Acuerdos, divisiones e identidades en conflicto
III. 2- a) El Partido Liberal Antecedentes y primeros años.
Es difícil establecer una fecha exacta para señalar el origen del partido liberal. Como se adelantó, su surgimiento fue el resultado de un largo proceso de sedimentación de ciertas prácticas e ideas políticas. Algunos autores señalan a la protesta presentada en 1856 por un grupo opositor al gobierno de Juan Pujol contra las irregularidades electorales, como el inicio de este partido13. Sin embargo, y tal como lo demostraron algunas investigaciones recientes, esa protesta no puede ser considerada el origen del partido liberal en Corrientes porque en el texto de la misma no se menciona en ningún momento la idea de liberalismo, ni la palabra liberal y sólo se suscribe en nombre de ciudadanos dispuestos a defender la Constitución Nacional y Provincial. Por otra parte, entre quienes lo firman se encuentran hombres que estuvieron distantes de simpatizar con el que más tarde se llamaría partido liberal y finalmente, no hubo continuidad programática de accionar como cuerpo14.
Es cierto que desde décadas atrás existía la idea de “ser liberal”, o de conformar un partido liberal, sin embargo recién a principios del año 1880 se planteó formalmente la necesidad de reglamentar la organización interna de esta asociación que se constituiría, más tarde, en el partido liberal de Corrientes.
12
El modelo de análisis que presenta Marta Irurozqui para el estudio de los partidos políticos de Bolivia puede adaptarse al caso correntino donde la lucha por el poder entre liberales y autonomistas no representó la pugna de dos proyectos políticos sino de dos sectores de la misma elite que permitieron la continuidad de un status social en el poder político provincial. Véase. Marta Irurozqui. “Conservadores sí, Liberales también. Formación de los partidos políticos en Bolivia, 1880 - 1899”. En Carlos Malamud. (comp.) Partidos Políticos y elecciones en América Latina y la Península
ibérica. 1830- 1930. Volumen I. Instituto Universitario Ortega y Gasset. Papeles de Trabajo, 1995.
P113- 144.
13
Esta afirmación la hizo en primer lugar Manuel Florencio Mantilla y la repitieron otros autores como Diego Mantilla, César Mansilla, Ricardo Balestra, Antonio Castello, entre otros. Véase: Manuel Florencio Mantilla. Crónica Histórica de la provincia de Corrientes Buenos Aires, Banco de la Provincia de Corrientes, 1972. (Reimpresión). Diego Mantilla. Reseña Histórica del partido Liberal. Inédito. Ricardo Balestra y José Luis Ossona. Qué son los partidos provinciales. Buenos Aires, Sudamericana, 1983, Antonio Castello. Historia de Corrientes. Op. Cit. y César L. Mansilla. Los
Partidos Provinciales. Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1983. 14
Antes de 1880, sólo pueden encontrarse clubes electorales que se organizaban para cada proceso electoral, que no siempre tenían las mismas denominaciones. Por otra parte, más allá de que en ocasiones se establecían vínculos entre diferentes clubes departamentales cada uno de ellos funcionaba de manera independiente.
Durante toda la década de 1870, y con el triunfo alcanzado por el liberalismo mitrista, se fue consolidando la ideología liberal en Corrientes, hegemónica durante toda esa década. Esta situación colaboró en la configuración del futuro partido, que empezó a delinear sus rasgos a partir de 1878 con un proyecto de organización más estable propuesto por el entonces denominado Club Constitucional que derivó en la constitución del partido liberal en los primeros meses de 1880.
Entre los nombres sobresalientes de estos años de formación se encuentran Juan Eusebio Torrent15 y Manuel Florencio Mantilla16. En el primer caso, se trató de una figura política que trascendió la provincia llegando a ocupar cargos de relevancia en el gobierno nacional pues fue ministro de la Suprema Corte de Justicia. Por su parte, Mantilla, intelectual destacado de la elite política correntina, fue el principal dirigente de una de las facciones liberales de fines del siglo XIX (el liberalismo mantillista), lugar que ocupó hasta su muerte, ocurrida en 1909.
Ambos colaboraron con la institucionalización del partido liberal, bregando por su organización definitiva. A estos nombres deben sumarse los de Juan Esteban Martínez17 y Valentín Virasoro18, principales líderes de las otras dos facciones del partido de fines del siglo XIX (martinismo y mitrismo respectivamente), que gobernaron la provincia de Corrientes en la última década del siglo XIX y los primeros años del siglo XX.
15
Juan Eusebio Torrent (1834- 1901) Dr. en Jurisprudencia, ocupó el ministerio de Gobierno durante la administración de José Manuel Patín (1861- 1862), diputado nacional (1862- 1865), participó en la Guerra del Paraguay, en 1866 durante la presidencia de Mitre fue ministro plenipotenciario ante el Imperio del Brasil, en1871 fue electo senador nacional por Corrientes y más tarde ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
16
Manuel Florencio Mantilla (1853- 1909) Nació en Saladas (Corrientes). Dr. en Jurisprudencia, periodista, político e historiador. Fue diputado nacional (1894- 1898) y senador nacional (1898- 1909).
17
Juan Esteban Martínez (1846- 1909). Nació en Bella Vista (Corrientes) Dr. en Jurisprudencia, militar, periodista y político. Fue diputado provincial (1870), ministro de Hacienda e Instrucción Pública de los gobernadores Baibiene y Ruiz, Vice gobernador (1878- 1880), convencional constituyente (1888), miembro del Superior Tribunal de Justicia, Senador Nacional (1891- 1897), gobernador de la provincia en dos oportunidades (1897- 1901 y 1907 ), diputado nacional (1903- 1907).
Esta división en tres facciones ocurrió a fines de la década de 1880 y principios de la de 1890. El primer desprendimiento fue consecuencia de la decisión de colaborar con el gobierno del autonomista Juan Ramón Vidal adoptada por el líder goyano Juan Esteban Martínez en 1888. Este dirigente, con un importante número de seguidores, se sumó al gobierno autonomista y participó de la convención constituyente, abandonando el abstencionismo opositor que había asumido el liberalismo luego de su desplazamiento del gobierno provincial en 1880. Por otra parte, un mes después de la revolución del parque de 1890 en Buenos Aires, se organizó en Corrientes la Unión Cívica, presidida por Juan Eusebio Torrent, y compuesta por los demás sectores liberales. A fines de 1892, y como consecuencia del cambio de la situación política nacional, producto del acuerdo sellado entre Roca y Mitre, el martinismo se alejó del gobierno y regresó a las filas liberales con los cuales llevaron a cabo una revolución contra el gobierno provincial, que en una segunda etapa y con el apoyo del radicalismo triunfó y consiguió desplazar al autonomismo del gobierno y ganar las elecciones que le permitieron volver a ocupar el poder ejecutivo provincial19.
De ese modo se constituyeron las diversas tendencias dentro del partido liberal, que dieron lugar a las tres facciones que perduraron por muy largo tiempo: “mantillistas o radicales”, “mitristas” y “martinistas”. Con la primera designación se denominó a los seguidores de Manuel Florencio Mantilla que se resistían a los pactos tanto en el orden nacional, como en el provincial, muy cercanos a la Unión Cívica Radical; con la segunda a los seguidores de Bartolomé Mitre que aceptaban un acuerdo en el orden nacional pero no en el provincial, vinculados con la Unión Cívica Nacional y con la tercera, a los seguidores de Juan Esteban Martínez, que estaban dispuestos a realizar acuerdos en todos los órdenes20. Las tres tendencias perduraron, sorteando intensos conflictos, hasta 1909, año en que mueren dos de sus principales referentes Manuel Florencio Mantilla y Juan Esteban Martínez. Un sector del mitrismo, por su parte se alineó en el Partido Republicano, fundado por Emilio Mitre en 1904.
18
Valentín Virasoro (1842- 1925) Ingeniero agrimensor. Fue ministro de hacienda e Instrucción pública del gobierno de Felipe Cabral (1878- 1880), gobernador de Corrientes (1893- 1897), senador nacional (1898- 1916).
19
Angel Acuña. “Notas Biográficas”. En: Manuel Florencio Mantilla. Op. Cit. VII- CXLIII pp. y Ricardo Harvey. “Orígenes del radicalismo correntino”. En: Anales de la Junta de Historia de la
provincia de Corrientes N° 5. Corrientes, Moglia ediciones, 2003. 193- 263 pp. 20
El Partido Liberal en la etapa estudiada.
El fraccionamiento característico del partido liberal continuó en toda la etapa estudiada. En 1909, estaban divididos en dos grandes grupos, los denominados martinistas (herederos de los seguidores de Juan Esteban Martínez) liderados por Adolfo Contte y Eulogio Cabral y los disidentes (ex mantillistas por haber sido seguidores de Manuel Florencio Mantilla) liderados por Manuel Bejarano y por el, en ese momento gobernador, Martín Goitía, que llegaron al poder tras la intervención federal decretada por el gobierno nacional en 1908. Habían llegado al gobierno en compañía de los autonomistas con quienes habían sellado un pacto, pero éstos abandonaron el gobierno al poco tiempo de asumir y se volvieron sus principales opositores.
Separados de los autonomistas, los disidentes, iniciaron tratativas para reconstruir el partido liberal a través de varias conferencias entre el ministro Pedro T. Sánchez y Juan Esteban Martínez (que al mismo tiempo negociaba con los autonomistas un posible acuerdo). Además de Sánchez y Martínez participaron de diferentes reuniones Pedro Fernández y Justo Díaz de Vivar por los disidentes y Álvaro Marquez y Manuel Mora y Araujo por los martinistas (especialmente después que Martínez cayera enfermo a fines de febrero de 1909). Los martinistas exigieron como parte del acuerdo, el primer lugar de la fórmula gubernativa y la absoluta prescindencia del presidente de la república en los asuntos políticos de la provincia, lo que no fue aceptado por los disidentes, e hizo fracasar las negociaciones21. Los martinistas se acercaron, entonces, a los autonomistas, con quienes sellaron un pacto en marzo de 1909.
A pesar de los continuos enfrentamientos, acuerdos y pactos políticos entre sectores del mismo partido y otros, los liberales se percibían a sí mismos como un partido de principios, orgullosos de su tradición y defensores de la pureza del sufragio:
21
Archivo General de la Provincia de Corrientes (En adelante AGPC). Fondo Mantilla. Legajo 24. Carpeta 1909. Carta de Juan Castillo a Manuel Florencio Mantilla. Fechada en Corrientes el 28 de febrero de 1909.
“Partido esencialmente principista, el liberal, educado en la escuela del civismo, sus sacrificios del pasado y su actuación del presente expuesta como lábaro a las generaciones del provenir, no le permiten empañar el brillo de su tradición y decrecer los méritos legítimamente alcanzados valiéndose de medios que ha repudiado y contra los cuales ha combatido siempre, porque la pureza del sufragio ha sido uno de los primordiales objetivos de su propaganda política especialmente en las horas aciagas de nuestra democracia.”22
Ambos sectores liberales (martinistas y disidentes) se volvieron opositores entre sí al extremo y se disputaban la verdadera representación del partido, imputándose mutuamente el haber abandonado los ideales liberales al unirse al partido autonomista. En ese entones, existía, también, un tercer grupo liberal nucleado en la denominada Unión Cívica (ex mitristas) liderados por Valentín Virasoro. Muy pronto, un grupo de este partido se unió al sector martinista, y recuperaron el nombre de Partido Liberal para ellos, presididos por Adolfo Contte23. El Partido liberal, así constituido, decidió mantener en vigencia la carta orgánica sancionada en diciembre de 1906.
El partido Republicano, que hasta ese momento, había actuado en forma conjunta con los martinistas, tras el acercamiento de éstos con los autonomistas decidió separarse y reorganizarse como partido independiente en marzo de 1909, presidido por Andrés A. Demarchi. Se presentó ante la opinión pública como un partido de principios que defendía la verdad electoral y la pureza del sufragio24. En una Convención reunida el 11 de junio de ese mismo año, optaron por acercarse al liberalismo disidente, pero unos días más tarde, al conocerse la muerte de Emilio Mitre, el partido se disolvió en todo el país25.
22
Esta idea fue publicada por el periódico liberal disidente, respondiendo a las acusaciones de fraude electoral que martinistas y autonomistas habían hecho al gobierno del Goitía. La Libertad. Corrientes, 24 de marzo de 1909. p 2.
23
Esto ocurrió en una Convención del partido reunida el 11 de junio de 1909. Véase: La Opinión. Corrientes, 12 de junio de 1909. p. 2.
24
La Opinión. Corrientes, 13 de marzo de 1909. p 2 y La Libertad. Corrientes, 17 de marzo de 1909.
p.2.
25
Entre los miembros de este partido pueden mencionarse, además de Andrés Demarchi, Carlos Benítez, Francisco Benítez, José R. Amarilla, Martín Abelenda, Manuel I. Reina, Pedro Sabalgoyty, Isidoro Calatayud, Adolfo Navajas, Modesto Lentes, Zacarías Acosta, Filomeno Lator, Raúl Sánchez, Arturo Achinelli, Antonio Toledo y Ayala Gauna. La Opinión. Corrientes, 12 de junio de 1909. p. 3.
Muchos de los antiguos republicanos se unieron a un sector disconforme de la Unión Cívica (liderada a nivel nacional por Udaondo y Antonio Lanusse) y bajo ese nombre actuaron en la provincia en 1910, posteriormente, y tras la disolución de este partido después de las elecciones presidenciales de ese año, siguieron participando en la política provincial como liberales disidentes o radicales26.
La división entre martinistas y disidentes se mantuvo hasta 1914, ese año, un sector dirigido por Manuel Mora y Araujo (denominado liberalismo independiente) decidió separarse del martinismo y presentar una lista propia de diputados en esa elección. Posteriormente, este dirigente con sus seguidores se incorporaron a la Unión Cívica Radical.
A mediados de 1915, junto a sus aliados autonomistas se unieron al Partido Demócrata Progresista, un intento de construir un partido nacional que nucleara a todas las fuerzas conservadoras provinciales27. Permanecieron en ese proyecto hasta las elecciones presidenciales de 1916, aún después de que los vidalistas lo abandonaran y se separaran de su partido y del pacto. Los liberales, mientras tanto, siguieron unidos al Autonomismo de Principios, un sector del autonomismo que quedó bajo el liderazgo de Eugenio Breard, en ese momento vice gobernador.
Los liberales disidentes, por su parte, se mantuvieron en esa posición hasta el año 1917, cuando en una Convención, realizada en la localidad de Mercedes los días 17 y 18 de junio, decidieron reincorporarse al partido liberal, como respuesta al llamado de unidad que en ese momento se hacía a las fuerzas opositoras al
radicalismo28. Además, como el sector vidalista del autonomismo se había alejado
del pacto, consideraban que, entonces, no había ningún motivo para seguir fuera del partido29.
Así, Liberales, Autonomistas de Principios y Liberales Disidentes decidieron constituir un nuevo partido que se llamó Concentración Cívica presidido
26
Integraban la Junta Directiva Provisional de la Unión Cívica en 1910, José R. Amarilla, Manuel Bejarano, Ernesto Ezquer, Juan Cremonte, Antonio Arballo, Fermín Alsina, Baldomero Méndez Bar, Juan Baibiene, Ricardo Andreau, Lorenzo Aquino, Eugenio Artaza, Carlos Benítez, Antonio Mouzo, Adolfo Navajas, Secundino Insaurralde, Manuel Acuña, Juan Soto, Francisco Podestá, Saturnino Flores, Modesto Lentes, Sixto Verón, Wesfalio Garay, Antonio Llopart, Hortensio Quijano, Ventura Yanzi, Ramón Vallejos, Luis Azula, Pedro Serrano, Celedonio Soto, Juan Fleitas, Isidoro Esquivel, Angel Torigino, Hermógenes Zalazar. En: La Libertad. Corrientes, 2 de enero de 1910. p. 2.
27
Sobre el Partido Democrático Progresista véase: Carlos Malamud. “El Partido Demócrata Progresista: un intento fallido de construir un partido nacional liberal- conservador”. En: Desarrollo
Económico N° 138, 1995. 28
La Provincia. Corrientes, 19 de junio de 1917. p2. 29
La Prensa. Buenos Aires, 19 de junio de 1917. Citado por La Provincia. Corrientes, 21 de junio de
por Mariano Loza y dirigido por una Junta de Gobierno compuesta por 45
miembros30. Este partido se organizó en una convención reunida a principios de
septiembre de 1917 bajo la presidencia de Evaristo Pérez Virasoro, con el objeto de elegir una fórmula común para presentarse en las elecciones de gobernador y vice
que debían realizarse ese año31 y que quedaron truncas debido a la Intervención
Federal que decretó el gobierno de Yrigoyen. La mayoría liberal dentro de la Concentración Cívica era abrumadora, y en 1918, directamente decidieron adoptar la Carta Orgánica del partido Liberal, hasta tanto ésta pudiera ser reformada32.
De este último partido se desprendió, en febrero de 1919 y unos meses antes de la elección gubernativa, el partido Liberal de Tradición, que buscó la reorganización del liberalismo en forma independiente, bajo la presidencia de Eulogio Cabral. La primera manifestación de este grupo se realizó en Curuzú Cuatiá en marzo de 1919 en un acto al cual concurrieron, de acuerdo a las crónicas periodísticas, un número importante de militantes y simpatizantes del liberalismo. Entre los dirigentes liberales que se fueron de la Concentración a este nuevo partido se encontraban Justo Alvarez Hayes, Adolfo Contte (h), Castor Córdoba, Juan Contte, Carlos S. Abadie Acuña, Eudoro Pérez, Astrolabio Godoy, Amaranto Pérez, entre otros:
“El domingo, conforme a los antecedentes publicados, se realizó en Curuzú Cuatiá el gran acto cívico que inicia la cruzada cívica del liberalismo de tradición. Fue un acontecimiento digno de aquel pueblo progresista, que hoy se erige en punto inicial de la reacción liberal. Sus gestores levantaron con gallardía la bandera de los Virasoro, los Gómez y los Martínez- y están dispuestos a que ella congregue al viejo y glorioso partido para erigirlo en
30
Los miembros titulares de esta Junta de Gobierno eran: Mariano Loza, Eugenio Breard, Justino Solari, Jerónimo Cabral, Manuel Bermúdez, Adolfo Contte, Marcos Costa, Benigno Martínez, Evaristo Pérez Virasoro, Carlos Araujo, Eulogio Cabral, Emiliano Montiel, José Decoto, Saturnino Flore, José E. Robert, Justo Alvarez Hayes, Manuel Cabral (h), Adolfo Mohando, Américo Baibiene, Federico Fernández Serrano, Pedro de J. Pérez, Erasmo Martínez, Emilio Massó, Antonio Mouza, Juan Duhagon, Antonio Portillo, Benjamín Solari, Augusto Costaguta, Juan Gandulfo, Carlos Abadie Acuña, Hernán Cúneo, Joaquín Rubianes, Adolfo Acuña, Benigno Garay, Manuel A. Romero, Luis Barberán, José Zubasnabar, Juan Insaurralde, Gurmensindo Reguera, Adolfo Aguerci, Eduardo Díaz Colodrero, Medardo Cáceres, José Nazario Gómez, Eugenio Oris, Ramón Palma, Manuel Esquivel. En: La Provincia. Corrientes, 2 de febrero de 1918. p.2.
31
La Provincia. Corrientes, 6 de septiembre de 1917. p.2 32
Se encargó para ese cometido a una comisión compuesta por Justo Alvarez Hayes, Justino Solari y Manuel Cabral (h). La Provincia, Corrientes, 14 de febrero de 1918. p.2.
toda la eficacia política que le reconoce el proceso de la democracia correntina.”33.
A partir de allí iniciaron una fuerte campaña a favor de su diferenciación de la Concentración Cívica declamando que los verdaderos liberales no eran los concentrados sino los adherentes al partido Liberal de Tradición. Sin embargo, como veremos más adelante, las diferencias entre ambos sectores se eliminaron en el Colegio Electoral de 1919 cuando se puso en juego el futuro gobierno provincial.
Finalmente, estas dos tendencias liberales (Concentración Cívica- Liberalismo de Tradición) se unieron en 1920 y al año siguiente el liberalismo unido selló un nuevo acuerdo con los autonomistas, que se mantuvo hasta noviembre de 1927.
En 1921, además, por primera vez, el liberalismo aprobó una plataforma electoral con 14 propuestas para su futuro gobierno (práctica que había sido iniciada en Corrientes por los radicales pero que los otros partidos no habían seguido, sino hasta esta oportunidad34). Entre los principales puntos de esa plataforma figuraba, favorecer el espíritu nacionalista, sostener la autonomía provincial, respetar y hacer respetar la libertad política y el ejercicio del sufragio, equilibrar las finanzas provinciales reduciendo el déficit del presupuesto, reformando las leyes impositivas y disminuyendo los impuestos. En cuanto a la actividad económica se proponía favorecer el desarrollo de la ganadería con la mestización del ganado y fomentar la instalación de frigoríficos. Además, prometía intensificar la educación primaria, sancionar leyes laborales y de jubilaciones que regularan el sueldo y el escalafón de los empleados públicos y otras, que protegieran a la clase obrera, por último declaraba que se encargarían de perseguir a la cuatrería y de crear nuevos juzgados de instrucción. Propuestas todas, bastante generales y sin demasiada especificación acerca de la forma en que serían puestas en práctica35.
Hasta 1927 se mantuvieron unidos a los autonomistas, pero ese año, una nueva Convención partidaria decidió, por mayoría, rechazar el acuerdo y separarse de la coalición por diferencias con algunas medidas de gobierno adoptadas por sus
33
El Liberal. Corrientes, 5 de marzo de 1919. p.1. 34
El texto completo de la plataforma se encuentra en el Anexo Documental.
35
aliados. Evaristo Pérez Virasoro, en ese momento senador nacional, presidía el Comité Ejecutivo del partido.
Una consecuencia inmediata de la decisión de romper el acuerdo con los autonomistas fue la división del partido. A partir de ese momento, se formaron dos