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REFERENTES AUDIOVISUALES

In document Los placeres de la imaginación (página 106-120)

REFERENTES VISUALES Y LITERARIOS

REFERENTES AUDIOVISUALES

Es preciso mencionar que el género cinematográico que más se preocupó por la libertad de la imaginación fue el Surrealista, movimiento artístico y literario surgido en Francia en 1919, cuyo máximo defensor fue el poeta André Breton. Al evolucionar a partir de ciertas nociones del dadaísmo, el surrealismo admitió entre sus principios fundacionales el automatismo en la creación. Bretón deine el movimiento surrealista como un automatismo psíquico puro por el cual se propone expresar verbalmente, por escrito, o de otra manera, el funcionamiento real del pensamiento, en ausencia de todo control ejercido por la razón fuera de cualquier preocupación estética o moral36. Así que los surrealistas criticaban la pérdida de

la libertad de los creadores a causa del pragmatismo, la rutina y el peso de la educación que coaccionan al hombre a la propia auto censura. Por tanto, el creador surrealista es un alienado de la sociedad que solo puede liberarse me- diante la exaltación de lo irracional, los sueños, la locura.

Para dar comienzo a los referentes audiovisuales, es importante decir que los siguientes artistas no sólo se aferraron al movimiento surrealista para poder liberar su imaginación y reprimir la censura que en su época se apoderaba del género cinematográfico, también lograron enriquecer el concepto de imaginación

El perro Andaluz. ( Luis Buñuel).

Realizada en 1929, es una muestra de lo que Luis Buñuel más apreciaba del pensamiento Sadiano, era lo referente a la imaginación como instrumento de liberación del hombre. Imaginación sin límites, sin cadenas que la coarten. Imaginación como fuente ininita de placer, de placer extremo. La aición del cineasta de dejarse llevar por la imaginación, de caer en un estado semiconsciente de ensoñación etílica, se releja claramente en su cine. Para Buñuel, a través de la lección de Sade, siempre queda la imaginación y el mundo onírico ya que, como proclama de forma contundente Octavio Paz: “ Basta que un hombre encadenado cierre sus ojos para que pueda hacer estallar el mundo”.

Las hormigas que, según Salvador Dalí, simbolizan la muerte.

narrativa convencional del modo de representación clásico no tiene cabida. Así, la secuencias se van sucediendo una y a otra sin aparente vinculación. Fuen- te de experimentación a su vez de las teorías acerca del ritmo en la composición cinematográica desarrolladas por el propio René Clair. Un siniestro y a la vez cómico cortejo fúnebre va acelerando el paso hasta que de repente, un féretro cae al suelo y el supuesto muerto sale del mismo vestido de prestidigitador y rompe el cartel que anuncia el inal de la película .

La película inicia mostrando una panorámica de la ciudad de Paris de 1924, para luego dar paso a un cañón de batalla que se mueve por si solo. Acto seguido dos caballeros aparecen saltando en cámara lenta y se apoderan del artefacto, aparentemente discutiendo sobre su funcionamiento. Luego los personajes se alejan de la misma forma como llegaron y el cañón se activa para luego dar paso a una sucesión de imágenes acompañadas de la música del compositor Eric Satie.

como: Jean Bôrlin, Francis Picabia, Marcel Duchamp, Man ray, Darius Milhaud.

Jan Svankmajer

Es un artista gráico, escultor, diseñador y poeta surrealista checo. Es conocido por sus películas de animación. Sus películas animadas le sirven como un terreno no explorado, que le invita a descubrir algo nuevo y a realizar lo no realizado. El material fílmico le posibilita experimentar en numerosos niveles, basándose en la combinación de la animación y de los trucos de los artistas.

“Oscuridad/luz/oscuridad”. Animación en stop- motion, 1989, duración: 7 min.13 seg.

La imaginación de Jan Svankmajer parece no tener límites. En sus películas nada es imposible – los cajones devoran a seres humanos y los ojos deambulan por las calles–. Todos sus ilmes están claramente marcados por el Surrealismo, al que se

Oscuridad/ luz/ oscuridad comienza y termina en el interior de una habitación vacía, sin embargo irrumpen en ella dos manos de arcilla que se pelean por un par de ojos, a medida que avanza la animación van entrando representaciones de las partes del cuerpo humano, como si fueran personajes únicos, para luego culminar con la fusión de todos estos elementos y convertirse por entero en un ser humano. Lo interesante del video es que cada parte del cuerpo, desde la cabeza hasta el pene, se mueven y emanan un tipo de personalidad, las manos en este caso diría que son las protagonistas.

Referentes literarios

Dentro de la literatura, el movimiento surrealista permitió a los escritores trabajar su inconciente, así con el surgimiento de la poética surrealista se manifestó el automatismo de la escritura, evadiendo todo tipo de contacto con la conciencia. Es en este campo de la poesía donde autores como Gaston Bachelard, André Breton y Charles Baudelaire, lograron exponer con precisión la importancia de la libertad creativa, de dar rienda suelta a la imaginación pero sobre todo de dar vida los viajes oníricos a través de la palabra.

El devenir de las letras, el juego de placer de muchos poetas, llevó al surrealismo a imponerse como movimiento en el primer cuarto del siglo XX. Tuvo grandes se- guidores entre los que destaco como referentes literarios a: Federico García Lorca,

Federico García Lorca

Fue un poeta, dramaturgo y prosista Español, nació el 5 de junio de 1898 y logró ser parte de la llamada generación del 2737. A la edad de 31 años viajó a Nueva

York, y durante su estancia en la gran ciudad, elaboró una serie de poemas titu- lado: Poeta en Nueva York, el cual considero pertinente como referente, ya que durante esos años, García Lorca había entrado en su etapa surrealista, relatando en sus poemas la visión que tenía sobre la ciudad de nueva York de los años 30. una ciudad futurista que marginó por completo a la naturaleza.

“Danza de la muerte”, Diciembre, 1929. (fragmento):

El mascarón, ¡Mirad el macarón! ¡Cómo viene del Africa a New York! Se fueron los árboles de la pimienta, Los queños botones de fósforo.

Se fueron los camellos de carne desgarrada

Y los valles de luz que el cisne levantaba con el pico.

Era el momento de las cosas secas, De la espiga en el ojo y el gato laminado,

Era la gran reunión de los animales muertos, Traspasados por las espadas de la luz;

La alegría eterna del hipopótamo con las pezuñas de ceniza Y de la gacela con una siempreviva en la garganta.

En la marchita soledad sin honda El abollado mascarón danzaba. Medio lado del mundo era de arena, Mercurio y sol dormido el otro medio. El mascarón. ¡Mirad el mascarón!

¡Arena, caimán y miedo sobre Nueva York!

Desiladeros de cal aprisionaban un cielo vacío

Donde sonaban las voces de los que mueren bajo el guano. Un cielo mondado y puro, idéntico a sí mismo,

Con el bozo y lirio agudo de sus montañas invisibles,

Acabó con los más leves tallitos del canto Y se fue al diluvio empaquetado de la savia,

A través del descanso de los últimos desiles,

Lorca utiliza la técnica surrealista para expresar la angustia que le produce esa cultura urbana, materialista, que ha envilecido al amor y que ha degradado la naturaleza para lanzar un grito de protesta contra ella. Para ello recurre a imágenes irracionales, absurdas, como salidas de una pesadilla para dar su personal visión de una ciudad en la que abunda el racismo, la violencia, la avaricia, la crueldad, la miseria en los suburbios.

Vicente Aleixandre

Fue un poeta español miembro de la generación del 27. Contemporáneo de Lorca, Aleixandre también recurrió a la técnica surrealista en sus poemas siendo la segunda de tres etapas en las que se dividió su trayectoria poética. Una de las preocupaciones del autor era principalmente sus indagaciones acerca de la existencia humana, y gracias al surrealismo, que le brindó entera libertad en sus versos, logró expresar su visión del amor y su co–relación con la muerte. Entre sus numerosos poema destaco el siguiente:

“Las Águilas” (XX)

Las plumas de metal, las garras poderosas,

ese afán del amor o la muerte,

ese deseo de beber en los ojos con un pico de hierro,

de poder al in besar lo exterior de la tierra,

vuela como el deseo,

como las nubes que a nada se oponen, como el azul radiante, corazón ya de afuera en que la libertad se ha abierto para el mundo.

Las águilas serenas no serán nunca esquifes, no serán sueño o pájaro,

no serán caja donde olvidar lo triste,

donde tener guardado esmeraldas u ópalos. El sol que cuaja en las pupilas,

que a las pupilas mira libremente,

es ave inmarcesible, vencedor de los pechos donde hundir su furor contra un cuerpo amarrado

que parten venas de zairo muerto,

que seccionan la sangre coagulada, rompen el viento en mil pedazos, mármol o espacio impenetrable donde una mano muerta detenida es el claror que en la noche fulgura.

Águilas como abismos como montes altísimos,

derriban majestades, troncos polvorientos, esa verde hiedra que en los muslos

inge la lengua vegetal casi viva.

Se aproxima el momento en que la dicha consista en desvestir de piel a los cuerpos humanos, en que el celeste ojo victorioso,

vea sólo a la tierra como sangre que gira.

Águilas de metal sonorísimo,

Este poema, perteneciente a su libro “La destrucción o el amor”, obra cumbre de su etapa surrealista, es un canto total a la naturaleza, a su fuerza y al anhelo por llegar, a través del amor, quebrantando nuestra radical soledades la comunión panteística en el seno del Universo.

Rafael Alberti

Al igual que Lorca y Aleixandre, Alberti fue un poeta Español, nació el 16 de diciembre de 1902 y también fue miembro de la generación del 27. Es considerado uno de los mayores literatos españoles de la llamada edad de plata de la literatura española. Recurrió al surrealismo poético a cuenta de sus crisis personales, de las cuales surgió la obra sobre los Ángeles. En él compone poemas de versión libre, lleno de imágenes duras y violentas que dan una visión onírica e infernal del mundo. He elegido uno de los poemas inales de su libro, Sobre los Ángeles, en el cual las imágenes del sueño, del hastio y del olvido se van intensiicando.

Para que yo anduviera entre los nudos de las raíces y las viviendas óseas de los gusanos.

Para que yo escuchara los crujidos descompuestos

del mundo y mordiera la luz petriicada de los astros,

los que atados por una traición y la caída de un estrella me Escucháis,

acogeos a las voces abandonadas de las ruinas.

Oíd la lentitud de una piedra que se dobla hacia la muerte. No os soltéis de las manos.

Hay arañas que agonizan sin nido

y yedras que al contacto de un hombro se incendian y llueven sangre.

La luna transparenta el esqueleto de los lagartos. Si os acordáis del cielo,

la cólera del frío se erguirá aguda en los cardos o en el disimulo de las zanjas que estrangulan el único descanso de las auroras: las aves.

Quienes piensen en los vivos verán moldes de arcilla

habitados por ángeles inieles, infatigables:

Los ángeles sonámbulos que gradúan las órbitas de la fatiga.

Todo ha terminado.

Puedes envanecerte, en la cauda marchita de los cometas que se hunden,

de que mataste un muerto,

de que diste a una sombra la longitud desvelada del llanto,

de que asixiaste el desertor de las capas atmosféricas.

Personalmente debo agregar que el juego de las imágenes oníricas en este poema resalta el automatismo el cual Bretón defendió bastante en el surrealismo. Es válido decir que el vínculo del sentimiento con el devenir de las palabras revelan todo un compendio de imágenes que se armonizan, guiadas por el ánimo y el pensamiento de ese momento. Son esas crisis personales las que permiten aferrarnos con deseo a la imaginación, es la exaltación propia de la libertad de la expresión vinculada con la visión del individuo sobre sí mismo. En pocas pala- bras, y así como lo estableció Bachelard, las palabras sugieren imágenes propias, las palabras que caen en el papel sin razón aparente desvelan el inconciente del poeta y a su vez, como el ser más allá de su ser, el alma, navega libre en la inconciencia.

In document Los placeres de la imaginación (página 106-120)

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