La planta libre en el edifi cio escolar
ARQUITECTURA ESCOLAR PARA LA DIVERSIDAD
Otros centros singulares que surgen en el periodo de recuperación moderna son los dedicados a la enseñanza a alumnos que presentan necesidades especiales y que no es posible su integra- ción en los centros habituales por las difi cultades que genera. Hasta fi nales de los cincuenta y principios de los años sesenta no se había planteado en Europa de forma ofi cial la posibilidad de escolarización de alumnos de este tipo.
En España, la situación comienza a cambiar a partir de 1955, con el Patronato Nacional de Edu- cación Especial, responsable de este tipo de enseñanzas. En 1960 se crea el Fondo Nacional de Asistencia Social dependiente del Ministerio de la Gobernación y en 1965, por medio de Decre- to de 23 de septiembre se regula de forma concisa la Educación Especial31.
En ese momento, la enseñanza especial se asimila, en cuanto a derechos y deberes, a la Enseñanza de Primaria, con lo cual se normaliza defi nitivamente su situación pasando a participar de los conceptos públicos de gratuidad y obligatoriedad.
A partir de la década de los sesenta y paralelamente a los avances teóricos y legislativos en la materia se empiezan a proyectar edifi cios específi cos para la enseñanza especial, o al menos, apa- recen intentos de regulación dimensional y cualitativa para las nuevas necesidades.
La refl exión teórica sobre los centros de enseñanza especial se recoge en el artículo «La Planifi - cación de instituciones educativas para defi cientes mentales» publicado en la revista Cuadernos de Arquitectura y urbanismo 89 en el año 1972, en el que se teoriza sobre la necesidad de planifi ca- ción arquitectónica del problema, prestando especial atención al desarrollo espacial en función de un programa pedagógico. Los autores hacen hincapié en lo específi co del problema a resolver por lo que el arquitecto deberá buscar la creación de un «ambiente agradable y fl exible» para potenciar el desarrollo formativo de los alumnos.
En Galicia se construyen dos centros de educación especial que destacan por incorporar en sus espacios la refl exión sobre los nuevos planteamientos docentes y, al tiempo, se caracterizan por la utilización de la planta libre como principio emblemático en la recuperación moderna: la Escue- la Especial para Niños Sunormales en Cabral (Vigo), proyectada en 1966 por Desiderio Pernas Martínez (1930-1996, tit. en 1958) y el Centro de Enseñanza Especial de Subnormales para la Caja de Ahorros de Santiago de Compostela, proyecto de 1973 realizado por Álvaro Líbano Pérez-Ullíbarri (1921-2010, tit. en 1952).
El centro de Vigo se resuelve en una única planta, con una estricta retícula modulada por el aula
31. GEEST, Uwe y JULIÁ, Antonio. «La planifi cación de instituciones educativas para defi cientes mentales» En: Cuadernos de Arquitectura y Urbanismo 89 (1972), p. 14
que, a través de su agrupación nos explica el orden del conjunto. A cada aula le corresponde el usos exclusivo de un patio, lo que facilita el control y el cuidado de los niños en sus juegos al aire libre. En las esquinas del tamiz horizontal se sitúan los elementos singulares de la escuela. La organización espacial y constructiva del centro muestra los vínculos de su autor con el magis- terio miesiano, como el empleo de los patios, la cubierta plana o los muros de ladrillo visto alter- nados con grandes paños acristalados con carpinterías metálicas. Como ya se comentó, Pernas había asistido a las clases del maestro moderno en el I.I.T. de Chicago en 1958, y en seguida pudo poner en práctica las ideas aprendidas.
Del mismo modo, su trabajo en el Departamento de construcción de escuelas municipales en La Haya en 1956 le pondrá en contacto con la arquitectura escolar pionera en Europa, como ates- tigua la relación formal directa del colegio de Vigo con la Escuela Munkegaards en Hellerup de Arne Jacobsen, construida en 1951.
Cuando Pernas recibe el encargo de proyectar un nuevo campus en las afueras de Vigo, lo enten- derá como la ocasión perfecta para trasladar los planteamientos observados —y vividos— en el campus del I.I.T. proyectado por Mies: el Colegio Universitario de Vigo se inicia iniciado a comienzos de los setenta, y se aborda —como un ejercicio-homenaje al maestro— con una es- tructura reticular donde se sitúan los edifi cios de ladrillo y vidrio.
En las mismas fechas, el Centro de Enseñanza Especial de Subnormales en Santiago (1973) su- pone la extensión del principio de planta libre a todo un complejo docente, formado por varios edifi cios situados sobre un solar prácticamente horizontal. Alvaro Líbano poseía una amplia ex- periencia en proyectos de edifi cios escolares distribuidos por toda la geografía española, inclu- yendo los centros de enseñanza especial de La Ola en Sondika y de la Finca de Torremocha en Toledo, ambos promovidos, al igual que en el caso gallego, por las cajas de ahorros locales.32 El centro de Santiago reúne, en la zona de la Barcia, edifi cios administrativos, escuelas, talleres, co- medores, campos polideportivos, gimnasio, asistencia médica y residencia. Cada edifi cio se plantea como autónomo, rodeado de naturaleza y comunicado con el resto a través de recorridos cubiertos. La organización funcional se extiende por el territorio, diluyendo el programa sobre el paisaje, y empleando un repertorio formal de materiales y sistemas constructivos modernos, dónde la horizontalidad de las líneas de hormigón en forjados y cubierta se prolongan más allá del edifi cio, suspendidas entre grandes paños acristalados.
De ese modo, la histórica universidad de Santiago de Compostela se convierte en un lugar per- fecto para leer el proceso de recuperación de la modernidad en el edifi cio docente33, desde las intervenciones propias de la autarquía, con la conclusión del proyecto de la Residencia de Es- tudiantes iniciado antes de la Guerra Civil y los primeros atisbos de modernidad con el edifi cio de Fisac para el CSIC (1952) hasta los centros y facultades construidas a comienzos de los años setenta por parte de Fernando Moreno Barberá o Álvaro Líbano.
32. Vid. PALACIOS DÍAZ, Dolores. Alvaro Líbano. Bilbao: Colegio Ofi cial de Arquitectos Vasco-Navarro, 2004
33. Vid. VILA JATO, María Dolores (coord.). El patrimonio histórico de la Universidad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela: Universidad de Santiago de Compostela, 1996
Los análisis que hemos realizado de la planta libre y la forma abierta han mostrado que se trata de aspectos interrelacionados de un único fenómeno: la nueva arquitectura. Una planta libre exige formas abiertas, y las formas abiertas constituyen la planta libre. Así surge una nueva clase de lugar que implica una simultaneidad de múltiples referencias.1