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1.1. Estado del arte 21

1.1.1. Publicaciones académicas 22

1.1.1.3. Terrorismo e islamismo 33

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marco de la cooperación—, con el objetivo de encarar los retos que los llamados grupos terroristas les han impuesto claramente desde el siglo pasado.

Es aquí entonces donde se comienza a vislumbrar el trazo de una línea de análisis, ya que aunado a esta obra, en el presente siglo, luego de los ataques de 2001 –periodo que interesa para esta investigación—, los estudiosos enfatizaron el análisis sobre aquellos grupos extremistas especialmente ubicados en Medio Oriente. De ellos se estudió principalmente su origen, ideología general, conformación, principales objetivos, métodos de acción, su relación con determinados eventos violentos internacionales, y se particularizó sobre la vida de sus principales líderes y hasta se analizó su perfil psicológico.

Sin lugar a dudas, las obras han tenido distintos sesgos debido a la ideología de aquellos que las producen. La mirada más destacada y sobre todo, más difundida, es la del gobierno de Estados Unidos, que en todo momento ha aprovechado espacios para calificar, con el término de terroristas, a los grupos que ejercen violencia en el momento que identifican a algún actor –país o individuo— que está en contra de su ideología y ejerce la violencia para atacarlo y terminar con él.

Los caminos para el estudio del terrorismo han empezado a perfilarse, por un lado, a través del propio significado del término antes de que los autores comiencen sus dilucidaciones en torno a algún tema particular de éste.

Enseguida se distingue la delimitación del llamado terrorismo en tiempo y espacio, posteriormente los individuos o grupos de éstos que le hayan dado vida a una organización extremista o violenta, el desarrollo de sus acciones en casos específicos y, finalmente, las consecuencias de sus actos. Empero, ¿qué se ha escrito? ¿Cuál es la importancia de los tópicos mencionados anteriormente para los autores? ¿Hacia dónde se ha dibujado el camino de la investigación en este rubro?

David C. Rapoport27 editó la obra Inside Terrorist Organizations, que fue publicada por primera vez en 1988, ésta cobró gran relevancia porque fue

27 David C. Rapoport (editor). Inside Terrorist Organizations, Columbia University Press, New York, 1988. Para profundizar sobre el tema y realizar una comparación a 10 años después, véase Gabriel Levinas. La ley bajo los escombros. AMIA: lo que no se hizo, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1998; y Clasisa Giaccaglia. “Las mil y una noches del gobierno argentino. Repercusión de los atentados terroristas de 1992 y 1994 en la política exterior del

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nuevamente editada y publicada en 200128. Con sus dos ediciones, este estudio muestra la importancia de la actualización de los argumentos para atender las necesidades del presente, los argumentos, tanto en la primera edición, como en la segunda, han podido responder las necesidades de los dos momentos, mismas que se han enmarcado en contextos económicos, políticos, sociales y, para este caso, religiosos diferentes. Esta obra da cuenta de la urgencia del gobierno de Estados Unidos en el diseño de estrategias para contar con aliados y hacer frente a la amenaza que significan para su seguridad territorial los llamados terroristas.

El estado del conocimiento sobre el terrorismo también ha mostrado la perspectiva de estudiosos estadounidenses que no necesariamente comparten o apoyan el discurso del gobierno de su país, sino que más bien lo colocan como objeto de estudio para conocer su responsabilidad como generador de terrorismo en el ámbito internacional. Esta obra fue titulada E.U. y el terrorismo internacional29, escrita en 1988 por Noam Chomsky, Edgard S. Herman, Heinz Dietrich, James Petras y Nederveen Pieterse. Esta publicación es relevante porque le brinda elementos al lector para plantear problemas, así como herramientas teóricas y metodológicas para responder los cuestionamientos planteados.

Con el paso del tiempo los estudios se han especializado y con ello, aportado elementos más específicos al estado del conocimiento. En 1998, James A. Haught escribió la obra Odio sagrado30. Este estudio se propició por la necesidad de responder la pregunta ¿cómo se ha desatado la barbarie fundamentalista en los últimos años? Claramente, en este momento, el autor se refería a la última década del siglo pasado, lo que da cuenta de la importancia creciente del fenómeno llamado terrorismo, especialmente de los matices de violencia que determinaban como urgente el desarrollo de argumentos que explicaran la actuación de grupos radicales.

país“, en Revista Contra Relatos, año II, núm. 2., Programa de Estudios sobre Medio Oriente

CEA-UNC y Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Buenos Aires, junio de 2006, pp. 97-114.

28 David C. Rapoport (editor). Inside Terrorist Organizations, 2nd ed., Columbia University Press, New York, 2001.

29 Heinz Dietrich. Estados Unidos y el terrorismo internacional, Universidad Autónoma Metropolitana y Plaza y Valdez Editores, México, 1988.

30 James A. Haught. Odio sagrado, Nueva Imagen, México, 1998.

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Esta publicación posee particularidades que la destacan y le dan funcionalidad, la principal es tratar al fundamentalismo en 16 países, siendo los más relevantes para el caso que me ocupa, Afganistán, Arabia Saudita, Egipto, Estados Unidos, Irak, Irán, Israel, Kuwait, Pakistán y Turquía. Para el estudio del terrorismo en América Latina estudia a Trinidad y Tobago, que aunque no es especialmente relevante para esta investigación, permite comprender la importancia que el tema está tomando en la región, algo de lo que hasta el momento se había carecido.

El estado del conocimiento también fue enriquecido con la obra escrita por Mark Juergensmeyer en 2001, titulada Terrorismo Religioso31. La metodología de esta obra advierte seriedad y un gran trabajo de por medio que proporcionó buenos resultados. Los sustentos de las reflexiones del autor en torno al llamado terrorismo religioso estuvieron basados no sólo en fuentes bibliohemerográficas, sino en entrevistas, un arduo trabajo de campo que le permitió al autor dilucidar sobre la exacerbación de las religiones, y para el caso que me ocupa, específicamente la del islam.

En el mismo tenor de la obra anterior podemos ubicar la escrita por Jorge Erdely publicada incluso en el mismo año, la cual lleva por título Terrorismo Religioso. La guerra del siglo XXI. El Ataque al World Trade Center y al Pentágono32. La especificidad de esta obra está dada, por un lado, por el estudio de los ataques del 11 de septiembre de 2001 a Estados Unidos y, por otro, por el estudio teórico que le permite al lector dilucidar sobre el origen de los ataques.

Las obras completas no son el único medio que ha impulsado el progreso del estado del arte en el tema que me ocupa, en la revista Nueva Sociedad fue publicado un interesante y conciso artículo titulado “El Islamismo armado en la posguerra fría”33, en éste, Eric Lair aborda al terrorismo en América Latina. Primeramente muestra un panorama de la situación actual del terrorismo en la región, y enseguida, relaciona dicha situación con el islam.

31 Mark Juergensmeyer. Terrorismo Religioso, Siglo Veintiuno, Madrid, 2001.

32 Jorge Erdely. Terrorismo Religioso. La guerra del siglo XXI. El Ataque al World Trade Center y al Pentágono, Publicaciones para el estudio científico de las religiones, México, 2001.

33 Eric Lair. “El islamismo armado en la posguerra fría”, en Nueva Sociedad, núm. 177, Buenos Aires, enero/febrero de 2002, p. 40.

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Asimismo, el autor realiza una gran aportación al reflexionar acerca de la diferencia entre el Islam y el islamismo armado.

Enseguida, quiero referir al trabajo, autoría de Amin Saikal, titulado Islam and the West. Conflict or cooperation?34, publicado en 2003. El objetivo de Saikal es analizar específicamente el llamado terrorismo y su relación con los ataques del 11 de septiembre de 2001 a Estados Unidos. La obra resulta un tanto narrativa al explicar los acontecimientos de aquel día, posteriormente comienza un análisis interesante sobre las consecuencias y el impacto que tuvieron los ataques en Estados Unidos, considerando que su seguridad territorial, que parecería ser muy sólida, fue lacerada.

El autor logró un avance en la investigación respecto al terrorismo en la región latinoamericana porque relacionó a los ataques en Estados Unidos con el islam en Medio Oriente. El estudio de la relación de los musulmanes con los eventos del 11 de septiembre, contribuye a la comprensión del fenómeno fuera del discurso del gobierno estadounidense.

En esta misma línea de estudio se ubica el último escrito que quiero referir en esta sección, autoría Chris Zambelis, un artículo corto titulado

“Radical Islam in Latin America”35, incluido en la revista Terrorism Monitor. En éste, el autor, aunado al trabajo de Saikal, pormenoriza en los grupos terroristas apostados en la región, denotando las actividades de Hezbollah más que las de al-Qaeda, tendiendo a explicar que el primero tuvo una mayor implicación en los atentados del 11 de septiembre a Estados Unidos, que el segundo.

Otro de los aspectos de suma relevancia sobre el que Zambelis reflexiona, indispensable para el tema que ocupa esta investigación, es el nexo entre el terrorismo y el crimen organizado como antecedente al posterior análisis de la cuestión en América Latina. En este sentido, y no obstante la primacía de las actividades de Hezbolla que destacó, expresa que dado el éxito que ha podido ser documentado en la contratación de musulmanes conversos en Europa y Estados Unidos para la causa de al-Qaeda, muchos observadores están preocupados de que los musulmanes conversos en América Latina sean

34 Amin Saikal. Islam and the West. Conflict or cooperation? Palgrave Macmillan, New York, 2003.

35 Chris Zambelis. “Radical Islam in Latin America”, en TerrorismMonitor, vol. III, Issue 23, Jamestown Foundation, Washington, December, 2005, pp. 9-12.

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tierra fértil para nuevas contrataciones y con ellos llegar y adentrarse a las ciudades occidentales más fácilmente. La conclusión del autor es que resulta imprescindible realizar análisis divididos cuando se estudie a estos dos grupos terroristas, no obstante que el contexto en el que la investigación se enmarque, sea el mismo.

Como se puede observar, hasta este momento ni comunidad académica ni otros estudiosos que no necesariamente pertenecen a este ámbito, han realizado diferenciación alguna entre los términos terrorismo e islamismo, tan sólo contamos con datos de un notable esfuerzo por llevar a cabo esta labor en un evento organizado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia y la Comandancia General de Ceuta, España.

En dicho evento, Javier Pérez Gil36, investigador de dicha institución educativa, llevó a cabo una distinción entre los términos islamismo, integrismo y fundamentalista. El primero se define como una ideología basada en el Corán y en la Sunna que intenta aplicarse a una sociedad; el integrismo queda entendido como una interpretación rígida de los textos sagrados que fue vinculada a los movimientos cristianos que se opusieron a las ideas que trajo consigo la Revolución Francesa, y el fundamentalismo fue definido como la misma interpretación rígida de los textos, aunque aparece vinculada con los protestantes, por lo que concluyó que es necesario hablar entonces de fundamentalismo islámico, que puede estar asociado con el uso de la violencia, instrumento que han utilizado diversos movimientos religiosos a lo largo de la historia.

La relevancia de esta jornada específicamente, radica en que se puede conocer la ideología europea sobre los rasgos conceptuales del Islam que pueden ser analizados desde el sesgo de la seguridad. Una vez determinados de manera aislada los significados de los conceptos, tienden a ser vinculados para explicar una realidad específica, finalmente ya no se habla de fundamentalismo ni de islamismo, sino de un fundamentalismo islámico al que son adheridos rasgos de violencia. No obstante, no se repara en el término terrorismo, ya que entonces, con la definición dada por Pérez Gil, tendríamos

36 Javier Pérez Gil. “Teoría y realidad del islamismo. El caso del norte de África”, en VII Jornadas sobre Geopolítica y Geoestrategia, Universidad Nacional de Educación a Distancia y la Comandancia General de Ceuta, España, 11 de marzo de 2010.

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que cuestionar cuáles son los elementos que marcan la diferencia entre uno y otro concepto.

Sin lugar a dudas, los estudios sobre el terrorismo y su relación con los ataques del 11 de septiembre de 2001 han prosperado, la importancia en este caso no recae precisamente en la cantidad de estudios al respecto, ya que luego de los citados ataques, la comunidad académica ha sido prolífica, sino más bien en que ahora contamos con una multiplicidad de miradas a través de las cuales ha sido estudiado y explicado. Ciertamente, muchas de las investigaciones se han realizado inscribiéndose en la ideología de Estados Unidos, no obstante, en los últimos años, cada vez más autores cuestionan esta posición con argumentos sólidos, fundamentados.

En el lector queda finalmente la tarea de identificar y cuestionar todos aquellos escritos sensacionalistas o propagandísticos en los que se enarbole el término terrorismo sólo como una manera de atraer la atención, y en donde no se realice un planteamiento ni un análisis serio.