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Tipos de virtudes

In document Biblioteca UP Aguascalientes (página 65-69)

CAPÍTULO II. MARCO TEÓRICO

2.4 Las virtudes humanas

2.4.2 Tipos de virtudes

Según Isaacs (2000), existen dos tipos de virtudes: las teologales y morales o humanas, se enfocará este trabajo más en las virtudes morales, ya que son las que se quieren favorecer con la propuesta de intervención.

Existen tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad; como ya se dijo, las virtudes son hábitos operativos buenos, estas tres virtudes teologales, según Aquino (s/f, citado por Isaacs, 2000), “se pueden considerar hábitos operativos infundidos por Dios en las potencias del alma para disponerlas a obrar según el dictamen de la razón iluminada por la fe. Tienen por objeto al mismo Dios” (p. 31)

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El otro tipo de virtudes, no son infundidas por Dios, sino que se van adquiriendo, y estas se llaman virtudes morales naturales o humanas. Dentro de estas existen cuatro que se llaman virtudes cardinales; estas son: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. Se llaman cardinales porque de estas se desprenden todas las demás.

Isaacs, menciona que hay principalmente dos virtudes que se deben de obtener, si no sería posible la adquisición de las otras, estas son la prudencia y la fortaleza.

La prudencia ya que se debe tener el justo medio de toda virtud, es decir que no se debe exagerar, ya que estaríamos cayendo en una obsesión o manía, ni menos porque no se tendría la virtud; por ejemplo: si tienes exceso de orden ya se llega quizá a un trastorno de obsesión compulsiva por el orden y el lado opuesto, que sería falta de orden, es decir desorden. Isaacs al respecto comenta, que por cada virtud existen dos vicios, uno que es totalmente lo contrario, en el ejemplo anterior, sería el desorden y el otro que tiene la apariencia de la virtud, pero llevado al extremo, que en el caso del orden sería una obsesión compulsiva por el orden;

además la prudencia de igual manera supone los motivos de la acción, se tiene que ver a la virtud como medio, en lugar de como fin, no es el orden por el orden, sino el hecho de tener orden a qué te lleva, qué te aportará al crecimiento personal o a la relación con los demás.

La fortaleza también es necesaria ya que esa virtud va a proporcionar las fuerzas necesarias para resistir a las pasiones y a superar todos los obstáculos y además para llevar a cabo cualquier virtud, utilizando la voluntad y así conseguir el hábito operativo bueno.

El autor David Isaacs, también comenta que cada virtud debe considerarse prioritaria según cada momento, por ejemplo, depende de los rasgos estructurales de la edad, la naturaleza de cada virtud, características y posibilidades del educando, características y necesidades tanto de la familia como de la sociedad en la que vive el educando y de las preferencias y capacidades personales de los padres.

A continuación, se mencionarán las virtudes que se deben favorecer en los niños de acuerdo a la edad y características del niño; se enfocará más en niños hasta los

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siete años y niños desde los 8 hasta los 12 años, ya que son las edades con las que se enfocará el presente trabajo.

Según Isaacs, de acuerdo a la edad de los educandos y la naturaleza de las virtudes, antes de los siete años las virtudes a favorecer son la obediencia, la sinceridad y el orden, ya que antes de esta edad, apenas tienen uso de razón y lo que se les debe inculcar es obedecer lo que sus mayores les digan, por eso es necesario que todo lo que se les pida sea por el bien de ellos y que sean actos guiados hacia la verdad y la bondad y sin que vayan en contra de la justicia, así si se enseñan a obedecer desde pequeños, de grandes podrán actuar de la mejor manera por voluntad propia.

Para poder fomentar la virtud de la obediencia es necesario tener cuidado sobre qué cosas se les pide a los niños, se les debe de exigir mucho pero pocas cosas, para que así puedan cumplir con ello, no se les debe exigir algo que por su edad o características no pueden lograr, además se les debe exigir con respeto y amor, ya que si no lo hacen, pueden cumplir las órdenes pero sólo por miedo, siendo así, es necesario que se les explique el por qué se les pide algo y haciéndoles ver los beneficios que a corto , mediano o largo plazo pueden obtener, y así mientras vayan creciendo podrán ir realizando actos buenos por convicción propia y no sólo por miedo a los castigos que pueden recibir si no las cumplen.

De igual manera Isaacs menciona que es también importante desarrollar desde pequeños la virtud de la sinceridad, puesto que esta exigencia en el hacer debe traducirse poco a poco en una exigencia en el pensar, pero esta orientación que los padres deben de hacer debe hacerse en torno a una realidad conocida.

Isaacs, comenta que otra de las virtudes que se deben favorecer antes de los siete años es el orden, esta virtud es importantísima que se fomente desde que son pequeños, esto puede ir desencadenado por la parte racional, es decir, hacer ver a los niños los beneficios que tiene el ser ordenado, por ejemplo se les puede decir que es conveniente que arreglen su cuarto, o recojan sus juguetes porque así podrán desplazarse mejor o que cuando quieran jugar con otros juguetes diferentes

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con los que están jugando, recojan primero los que ya no van a usar, para que así tengan más espacio y puedan jugar mejor con los otros, etc.

Otro motivo puede ser basándose en el cariño, apoyado en el deseo de los niños de agradar a sus padres, es decir para que papá o mamá se ponga feliz y no se enoje.

Por último Isaacs plantea que también puede ser por el sentido del deber, por ejemplo utilizando el orden utilizando un sistema de encargos, es decir directamente ponerles hacer labores en el que tengan que ser ordenados, por ejemplo decirles que una condición para que puedan sacar otros juguetes es haber guardado antes los anteriores, o que antes de irse a la escuela deben dejar su cuarto en orden, etc. , pero deben de ser encargos de acuerdo a la edad que tengan los niños, evidentemente no se le puede pedir lo mismo a un niño de dos años que a uno de siete.

Como se dijo anteriormente, es muy importante y necesario en esta primera etapa de desarrollo, favorecer estas tres virtudes, así se hará más fácil ir adquiriendo otras en etapas posteriores, no se quiere decir que estas tres sean las únicas virtudes que se deban favorecer a esta edad, pero sí sirven de base y se pueden desarrollar en mayor medida en este rango de edad, porque por ejemplo no se les puede exigir que los infantes en esta etapa tengan la virtud de la prudencia, ya que como se sabe, una característica muy común en los niños es que siempre dicen lo que piensan, aunque si se les debe ir ensañando a cómo lo pueden decir sin que dañen a las personas y explicarles el porqué.

Las virtudes a favorecer desde los ocho años hasta los doce, según Isaacs, son:

fortaleza, perseverancia, laboriosidad, paciencia, responsabilidad, justicia y generosidad.

En esta etapa es necesario fortalecer su voluntad para que vayan forjando y haciendo más fuerte su carácter y así puedan ir tomando decisiones sus propias decisiones, pero para ello es necesario analizar, si lo que van a hacer los va a llevar a donde quieren llegar.

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De las virtudes mencionadas, la responsabilidad, la justicia y la generosidad están relacionadas con la fortaleza, y es que se tiene que tener voluntad para cumplir con los deberes, para ser justos y ver por lo que le corresponde a él y a los demás y evidentemente para hacer algo por alguien que lo necesita desinteresadamente y con amor. Todo lo anterior evidentemente requiere de un grado de esfuerzo.

Es de suma importancia reflexionar acerca de la importancia de los padres de familia sobre todo, pero también apoyados de la escuela, para favorecer la educación de las virtudes y así que realmente se pueda pasar de ese hombre genérico del que se ha hablado para llegar a ser persona, para poder sacar de él todo lo que es capaz de ser y hacer, siempre tendiendo a la verdad y el bien, buscando el verdadero perfeccionamiento, ya que con la vivencia de las virtudes la persona humana va acrecentando su ser.

Aunque Isaacs, no mencione en estas dos etapas la virtud del respeto, en este trabajo se tomará en cuenta, ya que se ve la necesidad de que se favorezca en el destinatario de intervención.

A continuación, se ahondará más en cada virtud mencionada, basándose en el autor David Isaacs.

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