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En casi todas las comunidades hay muchas clases de apoyo para dejar de fumar. Aquí se describen algunas. Las empresas que no empleen a suficientes fumadores para justificar

actividades de ayuda para dejar de fumar in situ pueden hacer uso de los recursos existentes en la comunidad.

Programas de autoayuda

Los programas de autoayuda son atractivos para muchos fumadores porque pueden realizarse en privado y con flexibilidad. Con buenos materiales de autoayuda se puede proporcionar a los empleados información para los siguientes fines:

‚ Entender sus patrones de consumo de tabaco. ‚ Fijar una fecha para dejar de fumar.

‚ Reconocer todos los actos y objetos que les recuerden el hábito de fumar y resistir la tentación que produzcan.

‚ Explorar posibilidades que no sean fumar. ‚ Controlar el aumento de peso.

‚ Manejar el estrés.

‚ Evitar la recaída en el hábito de fumar.

Muchos materiales de autoayuda (por ejemplo, folletos, videos y juegos para dejar de fumar ) son apropiados para el lugar de trabajo. Varios organismos de salud voluntarios como la Sociedad Estadounidense de Lucha contra el Cáncer (American Cancer Society (ACS)) y la Asociación Estadounidense de Lucha contra las Enfermedades Pulmonares (American Lung Association (ALA)) ofrecen excelentes materiales de autoayuda. En el Apéndice A se enumeran algunos de los muchos recursos disponibles. Examine varios materiales para decidir cuáles son los más apropiados para sus empleados.

Programas colectivos para dejar de fumar

Aunque la mayoría de los fumadores dejan de fumar sin asistencia formal, algunos necesitan la orientación y apoyo de programas estructurados. Los miembros de un grupo se ofrecen a menudo apoyo y orientación unos a otros. Se puede contratar a proveedores externos para la realización de programas de ayuda para dejar de fumar o dar a los empleados una lista de los programas existentes en la comunidad. Seleccione cuidadosamente a los proveedores antes de contratar sus servicios o de enviar allá a sus empleados. En la figura 4-1 se ofrece una lista de verificación para seleccionar esos servicios.

1. ¿Cuándo se fundó la organización? ¿Por cuánto tiempo ha proporcionado programas de ayuda para dejar de fumar?

2. ¿Cuántas personas han participado en el programa? 3. ¿Será apropiado el método para los empleados?

a. ¿Qué métodos se usan para ayudar a los fumadores a dejar de fumar? b. ¿Cómo se mantiene la abstinencia del tabaquismo?

c. ¿Qué recursos se proporcionan para ayudar a promover el programa entre los empleados de la compañía y estimular su participación?

4. ¿Ha sido satisfactorio el programa para otras personas?

a. ¿Se le puede proporcionar a usted una lista de clientes, en particular, de otros empleadores? b. ¿Se le darán referencias para que verifique el grado de satisfacción y de éxito?

5. ¿Qué preparación tienen los instructores? ¿Qué formación han recibido? ¿Qué experiencia tienen en orientación sobre cómo dejar de fumar?

6. ¿Son los materiales impresos apropiados para el grado de instrucción de los empleados? ¿Son atractivos y motivadores?

7. ¿Se adaptará la estructura del programa a las necesidades de los empleados? a. ¿Se puede dar cabida a todos los turnos?

b. ¿Se pueden proporcionar programas dentro y fuera del lugar de trabajo? c. ¿Se pueden ofrecer programas estructurados flexibles?

d. ¿Se puede proporcionar equipo audiovisual?

8. ¿Está dispuesto el proveedor del programa a ofrecer asistencia y seguimiento continuos una vez que termine el programa formal?

9. ¿Incorpora el programa los sistemas de apoyo de los participantes? Por ejemplo, ¿compañeros y familiares? 10. ¿Ofrece el programa alguna forma de garantía? Por ejemplo, ¿pueden repetirlo los empleados gratis o a bajo

costo?

11. ¿Puede el proveedor del programa presentar pruebas de los logros semestrales y anuales de clientes anteriores? (Una escala de 20 a 40% es realista.) Recuerde que no todo lo que brilla es oro.

¿Cuánto cuesta el programa por empleado? ¿Hay descuentos para grupos?

Ayudas farmacológicas

La adicción a la nicotina es una razón importante por la cual puede ser difícil para los fumadores dejar de fumar. A algunos fumadores quizá les convenga usar ayudas farmacológicas, tales como goma de mascar o un parche transdérmico de nicotina, para superar su adicción. La goma de mascar libera la nicotina a la boca y el parche se aplica directamente sobre la piel, donde libera nicotina en forma continua a la corriente sanguínea.

FIGURA 4-1. LISTA DE VERIFICACIÓN: EVALUACIÓN DE UN PROGRAMA GRUPAL PARA DEJAR DE FUMAR

Alimentos y Medicamentos (FDA) autorizó la venta libre de goma de nicotina, de manera que ahora los fumadores pueden comprarla sin receta médica. A partir de septiembre de 1996, la FDA autorizó la venta libre de dos parches de nicotina.

Verifique el plan de seguro médico de la compañía con respecto a la cobertura de los productos de sustitución de la nicotina. A menudo, si no se pueden obtener los productos por medio del plan de seguro médico, los empleadores proporcionan sustitutos de la nicotina directamente como un beneficio pagado con fondos propios o reembolsan a quienes los usan para dejar de fumar.

Incentivos

Los incentivos son de máxima eficacia para fomentar el interés en dejar de fumar. Aun una pequeña recompensa o un reconocimiento, por ejemplo, en el boletín de la compañía, puede ayudar a los fumadores a dejar de fumar mediante el establecimiento de una meta concreta. Los incentivos:

‚ dan a los empleados un enfoque positivo; ‚ refuerzan la motivación;

‚ fomentan la participación en programas de ayuda para dejar de fumar; ‚ refuerzan la abstinencia del tabaquismo entre los empleados.

Las ventajas son numerosas. Los incentivos: ‚ son fáciles de establecer y manejar;

‚ son muy flexibles y adaptables;

‚ pueden tener un gran efecto en el comportamiento; ‚ pueden diseñarse para distintos departamentos y niveles;

‚ pueden vincularse a las metas y a los objetivos de la organización. También pueden tener algunos inconvenientes. Por ejemplo:

‚ puede ser difícil determinar cuál es la mejor recompensa;

‚ es posible que los empleados engañen a los empleadores (con un falso abandono del hábito); ‚ los empleados no fumadores podrían sentirse despreciados.

Las ventajas y los inconvenientes de los incentivos destacan la necesidad de planear y ejecutar cuidadosamente cualquier programa de esa naturaleza.

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