La vigilancia de Aedes con ovitrampas permite inferir la densidad pobla- cional de mosquitos que han obtenido sangre para poner sus huevos. La vigilancia con ovitrampas requiere la creación de una estructura de per- sonas con responsabilidad con respecto a la distribución y seguimiento de las mismas, colección de los papeles o cartones de colección de huevos y conteo de éstos. Además, debe haber una unidad de tecnología para el manejo de la información entomológica que generan las ovitrampas.
En República Dominicana se está instaurando, con apoyo del CDC- Tephinet, una plataforma informática que facilita el registro y distribu- ción de la información en tiempo real.
Cuando los niveles de infestación están por debajo del umbral de daño (menos que tres) se ha logrado el control de la producción de mosquitos en los hogares. En estos casos la vigilancia entomológica con ovitrampa informa sobre la producción de mosquitos en criaderos que están fuera de los hogares. Por eso es recomendable mantener la vigilancia entomo- lógica determinando los niveles de infestación y el uso de las ovitrampas.
Otras técnicas se pueden usar para levantar informaciones puntuales de diagnóstico situacional de Aedes durante las evaluaciones o levanta- mientos entomológicos.
9. Vigilancia Entomológica en Filariasis Linfática
La vigilancia entomológica ligada a la filariasis (o filariosis) linfática procura diagnosticar la transmisión de la enfermedad en áreas de baja prevalencia, monitorear la transmisión en áreas intervenidas con la administración masiva de medicamentos (AMM) y producir informa- ción básica para guiar la respuesta en el control de vectores en aquellos lugares intervenidos que se muestran refractarios a la estrategia de AMM, a través de las siguientes acciones:
• Caracterizar las localidades dentro de las áreas que son focos de transmisión, en los aspectos socioeconómicos y de acuerdo a la cantidad de criaderos positivos.
• Vigilar la transmisión de la enfermedad mediante la realización de encuestas de xenomonitoreo.
• Capturar mosquitos en reposo dentro de las viviendas.
• Vigilar la densidad de larvas en los criaderos.
• Dar pautas sobre posibles medidas de manejo del medio para controlar los criaderos de Culexquinquefasciatus.
• Vigilar la eficacia de los mosquiteros impregnados con insecticidas en las localidades centinela, de acuerdo a los criterios del Programa Nacional de Eliminación de Filariasis Linfática.
Las acciones de control de vectores tienen como objetivo prevenir y controlar la transmisión de las enfermedades que éstos transmiten. Por ello, las medidas de intervención que se utilicen para el control vectorial deben ser seleccionadas luego de un proceso de análisis de la dinámica de transmisión de la enfermedad específica, sus patrones de distribución y la priorización de focos en áreas y localidades endémicas.
Se recomienda actuar según el paradigma de Manejo Integrado de Vectores, bajo el cual es posible incorporar a la estrategia de control cualquier recurso táctico que contribuya a reducir, directa o indirecta- mente, el contacto de los humanos con los vectores. Bajo esta estrategia, las medidas de control vectorial que se implementen deben ser sensibles a las necesidades que la población percibe, de modo que sean aceptadas desde el punto de vista social y cultural. También estas medidas deben ser sostenibles, costo efectivas, y deben provocar el menor impacto po- sible al medio ambiente.
En el caso de los mosquitos vectores de enfermedades, el control puede estar dirigido a los estadios inmaduros o a los adultos.
Las principales medidas de control de vectores se resumen a continuación:
Control de mosquitos inmaduros • Control de huevos
• Control físico o manejo del medio ambiente
• Control biológico
• Control químico
• Control natural.
13. Control de Vectores
Control de mosquitos adultos • Rociado espacial de insecticid
• Rociado residual de interiores
• Uso de mosquiteros impregnados de insecticidas
• Uso de mallas protectoras y cortinas impregnadas
• Uso de repelentes.
La definición y los procedimientos a seguir en cada una de estas medi- das serán detallados en relación a las estrategias recomendadas en cada enfermedad específica.
13. Control de Vectores en Malaria
En República Dominicana, las acciones de control vectorial en malaria es- tán dirigidas a disminuir la densidad y la esperanza de vida de los mosqui- tos adultos y a interceptarlos para impedir su contacto con los humanos.
Para reducir la densidad de mosquitos adultos es de primer orden con- trolar las larvas en los criaderos, siempre que éstos sean viables para el control. Manteniendo los sitios de cría controlados se logra disminuir la abundancia de mosquitos en los hogares.
13.1.1 Control de larvas
Control físico o manejo del medio ambiente:
En malaria, el manejo del medio ambiente o control físico de larvas constituye un reto para los programas locales de control de vectores con participación de la comunidad.
Se denomina modificación del medio ambiente a cualquier trans- formación física de la tierra, el agua o la vegetación de los criaderos (reales o potenciales) para prevenir el desarrollo de las formas inma- duras o eliminarlas en forma permanente o temporal. Las actividades
de modificación del medio ambiente de mayor impacto son: drenaje de charcas, lagunas temporales por drenaje inadecuado, áreas pantanosas;
además del rellenado de lagunas, charcos y terrenos inundados.
También se ha utilizado la limpieza y el desyerbo de las márgenes u orillas de los criaderos (canales, arroyos y cañadas).
Las ventajas de los métodos de modificación del medio ambiente radican en que son medidas duraderas, eficientes y eficaces. Además del efecto sinérgico sobre otras enfermedades producidas por la acumulación de agua, promueven el involucramiento y la participación de la comunidad en la solución a sus problemas de salud. Sin embargo, criaderos natu- rales extensos requiere un alto costo inicial en mano de obra, equipos e insumos. En ocasiones también resulta complejo el mantenimiento y la vigilancia periódica de grandes extensiones de agua.
Como en ocasiones, las larvas de anófeles y Culex cohabitan en ciertos criaderos, las medidas de modificación del medio ambiente adoptadas en tales criaderos de infestación mixta, servirán como acciones de pre- vención y control de malaria, filariasis linfática, en áreas de riesgo para estos padecimientos.