isabel de la torre pradoS (catedrática Sociología UaM)
la atención prestada a la dimensión social de las empresas tiene un largo recorrido de casi un siglo, pero ha sido en los pasados años noventa cuando se ha consagrado definitivamente como materia de estudio y obje- to de actuación en el modelo de gestión empresarial y desde entonces las empresas publican junto a sus Memorias anuales de resultados los infor- mes de responsabilidad Social corporativa o de Sostenibilidad, imponién- dose progresivamente una concepción pluralista de la empresa como resul- tado de adoptar voluntariamente una línea de actuación económica que vincula el crecimiento económico al bienestar social manifestado en un compromiso público periódicamente contrastado.
las grandes corporaciones y, cada vez más, las pequeñas y medianas empresas realizan notables esfuerzos por mejorar sus actuaciones con sus empleados, sus proveedores, sus clientes y usuarios, sus accionistas, cui- dando el medio ambiente, atendiendo a la comunidad local y al conjunto de la sociedad. desde el punto de vista económico, los esfuerzos se ven recompensados obteniendo una mejor imagen y reputación de cara a sus accionistas y al reconocimiento de los Índices internacionales, especial- mente el dow Jones Sustanaibility index y el climate leadership index, en los que las empresas multinacionales tratan de figurar de forma destacada, tras la aprobación de firmas auditoras que aplican los indicadores de cum- plimiento, elaborados por organizaciones e instituciones reconocidas, como Global reporting initiatives, Global compact o la reciente iSo 26000. en el caso de españa se aplican también otros informes de segui-
miento directamente elaborados por entidades de prestigio en el ámbito de la rSc, como el club de la Sostenibilidad, la Fundación entorno o Forética, siguiendo estándares de indicadores contrastados. en el ámbito público el consejo estatal de la rSe muestra también el interés por el compromiso de responsabilidad social asumido por las empresas y otras organizaciones e instituciones.
dos son las características que están presentes en la aplicación del mo- delo de gestión empresarial socialmente responsable: la primera de ellas, es su carácter voluntario y la segunda, es el compromiso público de aunar la búsqueda del beneficio económico y el bienestar social comprobando su grado de cumplimiento por entidades externas y su publicación poste- rior. Se trata, en definitiva, de recuperar los principios rectores que inspira- ron la ciencia económica en sus orígenes, cuando a. Smith vinculaba la creación de riqueza a la extensión del bienestar general 1 y para ello, es necesario ampliar y mejorar la transparencia en la gestión, en la toma de decisiones y en la información de sus resultados.
desde la perspectiva sociológica, la difusión alcanzada por el modelo de gestión socialmente responsable recurre a dos orígenes explicativos: el pri- mero es de carácter interno, basado en las nociones de cooperación y com- petencia (M. crozier: 1982) presentes en la acción colectiva de toda forma de organización, obligada a mantener su supervivencia en el equilibrio de los distintos objetivos de sus grupos de interés y la mejor forma de hallar el equilibrio interno y externo en situaciones de cambio acelerado y global es recurriendo a la coherencia de modelos de gestión responsable, basado en un orden de prioridad consensuado entre los intereses en conflicto y la pla- nificación compartida de unos objetivos comunes. el segundo, se refiere al contexto social de la empresa y se apoya en las nociones de isomorfismo y legitimidad para explicar la variedad de respuestas de las organizaciones a las demandas del entorno institucional (W. r. Scott: 2001), en unos casos con adaptaciones estratégicas de sus estructuras o de sus formas de actuar y en otros casos negociando las demandas institucionales y tratando de influir en el entorno. en ambos casos, se busca la confluencia entre los objetivos de la empresa y los valores vigentes en la sociedad para conseguir estabili- 1 The Wealth of Nations,… «it is the great multiplication of the productions of all the
different arts, in the consequence of the division of labour, which occassions, in a well- governed society, that universal opulence wich extends itself to the lowest ranks of the people». pelican books new York 1970 lib. i, cap. 1.º pg. 115.
dad, a través de la flexibilidad, en un entorno institucional en el que coinci- den las reivindicaciones del asociacionismo activo, los nuevos estilos de vida de los ciudadanos y consumidores y el conjunto de empresas que han incorporado modelos de gestión socialmente responsables (i. de la torre: 2008).
los artículos que se ofrecen en el presente dossier abordan algunas cuestiones de fondo como son la ética y los valores que sustentan la gestión socialmente responsable en las páginas introductorias de J. J. almagro; la importancia de la cultura corporativa y su influencia en los resultados, de- sarrollada en el artículo de J. a. Garmendia; el gobierno de la empresa analizado por r. cea; las alianzas de las instituciones públicas y privadas como instrumento de cohesión presentado por J. M. rosales alegría y el protagonismo de la comunicación en la consolidación de la gestión social- mente responsable, descrito por J. M.ª Herranz de la casa. Se incluyen también tres modalidades de aplicación en los modelos de gestión social- mente responsable que tienen especial interés: la primera se refiere al reto organizativo de conciliar la vida laboral y personal, argumentado por M.ª a. luque; en la segunda explica F. riaño la importancia de gestionar adecua- damente la diversidad referida especialmente a la discapacidad y finalmen- te, c. García-orcoyen otorga un valor estratégico primordial a la actuación ambiental de las empresas desde una perspectiva social y económica.
ahora bien, en la actual situación de crisis económica cabe preguntarse si los criterios de gestión socialmente responsable son compatibles con los urgentes requerimientos de la supervivencia empresarial. la respuesta ge- nérica es que sólo desde un enfoque global, económica y socialmente sos- tenible, las empresas pueden adaptarse a las nuevas tendencias del consu- mo en el mercado interno, a las exigencias crediticias y al incremento de la competencia en el mercado internacional 2 porque el modelo de gestión socialmente responsable representa la mejor referencia para garantizar la supervivencia de las empresas en el largo plazo frente a la obtención del beneficio inmediato, remite también a un nuevo significado de prosperidad con niveles discretos y sostenidos de crecimiento, a un concepto de acu- mulación basado no sólo en la riqueza y la ostentación material sino tam- bién en experiencias personales.
2 el reciente informe del Global reporting initiatives Economía Transparente (Gri 2010, amsterdam) subraya que la publicación de los informes de responsabilidad Social de las empresas ayudan a recuperar la confianza perdida por la crisis económica.
Un buen procedimiento para garantizar su aplicación en las empresas es adoptar un sistema de gestión de la responsabilidad social que se integre en toda la organización, estableciendo un orden de prioridad en las dife- rentes líneas de actuación, tales como un código Ético, un Gobierno trans- parente, una política ambiental, una atención a la comunidad local, una orientación a los proveedores, un cuidado preferente a los Usuarios y clientes y una atención máxima a los empleados incluyendo la gestión de la diversidad, medidas de conciliación y sistemas de planes de carrera. en cada línea de actuación se establecen de forma consensuada sus objetivos para comprobar su cumplimiento en el corto y medio plazo.
en contrapartida, la aplicación del modelo de gestión socialmente respon- sable por parte de las empresas exige, a su vez, el compromiso efectivo de las instituciones públicas y de sus responsables para propiciar el necesario clima de confianza, que se genera cuando prima el interés general sobre los intere- ses particulares. es decir, las instituciones públicas y quienes las representan deberían explicitar su compromiso de responsabilidad social con los ciudada- nos por medio de actuaciones efectivas y eficaces tendentes a reforzar su contenido de servicio y minimizando sus privilegios, más allá de las declara- ciones retóricas y las operaciones de imagen. Sólo así podrá desarrollarse la alianza entre el tejido productivo y el tejido social en la buena dirección que todos deseamos, extendiendo la recomendación de a. Smith en la cita antes mencionada, pues «el bienestar social, que acompaña a la riqueza, se logra cuando la sociedad está bien gobernada». He aquí una gran tarea de la que como ciudadanos de un estado democrático somos todos responsables, pero muy especialmente quienes asumen temporalmente su gobierno.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
crozier, Michel (1982). On ne change pas la société par décret, paris, Grasset, 2.ª éd. coll. pluriel.
de la torre, isabel (2008). «Fundamentos de la responsabilidad Social corporativa»,
Revista de Responsabilidad Social de la Empresa (pp. 28-42), n.º 1, Madrid.
Global reporting initiatives (2010). Economía Transparente, amsterdam.
Scott, richard (2001). Institutions and Organizations Thousand Oaks, Sage publi- cations, Second edition.
Smith, adam (1776-1970). The Wealth of Nations (p. 115), pelican books, lib. i cap. 1.º, new York.
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