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Para una apreciación de la importancia sociorreligiosa que tie-

In document Lengua y Ritos Del Palo Monte Mayombe (página 173-177)

sus dioses y fuentes africanas

Nota 3: Para una apreciación de la importancia sociorreligiosa que tie-

nen San Lázaro y otros santos en Cuba puede ser útil la información estadística en "La devoción a San Lázaro: asistencia por años al san- tuario de El Rincón" (Ramírez Calzadilla, Religión y relaciones socia-

les [2000: 193]). Dicha fuente indica, por ejemplo, que en 1998 más

de ochenta mil personas visitaron el santuario. Véase también El culto

dé San Lázaro en Cuba de Zamora (2000).

( 3 3 ) S I N D A U L A N D U N D U Y A M B A K A B U T Á N S É K E —• . . . B U T Á N S E K E (RCPM

128) || < KIK. sínda-üla // ndundu ya mbáka II mbúta nséke || 'San Sil- vestre o San Ramón Non Nato (católico), Osain (yoruba / lucumí), con etimologías parciales que se reseñarán infra (como explicamos a conti- nuación, Sindaula Ndundu Yambaka Bután Séke no constituye una ora- ción sintácticamente cohesiva sino que conforma el contexto lexical de tres sintagmas diferentes).

En la expresión Sindaula Ndundu Yambaka Butá Nseke reconocemos tres segmentos lexemáticos independientes, cada uno de clara oriundez kikongo. Éstos son:

(1) Sindaula < KIK. sínda-ula 'extraer, sacar'

(2) Ndundu Yambaka < KIK. ndundu ya mbáka ' a l b i n o e n a n o , a l b i n o

pigmeo'

(3) Butá Nseke < KIK. mbúta ñséke 'el d u e ñ o o j e f e del m o n t e '

Como complejo sintáctico, el conjunto lineal de la totalidad de estas voces presenta una fraseología caótica. En nuestra opinión esto se debe a

que Cabrera apuntó directamente cada una de las tres expresiones de su informante como si estuvieran morfosintácticamente interrelacionadas, cuando no lo están. Sin embargo, como puede apreciarse a continuación, cada una de las tres expresiones caracterizan por sí solas determinados aspectos mágico-religiosos vinculados a Osain.

Curiosamente Bolívar & González (1998: 140) traen estas denomina- ciones paleras conformando dos sintagmas independientes con valores de sinonimia: Sindaula Ndundu y Yambaka Butanseke. Aquí también los informantes de estas autoras dan una respuesta sintácticamente caóti- ca para la reconstrucción etimológica de esta deidad palera.

Sindaula

< KIK. sínda-ula 'extraer, sacar'.

Es una característica de la deidad Osain (Brown 2003a: 370, Guanche 1983a: 372) la acción de extraer o sacar raíces y plantas tanto de la tierra como del monte. Con estas sustancias los paleros conforman sus

ngangas y hacen sus trabajos mágicos. En Cuba, al Osain o yerbero

mayombe también se le llama Gurufinda. Este es el nombre de mayor extensión entre los paleros.2 3 El origen bantú y específicamente

kikongo de esta voz no puede soslayarse de ninguna manera. Gurufin-

da se deriva del kikongo ngiilumfinda 'jabalí, cerdo salvaje' (Sw. 422; ngulu amfinda en L. 694), expresión compuesta por los lexemas KIK. ngulu 'cerdo' (Sw. 422, L. 694) + KIK. mfinda 'bosque, selva' pero

tamb. 'salvaje, silvestre, jíbaro' (Sw. 334, L. 553). En la transición del

ngülumfinda africano al Gurufinda cubano este último término ha

experimentado un proceso de ajustes fonéticos típicos de las voces paleras, sobre los cuales ya llamamos la atención en la introducción de este libro (consúltese también Fuentes Guerra 2002: 31-38). En este caso específico se observan (1) la pérdida de la prenasal (ngu- >

gu-) y (2) el cambio de r por l (gulu > gurú).

Semánticamente la correspondencia entre Osain y Gurufinda no puede considerarse arbitraria. El Gurufinda palero es un fetiche que poseen los tata nganga especializados en la llamada "medicina verde". El dueño de este fundamento es un practicante que se interna en el bosque (o monte) para buscar plantas, raíces y bejucos que son

utilizados con el fin de preparar macutos (amuletos), bilongos (hechi- zos) y mpolos (polvos mágicos), ingredientes imprescindibles para el culto palero. Con ellos el oficiante cura, daña o embruja. Esta misma función la realiza también el nganga africano, quien al igual que un jabalí (ngulufinda) se adentra en la selva ( m f i n d a ) y extrae de la tierra

raíces y bejucos. El adivino bantú tiene entre los componentes de su oráculo (instrumento de adivinación) astrálagos (huesillos) de jabalí. En muchos países del África centro-meridional el cerdo salvaje, el ngulumfínda, está estrechamente relacionado con la praxis curativo- adivinatoria. Es un simple símil: al igual que el jabalí, el yerbero escarba en la tierra para sacar las raíces. Y por un proceso de magia simpatética, el adivino tiene que tener en su oráculo partes del jabalí para que su "espíritu" lo ayude a encontrar la medicina eficaz que resuelva los problemas del cliente.

Ndundu Yambaka

< KlK. ndundu 'albino' + KlK. ya 'pref. de concordancia' + KlK. mbáka 'pequeño, de estatura baja; pigmeo', lit. 'albino enano' o 'albino pigmeo'. Tanto los albinos como los pigmeos son considerados entre los bakon- go como seres poderosos y sobrenaturales, vinculados a las prácticas adivinatorias y a la medicina tradicional. Ellos actúan en el bosque, en el monte, de donde extraen las sustancias mágicas para curar o hacer daño. Lo mismo hace la deidad Osain con la cual los paleros identifi- can a Ndundu Yambaka. Además esta deidad es pequeña y tiene defor- midades físicas24 (v. Brown 2003a: 370), lo que explica el empleo del

adjetivo mbáka 'pequeño' en el segmento Ndundu Yambaka.

Compárese:

Este Santo poderoso en quien tenemos al Esculapio lucumí, no posée más que un solo pie, el derecho, un brazo, el izquierdo, y un ojo: una oreja desproporcionadamente grande, por la que no oye absolutamente nada. La otra, muy chica, al contrario, es tan sensible que percibe los ruidos más apagados y distantes. Oye el andar de una hormi- ga o el vuelo lejano de una mariposa. (El monte, Cabrera 1971 [1954]: 70-71)

Las deformaciones de Osain se deben a que esta deidad nunca fue parida, lo que a su vez explica por qué está sirfcretizada con San Ramón Non Nato:

Butá Nseke

< KlK. mbúía 'el dueño o jefe' + KlK. nseke 'monte', lit. 'el dueño o j e f e del monte'.

Este significado de "el dueño o jefe del monte" concuerda perfecta- mente con la concepción del Osain de la tradición yoruba / lucumí, con el cual los mayomberos identifican su deidad yerbera. Para hacer cualquier práctica mágica en el monte, hay que contar con este dios.

Kikongo

(1) sínda 'tomber au fond, aller au fond; s'enfoncer dans l'eau, dans la vase, descendre au fond, s'immerger' (L. 901, Sw. 580).

(2) -üla 'suff. verbal réversif, inversif, donnant un sens contraire á celui du verbe primitif; kangula détacher, de kánga lier' (L. 1015, Sw. 672).

(3) ndúndu 'albinos, blondín, homme blanc, Européen' (L. 675, Sw. 411, donde también Pygméé).

(4) ya 'préf. de el.; article d'accord' (L. 1109, Sw. 735).

(5) mbáka 'nain, petitesse, petite personne' (L. 517, Sw. 312).

(6) mbúta 'qqn de plus ágé, un ainé, sénior, parent ágé; un notable, un meilleur, chef, commandant, directeur, intendant; adulte, vieux, le plus distingué' (L. 543, Sw. 328).

(7) nseke 'steppes herbeux [í/C], étendues couvertes d'herbes entre des foréts et des ravins; plaine, campagne, terre ferme, cote (le contraire de l ' e a u ) ' (L. 761; Sw. 470).

Nota 1: El artículo "Albino =Ndunda, Dúndu" en el VC (19) confirma

el empleo Ndundu 'albino' entre los paleros. Ndundu se encuentra además en la expresión Ndundu Mbaka 'cosa mala chiquita que cami- na de noche' (VC 66).

Es importante señalar que este Ndundu Mbaka del VC (66) corro- bora la verosimilitud de nuestra etimología y la segmentación de

Ndundu Yambaka, ya que se trata de la misma expresión excepto que

la segunda ha asimilado el prefijo de concordancia KlK. ya (i.e., KIK. yá + KlK. mbaka).

[...] porque Osain es un orissa que no tiene padre ni madre. Apareció, no nació. Salió de la tierra. Igual que la yerba, no es hijo de nadie. {El monte, Cabrera 1971 [1954]: 70)

( 3 4 ) T A T A F U N D E —• T A T A F U M B E (RCPM 128) || < tata fumbi < KIK. táata mvúmbi || 'San Lázaro (católico), Babalú Ayé (yoruba / lucumí)', lit.

'padre (o entidad mayor) de los muertos'.

Seguramente Tata Funde resulta una imprecisión de Cabrera25 al tras-

cribir el segundo segmento del compuesto lexemático ya que Tata

Fumbe es en realidad la locución apropiada tanto desde el punto de vista

semántico como fonético-histórico para denotar con un giro palero a Babalú Ayé, considerado un espíritu muertero por excelencia dentro de la Santería cubana (v. Brown 2003a: 370). Se dice que él es quien recibe a los muertos en el cementerio. San Lázaro también se vincula a la muer- te desde el punto de vista del catolicismo ya que él fue sacado de los muertos por Jesucristo. Tata Funde no es una deidad que juzga (funda), sino una entidad muertera (fumbe). De ahí que consideramos errónea la trascripción del elemento funde (en vez de fumbe).

< KIK. táata 'padre, j e f e ' + KIK. mvúmbi 'cadáver, persona muerta', lit.

'padre de los muertos'.

Kikongo

(1) táata 'pére, oncle, tante; chef, maitre ( d ' u n esclave); titre respectueux du pére, c h e f (L. 955).

(2) mvúmbi 'cadavre, pers. morte' (L. 638, Sw. 388) y pl. bamvúmbi 'cadavres, aussi revenants' (Sw. 388).

Nota 1: Cabrera trae: "San Lázaro: Mpungun Fútila. Tata Funde.

Matalá. Patipolo (Babalú Ayé). Dibuddi. Corresponde a Babalú Ayé de la Regla lucumí (1984a: 144).

In document Lengua y Ritos Del Palo Monte Mayombe (página 173-177)