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ARTES VISUALES

In document Los placeres de la imaginación (página 37-54)

Aliutak, Dios de los vientos. Plumilla/ papel. 2007

Entrar a Artes visuales y empaparme de todo lo que la carrera me ofrecía, no sólo me hizo cambiar mi percepción sobre las artes sino también logré aprender muchas cosas, sobre todo en las materias de dibujo que, sin creerlo, me per- mitían expresarme, y era muy recursivo a la hora de mis entregas. Algo que debo mencionar y es muy importante es el hecho de que yo haya dibujado primero, impulsado por mi imaginación para luego buscarle un concepto a ese dibujo. Es el proceso inverso al que nos aconsejan los profesores, quienes consideran que es mejor pensar en el concepto y luego crear la imagen basándose en ese concepto.

En dibujo V para la entrega inal debía pensar en un tema en particular, mientras lo hacía elaboré un dibujo la noche anterior a la entrega (ver igura 22), al termi- narlos debía pensar en su concepto, y recordé que durante esos días había leído una noticia acerca del rapto de mujeres indígenas en México para la experimen- tación en laboratorios Norteamericanos. Pensé que en la entrega pedirían una explicación o algo relacionado pero no fue así, simplemente miraron el dibujo y lo relacionaron con el título y afortunadamente logré pasar. Rescato esta anécdota porque pertenece a una serie de hechos en donde recurrí al mismo proceso, el de crear primero la imagen y luego relacionarla con algo.

Fig. 22 Madre indígena amasando harina de maíz, plumilla y aguadas sobre cartón blanco. 2007.

Caso similar ocurrió en ilustración II, debíamos crear una imagen partiendo de un escrito de Julio Cortazar, en mi caso era “instrucciones para llorar”, al leerlo me gustó mucho y sin pensar en una imagen particular sólo me dejé llevar por el sentimiento en una gran hoja de papel. Todo ocurrió en una sola imagen, no hice bocetos ni mucho menos elaboré varias imágenes inales, por lo que si cometía errores en la ilustración podía corregirlos ahí mismo, eso sí, pensé en una técnica que pudiera darme la posibilidad de corregir encima de ella y recurrí a las agua-

Disfruté mucho hacer esta imagen porque a pesar de estar vinculada al escrito de Cortazar, el acto de llorar es una prueba de la sensibilidad humana, y mientras la elaboraba, recordé esos momentos de mi infancia en donde llorar era casi un placer.

Instrucciones para llorar, Tinta sobre papel, 2007.

Antecedentes con el libro como formato.

hacer una versión impresa para la entrega inal. En ilustración en cambio teníamos muchas posibilidades, no era una exigencia, si se trabaja el formato del libro, sacar una versión impresa, pero en mi caso, para la entrega inal de esta materia quise tomar como base un mito colombiano acerca de la creación de la humanidad:

El mito de Fura tena.

Páginas del Diario de Dios.

Para representar el mito pensé en Dios escribiendo un diario, y sus imágenes eran bosquejos de las primeras formas de la naturaleza. Me dio la misma sensación que tengo cuando dibujo en mis bitácoras, pensando en elementos y en perso- najes para nutrir mi mundo imaginario. más que todo ese era el propósito: dejar ver a Dios como un artista, empleando como aquellos, una bitácora o un

Otro proyecto que abordé con el libro como formato fue justamente en procesos editoriales, en lo personal debo decir que esta materia me exigió mucho, sobre todo en la entrega inal porque justo el primer día que comenzamos a verla, los profesores ya exigían una idea del proyecto inal, yo inmediatamente pensé en un bestiario, quería ya tener de manera formal un compendio de esos seres que elaboro en mi imaginación. Sin embargo no bastaba con ilustrarlo y ya, debía escribir una historia, debía involucrarlos en una narración para que tuvieran un vínculo. Entonces mientras dibujaba, pensaba en la historia, y luego me pregunté porqué no involucrarme también como personaje. Así nacieron los portadores de luz, seres con el alma visible como un fragmento de luz, y yo me representé en la portada, sosteniendo una lámpara con la intención de hacerles creer que yo también tenía mi propia luz (ver igura 26). Hablaba de ellos con tanta propiedad que, me convertí en el narrador, por lo que hablé muchas veces en el escrito en primera persona y a pesar de mencionar a un dios creador en la historia, yo res- petaba a la deidad y jugaba con la idea de que de él venían esas criaturas y no de mí. En un principio le había dado el nombre de la imaginación creadora, pero mis profesores sugirieron pensar en un nombre menos personal, así que simplemente llamé al Dios como la criatura interminable. Desafortunadamente por cuestio- nes de tiempo no logré ilustrarla, pero aquí enseño algunos de los personajes del libro.

“Balbartha” el trotamundos, color digital.

La historia de este personaje nació por un recuerdo de infancia. De niño había imaginado vivir en el lomo de un monstruo, y viajar por todo el mundo encima de él.

Saoma enfurecida, color digital.

Este otro al que llamé Saoma, fue un personaje que elaboré pensando en el carácter furioso de mi mamá. El libro tan solo fue de 35 páginas, cada una con su criatura

ginación, en primera medida había planteado otro bestiario pero quería empapar- me de más ideas.

Por último más que un antecedente fue ante todo una anécdota. Había tomado como electiva la materia de Nuevo retrato, fue muy agradable porque el profesor me permitió en varias ocasiones expresarme con mis trabajos. Dibujé con gran agrado en esa materia pero en la entrega inal, mostré una pintura que no conven- ció al jurado, consideraron que era bastante “juiciosa” y recuerdo las palabras de uno de los jurados: “solo me bastan tres segundos para verla y ya.”

Retrato de Aurora. óleo sobre papel.

Pero en esta entrega tuvimos la oportunidad de mostrar también el proceso que habíamos tenido durante la materia, así que incluí en ese proceso una bitácora que en un principio tenía muy pocos dibujos, pero en nuevo retrato experimenté

mucho más interesante que la obra inal, que ahí había intimidad, había imaginación, había toda una riqueza de elementos y de frescura que valía la pena rescatar. Las siguientes son algunas páginas de la bitácora enseñada en Nuevo retrato.

No niego que disfruto mucho trabajando en este tipo de formatos, sin embargo me preguntaba por qué las cosas más libres y espontáneas, en mi caso, suelen funcionar más que las cosas que planeo. Cuando dibujo pongo en una hoja de papel muchos elementos, muchas cosas al azar, solamente bajo el ritmo del gusto y de sentir que cada imagen que hago me relaja, me hace sentir bien. Otras pre- guntas que han surgido a lo largo de mi vida es si imaginar es un acto instintivo, analizando desde la primera vez que comencé a sentir el dibujo como parte de mí, quería saber por qué se convirtió en algo fundamental, porque para mí el solo hecho de crear algo me convence de que estoy cumpliendo con mi propó- sito de vida. Por eso, y luego de refrescar mi memoria con estos antecedentes me siento obligado a defender el instinto creativo, la libertad de la imaginación pero sobre todo la entera libertad que tengo para expresarme, que según creo yo, lo hago mejor a través del dibujo que de las palabras. Luego de pasar por una carrera que me enseñó muchas cosas, algo fundamental que rescaté de ella es que el hombre tiene la posibilidad de ser libre, pero para asegurar esto doy paso al marco teórico, el cual desarrollé pensando puntualmente en la imaginación y en el instinto creativo, porque considero que no son exclusivos del artista, creo que todos los seres humanos poseen estas virtudes.

In document Los placeres de la imaginación (página 37-54)

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