1. Marco Teórico
1.4.5 Argumentación y apreciaciones sobre el proceso de desarrollo de
organizacional
El proceso de desarrollo de nuevo producto, se convierte en una aproximación organizacional ideal para evidenciar el funcionamiento del momento de la decisión desde la perspectiva de las estrategias deliberadas y emergentes. Lo anterior, explicado teóricamente desde las siguientes apreciaciones:
- La estrategia responde a “un patrón en un flujo de decisiones” (Mintzberg, 1972, p.90). - Las estrategias deliberadas responden a planes pretendidos y las estrategias emergentes responden al aprendizaje y comportamiento autónomo (Mintzberg, 1978; Mintzberg y Waters, 1985).
- Relación cíclica entre las estrategias deliberadas y emergentes (Montoya, 2010; Montoya y Montoya, 2013).
- El momento de la decisión surge cuando es deconstruida (hay una discontinuidad) de la estrategia deliberada y permite el surgimiento de una estrategia emergente (Hernández, 2015; Hernández et al., 2017).
- El diseño y producción de productos en un contexto de competencias es ejemplo de situaciones organizacionales donde se hace presente las discontinuidades exógenas (Ghezzi, 2013).
- El desarrollo de producto está compuesto de varias etapas, entre ellas la generación de ideas, en donde se busca obtener una idea depurada, a partir de una serie de decisiones; que tenga potencial en el mercado y que pueda ser desarrollada con las capacidades de la organización (Minguela et al., 2000).
- Existen diferentes enfoques de desarrollo de nuevo producto, entre ellos el simultáneo (Minguela et al., 2000), centrado principalmente en la Integración interfuncional, el cual es un proceso de interacción, con el fin de tomar decisiones y adelantar actividades de manera conjunta entre diferentes departamentos (Ernst et al., 2010; Urban y Hauser, 1993).
Apreciaciones sobre el marco teorico
El marco teórico está estructurado por cuatro pilares principales. El primero es la formación de la estrategia, abordada por medio de la herramienta ToS para la construcción del árbol de la ciencia. Se indaga sobre los documentos que fundan el concepto que se está analizando, estos son clasificados como las raíces. Luego, siguen el tronco, donde se evidencian las contribuciones que desarrollan los conceptos planteados en la clasificación anterior, otorgando una mejor forma del marco conceptual. Finalmente, se encuentran las hojas que reportan la diseminación más actual del concepto, que generalmente se encuentran fundamentadas en los trabajos catalogados en las raíces y el tronco. El segundo pilar es el momento de la decisión, para el cual se realiza una revisión de literatura por medio de la base de datos Scopus, buscando identificar aportaciones directas y aplicaciones sobre el momento de la decisión. El tercer pilar son las concepciones alrededor de la deconstrucción de la discontinuidad, esta se aborda por medio de una revisión de literatura intencionada, con el fin de identificar elementos relacionados con los eventos deconstructores de estrategias deliberadas para el surgimiento de estrategias emergentes, con el fin de tener mayor comprensión sobre el funcionamiento de estos eventos. Finalmente, el cuarto pilar es el proceso de desarrollo de nuevo producto, con el propósito de justificar su participación como aproximación organizacional, que permita ayudar a delimitar el sistema de modelado computacional. A continuación, se desarrolla cada uno de los pilares, dando a conocer las aportaciones relevantes para el problema de investigación y los vacíos de conocimiento en los que se quiere contribuir con esta tesis. En el pilar de la formación de la estrategia, se desarrolla el árbol de la ciencia, en el que se puede vislumbrar la evolución de la línea sustancial de las estrategias deliberadas y emergentes. En los primeros autores, las raíces, queda evidente una bifurcación del concepto de la estrategia, donde se trasciende el problema de la estrategia como un problema meramente deliberado, dando cabida al estudio de situaciones emergentes. Lo anterior, queda explícito en Mintzberg (1978) con la definición de la estrategia como un patrón en un flujo de decisiones y el establecimiento de dos tipos de estrategias principales (las deliberadas y las emergentes); la apertura de perspectiva por parte Mintzberg y Waters (1985) donde exponen el espectro de tipos de estrategias entre las puramente deliberadas y puramente emergentes; en Burgelman (1983), Mintzberg (1994) y Mintzberg et al., (2003), vinculando a la estrategia emergente con procesos de aprendizaje; en Quinn (1978) desarrollando el concepto del incrementalismo lógico, el cual indica la evolución de
la estrategia por medio de respuesta por parte de los gerentes de manera flexible a situaciones desfavorables y en Barney (1991) indicando que las estrategias que parten de la emergencia entregan un valor agregado a las organizaciones que es difícil de imitar, raro e insustituible.
Por su parte, en los troncos se evidencia conexiones primarias entre las estrategias deliberadas y emergentes, permitiendo evolucionar a una perspectiva de proceso. Esto se reconoce en las aportaciones de Macbeth (2002), donde afirma que se debe hacer uso de estrategias emergentes donde las deliberadas no funcionan, a su vez se deben dar ajustes de rutinas cuando no sean apropiadas, para así definir nuevos patrones de comportamiento. También, están las aportaciones de Jett y George (2005), donde reconocen el uso de estrategias deliberadas para la formación de estrategias emergentes. Igualmente, Morrison y Salipante (2007) evidencia la necesidad de combinación entre lo deliberado y emergente a fin de mantener estable la estrategia, la cual denominan combinada.
Finalmente, en las hojas, se evidencia una diseminación del concepto de las estrategias deliberadas y emergentes sobre diferentes áreas de conocimiento de la administración como la innovación, el cambio organizacional, políticas públicas, la gestión del control, ventas y marketing y la estrategia en sí misma. Las cuales denotan una profundización en cuanto a la línea sustancial del concepto que se venía desarrollando desde las aportaciones de los troncos. Se podría decir que hay una connotación preliminar de sistema, pero no hay una claridad al respecto, dado que no se conoce de manera detallada las conexiones, los componentes que intervienen y las decisiones de los agentes en relación al funcionamiento del sistema. Desde el punto de vista de Montoya (2010), se puede afirmar que el vacío se encuentra en que no se aprecia la formación de la estrategia desde una perspectiva evolutiva con el entorno. La evolución del concepto de las estrategias deliberadas y emergentes que se ha dado hasta ahora, se convierte en referente apropiado para el estudio del momento de la decisión, ya que es una perspectiva de la estrategia que nace desde la concepción de la estrategia como un patrón en flujo de decisiones, que entiende que hay unas conexiones internas entre lo deliberado y emergente a manera de proceso y que se advierte la posibilidad de visión como un sistema, en donde hay enlaces entre los elementos, agentes que intervienen, aprenden e interactúan para que emerja la estrategia. A su vez, de manera recíproca, se espera que
con la contribución a la comprensión del comportamiento del momento de la decisión, se esté aportando a llevar a una visión de sistema en la evolución del concepto de las estrategias deliberadas y emergentes.
Sobre el pilar del momento de la decisión, se identifica preliminarmente, desde el planteamiento del problema, que no ha sido estudiado tan contundentemente por los autores de gestión estratégica (Hernández, 2015; Smida, 2006). En la revisión de literatura se evidencian esfuerzos por comprender la concordancia entre el tiempo y la decisión, concentradas principalmente en la relación de la toma de decisiones y la presión del tiempo (Hu et al., 2014; Kenny y McQuade, 1987; Kocher y Sutter, 2006; Rahman y De Feis, 2009; Young et al., 2012), tiempo de consecución y procesamiento de la información para la toma de decisiones (Greenstein, 2015; Paul et al., 2005), factores sociales en la decisiones secuencias (Abele et al., 2004), competencia comercial basada en el tiempo (Zhang y Hu, 2006), predicción de eventos en búsqueda de optimización del proceso de toma de decisión en contextos dinámicos gestionados en tiempo real (Good, 2014; Ngan et al., 2013), variables sustantivas e instrumentales del momento de la decisión (Hernández et al., 2016), momento y efectividad de la decisión (Haesevoets et al., 2016), enfoque de tiempo y estilo de toma de decisiones (Geisler y Allwood, 2018), momento de la decisión explicado desde las estrategias deliberadas y emergentes (Hernández et al., 2018) y el corto plazo en contra de las decisiones sabias (Elangovan y Suddaby, 2019).
La mayor parte de las aportaciones están concentradas en poner en manifiesto la relación del tiempo con la toma de decisiones, haciendo énfasis en cómo el tiempo influye en las decisiones. Pero no son tan contundentes sobre la exploración del momento de la decisión como un proceso; esto permite entrever la posibilidad de realizar aportaciones sobre el momento de la decisión vista como un proceso, particularmente desde las estrategias deliberadas y emergentes. Así mismo, de la revisión de literatura se puede rescatar la relevancia del estudio del momento de la decisión, el cual tiene impacto en diferentes ámbitos organizacionales y en la sociedad en general, con una contundente relevancia práctica.
El pilar de la deconstrucción de la continuidad, se abordada por medio de una revisión de literatura intencionada, con el fin de identificar los elementos que componen los eventos deconstructores de estrategias deliberadas para el surgimiento de estrategias emergentes. Para tal fin, se identifican aportaciones como la discontinuidad y su vínculo con la
generación de escenarios futuros (van Notten, Sleegers, y van Asselt, 2005), el modelo del evento emprendedor de Shapero y Sokol en 1982 citado en Acosta-Veliz, Villacís-Aveiga, y Jiménez-Carcado (2017); Tarrats-Pons, Mussons, y Ferrás (2015), la concepción de la sorpresa en el contexto organizacional (Cunha, Clegg, y Kamoche, 2006), los momentos de decisión que son determinados por condiciones del ambiente (Smida, 2006), los eventos precipitantes dentro del incrementalismo lógico propuesto por Quinn (1978) y los trabajos sobre discontinuidad (Ghezzi, 2013).
Particularmente, la concepción central sobre el momento de la decisión que se aborda dentro de esta tesis, está enmarcada en la deconstrucción de planes explicados en estrategias deliberadas por efectos del dinamismo del entorno, generando rupturas en el vínculo entre el agente y su estrategia deliberada para afrontar situaciones (Bowlby, 1993), que posiblemente lo lleva a transitar por etapas cercanas al proceso de duelo psicológico (Hernández et al., 2015; Kübler-Ross, 1993), con el fin de que surjan estrategias emergentes.
Esta revisión de literatura intencionada permite comprender los elementos que se encuentran alrededor del evento deconstructor, tales como el origen (impuestos por el ambiente, propuestos por el decisor o por los recursos del decisor), la vía (endógeno o exógeno), la sorpresa (cambio abrupto o cambio gradual), la percepción del agente (tiempo o interpretación), el disparador (positivo o negativo) y los efectos (significante o insignificante, con alertas o súbito, inevitable o evitable, solución sencilla o elaborada). Finalmente, el último pilar está centro en algunas concepciones sobre el desarrollo de nuevo producto como aproximación organizacional. Desde el planteamiento del problema de la tesis se identifica al proceso de desarrollo de nuevo producto como una aproximación organizacional apropiada, ya que se considera que cuenta con un grupo de decisiones recurrentes en donde se pueden identificar patrones y estrategias tanto deliberadas como emergentes. A su vez, según Ghezzi (2013), afirma que el proceso de diseño y producción de nuevos productos es una muestra de situaciones organizacionales en donde se hace presente la discontinuidad, dando cabida a evidenciar eventos decontructores entre la estrategia deliberada y emergente.
En las revisiones de estas concepciones se identifica que el desarrollo de nuevo producto está compuesto de varias etapas. Una de ellas es la elección de la idea, en la cual se cuenta con presencia destacada de la decisión formada por patrones a partir del proceso
de depuración, contrastando las tendencias del mercado y las capacidades organizacionales para responder a ellas (Minguela et al., 2000).
Dentro del proceso de desarrollo de nuevo producto se identifican dos enfoques principales, entre ellos se encuentra el simultaneo (Minguela et al., 2000), en donde se tiene una participación destacada de la integración interfuncional, entendida como proceso de interacción entre diferentes departamentos de la organización involucrados en el proceso de desarrollo de nuevo producto, con el fin de tomar decisiones de manera conjunta (Ernst et al., 2010; Urban y Hauser, 1993).
Es decir, que la exploración de estos elementos alrededor del proceso de desarrollo de nuevo producto, permite ubicar la aproximación organizacional con la cual se va a indagar sobre el problema planteado dentro de esta tesis, puntualmente en la etapa de la elección de la idea, desde un enfoque simultaneo haciendo uso de la integración interfuncional. Tener claro estos elementos ayuda a realizar la delimitación de sistema para el proceso de modelado computacional.