PARTE III: LAS DOS VISONES DE LA ECONOMÍA DE MERCADO
III.9. A Intercambio Voluntario: Interés Propio y Contraprestación
que es práctica.”107
Es así que el mercado y la competencia a su vez requieren la existencia correlativa del sistema de precios (teoría de la formación de precios). A través de este sistema es que la competencia fomenta el equilibrio (Gleichgewicht) logrando los objetivos del ordenamiento (Ordnungs) y la dirección del sistema económico (Steuerungsfunktion).108 De este modo se estimula la producción (Stimulierung der Leistung), se dirige y se coordina, tanto en forma horizontal como vertical, el proceso económico (Steuerung und kordination des Wirtschaftsprozesses).
Estas condiciones, aparte de brindar un sistema de organización a la economía, permite según el autor el grado más alto posible la libertad de los individuos y de los grupos que intervienen en el proceso económico. En este sentido Röpke destaca que la economía de mercado conjuga un balance entre los requisitos de la libertad y el orden:
“...nuestro sistema económico... [es] un sistema de relaciones contractuales de millones de economías aisladas en complicada interrelación, pero que gracias al mecanismo del mercado se conjugan en un todo ordenado. Es una combinación de libertad y orden que probablemente constituye la máxima medida de lo que a la vez puede conseguirse en ambas...”109
Como podemos apreciar la caracterización de Röpke, que afirma desde un principio las virtudes del mercado, no deja de lado tener permanentemente en cuenta ‘sus imperfecciones,’ las cuales darán lugar en el conjunto de su sistema teórico y de política económica a las condiciones de funcionamiento y a las excepciones. Pero por el momento detengámonos sobre los aspectos descriptivos y afirmativos de su interpretación de la idea del mercado. Para desarrollar esto, en el presente capítulo, expondremos la caracterización que realiza el autor de los elementos fundamentales del sistema de mercado según la tradición clásica a través de tres secciones: 9.A. Intercambio Voluntario: Interés Propio y Contraprestación; 9.B. La Competencia como Garantía de Cooperación libre; y 9.C. Los Aspectos Positivos de la División del Trabajo.
III.9.A. Intercambio Voluntario: Interés Propio y Contraprestación
Röpke toma, sin dudas, parte con el pensamiento económico de la modernidad. Para él existe una fuerza fundamental cuyo proceso histórico de gradual liberación está detrás de los muy importantes aumentos de productividad –cantidad de nuevas aplicaciones técnico-científicas, iniciativa y laboriosidad– que hicieron posibles los extraordinarios logros de la economía de mercado de los últimos siglos.
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IEP, pg. 200.
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„Esta teoría es esencialmente idéntica con la teoría de la formación de precios bajo el signo de la competencia. De aquí se desprende cómo a partir de la competencia se genera un orden, un equilibrio y una función de liderazgo...“ (Trad propia) “Diese Theorie ist im wesentlichen identisch mit der Theorie der Preisbildung unter der Vorherrschaft des Wettbewerbs. Sie zeigt, wie dem Wetbewerb eine Ordnungs- , Gleichgewichts- und Steuerungsfunktion zukommt...” pg. 32.
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Esta energía, no operaba en toda su dimensión en el mundo antiguo por la coacción y el uso de la violencia que generaba el control ejercido desde el poder. Así sucedía, por ejemplo, en los sistemas económicos de los grandes imperios, en el feudalismo, o más recientemente en los sistemas coercitivos de los regímenes totalitarios modernos.
Sólo por la remoción de la violencia y la coacción se podía dar la posibilidad de despliegue de la propia iniciativa de la persona y del afán de auto-realización de los individuos. El sistema que encarna esta aspiración y da las condiciones para ello en el ámbito económico es el mercado.
“El sistema económico ‘liberal’ aprovecha y desarrolla la fuerza extraordinaria que subyace en el impulso de autoafirmación del individuo, mientras que el ‘social’ la subyuga y se aniquila a sí mismo en su lucha contra esta fuerza.”110
Un segundo elemento importante consiste en establecer la conexión entre la búsqueda del interés propio y la del interés general en el caso del intercambio de mercado. La mencionada existencia de una capacidad de la institución del mercado por transformar el interés individual en interés común o público es central en todo el pensamiento económico que destaca las virtudes del mercado. Esta capacidad del mercado, que fue un descubrimiento germinal del pensamiento económico, surgió a pesar de una serie de aparentes contradicciones.
En primer lugar ¿cómo es que si cada persona persigue su propio bienestar se consigue al mismo tiempo el bien social o común? Y En segundo lugar: resulta a primera vista asombroso aceptar que una economía compleja, técnicamente avanzada, con un grado de división del trabajo elevado, pueda encontrar un sendero de desarrollo sin una dirección conciente del proceso económico.111
En el pensamiento de Röpke esto se realiza a través del ‘principio de contraprestación’ en el intercambio voluntario. La razón del ‘principio de contraprestación’ reside en que un individuo puede obtener algo que aprecia por parte de otro, siempre y cuando, a su vez, el primero brinde al segundo también lo que éste espera o requiere. En términos económicos nos referimos aquí a que el ingreso de un individuo se justifica en tanto y en cuanto este brinde al que lo compensa con lo que el último necesita o desea.112
Según nuestro autor: “La forma social de lucha contra la escasez [es decir, la actividad económica] está caracterizada por las relaciones que con tal motivo se entablan entre los hombres. Estas relaciones pueden ser de tres clases... La primera relación es la
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MAOD, pg.22.
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En palabras de Röpke: “Así, pues, a una extraordinaria diferenciación del proceso económico se contrapone la falta de una dirección central, deliberada y metódica, de este engranaje tremendamente complicado.” IEP, pg. 18.
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En este sentido es que Röpke afirma que: “La productividad económica, por oposición a la técnica, sólo puede ser apreciada por la producción de aquellas cosas que concuerdan con las escalas de valor y con las necesidades de la sociedad en su conjunto.” (CH, pg.22) Es decir que los bienes o servicios no son útiles por el mero hecho de existir o haber sido producidos (técnica) sino porque satisfacen las necesidades de otros individuos. En términos económicos se genera entonces una medida de la satisfacción del individuo que es la relación entre la oferta del bien y su demanda. La medida de esta relación, que cuantifica la ‘escasez relativa’ de un determinado bien es el precio.
éticamente negativa de la violencia y el fraude, mediante el cual nos procuramos los medios a expensas de otros. La segunda es la éticamente positiva de la entrega altruista, por la que se proporcionan medios sin contraprestación. La tercera relación... Es más bien una relación éticamente neutral, en la cual, en virtud de una reciprocidad contractual (principio de la contraprestación), se persigue la finalidad de incrementar la prosperidad propia con los medios para incrementar la ajena... Este último método, basado en la prestación y contraprestación, es lo que designamos con el término de ‘negocio’ (business).”113
Lucha frente a la escasez – Actividad económica
Cualidad Ética
Negativa Positiva Neutral
Método Violencia o fraude Donación altruista Reciprocidad contractual - Contraprestación Relación con el otro Busca propio interés a expensas de otros Busca prosperidad ajena sin retribución Busca prosperidad propia aumentando la ajena
Desde el punto de vista del sistema económico en su conjunto el principio de contraprestación hace que, dado que los productores deben ofrecer los bienes que los consumidores requieren, la oferta de la economía se oriente permanentemente a satisfacer la demanda. Es decir que en el mercado se da en la mayor medida posible la ‘soberanía de los consumidores’.114
Para que se produzca la “…tendencia de subordinar la actividad orientada por el interés individual al interés general…” Röpke parte, como vimos del principio de contraprestación, pero asimismo, desarrolla el concepto de riesgo asociado. Sólo cuando se dan ambas condiciones podemos hablar de un verdadero sistema de mercado.
“Economía de mercado pura significa que el camino del éxito económico entraña una prestación económica equivalente [principio de contraprestación] para el consumidor y que, al mismo tiempo, todo
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IEP, pg. 37-38.
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Röpke profundiza este concepto a través de la analogía entre el mercado y la democracia, por ejemplo en el siguiente pasaje: “Mientras la economía basada en la división del trabajo sea regulada por el mercado y la competencia, las fuerzas productivas de la nación se emplearán en la forma que corresponda a los deseos de los consumidores. El plan de producción de la economía nacional (a excepción del sector oficial de las finanzas del Estado) lo dicta en este caso, por lo tanto, aquellos a quienes difícilmente se puede negar tal derecho, a saber: los consumidores. El proceso de la economía de mercado es por así decirlo un plébiscite de tous le jours, en el que cada peso gastado por el consumidor representa un voto, mientras que los productores tratan de realizar una especie de ‘propaganda electoral’ a favor de innumerables partidos (es decir, clases de bienes). Esta democracia de los consumidores (‘peso a peso’) ofrece, sin duda el inconveniente –subsanable en gran medida, sin embargo- de estar muy desigualmente repartida la cantidad de votos, mas también la gran ventaja del más perfecto sistema de representación proporcional: no hay mayorización de las minorías y cada voto tiene valor por sí. Se logra, pues, una democracia de mercado que supera, por la suave exactitud de su funcionamiento, a la más perfecta democracia política. CSNT, pg.129.
está dispuesto en forma que las deficiencias se castiguen inexorablemente con pérdidas... La obtención de beneficios (sin la correspondiente prestación) y las deficiencias impunes (mediante la traslación de pérdidas a otros) no son compatibles con esta economía de mercado…”115
Llegados a este punto debemos introducir la idea de ganancia o beneficio, que como se evidencia, en el pensamiento de nuestro autor se desprende del ‘impulso de autoafirmación’. Röpke los asimila en pasajes como el siguiente: “...el resorte secreto de toda actividad económica es, en el fondo, el incentivo de lo que se arriesga, la percepción de la ganancia por pequeña que sea, que compense con creces el temor de la pérdida.”116
En este sentido, es fundamental al sistema económico de mercado el reconocimiento de que el beneficio de la acción que ha sido emprendida, ‘la ganancia,’ sea apropiada por el individuo que la lleva a cabo. De esta manera surge el verdadero incentivo, que subyace en la percepción intrínseca al sujeto –opuesta, por otra parte a los sistemas coercitivos basados en la coacción que vulneran la libertad del sujeto– de que sirviendo a los demás obtendrá una retribución por sus servicios. La combinación de los dos factores es la razón de porqué el individuo que realiza la actividad económica es merecedor de la retribución: por un lado porque satisface la necesidad de alguien a través de su trabajo y del uso de sus capacidades, y por otro porque enfrenta un riesgo al hacerlo.
La ganancia en el mercado entraña desde el punto de vista económico un riesgo, el de acertar o no con la demanda de los consumidores. Este riesgo es inherente al propio sistema de mercado y crece con la extensión del mismo, siendo ajeno, por ejemplo, a las economías de auto-subsistencia. Por otra parte se ve ampliado por la aparición de múltiples oferentes de un mismo bien o servicio, es decir la competencia.