3. LA CUESTIÓN AGRARIA EN CHIAPAS
3.1. Tenencia de la tierra en Chiapas a principios del siglo XX
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59 operaciones fue la concentración de tierras a través de la adquisición de ellas por los finqueros, y el tránsito de ellas a manos forasteras.
A inicios del siglo XX la tierra en Chiapas estaba dividida en grandes extensiones acaparadas por las haciendas y los ranchos, llegando a detentar hasta 3 576 hectáreas en promedio. El departamento del Soconusco era la zona con mayor cantidad de haciendas y ranchos, huelga decir que era una zona cafetalera con 520 haciendas y 725 ranchos, respectivamente (Hernández Chávez, 1979). De acuerdo con el Anuario Estadístico de la República Mexicana 1903 entre 1899 y 1903 se deslindaron 41 633-11- 07 hectáreas en Chiapas por concepto de denuncia de terrenos baldíos, por lo cual se expidieron 45 títulos de propiedad en favor de las compañías deslindadoras (Secretaría de Fomento, Colonización e Industria, 1905).
La política del deslinde de tierras obedeció a un intento de regularización y ordenamiento de las propiedades, “(…) estaba diseñada por la necesidad de aumentar el ingreso del Estado y por el compromiso de impulsar el crecimiento económico, una de cuyas condiciones era clarificar los límites de la propiedad (…)” (M. Holden, 1988, pág. 274), otorgar, en resumidas cuentas, certeza jurídica sobre la propiedad de la tierra para futuras inversiones. Siendo así, Chiapas no fue el único estado en que este proceso se llevó a cabo, en general, hubo deslindes en todo el norte de México, en Tabasco y en otras regiones de las que se ha tratado en el capítulo 2.
Se enajenó un total de 404 051-02-24 hectáreas de bienes nacionales en el periodo anteriormente referido, por lo que la Secretaría de Fomento extendió un conjunto de 164 títulos de propiedad. Aunado a ello, se tiene la cifra de 1 807 369 hectáreas que fueron compradas por la Compañía de Terrenos de Chiapas México en 1897 (Reyes Ramos M.
, 1992). Por motivo de composiciones y compensaciones por gastos se entregaron a las compañías deslindadoras 9 373-11-47 hectáreas adicionales al pago en especie estipulado por el Código de Colonización y Terrenos Baldíos de 1883 (Secretaría de Fomento, Colonización e Industria, 1905). En suma, se contabilizaron 455 057-24-78
60 hectáreas, lo que representó la transferencia de tierras correspondientes al 6.45% de la superficie total del estado, solamente en el plazo de 5 años.
Alicia Hernández Chávez (1979) asegura que, contrario a lo que comúnmente se destaca en la historiografía agraria, Chiapas no era un estado en el que despuntaran los latifundios. A pesar de ello, María E. Reyes Ramos (1992) señaló que en 1908 había 8 527 latifundios, en contraste con el año de 1889, en el que supervivían 3 159 grandes propiedades. De acuerdo con el estudio de Hernández Chávez, sobresalían las medianas propiedades que “según su uso, la denominaban finca o estancia. En promedio no pasaba de 385 hectáreas (aproximadamente) si era agrícola, y de 3 575 hectáreas si era ganadera” (Hernández Chávez, 1979, pág. 337).
Como se puede apreciar en el siguiente gráfico, se contaban con 4 794 unidades consideradas como mediana propiedad y 1 571 propiedades indefinidas, pero que se aproximaban, en superficie, a lo que se conocía como hacienda hacia 1909 (Hernández Chávez, 1979), estas cifras nos dan un total estimado de 6 365 unidades productivas. Si comparamos el estudio de Reyes Ramos y Hernández Chávez, observamos una importante diferencia en favor de la tesis de la era de los latifundios. Lo que se puede advertir es el manejo de la palabra “finca” y la extensión de ella, pues mientras para una autora puede ser considerado un latifundio, la otra lo juzga como mediana propiedad.
Es significativo también el número de hectáreas que estaban en posesión y usufructo privado, que ascendían a un total de 1 254 527 hectáreas equivalentes al 17.78% de la superficie estatal, en esta cifra también se incluyen los 1 571 predios sin categorización.
A esta cifra general se tendría que agregar las superficies de los latifundios, para llegar al gran total de “(…) más o menos tres millones de hectáreas, o sea el 44% de la superficie total del estado” (Hernández Chávez, 1979, pág. 337).
61 Ilustración 2. Propiedades privadas en Chiapas, 1903. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos aportados por Hernández Chávez, “La defensa de los finqueros en Chiapas”, Historia Mexicana, 1979.
Hacia 1910 Chiapas tenía una población rural correspondiente al 82.3% del total poblacional, que estaba distribuida en 11 de los 13 departamentos de la entidad (Secretaría de Agricultura y Fomento, 1910). Esta población se concentró mayoritariamente en el Soconusco, región de haciendas cafeticultoras, y en Comitán, tercer lugar del estado en número de fincas. Estos asentamientos facilitaban la operación de las haciendas, pues de aquellas captaban la mano de obra para su correcto funcionamiento. Las tierras de mayores dimensiones estaban repartidas de la siguiente forma:
Tabla 3. Número de fincas cuyo valor individual excede de diez mil pesos (1909) Departamento Núm. de fincas
Tuxtla 62
Soconusco 158
Soconu
sco Tonalá Tuxtla
Partido de Cintala
pa
Partido de la Fraylesc
a
Departa mento
de Chiapa
Comitá n
Partido de Chamul
a
San Cristób
al de Las Casas
Haciendas 520 8 99 46 31 595 132 0 0
Ranchos 725 481 276 132 87 1246 317 19 80
Total en has 60,700 55,786 35,134 190,656 2,894 891,303 3,471 10,000 4,583 60,700 55,786 35,134
190,656 2,894
891,303
3,471 10,000 4,583 5
205 405 605 805 1005 1205 1405
UNIDADES
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Fuente: Alicia Hernández Chávez, “La defensa de los finqueros en Chiapas”, Historia Mexicana, 1979.
Hernández Chávez aseguró la preeminencia de la mediana propiedad sobre los latifundios, pues tomó registro de los dominios de más de 5 000 hectáreas. El 1° Censo Agrícola-Ganadero 1930, afirma la tesis de la investigadora, pues da cuenta de únicamente 78 propiedades que excedían esta dimensión (INEGI, 1936). No hay punto de comparación entre las extensiones de las fincas del norte de México con el de las fincas chiapanecas, salvo algunos casos como el de la hacienda “Nuestra Señora”, ubicada en el municipio de La Concordia, que conservó hasta 1950 una superficie de 17,000 hectáreas (Castillo Burguete, 1984).
Es preciso mencionar el capital extranjero que circulaba y se iba apropiando poco a poco de la tierra sureña:
para 1908 existían 35 propiedades de estadounidenses y 14 de alemanes en Palenque, en Ocosingo 12 de alemanes y españoles, 3 en Tuxtla cuyos dueños eran españoles e ingleses, en Tonalá 20 de españoles y estadounidenses y en el Soconusco 66 propiedades estaban repartidas entre alemanes, estadounidenses, españoles, franceses, guatemaltecos, ingleses, italianos y japoneses. (Pedrero Nieto, 1984-1985, pág. 22)
Comitán 106
De las Casas 16
Chiapa 50
Chilón 71
Pichucalco 132
Simojovel 40
La Libertad 78
Tonalá 52
Mezcalapa 8
Palenque 80
Partido de Motozintla 16
Total 869
63 La tierra estaba repartida entre poseedores extranjeros y nacionales finqueros, los cuales se beneficiaban de la mano de obra barata y de la oferta continua de las tierras hechas por el gobierno federal, con la intención de capitalizar y colonizar al estado. Algunas posesiones ejidales y comunales fueron confiscadas a través del deslinde, cuando los pueblos no podían comprobar la propiedad antigua de sus tierras. Más allá de la distribución y concentración de la tierra, también supervivían redes serviles en la principal unidad económica chiapaneca: las haciendas.