5. TIC, DESLOCALIZACIÓN Y COMPETITIVIDAD
5.5. Más allá de la uniformidad
Aunque ciertamente se está operando una cierta convergencia global en las políticas de competitividad y en especial en el uso de las TIC, no por ello se postula una vía única para su desarrollo.
Las TIC han permitido cambiar radicalmente nuestra concepción del Espacio y el Tiempo y han permitido a las economías desarrolladas ejercer una influencia decisiva
en la marcha de las demás sociedades del planeta. Este es el sentido profundo del proceso de globalización y deslocalización.
El tiempo y el espacio de los países desarrollados penetran en los tiempos y espacios de otras sociedades, que sin mecanismos de gestión adecuados, pueden provocar serias rupturas o al menos desajustes estructurales ante los que es complejo disponer de mecanismos tradicionales de respuesta. De aquí puede surgir uno de los focos de resistencia al proceso, ya que en definitiva puede plantearse un problema de identidad cultural, ante la dificultad de comprender esa nueva heterogeneidad invisible que divide sus espacios y sus tiempos tradicionales.
Por eso creemos que hay que tener un cuidado al proponer soluciones, sobre todo a partir de un análisis superficial del proceso.
Anteriormente hemos hecho referencia al pensamiento único o como otros dirán al pensamiento cero.
Podemos inspirarnos en el caso japonés que durante los últimos quince años ha estado sufriendo un profundo proceso de cambio y adaptación al nuevo espacio global, y que al final parece estar saliendo sin romper con su modelo básico y recuperar la senda del crecimiento sostenido.
Nos podemos referir de forma especial a la precariedad de los mercados de trabajo, que es una de las consecuencias de este proceso.
En el modelo japonés la precariedad es algo extraño y difícil de combinar con políticas empresariales de estabilidad (casi de por vida en el empleo) y políticas sociales de fuerte cohesión. Ambas realidades son muy difíciles de gestionar en el nuevo entorno global.
Es muy posible a que a corto o mediano plazo no haya más remedio que recurrir a este proceso de precarización como le hemos visto en el caso japonés, pero sólo como un
medio para conseguir crear los empleos del futuro y poder así reintegrar la fuerza de trabajo en el nuevo proceso productivo.
En el caso japonés vemos cómo a partir de la profundización de la crisis en el 1995 disminuye el empleo fijo y aumenta significativamente el empleo temporal, para irse reduciendo progresivamente en los últimos años y volver a la “normalidad” del modelo japonés.
Crisis, recuperación y gestión mercado de trabajo en Japón: 1995-2005
Fuente: The Economist, The Sun alo rise, Oct. 6, 2005
Nos hemos permitido hacer referencia a este caso, ya que en Europa en general podemos encontrarnos con una situación diferente pero similar en muchos casos, sobre todo en la gestión de los mercados de trabajo, que no disponen de la flexibilidad y la movilidad por del caso americano.
Es a nuestro entender una llamada a la prudencia y a la búsqueda de soluciones a partir de la situación real108.
Japón ha podido operar una profunda transformación y recuperar la senda del crecimiento sin recurrir a una “Terapia de Choque” tan defendida o impuesta por los organismos internacionales (véase el FMI), y con resultados tan discutidos como discutibles, salvo raras excepciones.
5.6. Concluyendo
No pensamos que estas breves anotaciones nos permitan sacar conclusiones. Simplemente queríamos aportar algunas reflexiones para mostrar la complejidad del debate de la relación entre las TIC, la Deslocalización y la Competitividad.
Ciertamente las TIC son un instrumento indispensable hoy en día, tanto para seguir conservando los avances en competitividad para unos, como para superar la brecha digital para otros.
En todo caso las TIC están permitiendo operar cambios radicales en el espacio y el tiempo de la globalidad y permiten ir integrando progresivamente los mercados de trabajo de diferentes regiones y culturas.
Por lo mismo no es de extrañar la importante resistencia al cambio tanto en nuestras sociedad de avanzadas como sobre todo en los nuevos países que sufren el proceso globalizador. En ambos casos la resistencia tiene dimensiones diferentes. En el primero se expresa como una defensa de los puestos de trabajo, sobre todo en el sector servicios, que se consideraban protegidos de la deslocalización. Mientras que en el segundo la resistencia puede ser más compleja, ya que puede expresar una lucha por la defensa de la Identidad.
108 Es posible que la respuesta dada por el electorado alemán al “imperativo” de cambio vaya también en esta
Es un debate que hemos querido aflorar a fin de comprender las fuertes resistencias al proceso de implantación de las empresas en muchas zonas del planeta.
Por eso hacíamos una llamada a superar la uniformidad, y dejar la puerta abierta a la Diversidad...De todas formas ¿Qué se puede perder cuando quedan tantos miles de millones de posibles consumidores, unos cinco mil millones según cálculos de los organismos internacionales, que siguen sumidos en la pobreza y exclusión?...Aquí puede situarse una nueva frontera inexplorada para las empresas del futuro...China y la India están mostrando el camino...Otros se irán sumando por el camino.
Y en todo caso pensamos que las TIC constituyen una nueva oportunidad en esta aventura.
6. LA OFERTA DE COMPETENCIAS TIC EN LOS PAISES EMERGENTES.