Xenomonitoreo
1. Método de Detinova
12.6 Pruebas de eficacia de los insecticidas
12.6.3 Pruebas de eficacia del rociado espacial de insecticidas
Ante la necesidad de utilizar en algunas circunstancias epidemiológi- cas el rociado espacial de insecticidas para combatir la población de mosquitos adultos, probablemente infectados, es preciso evaluar la eficacia de esta herramienta de control. Debemos tener en cuenta que estas pruebas no constituyen una medida del impacto global del rociado en la población del mosquito vector. Sin embargo, estas pruebas dan una indicación de la dispersión y penetración de las gotas del insecticida y de la mortalidad de las cepas locales al compararse con cepas de referencia susceptibles o con las mismas cepas locales en evaluaciones anteriores.
El procedimiento a seguir es el siguiente:
• Se seleccionarán las áreas, localidades, priorizadas o centinelas donde se vigilará la eficacia del rociado espacial de insecticidas. De manera aleatoria, se evaluarán al menos cuatro casas por localidad.
• Al escoger las viviendas para colocar las jaulas con mosquitos se pre- fieren las viviendas de la localidad con paredes construidas en made- ra, block y cartón piedra. Se explica a los moradores el trabajo que se realizará para garantizar aceptación y apoyo durante la evaluación.
Si las viviendas tienen hormigas, se debe buscar alguna medida que evite que estas ingresen a las jaulas.
• La hora recomendada para las pruebas corresponde a la hora de apli- cación del insecticida para intervenir la especie de mosquitos que se evalúa (las primeras horas del día y las ultimas de la tarde para Aedes aegypti, y las horas de la noche para Anopheles y Culex).
• El equipo necesario para la prueba consiste en jaulas para mosquitos, tubo de succión curvo, tubo de succión recto, copos de algodón, vasos desechables con tapa de tul, banditas de goma (gomitas), marcadores, neveras de playa o cajas, toallas, cronómetro, termómetro e higrómetro.
• Es de vital importancia que las jaulas no se contaminen con el insec- ticida durante el desarrollo de los trabajos; para lo cual, después de su uso, son lavadas cuidadosamente con detergente, enjuagas y secadas al ambiente.
• Los mosquitos para el bioensayo serán colectados en campo en la misma localidad donde se realizarán las pruebas. Poco antes de la prueba, de 10 a 15 hembras alimentadas con sangre o mantenidas con solución azucarada al 10%, deben transferirse a cada jaula del bioen- sayo. Las jaulas deben transportarse al campo en cajas protegidas del calor extremo y serán colocadas en cuatro casas (por lo menos) den- tro del área del tratamiento. En cada casa serán colocadas dos jaulas en el peri domicilio (fuera de la vivienda) una en el frente y otra en la parte posterior. También se colocarán dos jaulas en el intra domicilio (dentro de la vivienda), una en un lugar expuesto y otra en un lugar
cubierto (detrás de una pared, debajo de una cama, etc…). Una jaula control debe colocarse en un área de la localidad no influenciada por la aplicación del insecticida o ser cubierta con una funda plástica para evitar la exposición.
• A continuación, se realiza una aplicación de rociado espacial de insec- ticidas utilizando equipos previamente calibrados y los insecticidas que serán evaluados. El rociado espacial puede realizarse con máqui- nas montadas en vehículos de motor o con máquinas manuales, con neblinas frías o térmicas, o realizarse desde el exterior o al interior de la vivienda. Preferiblemente, el equipo que aplica el rociado espacial de insecticidas debe desconocer que se está realizando la prueba de eficacia, de modo que no ejecute de manera estrictamente correcta la técnica debido a que sabe que está siendo evaluado o que realice una sobre aplicación de los insecticidas.
• Treinta minutos después de la aplicación del rociado espacial de insecticidas (exposición), las jaulas deben retirarse y los mosquitos deben ser transferidos tan rápidamente como sea posible a vasos de recuperación, usando tubos de aspiración y vasos desechables inde- pendientes y cubiertos con tul debidamente marcados. Se colocará un algodón húmedo con solución de azúcar al 10% en la tapa del vaso, y los vasos serán transportados en la nevera de playa, cubriéndolos con toallas húmedas.
• Las condiciones de mantenimiento de los mosquitos después de ha- ber sido expuestos deben ser óptimas y estos deben reposar en un ambiente con una temperatura entre 20°C y 30°C.
• La mortalidad en todas las jaulas debe determinarse 24 horas después de la aplicación del rociado, haciendo un conteo de los insectos muertos y supervivientes tanto en los vasos donde se dejaron en re- poso los mosquitos expuestos como en los vasos con los mosquitos no expuestos (controles).
• Se calcula el porcentaje de mortalidad y la mortalidad media a partir de los resultados obtenidos en los mosquitos expuestos en cada jaula.
Se reportará la mortalidad media y entre paréntesis se registran los
valores extremos obtenidos con el objetivo de dar a conocer el margen de variación de los resultados. Los resultados obtenidos se registran en un informe escrito.
• Si la mortalidad de los controles es entre 5% y 20% se corrige la morta- lidad media mediante la Fórmula de Abbott, descrita anteriormente:
% de mortalidad en los mosquitos expuestos - % de mortalidad en los controles x 100 (100 - % de mortalidad en los controles).
• Si la mortalidad de los controles es superior al 20%, la prueba se con- sidera no válida y deberá realizarse nuevamente, previa la investiga- ción y corrección de las causas de la mortalidad en los controles.