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Mapa 4.3. Región Noreste de México: ZMM y su Hinterland

4.3. Análisis de los Ámbitos de la Prospectiva Territorial.

4.3.4. Ámbito Estratégico.

En algunas investigaciones académicas de la ZMM se han hecho planteamientos en los que se considera la visión a largo plazo. Además, en 1996 con motivo de la conmemoración del 400 aniversario de Monterrey se generó la Visión Monterrey 2020: Construyendo Nuestro Futuro; la cual sería actualizada en el 2006, con la definición de la Visión Metropolitana Monterrey 2030: Metrópoli armoniosa, incluyente y con calidad de vida.

174 A pesar de que proyectar el crecimiento futuro de una ciudad es un ejercicio complejo por las múltiples interrelaciones económicas, sociales, demográficas, políticas y geográficas que lo determinan. En 1995 en el Atlas de Monterrey, se plantearon dos Escenarios para la ZMM. El Escenario 1: Monterrey, Metrópoli de Crecimiento Controlado, fue elaborado por Gustavo Garza; mientras que el Escenario 2: ¿Consolidación Metropolitana o Megalopolización de Monterrey?, fue hecho por Roberto García Ortega y Juan Ignacio Barragán (Garza, 1995).

En el primer escenario, Monterrey, Metrópoli de Crecimiento Controlado, Garza (1995) hace una reflexión general sobre la posible expansión económica y urbanística de Monterrey al 2010, analizando aspectos tales como vivienda, agua potable, drenaje, energía eléctrica, vialidad y transporte, entre otros aspectos. En materia de infraestructura, se establecía que Monterrey había alcanzado un umbral metropolitano que exigía inversiones multimillonarias para obras como: el sistema de transporte masivo de pasajeros (metro), el sistema hidráulico, el vial, así como de la Presa del Cuchillo para la solucionar el problema de abasto de agua. Además, el Proyecto Santa Lucía era visto como un proyecto para la regeneración urbana del centro de Monterrey; el cual constaba de cinco etapas: 1) el Paseo del Río, 2) el marco de las calles, 3) la zona cultural y comercial, 4) una plaza, y 5) el Museo de Historia Mexicana (1995:486).

En relación a la actividad industrial de Monterrey, se planteaba que en un futuro la especialización tradicional industrial podría no corresponder al crecimiento de la ciudad, al ser probable que la capital regiomontana siguiera la trayectoria de las metrópolis postindustriales de los países desarrollados, inmersas dentro de una “revolución terciaria”. Además, mencionaba que para lograr que Monterrey se mantuviera alrededor de los 4.1 millones de habitantes y con una extensión urbana de 70 mil hectáreas en el año 2010, sería necesario dirigir las futuras inversiones industriales hacia un nuevo polo de desarrollo y mantener las emergentes actividades financieras y profesionales (cuaternarias) y de informática y comunicaciones (quinarias) en ella; de tal forma que se pudieran planificar las actividades económicas para garantizar su funcionamiento eficiente (1995:489).

175 Por otro lado, en el segundo escenario, ¿Consolidación Metropolitana o Megalopolización de Monterrey?, García Ortega y Barragán (1995) planteaban que a partir de la definición de un escenario futuro para Monterrey, se podrían establecer metas específicas para lograr elevar la calidad de vida de los millones de habitantes que vivirían en la metrópoli en el año 2010; en donde suponían que el crecimiento económico y demográfico acelerado llevaría a la consolidación metropolitana en el año 2010 y a la integración funcional con la ZM de Saltillo en el 2020.

Desde su perspectiva, buscando compatibilizar lo deseable y lo posible, debía intentarse remediar los efectos negativos de la concentración urbana, al tiempo que se diseñaran instrumentos jurídicos, administrativos y fiscales para distribuir las cargas financieras de la metropolización. Lo anterior, dado que el problema de fondo no es en sí el tamaño de la ciudad, sino el monto del presupuesto necesario para hacerla funcionar y mantenerla ecológica y socialmente saludable. Bajo estas consideraciones, consideraban que el escenario más probable para el Monterrey Metropolitano al 2010 sería de un crecimiento exponencial de sus problemas urbanos, sociales y ecológicos, hasta alcanzar los niveles más críticos de las megalópolis del Tercer Mundo, como lo son la ciudad de México, Calcuta o El Cairo170 (1995: 494).

Además, en relación a la Megalópolis171 Monterrey-Saltillo al 2020, García Ortega y Barragán (1995) señalan que de acuerdo con el Plan Director Urbano de Saltillo 1981-1988, la ZM de Saltillo se extendería hacia los municipios de Ramos Arizpe y Arteaga, los cuales tienen frontera con Santa Catarina; por lo que podía argumentarse técnicamente que ambas metrópolis estarían traslapadas y por lo tanto tendrían el atributo básico de una megalópolis, aunque su gestación fuera muy incipiente. Bajo estas consideraciones, establecen que la emergencia del conglomerado megalopolitano Monterrey- Saltillo implicaría múltiples desafíos de planeación y financiamiento; en donde

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El Escenario al 2010 planteado por el Plan Director del AMM supone un elevado crecimiento de la población y la mancha urbana; en donde los municipios conurbados podrían multiplicarse por tres.

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El fenómeno de megalopolización no implica la conurbación física, sino la integración funcional. En el caso de Monterrey y Saltillo, existe una vieja tradición de intercambios económicos bajo la hegemonía de Monterrey.

176 en un primer momento se tendría el problema de las comunicaciones interurbanas, cuya solución sería la ampliación de la supercarretera que une las urbes y la construcción de un ferrocarril eléctrico de alta velocidad (1995: 497).

Ahora bien, en cuanto a la Visión Monterrey 2020: Construyendo Nuestro Futuro se refiere, ésta fue generada con motivo de la conmemoración de los 400 años de la ciudad, como un esfuerzo para reflexionar sobre el porvenir y lograr establecer una visión de la ciudad en el futuro, la cual estuviera basada en las fortalezas, buscando evitar fracasos y debilidades del pasado (CEE- ITESM, 1996). El proyecto se llevó a cabo de febrero a julio de 1996, por iniciativa de las empresas CEMEX y Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, y contó con la participación activa de más de 500 líderes de opinión de la comunidad regiomontana172. Cabe mencionar que a partir la visión, fue posible esbozar líneas estratégicas de acción, que representan los grandes cómos que se requerirían para lograrla; así como proyectos prioritarios que aseguraran el cumplimiento de los objetivos, y por tanto, la construcción de esta visión.

La Visión Monterrey 2020 tiene tres componentes:1) un estatuto de visión que representa, de manera muy concisa, una descripción de Monterrey en el año 2020; 2) una caracterización de la comunidad deseada en el año 2020173; y, 3) una definición de los valores que deberán ser compartidos por la comunidad para lograr el futuro deseado174.

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Los participantes fueron seleccionados por su experiencia y visión para contribuir al mejoramiento y progreso de su comunidad; buscándose que los grupos fueran plurales, heterogéneos y representatividad de la sociedad.

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Las condiciones indispensables prioritarias para que la comunidad regiomontana tuviera una alta calidad de vida, son: 1) liderazgo efectivo y auténtico en la comunidad; 2) suficiente oferta de trabajo; 3) repartición justa y equitativa de la riqueza; 4) seguridad pública; 5) medio ambiente físico sano; 6) uso eficiente de los recursos públicos; 7) infraestructura competitiva; 8) combate constante a la impunidad y la corrupción; 9) sistema educativo relevante y eficiente; 10) visión de futuro compartida y aceptada en general; 11) servicios básicos para toda la ciudadanía; 12) reparto equitativo de recursos fiscales con la federación; 13) marco jurídico sin excepciones ni discrecionalidades, claro y simple, de aplicación transparente y del conocimiento de toda la sociedad; 14) instituciones y mecanismos de apoyo a la creación y desarrollo de pequeños y medianos negocios; y, 15) autoridades rectas, responsables, con visión y procuradoras de la justicia (1996: 06).

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Los valores más importantes de la comunidad regiomontana en el 2020 deberán ser: 1) la cultura de calidad, productividad y competitividad internacional; 2) el trabajo y el ahorro; 3) la familia como verdadera célula de la sociedad; 4) la ética en los negocios y en la vida pública; 5) la responsabilidad de los empresarios por el bienestar de los trabajadores y por la

177 A partir de la suma de estos tres componentes, la visión 2020 se define como175:

Monterrey: Líder en la Industria y los Servicios de Alta Tecnología.

Una ciudad que ofrece alta calidad de vida a sus habitantes, un ambiente donde se respetan y fortalecen los valores humanos trascendentes, y donde hay las condiciones propicias para que cada persona y cada organización logre su superación constante.

En el 2006, la Agencia para la Planeación del Desarrollo Urbano de Nuevo León promovió la actualización de la Visión 2020 enfocándola específicamente hacia el desarrollo urbano. El objetivo era impulsar una consulta que, con la participación de todos los actores urbanos 176 , permitiera elaborar una herramienta de planeación estratégica con la cual abordar los retos urbanos que el AMM enfrentaría en los próximos años. De esta forma, la Visión Metropolitana: Monterrey 2030 permitiría definir objetivos a corto, mediano y largo plazo que, en materia de desarrollo urbano, se deberían considerar para alcanzar el progreso y el desarrollo armónico de la metrópoli al 2030177 (CEDEM-ITESM, 2007).

Los nueve elementos clave para el desarrollo urbano del AMM al 2030, identificados a partir de la consulta al consejo ciudadano y los cuales constituirán los ejes de trabajo son: 1) instrumentos adecuados para una eficiente gestión metropolitana; 2) sistema de transporte integral, seguro,

comunidad; 6) el respeto a los derechos humanos; 7) la participación ciudadana; 8) la responsabilidad, el orden y la disciplina; 9) el fomento a la educación; 10) el trabajo en equipo a nivel comunidad; 11) la visión y la acción comunitarias de mediano y largo plazo; 12) la cultura de la creación y el desarrollo tecnológicos; 13) la cultura emprendedora; 14) la pluralidad y la solidaridad; y, 15) el respeto al derecho de los demás (1996: 07).

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Para conocer las líneas estratégicas y proyectos prioritarios, ver: CEE-ITESM, 1996. 176

Para integrar la participación de la comunidad regiomontana en la planeación del futuro urbanístico para el año 2030, se consideró la opinión de los líderes, especialistas y ciudadanos, para posteriormente poderlos incluir en forma más eficiente en los procesos de planeación y gestión del desarrollo urbano.

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Entre los beneficios que se esperaba obtener a partir de la definición de la Visión Monterrey 2030 se encuentran: 1) contar con una visión global e intersectorial del sistema urbano a largo plazo; 2) identificar las tendencias y oportunidades; 3) establecer los objetivos prioritarios que

permitan la toma decisiones en cuanto a la asignación de recursos en temas críticos; 4) establecer el diálogo y debate entre los actores del desarrollo urbano; 5) construir consensos

y compromisos de la comunidad para la acción hacia objetivos formulados; 6) propiciar la participación ciudadana para fortalecer el tejido y la movilización social; 7) incrementar la coordinación entre las entidades de gobierno; 8) favorecer la participación de la iniciativa privada; y, 9) tener una mayor perspectiva política y social del desarrollo urbano (2007: 10).

178 accesible y atractivo; 3) entorno urbano preparado para enfrentar los riesgos de desastres naturales en zonas de asentamientos humanos; 4) vivienda suficiente y de calidad, ubicada en entornos urbanos igualmente planificados; 5) respeto absoluto al medio ambiente y protección de los recursos naturales; 6) cultura de ahorro y manejo del agua; 7) entorno urbano que fomente la convivencia y seguridad urbana; 8) entorno urbano digno, cultura e identidad urbana; y, 9) financiamiento del desarrollo urbano (público-privada) (Rizoma, 2007)178.

Así como en la Visión 2020 se establecieron las condiciones indispensables prioritarias para que la comunidad regiomontana tuviera una alta calidad de vida y los valores que deberán ser compartidos por la comunidad para lograr el futuro deseado; en la Visión 2030 se definieron las acciones detonadoras de carácter prioritario para alcanzar el futuro deseado, además de los valores indispensables para lograrlo.

Dichas acciones son: 1) modelo de desarrollo urbano equilibrado, basado en la promoción de distritos integralmente planeados; 2) control del crecimiento urbano a través de políticas de gestión y fomento; 3) equipamientos e infraestructuras de calidad y accesibles; 4) comunidad equitativa, accesible, tolerante, respetuosa y solidaria; 5) función pública honesta, profesional, efectiva, continua, y responsable; 6) combatir la deshonestidad dentro de la función pública y la actividad privada; 7) activa participación ciudadana en el

desarrollo urbano; 8) vigilancia social sobre la acción del Gobierno; 9) planificación urbana estratégica, con visión de largo plazo y multisectorial;

10) organismo metropolitano de gestión y administración del desarrollo urbano, con participación pública, privada y social, el cual articule las políticas urbanas desde su planeación hasta su ejecución con visión estratégica; 11) marco jurídico simplificado y coherente, que establezca con claridad las atribuciones de los diferentes actores urbanos, y facilite la administración urbana a escala metropolitana, 12) homologación de reglamentos a nivel metropolitano; 13) mecanismos efectivos y eficientes, para la aplicación de las leyes, planes, y

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Para cada eje de trabajo, a partir del análisis estructural se identificaron las variables que inciden definitivamente en su desarrollo estratégico.

179 programas que establecen el marco de la administración y gestión urbana; y, 14) financiamiento innovador del desarrollo urbano. Mientras que los valores de la Visión 2030 se refieren a: equidad socio espacial; tolerancia y respeto; honestidad y compromiso social; prevalece el interés colectivo sobre el particular; visión urbana de largo plazo; estado de derecho; y, servicio público profesional honesto y responsable (2006: 16).

Es a partir de la conjunción de estos elementos distintivos que la frase de la Visión 2030 se define de la manera siguiente179:

Monterrey 2030: Metrópoli armoniosa, incluyente y con calidad de vida. En 2030 la Metrópoli ofrece equilibrio urbano, inclusión, habitabilidad y calidad de vida, como producto de un proceso de planeación urbana eficazmente implementado con visión de largo plazo y la participación de los actores urbanos. El desarrollo urbano se caracteriza por la promoción de distritos integralmente planeados que aportan racionalidad en el uso del suelo, movilidad urbana eficiente y respeto a los aspectos medioambientales. Los habitantes de Monterrey comparten una cultura urbana en la que prevalece el respeto y la solidaridad.

Finalmente, es relevante mencionar que si bien estos ejercicios representan un primer gran paso para establecer una visión de largo plazo en la ZMM, es importante complementar su enfoque principalmente urbano con los otros cinco ámbitos propuestos desde la perspectiva de prospectiva territorial para tener una visión integral. Aunado a lo anterior, reconociendo que estos ejercicios estratégicos han propiciado la participación activa de diferentes actores económicos, políticos y sociales, al momento de su formulación; un área de oportunidad se refiere a lograr que estos actores se involucren no únicamente a la hora de la concepción del plan, sino al momento de su implementación. Esto último, dado que a pesar de ser ejercicios valiosos de planeación estratégica, estos esfuerzos se han quedado como meros ejercicios académicos y como buenos diagnósticos de la realidad metropolitana.

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Una vez definida la Visión 2030, se establecieron líneas estratégicas, objetivos y acciones específicas para su cumplimiento. Para un mayor detalle, ver: CEDEM, 2006: 17-33.

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