ver con cuidar el cuerpo en pos de la salud pues no es algo que se moldea; y sí mucho con cuidar la figura corporal y la apariencia, algo que sí se reforma.

Entre nuestras entrevistadas se encuentran dos casos en donde la reproducción, consciente o no de lo hegemónico, se produjo una transformación corporal a partir de una cirugía estética. Esta quizá sea la práctica estética más drástica para transformar el cuerpo, su forma y su estructura, pero indudablemente es uno de los recursos que en la actualidad y en el contexto de la región de estudio está siendo más utilizado por las mujeres. Ellas expresaron haberse sometido recientemente a una intervención porque deseaban sentirse mejor consigo mismas. Pero el tipo y las razones y motivaciones para llegar a una cirugía fueron muy diferentes. Un primer caso fue debido a la obesidad persistente en ella y que, a pesar de haber realizado otro tipo de prácticas corporales, como dietas y ejercicio físico, constante y extenuante, los beneficios en el cuerpo no se lograban del todo. Al menos no en la apariencia que ella deseaba y que a su vez, le permitiera sentirse bien en ese cuerpo que habitaba. Como menciona Davis (2007) la decisión para llegar a una cirugía es debido al sufrimiento que tienen algunas mujeres con su cuerpo y que sólo a través de un cambio drástico es que pueden lograr sentirse bien con ellas y su cuerpo.

“Yo creo que... ¿Qué es lo que me llevó a decidir dejar de ser gorda? Pensaba que yo misma y lo que te platiqué de verme mejor porque pues lo que pasó con mi pareja, pero yo creo que es la presión, la moda. El ver el estereotipo y pensar: '¡Yo quiero estar así!' [¿Como gordita se sufre?] Uhm... Yo creo que sí, en cierto grado sí... No creo que haya alguien que diga '¡Me vale!' porque siempre dicen: '¿Cómo es posible que puedan estar así?' pero te digo, yo que he estado en las dos partes, se lo difícil que es el dar el paso de decir: '¡Lo voy a hacer, lo voy a hacer!' y mantenerte porque, en el trayecto vas a decir: '¡Ay, ya!'¿Cuántas veces no pasa de que te pones a dieta y la rompes? y estar así... Entonces, el decidirse a hacerlo, porque lo que me pasó a mí, me decidí, estuve firme, firme, firme, hasta antes de la cirugía” (Mariana, CM, normopeso anterior obesidad).

Aquí se expresa que también la decisión de llegar a una intervención es muy complicada y requiere determinación y estar decidida en lo que se quiere. Finalmente, la cirugía modifica el cuerpo de las mujeres, pero también la relación que ellas tienen con su

193 cuerpo, porque después de una cirugía, ellas tienen que reencontrarse en ese cuerpo, buscar su nueva identidad corporal y aprender a vivir en ese cuerpo.

“Antes de la cirugía sí fue un cambio muy importante el que tuve, sí fue grande. La cirugía yo me la hice porque quería más, quería perfección pues. Era una persona obesa y pasar a una persona con sobre peso, más o menos, pero sí es difícil […]

¿Cuándo me operé?... 2011, 2012... uhmm... Fue en el 2012 que me operé, fueron 4 años, este año que me hice la lipo. Cuando tenía 22 años fue como en el 2008 más o menos... todo ese tiempo yo estuve en dietas, gimnasio... entonces ya, llegó un momento que me estanqué... fueron como cuatro años, desde los 22 hasta los 25 ó 26 años; o sea, fue ese momento en el que ya no bajaba más, entonces el hermano de una mi amiga es cirujano y me decía: '¡Ándale vente! Te lo voy a dejar bien barato, etc.' ¡Y sí! O sea, comparado con otros pues sí me lo dejó muy barato ¿no? Mi amiga ya se había operado y todo bien y pues dije '¡Bueno! Lo voy a hacer, estoy batallando pues que me dé una ayudadita para bajar más' […] Te voy a contar en orden. Yo seguía haciendo mil cardio, o sea, hacía de todo... Bueno, igual y en ese tiempo yo decía '¡Es que ya no me funciona!' Pero ahora yo creo que lo que tenía que hacer era cambiar de rutina, ahora que ya sé, pienso que igual era eso y ahora sé que sí se puede. Igual habría tardado otros dos años, pero sí hubiera podido, pero me fui a lo rápido porque sí tenía menos panza, pero seguía teniendo la pancita, o estaba haciendo mucho ejercicio y los brazos los seguía teniendo gordos pues. Sí, es cierto que había bajado, pero quería más porque mi trauma eran los brazos, los brazos, los brazos... y eso no lo lograba, me hice la cirugía y sí me ayudó. Ya vez que dicen que después de la cirugía sigues adelgazando, entonces después de eso ya empecé a hacer más ejercicio para poderme... Ehm... ¿Cómo se dice?... ¡moldear! O sea, la cirugía te quita, pero no es la gran cosa, por lo menos con el cirujano que yo fui no te quita mucho porque a él le da miedo esto de las descompensaciones o cosas así, como que no se pasa de lanza de sacarte de más. A partir de ahí me empecé a cuidar, a cuidar, cuidar mucho; o sea, ejercicio, todo y sí, sí logré... hasta hace 2 años sí lo logré... sentirme así bien padre de que las piernas marcadas, ya no tenía celulitis, se me quitó, tenía casi nada, mínimo. Me sentía bien, muy a gusto, igual sí la panza, me quedó la piel sueltita pero igual me sentía muy a gusto. Me podía poner la ropa... muy a gusto, por fin me sentía bien, pues” (Mariana, CM, normopeso anterior obesidad).

194 Para Mariana, la motivación fue por preocupaciones e insatisfacciones de índole estético y con franqueza y énfasis declara que, la cirugía de liposucción que se realizó ‘alivió’ el malestar constante que vivía con su cuerpo, por no poder alcanzar sus deseos y la cirugía fue el catalizador que aceleró un proceso de transformación y moldeamiento corporal, que el ejercicio extenuante no estaba logrando.

Otro caso fue una cirugía de nariz en la adolescencia, que si bien de primera cuenta la joven asegura que la rinoplastia no se la realizó por un fin estético sino por un problema fisiológico que le estaba causando problemas respiratorios, sí aprovechó la oportunidad para, ‘ya estando ahí’ sí mejorar la apariencia de su nariz. Cabe señalar que este tipo de intervenciones son las más comunes entre las jóvenes de la región, de acuerdo a lo que señalan nuestras informantes, tanto en las entrevistas grupales como individuales.

“¡Ah sí! ¡No recordaba, pero tuve cirugía en la nariz! Hace como un año. Pero fue por el tabique, porque no podía respirar, no porque me quería cambiar y eso. No podía respirar, estaba un quiste y me lo tenían que quitar. [¿Cambiaste la forma de tu nariz?] Ah bueno, sí… sí me cambiaron la forma de la nariz, pues, sí. Ya que me estaban operando pues ¡ya qué!… que hicieran algo [risas] O sea, no creas que la cambió mucho, nada más me la hicieron un poco respingadita ¿No? Tampoco fue el gran cambio. Si no hubiera tenido el problema de respirar no me la habría operado pues, me dolió… ¡hijuela! ¡No, no! ¡Mucho, mucho! Y luego más porque como tenía el quiste de la nariz que me tenían que quitar pues por eso dolió un chorro, más”

(Anneth, CA, muy delgada y fit).

El deseo de estas jóvenes por cambiar aquellos aspectos físicos que les disgustaban se relaciona con la intención de sentirse bien, de experimentar ese bienestar personal total.

Se trata de un deseo subjetivo por amoldar esa imagen ideal —no poseída naturalmente— con los cánones hegemónicos de belleza difundidos en la actualidad a través de ajustarlo a su propia realidad corporal. Las cirugías estéticas a las que se sometieron Mariana y Anneth fueron costeadas por sus padres, quienes consideraron que, aunque no era algo necesario para sus hijas, sí las haría sentirse mejor consigo mismas y por tal razón las apoyaron en dicha decisión.

Por otro lado, aunque solo como proyecto, como plan y deseo, es importante mencionar a las mujeres que en el afán de alcanzar su cuerpo deseado y verlo imposible por medio

195 de prácticas corporales comunes como la dieta y el ejercicio, consideran la cirugía como una opción muy viable y deseable para transformar su cuerpo en un futuro.

Si ahorita quisiera hacerme algo físicamente ¿que sería?... Operarme las bubis ¡me las quiero quitar! (risa) O sea, mi meta es ahorrar y quitármelas, por salud y para sentirme bien. Es que siempre he tenido unas bubis muy grandes y eso siempre me ha hecho sentir más gorda; además que me duele mucho la espalda por el peso. Si tuviera el dinero ahorita ¡me lo hago sin pensarlo! [¿Has averiguado sobre la cirugía?] ¡Sí!

(risas) O sea, sé que duele mucho y anda alrededor de los 30 mil pesos, 30 ó 40 mil pesos. He averiguado precios y dónde… de que, por ejemplo, con mamás de mis amigas que se las han quitado pues, pero sí estoy enterada(Massiel, CM, obesidad siempre)

“Umm… me gustaría cambiar mis bubis, si tuviera que cambiar algo. Me voy a operar, sí. [¿Lo planeas?] Sí, sí lo pienso en serio… antes mi mamá me decía ‘Yo te voy a operar, yo te voy a ayudar’ me decía ella, mi mama. O sea que ella me iba a ayudar con dinero y yo ‘¡Sí, mamá! Cuando tengas lana’ y yo le digo ahora ‘Cuando tenga a mis hijos, ya que voy a tener hijos, entonces me opero’ y tal vez luego me dé por otras cosas pues, pero si me gustaría. [¿Qué te falta para hacerlo?] Tener hijos y el dinero, eso me falta (se ríe) Pero sí me gustaría, en algún futuro no muy lejano”

(Lidia, CB, normopeso, anterior obesidad).

Y es paradójico ver cómo mientras para unas mujeres la cirugía resuelve disminuir el volumen de una parte de su cuerpo, ese mismo atributo es el que otras quieren aumentar.

La idea, tanto para quienes se sometieron como para quienes lo planean, es utilizar estos recursos médicos y tecnológicos para transformar, mejorar o arreglar aquellas partes del cuerpo consideradas poco atractivas. En el caso de ambas jóvenes, no se trató tan sólo de la intervención del cuerpo como entidad natural, biológica, sino de la intervención del propio yo, es decir, de la propia subjetividad.

Así pues, la percepción subjetiva del cuerpo se construye en interrelación con los aspectos culturales que atraviesan a las mujeres y en el caso de estas jóvenes, el hecho de someterse a una cirugía estética o planear hacerlo es en respuesta a la conciencia de sí mismas y de cómo se sienten con su cuerpo. Como también señala Lidia, sin embargo, lo que desea ahorita y percibe de su cuerpo no es estático, sino que se va transformando a partir de las experiencias vividas (hijos, recursos, condición del cuerpo, etc). Así mismo, en esa medida, es posible que cuando logre aumentar su pecho quiera después

196 algo más. Esta idea reafirma que, en la modernidad, la constante a experimentar con el cuerpo es la naturaleza inacabada del mismo, la necesidad del trabajo corporal para transformarlo como parte de la identidad individual (Giddens, 1995).

9.4.2.3. Prácticas tendientes a mantener la apariencia estética. En las sociedades