Ahora está usted listo para anunciar oficialmente la política a todos los empleados y prepararse para su ejecución. Entre las medidas recomendadas están las siguientes:
Anuncie la política y el apoyo a actividades de ayuda para dejar de fumar empleando los
canales de comunicación normales de su compañía (por ejemplo, cartas a los empleados y a sus familias, hojas informativas adjuntas al cheque del pago, carteles y avisos en boletines para los empleados). Es importante demostrar que la dirección de la empresa y sus gerentes apoyan plenamente la política (por ejemplo, el anuncio debe venir del director ejecutivo o de otra alta autoridad).
Anuncie un cronograma para la ejecución de la política sobre el humo ambiental del tabaco y las actividades de ayuda para dejar de fumar. El anuncio debe hacerse mucho antes de la fecha de entrada en vigor de la política para permitir que los fumadores se preparen para las
modificaciones correspondientes e introducir cualquier cambio necesario en las instalaciones, físico o de otra naturaleza (por ejemplo, el retiro de las máquinas de expendio de cigarrillos, la colocación de ceniceros fuera del edificio y de avisos, por ejemplo, “zona libre de humo de tabaco” o “gracias por abstenerse de fumar”, y la adaptación necesaria del sistema de
ventilación). Se recomienda ofrecer apoyo para dejar de fumar al mismo tiempo que se hagan los anuncios de cambio de la política antitabáquica, así como antes y después de la fecha de entrada en vigor. Una restricción categórica del tabaquismo puede animar a los fumadores a pensar en dejar de fumar.
Ponga avisos que transmitan un mensaje constructivo sobre el ambiente libre de humo de tabaco.
Ofrézcase a responder a las preguntas de los empleados y solicite sus comentarios sobre la política referente al humo ambiental del tabaco y las actividades de ayuda para dejar de fumar. En la fecha de entrada en vigor de la política, usted debe:
haber puesto avisos en el lugar correspondiente,
haber terminado cualquier cambio necesario de las instalaciones y
haber tomado las medidas necesarias de ayuda para dejar de fumar y apoyar a los fumadores.
Para poner en práctica una política sobre un ambiente de trabajo libre de humo de tabaco es indispensable una extensa comunicación para explicar lo que se pretende hacer, según Kim Dionne, Directora de Mercadotecnia de las cafeterías y panaderías Bess Eaton. Esta cadena es una panadería regional de Nueva Inglaterra, que adoptó políticas sobre el ambiente de trabajo libre de humo de tabaco en enero de 1994 en sus 55 establecimientos (ventas al por menor, planificación y administración). Antes de esa fecha, no había establecido ninguna política oficial.
“La conclusión del Organismo de Protección Ambiental (EPA) sobre la clasificación del humo ambiental del tabaco como un carcinógeno del grupo A nos llevó a eliminarlo de nuestro lugar de trabajo”, explica la Sra. Dionne. “Queríamos ofrecer un ambiente limpio y saludable a nuestros clientes externos e internos; éstos últimos son nuestros empleados”.
recomendaciones para la ejecución. En esas recomendaciones se recalcó la necesidad de explicar que la política no está en contra del tabaquismo ni de los fumadores, sino que promueve la creación del ambiente de trabajo más inocuo posible.
Esta empresa no mostró timidez por el cambio de política y realizó una extensa campaña de comercialización: “Tuvimos varios oradores y transmitimos anuncios por la radio y la televisión. Queríamos causar revuelo y avisar a nuestros clientes lo que se avecinaba”. Esta política entró en vigor el 1º de enero de 1994 y durante el año siguiente la compañía apoyó a sus empleados fumadores con el pago completo de clases sobre c{omo dejar de fumar dictadas en la AAP.
Las reacciones a la política han sido muy favorables y tanto los clientes como los empleados y la administración han expresado satisfacción. Algunos cambios llevan tiempo, pero todos han podido adaptarse. La Sra. Dionne cree que la productividad ha mejorado junto con la actitud de los empleados.
“Aunque fuimos una de las primeras cafeterías de Nueva Inglaterra en hacerlo y esa medida podría verse como algo aventurera, hemos quedado muy contentos con los resultados”.
Aproveche el tiempo transcurrido entre la fecha del anuncio y la fecha de entrada en vigor de la política para prever los problemas que puedan surgir y hacer lo posible por resolverlos. Además, no se detenga cuando pase la página del calendario y llegue a esa fecha. Como en otros casos, es necesario vigilar la ejecución de la política sobre el ambiente de trabajo libre de humo del tabaco para determinar su eficacia. La vigilancia le permite adaptar las medidas de ejecución y el apoyo para dejar de fumar e informar a la gerencia y a los empleados sobre su efecto.
Planee una evaluación de la política a corto plazo (de 1 a 3 meses después de introducirla). En la figura 5-6 se enumeran los puntos de evaluación. Busque las respuestas a las siguientes
preguntas:
¿Cumplen los empleados y visitantes con la política?
¿Usan los empleados fumadores los servicios disponibles de apoyo para dejar de fumar? ¿Han encontrado los supervisores algún problema?
Acopie esta información por medio de sesiones de retroalimentación celebradas con los
supervisores, administradores y empleados. Si ya hizo una encuesta, podría realizar otra breve de seguimiento en este momento. Para efectos del apoyo para dejar de fumar, usted debe poder vigilar cuántas personas toman los materiales de autoayuda y el proveedor del grupo de servicios de apoyo para dejar de fumar (ya sea dentro o fuera de la institución) debe poder darle
información sobre el uso que hacen los empleados de los servicios prestados.
Considere la posibilidad de modificar la ejecución de su política a partir de los resultados de la evaluación. Tome medidas solamente si hay preocupaciones o problemas graves.
Es posible que usted también desee evaluar su política a largo plazo (por ejemplo, de 1 a 3 años). Esta medida exigirá más tiempo y esfuerzo, pero puede proporcionar valiosa información, como la siguiente:
conocimiento de la política sobre el humo ambiental del tabaco y las actividades de ayuda para dejar de fumar,
eficacia de las actividades de ayuda para dejar de fumar y
apoyo de la administración y aplicación de la política sobre el humo ambiental del tabaco. Obviamente, usted deseará determinar si su política sobre el humo ambiental del tabaco y las actividades apoyo para dejar de fumar surten efecto. Hay otras razones para evaluar esos dos puntos:
Determinar cuáles son las zonas que exigen modificación. Explicar lo sucedido a los empleados y a la administración.
Proporcionar una estructura para la evolución de la política o las actividades. Todas las políticas y actividades necesitan evolucionar para atender las nuevas necesidades de la organización y los empleados. Los datos sobre evaluación pueden ayudarle a justificar los cambios de política o de actividades para atender esas nuevas exigencias.
A corto plazo
Cambios en la exposición al humo ambiental del tabaco en el lugar de trabajo
Número de empleados que asisten a actividades de ayuda para dejar de fumar o usan materiales de autoayuda Conocimiento de la política sobre el humo ambiental del tabaco
Actitud de los empleados con respecto a la política sobre el humo ambiental del tabaco y las actividades de ayuda para dejar de fumar
Mejora de la moral de los empleados
Menos conflictos entre fumadores y no fumadores Mejor calidad del trabajo
Mayor satisfacción en el empleo A largo plazo
Cambios del número de empleados fumadores
Efecto de las actividades de ayuda para dejar de fumar en el éxito de esa determinación Cambios de los riesgos para la salud de los fumadores y no fumadores
Mejor imagen de la empresa
Mejor actitud de los empleados con respecto a la salud Menos absentismo
Reducción de los costos de la atención de salud Disminución del número de accidentes
Menor tasa de rotación de personal Menos días de enfermedad
Mayor productividad
Este capítulo ha proporcionado recomendaciones detalladas sobre la forma de ejecutar una política sobre el humo ambiental del tabaco en el lugar de trabajo con eficacia y sin
contratiempos. Será necesario adaptar los conceptos para que surtan efecto en su establecimiento, pero los pasos aquí enunciados se han sometido a prueba en varios medios. En los apéndices siguientes se ofrece información sobre las organizaciones a las que se puede solicitar más información, políticas modelo y listas de organizaciones con un ambiente de trabajo libre de
Referencias
1. Eriksen MP. Workplace smoking control: Rationale and approaches. Advances in Health Education
and Promotion 1986;1A:65-108
2. Dana-Farber Cancer Institute, American Cancer Society, and Liberty Mutual Insurance Company, with support from the Massachusetts Department of Public Health. Guide to Workplace Tobacco Control. Boston, MA: Dana-Farber Cancer Institute, 1993.
3. Sorensen G, Rosen A, Pinney J, Rudoph J, Doyle N. Work-site smoking policies in small business.
Journal of Occupational Medicine 1991;33:980-984.
4. Lewit EM, Kerrebrock N, Lewit S, for the COMMIT Research Group. Costs of developing and implementing worksite smoking control policies. Unpublished data.