3.) Nombre de la rama (de la Regla)
DEIDAD PALERA
ORTODOXA DEIDAD PALERA MODERNA
San Francisco Orula Mpungo Lombua
Mfula
Padre Tiempo
Anima Sola Eleguá Nkuyo
(Maflunga)
Lucero Mundo
Caridad del Cobre Ochún Chola Wengue Mariquilla Virgen de Regla Yemayá Mama Kalunga Madre de Agua
Santa Bárbara Changó Nsasi Siete Rayos
Virgen
de la Candelaria
Oyá Centella Ndoki
[ver comentarios sobre la tabla]
Centella, Noche Oscura
San Lázaro Babalú Ayé Mpungo Mfutila (Kobayende)
Pata 'e Llaga (= Pata de Llaga)
San Pedro Ogún Sarabanda Viento Malo
(Noche Oscura) [ver comentarios sobre la tabla]
Estos nombres de deidades paleras aparecen en Cabrera, Reglas de Congo: Palo Monte Mayombe (1979: 128). La denominación cubana para ellos es muy variada, dándose el caso de que algunos informantes discrepan en cuanto al apelativo de determinado dios. Por ejemplo, aquí tenemos el caso de Sarabanda = Viento Malo. Nuestro informante Elier Burke considera sin embargo que (a) Viento Malo se corresponde más bien con Centella Ndoki, y que (b) Sarabanda es más apropiado para Noche Oscura. Es necesario también añadir que, a pesar de la modernidad y de toda la nueva nomenclatura, entida- des como Sarabanda, Chola Wenguc, Nsasi v Centella Ndoki aún tienen una gran vigen- cia y los paleros recurren a ellas para nombrar a sus entidades.
(Thornton 1995: 174). Según este autor, la adopción de la fe cristiana por los súbditos del rey Afonso resultó desde un inicio un proceso natural y de adap- tación a las creencias locales (al kinkisi y al sacerdocio tradicional). El carác- ter sincrético que va adquiriendo este nuevo credo no fue el producto de una reacción por parte de los bakongo contra una doctrina impuesta desde fuera, sino más bien el resultado de un desarrollo razonado, llevado a cabo por individuos que, operando de manera independiente y libre, estaban íntima- mente familiarizados con ambas tradiciones, la cristiana y la de los bakongo. Esto explica, en parte, por qué "[f]rom the very beginning, ordained Chris- tian priests were called nganga in Kikongo" (Thornton 1995: 179) y por qué las misiones cristianas al mismo tiempo también aceptaban y honraban a los nganga tradicionales.102 Los congos de antaño no percibían pues una contra-
dicción teológica entre la acepción de dos tipos de sacerdotes, el ganga y el padre católico. Y dada esta apertura a la simbiosis de elementos europeos y africanos, es natural que durante la colonización ellos continuaran apoyán- dose en sus nkisi y en otras nociones tradicionales (por ej. los simbi) que desde siglos anteriores habían constituido el núcleo del pensamiento religio- so de los bakongo.
(3) Otro factor clave es que en la Cuba del siglo xix, los bozales y sus descen- dientes inmediatos no fueron sometidos a una intensa educación evangeliza- dora como ocurrió en la América continental. Como señala Tardieu refirién- dose al Perú de los siglos xvi y xvii: "[L]a legislación tradicional sobre la esclavitud en las Indias occidentales consideró siempre la educación religio- sa como un factor trascendental para encauzar las manifestaciones de recha- zo de parte de loá esclavos merced a la elaboración de una verdadera teolo- gía de la resignación" (2003: 163). Pero si se examinan las afirmaciones de los latifundistas cubanos interrogados por el Capitán General de Cuba, es poca o casi nula la atención que la sacarocracia criolla le concedió al control religioso. "El discurso de la fraternidad en Cristo dejó pues insensibles a los hacendados" (Tardieu 2003: 165). Al respecto, Moreno Fraginals comenta: "Desde fines del siglo xvm los azucareros abandonaron en sus ingenios toda práctica religiosa [cristiana] con excepción de aquellas ceremonias anuales que servían de mínimo disfraz moral" (cit. en Tardieux 2003: 163, n. 411). Contrario a lo que ocurrió en otras partes de Latinoamérica, en el área cen- tro-occidental de Cuba (siglo xix), la religión cristiana no constituyó un
102 Pero véase también Nsondé (1995: 123-137), donde se enfatiza la rivalidad entre nganga
freno para la implantación y desarrollo de religiones sincréticas como el Palo Monte.1 0 3
1.14. Caracterización de los datos de Cabrera
Los trabajos de Cabrera (1971, 1979, 1984a, 1984b, 1986 [1977]) sobre el Palo Monte se caracterizan por acumular un caudal de información muy amplio y una fuente lexicográfica de gran utilidad para los investigadores y lingüistas, pues proceden de testimoniantes paleros de gran renombre en esta praxis religiosa y expone datos de primera mano, recogidos en su totalidad durante la primera mitad del siglo XX. Pero es necesario advertir que la falta de entrenamiento lingüístico de la autora conduce a que se hayan producido numerosos errores de trascripción en los datos (lexías), donde se encuentran con cierta regularidad sonidos trocados y segmentaciones incorrectas de palabras.104 Confróntense lo siguiente:
(1) Error del primer tipo (trascripción errónea):
Pungún Fútila = Pungu Mfútila 'San Lázaro, deidad de las llagas' (la "-n" final del
supuesto l e x e m a Pungún en realidad es la prenasal inicial de Mfútila). Para mayores detalles, véase el art. n.° 32.
Tata Funde = Tata Fumbe 'San Lázaro (católico), Babalú Ayé (yoruba / lucumí)', lit.
'deidad poderosa de los muertos' (los paleros j a m á s articulan Tata Funde; en otra ocasión Cabrera (1986 [1977]: 14) recoge la expresión sin cometer el error, dando nfumbe 'San Lázaro'). V. el art. n.° 34. Nuestros informantes solamente reconocen Tata Fumbe (v. "Encuesta sobre deidades paleras", §3.5).
(2) Error del segundo tipo (segmentación errónea):
Watariamba = watari mba 'San Norberto, espíritu de la piedra del fuego' < KIK. rva
'part. genitiva' + KIK. tari 'piedra'-!- KIK. a 'part. genitiva' -I- KIK. mba 'fuego', con significado literal de "[el espíritu errante] de la piedra de fuego". V. el art. n.° 35.
103 En lo que atañe a la actitud de la Iglesia frente a los esclavos ante el boom azucarero, reco- mendamos el acápite "La religión" en Tardieu (2003: 163-167) y el capítulo 5 "The Church and its negro communicants in colonial Cuba" del libro Slavery in the Americas de Herbert Klein (1967: 87-105).
104 Sobre las segmentaciones falsas de palabras y otras inexactitudes en la obra de Cabrera, consúltese Schwegler (2002a: 119-122).
Guadi Mamba Nguda Masa 'Madre de Agua' = Guadi Mamba 'Madre de A g u a ' || Ngu[a]di Masa 'Madre de Agua'. Se trata de dos expresiones diferentes en vez
de una, ambas con el significado de 'madre de agua'. Por desconocimiento del kikongo, Cabrera recogió de su informante las dos expresiones Guadi Mamba y
Ngudi Masa fundidas en una sola. V. el art. n.° 13, nota 4.
1.15. Formato de nuestra exposición de las etimologías (deidades mayombes)
Los resultados individuales obtenidos por nuestro estudio etimológico pueden encontrarse en "2.3. Corpus y análisis de datos" infra. Como lo ilustrará el ejem- plo "2. Centella Ndokf más abajo, cada artículo presenta los datos:
— en su forma original (Reglas de Congo: Palo Monte Mayombe, Cabrera 1979);
— en su forma corregida (donde sea necesario) o alternativa (variantes foné- ticas);
— con su traducción española, junto con una explicación sobre la conexión semántica entre la etimología kikongo y los atributos actuales del santo en cuestión.
Ejemplo {Bxt.-'Ñmrém^fi- ••• .<Vr;*. . n, •
Ñzázi significa "trueno, relámpago, rayo" en kikóngó, y,ral igual que en
Cu^ba, es,ta mísm^;yoz todayjajho.y denota, un . e n t í j ^ g u n p s balco'ngo
(véase la nota 3ánfi;a), Changó es.el dios d,el trueno ,de,lqS;«yqruba. Y en el catolicismo popular cubano Santa Bárbara se vincula cqn. las tempestades y el mal tiempo.. Cuando una persona se olvida de sus santos o abandona momentáneamente el cumpHfedtenio dé dfeténtíibSáovsF dfeberes y acude a
éstos llevada sólo, por la necesid.ad,,suele decirse-"se acuerda, de Santa Bárbara sólo c u a n d o t r u e n a " , es decir* que cuando h a y un probléína se recurre a la deidad. AqUí la vinculación está-dada en un sentido figurado. También los viejos, creyentes cubanos acostumbraban decir, al caer un rayo cerca, "Santa Bárbara Bendita, que el Señor nos ampare". Es decir, el creyente le pide ayuda a la diosa (Nsasi, Santa Bárbara, Changó) para que lo proteja de los truenos.
— con su etimología kikongo y su traducción española correspondiente; — con su etimología kikongo y su traducción francesa, extraída del Diction-
naire kikongo —frangais de Laman (1964) y del Dictionnaire kikongo et kituba — frangais (vocabulaire comparé des langages kongo traditionnels et véhiculaires) de Swartenbroeckx (1973); y
— con explicaciones adicionales (en forma de notas) sobre la voz en cuestión.
Ejemplo ilustrativo del formato adoptado:
( 2 ) C E N T E L L A N D O K I (RCPM12S) || <*ESP. centella +'KIK. ndoki\\ V i r -
gen de la-Candelaria (católico), Oyá (yoruba / lucuníí)'; lit. 'centella diabólica'.
Oyá en la tradición yoruba / lucumí representa la centella. Guando ^^©átáf deidadiseiónfurec© uti^^ ip oder eshpara dañar a su víctima.
Es una diosa muertera relacionada con lo oculto y con la brujería.
r "brujo", el que hace magia pár^a dañar: Dicen los bakongo que esta
función es m á s propia de la mujer, lo que vincula al ndoki con Oyó., que es una deidad femenina.
< ESP. centella + KlK. ndoki 'hechicero, brujo', lit. 'centella diabóli- ca, malvada; centella braja, centella hechicera'. ¡
;Kikongo .
(1) ndoki 'auteúr présumé d ' u n sortilége, d ' u n m a l é f í c e , sorcier, ensorce- l e u r qUi par ensorcellement ote la vie á qqn' (L.' 671 ¿ Sw. 407):
Cp. también:
fó^vembruj.ar* J^e©ltízár'.(L<:4j()2)-
Ibka, kiloka, biiloka, uloka ^brujería, poder o facultad de "comer" el
espíritu de una persona; fuerza destructiva (por medio de un nkisi)' brujo, portador del maleficio' (L. 402).