Son varios los hitos presentes en el devenir del pensamiento de la CEPAL en la fase estructuralista. La fase neoestructuralista del pensamiento de la CEPAL también es fértil en hitos e ideas sobre los recursos naturales, el medio ambiente.
El pensamiento estructuralista de la CEPAL sobre recursos naturales, medio ambiente
La explotación de los recursos naturales para la industrialización (nacimiento de la CEPAL
- Abundancia y dependencia: los recursos naturales en el nacimiento de la CEPAL
- Recursos naturales incógnitos para una industrialización esquiva
Abundancia y dependencia: los recursos naturales en el nacimiento de la CEPAL en el nacimiento de la CEPAL. Los recursos naturales han estado en el centro del pensamiento de la CEPAL desde su concepción.
Desarrollo económico y social y dependencia (década de 1960): el “derecho de cada país de
- La Alianza para el Progreso, el ILPES y los recursos naturales
- El giro soberanista sobre los recursos naturales del final del Decenio de las Naciones Unidas
También hubo un claro giro hacia la visión coherente inicial del memorándum de 1961 a favor de la soberanía nacional sobre el papel de las multinacionales en la explotación de los recursos naturales (Soza, 1972; véase el texto 5 del anexo).) . La permanencia de Prebisch en la UNCTAD fue la "edad de oro" de la organización (Santa Cruz, 1987, p. 372), que comenzó con un balance de cooperación internacional en la década de desarrollo de las Naciones Unidas.
La crisis del “desarrollismo” y la satisfacción de necesidades (década de 1970): la “acción
- La CEPAL y el enfoque malthusiano de la crisis ambiental
- La crisis de la ideología del desarrollo: ecodesarrollo y Modelo Mundial Latinoamericano
- La agenda transformadora del nuevo orden económico internacional y los recursos naturales
La intervención del Secretario Ejecutivo de la CEPAL, Carlos Quintana, aparece en el anexo E (ECOSOC, 1971). Según José Graciarena (1976, p. 186), entonces Subdirector de la División de Desarrollo Social de la CEPAL.
Estilos de desarrollo, crisis de la deuda y estabilización macroeconómica (década de
- Estilos de desarrollo y medio ambiente
- La crisis de la deuda y el duro camino hacia el desarrollo sostenible
Se trataba de aprovechar las oportunidades de integración autónoma (más amplia, activa y diversa, pero controlada por el Estado y selectiva en la determinación de costos y beneficios) en la economía internacional utilizando cuestiones ambientales para racionalizar la distribución de recursos. sus fuentes (Sunkel y Tomassini, 1980a y 1980b). La crisis de la deuda y el difícil camino hacia el desarrollo sostenible desarrollo sostenible. Este desarrollo, a nivel nacional y regional, implicó la transformación de los recursos naturales para satisfacer las necesidades de la mayoría de la población, generando un “ambiente construido” (Sunkel, 1984, p. 105).
Conclusiones
También renovó profundamente la doctrina de la CEPAL sobre la excesiva dependencia de los recursos naturales (claramente expresada desde el origen mismo de la institución), introduciendo la preocupación ambiental con un enfoque antropocéntrico (o medio humano, siempre en función de la satisfacción de las necesidades básicas de la población de grandes .mayoría) en la planificación del desarrollo, que pasó de sostenible a sostenible. En esta filosofía de la práctica, las ideas en acción también se construyeron como ideas en cascada. En la década de 1980 afloró el carácter profético del ingenio de la CEPAL, exacerbado por la crisis de la deuda y el ajuste recesivo que de ella se derivaría.
El pensamiento neoestructuralista de la CEPAL sobre recursos naturales, medio ambiente
Marco teórico-metodológico y mapeo conceptual para evitar trampas semánticas
Su objetivo declarado era "el logro del desarrollo sostenible a través de la conservación de los recursos para la vida" (UICN, 1980). Esto cambia el objetivo de la sostenibilidad de lo económico a lo ambiental (Ekins et al., 2003; Farley, 2012)13. 20 "El desarrollo sostenible se logra más fácilmente cuando el tamaño de la población se estabiliza en un nivel consistente con la capacidad productiva del ecosistema" (CMMAD, 1987, p. 56).
Tiempos de compromiso (década de 1990)
Sin competitividad sustentable no hay equidad
El tema de la autonomía nacional fue, junto con una distribución más justa del ingreso, uno de los temas. Solo así se asegurará “una inserción eficiente de nuestros países en la economía mundial”, mediante la generación de empleo productivo, la reducción de la heterogeneidad estructural, la mejora de la distribución del ingreso y el alivio de la pobreza (Sunkel y Zuleta, 1990, p. 42). Gracias a esta nueva forma de integración que era el regionalismo abierto, la CEPAL asumió que a la "expansión horizontal de la demanda agregada" que implicaba la integración del mercado, se sumaría la "expansión vertical" de la misma, derivada de la integración social a nivel de cada país ( CEPAL). , 1994a, pág. 10).
Cambios institucionales y tenacidad conceptual
A su vez, en el libro de la Unidad Conjunta CEPAL/PNUMA de Desarrollo y Medio Ambiente, en el que el mismo Gligo asesoró, se basó en la afirmación de que “el medio ambiente es una dimensión del desarrollo socioeconómico que no se puede soslayar”. Los dos primeros directos: el aumento de la presión sobre los recursos naturales y el debilitamiento de las prioridades de las políticas de gestión ambiental. 36 Véase también el trabajo conceptual de Pedro Tsakoumagkos (1990), consultor de la Unidad Conjunta CEPAL/PNUMA de Desarrollo y Medio Ambiente.
Genealogía de la transformación productiva con equidad y sustentabilidad
Por lo tanto, compartir la carga de la conservación del medio ambiente debería ser compatible con el "desarrollo sostenible". Por lo tanto, este problema de desigualdad en los países en desarrollo no podía analizarse separadamente de factores internacionales, “como el abuso en el pago de la deuda externa y la caída de los precios de las materias primas […] que incitan a la región a abusar de sus recursos naturales” (Comisión sobre el Desarrollo y Medio Ambiente de América Latina y Karibov, 1991, p.4). Se creía que América Latina tendría que lidiar con la “inercia” a principios de la década de 1990.
El paradigma de la modernización ecológica y su contestación interna
Nacionalizado chileno, fue director de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL en el período 1992-1998. 47 En este sentido, se dice que el informe Bruntland es un paradigma de las posiciones de modernización ecológica (Hajer, 1996). El otro ámbito predominante de modernización ecológica fue el del comercio internacional y el medio ambiente.
Entre el pensamiento único y el regreso del
Vuelta a la audacia heterodoxa y a la integralidad del desarrollo
En octubre de 2001 se realizó en Río de Janeiro la Conferencia Regional de América Latina y el Caribe preparatoria de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, que culminó con la Plataforma. Y requiere también avanzar en la superación de la pobreza y las profundas diferencias de ingresos y segmentación social que históricamente han caracterizado a América Latina y el Caribe (CEPAL/PNUD/PNUMA, 2002, p. 30). Además, se incluyó una recomendación de que las empresas multinacionales “adopten principios y estándares internacionales de responsabilidad social en materia de medio ambiente y desarrollo sostenible” y rindan cuentas ante los organismos pertinentes (en alusión al Pacto Mundial de las Naciones Unidas). ) (CEPAL/PNUD/PNUMA, 2002, p. 57).
En tales condiciones, las conclusiones de la cumbre (erradicar la pobreza y promover el desarrollo humano) se alinearon con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, donde se olvidaron las desigualdades y se abordaron los problemas ambientales de manera muy general, sin la lucha contra el cambio climático, que era el núcleo duro de la agenda de desarrollo sostenible que detonó en Río 1992 (Domínguez, 2014). Gallopín (2003) publicó un documento conceptual a través de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos para establecer el enfoque sistémico. La búsqueda de la sustentabilidad del sistema socioecológico total o completo se basó en la integración de los subsistemas biofísico y humano, los cuales no fueron completamente resueltos, sino perfilados.
Desarrollo productivo y explotación de los recursos naturales
Entre este informe y el de 2008 aparecieron dos aportes de Sánchez Albavera y el de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial (CEPAL, 2005a). En el segundo documento, Sánchez Albavera proponía la prescripción de la responsabilidad social empresarial para modular el paradigma neoliberal dominante, que se había impuesto en la década anterior al intensificar la explotación del patrimonio natural atrayendo capital extranjero. Este enfoque de la teoría del crecimiento basado en las materias primas que desafía la tesis de la maldición de los recursos naturales se complementó con el de las ventajas naturales dinámicas, ya que el cambio tecnológico ahora ofrece una amplia gama de innovaciones de productos y procesos en el complejo agroalimentario, minero, de servicios y de energías renovables.
De la globalización neoliberal al impulso institucional de la agenda ambiental
Después de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible de 2002, la agenda ambiental perdió impulso ante la agenda antipobreza de los ODM. Los problemas prioritarios aún no eran el cambio climático y el agotamiento de la capa de ozono, sino más bien. En el trabajo coordinado por el director de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos, Joseluis Samaniego (2008), estas múltiples consecuencias fueron descritas a nivel sectorial en relación con el sector primario (y sus diversas ramas), la industria, el turismo o el comercio. . .
La era de los conflictos (década de 2010)
Dichos efectos serían tanto más severos cuanto más se retrasaran las respuestas de adaptación y mitigación, porque los problemas no parecían "apremiantes", dado el horizonte temporal de las proyecciones. En todo caso, para el comercio, las nuevas restricciones estuvieron motivadas por el contenido de carbono de los bienes y servicios, incluido el transporte, previsto como algo inminente, que requería un cambio tecnológico de grandes proporciones (Samaniego, 2008). En ese momento, ya era un hecho que los temas ambientales volverían a dominar las preocupaciones sobre el desarrollo sostenible en la década siguiente: de las 14 menciones al cambio climático en el informe de seguimiento regional de los ODM de 2005 (CEPAL, 2005b), se elevaría a 70 del informe de 2010 (CEPAL, 2010b)69, aunque reconocía que si bien el cambio climático era un fenómeno de gran relevancia y merecedor de políticas específicas, el núcleo de la sostenibilidad ambiental del desarrollo estaba relacionado con “la pérdida de biodiversidad asociada a algunos de las actividades económicas más importantes de la región”.
Independientemente de estas calificaciones, lo importante es que el informe final de 2015 sobre los ODM ya fue visto como un "punto de partida" para los ODS, y se reconoció que iba "más allá de una agenda de desarrollo" por "una aspiración y una profunda avance civilizatorio marcado por este singular cambio de época por el que atraviesa la humanidad” (CEPAL, 2015a, págs. 7 y 8).
Distanciamiento respecto del orden verde de Río+20 y la agenda post-2015
En resumen, proponía "desacoplar el uso de energías contaminantes" y, más ampliamente, "desacoplar el crecimiento económico del uso creciente de los recursos naturales". La desigualdad o igualdad (principalmente de género u horizontal y, anecdóticamente, vertical social y económica) se mencionó 32 veces, menos de la mitad que la pobreza. Referencia a la economía verde, el desarrollo sostenible y el estilo de desarrollo en el quinteto de igualdad, 2010-2018.
La lógica de las tres eficiencias del cambio estructural y los pactos por la igualdad
Por el lado de la demanda, se basó en “imitar patrones de consumo” (en terminología de Fajnzylber), que tendían a mimetizar las mismas deficiencias de sostenibilidad socioambiental de los países desarrollados (CEPAL, 2014a, p. 55)79. Asimismo, se requería una gobernanza multilateral coherente e inclusiva para garantizar bienes públicos globales como la seguridad climática y bienes comunes como “mantener la integridad ecológica de la biodiversidad y los mares” (CEPAL, 2014a, p. 336). Esta fue la primera y tímida alusión al capital natural crítico de fuerte sostenibilidad que el PNUD (2010, p. 9) buscaba promover con su “paradigma de desarrollo basado en la integridad ecológica, la salud humana y la equidad.
El gran impulso ambiental para la renovación del pensamiento crítico
Para evitar la trampa de la pobreza tecnológica con desempleo involuntario (concepto acuñado por la discípula de Keynes, Joan Robinson) de una economía atrasada, la receta propuesta fue planificar la industrialización a gran escala (Rosenstein-Rodan, 1943). Una economía que depende en gran medida de los recursos naturales o de la mano de obra barata genera dinámicas políticas que ralentizan la diversificación. La moraleja de la historia sobre dos geografías míticas está en ambos casos en el punto de partida.
Reflexiones finales: hacia un nuevo momento del pensamiento de la CEPAL
Para actualizar este sistema de pensamiento abierto y lograr que la herencia estructuralista y neoestructuralista -ahora prácticamente fusionada por la lógica de las tres eficiencias- se una con la de la economía ecológica, es necesario tener clara la cadena de conocimiento que une la axiología (principios de la ética) con la ontología (lo que constituye la realidad) y la epistemología (cómo se puede conocer), lo que determina el marco teórico-conceptual y la metodología de investigación destinada a comprobar la bondad de ese marco. En esta tarea se pone a disposición para la acción el legado del pensamiento crítico de la institución que hemos tratado de recrear en el libro. Y eso también está en el legado olvidado de la CEPAL, por ejemplo en los dos trabajos pioneros de la División de Recursos Naturales y Energía del año 1994, liderada por Axel Dourojeanni.