CAPÍTULO 4. AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES
4.1 Adaptación al cambio climático
Las medidas para enfrentar los efectos del cambio climático se han tomado desde el inicio de la gestión mediante la promulgación del PANCC,2 en
el año 2016, el cual posiciona a Guatemala como uno de los países pioneros a nivel latinoamericano que cuenta con un instrumento de esta naturaleza. En aras de darle continuidad a estos esfuerzos, en 2017 se realizaron diversas acciones en materia de adaptación y mitigación.
Con relación a la implementación de las medidas de adaptación que establece el PANCC, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) implementa en la actualidad proyectos para incrementar la capacidad de adaptación y resiliencia de la población en los distintos territorios del país, principalmente en aquellos identificados como los más vulnerables a los fenómenos hidrometeorológicos.
Entre los proyectos ejecutados, cabe destacar los siguientes:
2 El Plan de acción nacional de cambio climático (PANCC) fue aprobado por el Consejo Nacional de Cambio Climático el 26 de octubre de 2016, para darle cumplimiento al artículo 11 del Decreto 7-2013 del Congreso de la República (Ley Marco para Regular la Reducción de la Vulnerabilidad, la Adaptación
Obligatoria ante los Efectos del Cambio Climático y la Mitigación de Gases de Efecto Invernadero). Dicho artículo establece que el Consejo Nacional
de Cambio Climático y la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (SEGEPLAN) deben elaborar conjuntamente un plan de acción nacional de cambio climático, el cual debe ser actualizado conforme a los resultados de las comunicaciones nacionales de cambio climático.
• «Alianza por la Resiliencia», impulsada
conjuntamente con CARE y en cuyo marco se realizaron procesos de socialización y educación en temas de adaptación a los efectos generados por el cambio climático. • «Paisajes Productivos Resilientes al Cambio Climático y Redes Socioeconómicas
Fortalecidas en Guatemala», que se ejecuta en los municipios de Sololá y Retalhuleu amenazados y vulnerables a los efectos del cambio climático. A través de este proyecto se busca el aumento de la resiliencia ante los fenómenos hidrometeorológicos. • «Manejo Sostenible de Bosques y Múltiples
Beneficios Ambientales Globales»,
implementado en los departamentos de Santa Rosa, Jalapa, Jutiapa y Huehuetenango. • «Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad en Áreas Protegidas Marino- Costeras», que busca el manejo efectivo y equitativo de las áreas protegidas marino costeras.
• «Promoviendo Territorios Sostenibles y Resilientes en Paisajes de la Cadena Volcánica Central en Guatemala», que se implementa en 31 municipios de los departamentos de Quiché, San Marcos, Quetzaltenango, Sololá, Sacatepéquez, Totonicapán y Chimaltenango.
Trabajos de instalación de Biobardas. MARN
En cuanto a mitigación, vale señalar que se han desarrollado procesos de formulación de instrumentos de política para reducir las emisiones GEI3 mediante una estrategia nacional y mediante
la intensificación de esfuerzos en dos de los sectores de inventario. El primero, el cambio de uso del suelo vía una estrategia de abordaje de la deforestación y degradación de los ecosistemas y, el segundo, en el sector de energía a través de planes de transporte y eficiencia energética. Todas estas acciones tienen la finalidad de coadyuvar a la meta mundial de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 °C y mitigar sus efectos, además de cumplir con los compromisos internacionales asumidos por el Estado de Guatemala en la materia.
3 Guatemala presentó ante la Comisión Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático su contribución prevista y determinada a nivel nacional (INDC, por sus siglas en inglés). Con esta presentación, el país se comprometió a reducir de forma no condicionada el 11.2% de sus emisiones GEI totales según las cifras contenidas en el inventario nacional de GEI que tiene como línea de base el año 2005 proyectado al año 2030. En la misma INDC, Guatemala también ofreció reducir hasta en un 22.6% las emisiones, con apoyo técnico y financiero y con recursos internacionales, públicos y privados.
En ese sentido, se ha avanzado en la formulación de la Estrategia nacional de desarrollo con bajas
emisiones con la participación de representantes
de instituciones públicas, privadas, de la sociedad civil, academia y organizaciones internacionales, con miras a definir conjuntamente acciones específicas de los sectores identificados en la Ley
Marco para Regular la Reducción de la Vulnerabilidad, la Adaptación Obligatoria ante los Efectos del Cambio Climático y la Mitigación de Gases de Efecto Invernadero. Los referidos sectores son: agricultura,
silvicultura y otros usos de la tierra, energía, transporte, procesos industriales, y desechos. La participación de los distintos actores y la generación de alianzas entre ellos han permitido la aprobación de acciones estratégicas para cada uno de los sectores contemplados en la estrategia, así como el establecimiento de líneas de base y metas sectoriales que contribuirán al alcance de los compromisos que en materia de mitigación han sido asumidos por el país ante la CMNUCC.
Es importante mencionar que los avances alcanzados en la formulación de la referida estrategia, además de hacer operativo el PANCC, generan evidencia científica que permite la toma de decisiones sobre reducción de emisiones GEI en el mediano y largo plazos.
A la par de todo ello, el gobierno, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), impulsó en 2017 la formulación de la Estrategia
nacional de reducción de emisiones por deforestación y degradación, e incrementos de reservas de carbono (REDD+), que tiene como finalidad desarrollar
procesos de protección y aumento de la cobertura forestal nacional con miras a generar oportunidades de mitigación de los GEI dada la generación de sumideros y disminución de emisiones por deforestación.
Como primeros avances en la formulación de la estrategia REDD+ se produjeron diversos estudios para identificar las causas de la deforestación y la degradación forestal en el territorio nacional, así como los niveles de referencia de las emisiones forestales. A ello se ha sumado la elaboración de instrumentos de implementación cuya formulación se espera finalizar en el transcurso de 2018.
Complementario a las anteriores estrategias y como uno de los logros sobresalientes que
refleja el compromiso asumido por el Gobierno en materia de mitigación de GEI, durante 2017
se aprobó el Plan nacional de energía,4 el cual tiene como finalidad la producción y consumo de energía basados en el aprovechamiento de recursos naturales renovables, la promoción de tecnologías para la eficiencia, el ahorro energético y la reducción de GEI.
4 Esta aprobación se realizó en cumplimiento de lo establecido en el artículo 18 de la Ley Marco para Regular la Reducción de la Vulnerabilidad, la Adaptación Obligatoria ante los Efectos del Cambio Climático y la Mitigación de Gases de Efecto Invernadero.
Como muestra del firme compromiso
del Gobierno de implementar
medidas de adaptación y mitigación
frente a los efectos del cambio
climático, durante 2017 se aprobó
el Plan nacional de energía, el
cual permitirá al país cumplir con
los compromisos internacionales
asumidos en esta materia.
Planta de energía, hidroeléctrica Jurún Marinalá. MEM
Este plan, además de promover la reducción de GEI en un porcentaje que va más allá de lo comprometido por Guatemala a nivel internacional (29.2% para 2032), plantea la importancia de diversificar la matriz energética mediante el uso de recursos renovables.
Sumado a lo anterior y en cumplimiento de la PGG, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) elaboró en 2017 los Planes indicativos de generación y
transporte y el Plan nacional de eficiencia energética.
Con respecto a los primeros, vale señalar que en 2017 se realizó el proceso de actualización de su contenido, estableciéndose lineamientos técnicos cuyo objetivo, entre otros, es identificar las tecnologías más adecuadas para asegurar el
abastecimiento de energía eléctrica, tomando como criterio principal un proceso de generación al mínimo costo, así como el uso de fuentes de energía renovable.
Por su parte, el Plan nacional de eficiencia
energética tiene como finalidad identificar la
demanda de energía de los distintos sectores del país (residencial, industrial, transporte, comercio y servicios) para así proponer mejoras en los hábitos de consumo, uso de fuentes de energía renovables que coadyuven en la disminución de las emisiones GEI y optimización de las tecnologías actualmente empleadas en el territorio nacional.