Clase III: si el paciente no puede retruir la mandíbula y el cierre se hace borde con borde de los dientes anteriores, superiores e inferiores, o bien los dientes anteriores
I: Eje de bisagra I Apertura terminal de bisagra II Máxima apertura h: apertura habitual x: posición de descanso fisiológica P: propulsión máxima
1. Atrofia mandibular reducida 2 Atrofia mandibular media
3. Atrofia mandibular severa
Sin embargo, algunas sombras pueden superponerse y correr el riesgo de no ver algunos detalles. Tal situación ocurre en la región anterior y la de los premolares en ambos lados del maxilar superior donde las sombras proyectadas por las vértebras cervicales pueden enmascarar dientes retenidos (caninos o premolares) y, consecuentemente, algunas patosis pueden permanecer sin diagnosticar, especialmente cuando no hay signos y síntomas que puedan sugerir la existencia de una condición patológica.
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RESULTADOS
Diagnóstico de Lesiones (Crandell y Trueblood, 1960)
Ápices radiculares 50,20 %
Ápices radiculares con radiolucidez o zonas radiolúcidas 04,40 %
Quistes 04,40 % Cuerpos extraños 08,80 % Dientes no erupcionados 06,60 % Dientes incluidos 17,20 % Dientes supernumerarios 02,60 % Tumores 00,40 %
Según Seals y col. (1992), registraron la presencia o ausencia de cada una de las cuatro entidades radiográficas (fragmentos radiculares, dientes retenidos, radiopacidades, cuerpos extraños) y el número de agujeros mentonianos sobre o cerca, fueron positivos en un 11,6% mientras que en un 88,4%, estaban libres de hallazgos.
Fragmentos radiculares fueron detectados en 1,1%. Dientes no erupcionados, en un 3,3%.
Radiopacidades, en un 3,3%. Cuerpos extraños, en un 3,8%.
Agujero mentoniano, sobre o cerca de la cresta, en un 9,4%.
Sensibilidad Bucal.
Las pruebas de palpación de la resiliencia mucosa, la exploración digital y el estiramiento un poco forzado de las inserciones, nos dan indicaciones respecto a la sensibilidad del paciente a las náuseas, al dolor y aún al trabajo intrabucal.
En cuanto a las náuseas, ya se sabe que puede complicar seriamente el trabajo. Las náuseas son reflejos involuntarios que pueden ser estimulados tocando la región posterior del paladar. La reacción puede producir vómitos acompañado de lagrimación, salivación y ruborización. Estos síntomas son, generalmente, desencadenados por estimulación táctil del paladar blando por la dentadura superior, pero también puede ser causado por algún otro procedimiento odontológico.
La historia del paciente nauseoso es generalmente referida a la dentadura superior que, a su parecer, es “demasiado larga” y causa náuseas. El acortamiento del paladar protético reduce la sensación de longitud pero, frecuentemente, no alivia las náuseas. Este ciclo de náuseas seguidas de acortamiento y más náuseas, continúa hasta que el paciente abandona todo esfuerzo para usar la dentadura.
139 Los pacientes que tienen problemas de náuseas pueden ser ayudados haciendo cambios graduales en la extensión del aparato hasta que se obtenga el necesario recubrimiento por la base de la dentadura. Si el paciente es ahogado por la extensión lingual de los flancos linguales de la dentadura inferior, debemos empezar con un mínimo de extensión y, luego, ir adicionando material de a poco, para ir aumentando la tolerancia.
En cuanto a la sensibilidad al dolor, algunas personas, afortunadamente pocas, acusan dolores más o menos agudos, al estiramiento de frenillos e inserciones para la impresión muscular. Esto puede constituir una complicación del trabajo pues, es mucho más difícil en estos pacientes, obtener un recorte muscular correcto. Por otra parte, hay personas a quienes resulta molesta toda esa exploración y manoseo bucal. El momento del examen de la boca es el mejor para observar este tipo de molestias que es, en realidad, un estado mental y no bucal.
Saliva Mixta
Líquido inodoro, insípido y transparente, producto de la secreción de las glándulas salivales mayores que, en pares de a tres, se hallan a ambos lados de la cavidad bucal. El conducto de Stenon (Parótida), el conducto de Warton (Submaxilar) y el conducto de Rivinus (Sublingual), derraman sus contenidos en la boca para formar la saliva mixta (Figura 2-128).
La Parótida segrega una saliva serosa de características acuosas en una proporción de un 25%.
La Submaxilar segrega una saliva sero-mucinosa en una proporción del 70%. La Sublingual segrega una saliva mucosa que es más pegajosa y más densa en una proporción del 5%.
La cantidad de secreción salival diaria, en adultos saludables, alcanza a los 1.000 a 1.500 cc. en 24 horas.
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Está demostrado que la secreción salival varía en distintas circunstancias:
1. A través del día, siendo máxima entre el mediodía y las 18 hs., escasa en la mañana y mínima en la noche. Autores han sostenido que la secreción parotídea cesa durante el sueño.
2. Con la edad, siendo más abundante entre los 6 a 14 años, disminuyendo paulatinamente después de los 20 años y alcanzando sólo a 0,025 y 0,030 ml/minuto, después de los 60 años.
3. Con el sexo, encontrándose que el hombre secreta más saliva que la mujer. 4. Con estímulos sensoriales.
5. Con la masticación, con estímulos dolorosos, con los cambios de estación, etc.
Su pH es ligeramente ácido (6,8) pero se vuelve alcalina (7,0), cuando se halla expuesta al aire por pérdida de anhídrido carbónico.
La saliva contiene agua, sales minerales (tales como bicarbonato de sodio), cloruros, potasio, fosfatos, aminoácidos, amilasa, ptialina, células epiteliales, leucocitos polimorfonucleares, linfocitos, etc. La ptialina desdobla el almidón y lo transforma en hidratos de carbono.
La saliva posee una acción bactericida por su contenido en lisozima y tiene una función defensora por la secreción de inmunoglobulina A, de manera tal, que ejerce una acción anticariogénica e inmunológica.
Las proteínas que contiene la saliva, participan en la formación de la película adherida; ésta es una cubierta superficial del diente que se deposita después que el mismo ha erupcionado. Está constituida por las glicoproteínas salivales adheridas al esmalte dental donde forma una capa orgánica acelular carente de estructura. Sobre ella se depositan las colonias bacterianas. Se considera que estos elementos son los precursores de las caries dentales y de la enfermedad periodontal.
Todos los clínicos hacen hincapié sobre la importancia en la cantidad y calidad de la saliva para la retención de la prótesis, teniendo un efecto definido sobre el éxito de las dentaduras. Una de las funciones de la saliva es la de formar una fina capa entre la placa y la mucosa, perfeccionando la adaptación, coadyuvando en la adhesión y es un elemento más de resiliencia que contribuye a absorber las modificaciones funcionales a que obliga a los tejidos, la adaptación de las bases. Cuando más fina es la película de saliva entre la base de la prótesis y mucosa del reborde, mejor se sostiene la prótesis.
Ostlund (1960) y Roydhouse (1960), han puesto en evidencia que la viscosidad y la tensión superficial alta eran factores significativos en la retención de la prótesis total. La viscosidad de la saliva es mayor que la del agua.
A mayor cantidad de mucina, mayor viscosidad de la saliva.
La saliva mixta con mayor viscosidad, hacen que las fuerzas físicas de adhesión sean más evidentes. (Gallego, 1947).
141 La mucina liberada por las células mucosas obra impidiendo la desecación de las mucosas, lubrica el bolo alimenticio, facilita la deglución y colabora en la autolimpieza de la cavidad oral de residuos y depósitos. También protege la mucosa oral contra las ulceraciones, mantiene la humedad y la lubricación de las mucosas, facilita el habla e influencia, directamente, la retención de la prótesis total.
La saliva no solamente lubrica la boca y la faringe superior sino que también regula la flora oral, ayuda a la digestión inicial de la comida y facilita la fonación y la deglución. La protección de los dientes es una de las más importantes funciones de la saliva. Los ácidos generados de la fermentación de los carbohidratos es el efecto “buffer” que realiza la saliva y ésta está supersaturada con calcio y fósforo, el cual ayuda en la remineralización del diente. Investigaciones recientes sugieren que, la saliva, ayuda a mantener un esófago saludable por el efecto “buffer” sobre el reflujo de ácidos gástricos.
Las glándulas salivales y la saliva, son parte de un sistema de inmunidad mucosa. Las glándulas salivales producen anticuerpos, primeramente de la clase IgA, que son transportadas dentro de la saliva. Adicionalmente, muchas otras moléculas antimicrobianas no inmonoglobulínica, tales como la lisozima, lactoferrina, peroxidasas o histatina, son elaboradas por las glándulas salivales.
Los pacientes con ausencia parcial o completa de saliva, tienen aumentado el riesgo para problemas orales serios. (Atkinson, 1994).
Con la pérdida de la salivación, el comer se vuelve un problema; la masticación y la deglución del bolo alimenticio es, a menudo, dificultosa o imposible. La mucosa oral se vuelve seca y tiende a agrietarse y ulcerarse y, el uso de una dentadura es, extremadamente, inconfortable. El paciente puede experimentar sensaciones de quemazón, úlcera, eritema y dolor. La experiencia clínica demuestra que, en los pacientes afectados de xeroftomía portadores de prótesis total, el umbral del dolor es más bajo con respecto a pacientes con secreción de saliva normal. (Mac Farlane, 1984).
La saliva parece ser también importante en la función gustativa.
Sin salivación, los pacientes sienten xeroftomía combinada con discorfort oral y pérdida del gusto, lo que puede causar que aquéllos se vuelvan, anoréxicos y con pérdida de peso.
La alteración del flujo de saliva se debe, algunas veces, a la medicación que toma el paciente ya sea problemas gástricos, depresión o insomnio. También puede deberse a atrofias de las glándulas salivales. Falta de saliva suele encontrarse en algunos pacientes, especialmente, durante los trastornos de la menopausia.
La irradiación induce a la xeroftomía y ha sido causa de cambios en la microflora oral, prevaleciendo una población de bacterias acidófilas. Sea cual fuere la causa de la falta de saliva, se disminuye la facilidad de la masticación, se producen trastornos digestivos, hay retención inadecuada de la prótesis, los tejidos se vuelven más propensos al dolor y a la irritación.
Desde el punto de vista protético, una saliva abundante y espesa, interfiere con las técnicas de impresión y, a menudo, causa náuseas pero proporciona un buen lubricante contra la fricción y la ulceración.
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La falta de saliva reduce el éxito potencial. La señal para reconocer la xeroftomía en grado avanzado, es observar la adherencia pegajosa de las membranas mucosas al espejo bucal o a los dedos del profesional.
La xeroftomía puede ser causada por un desequilibrio hormonal, el cual depende de muchos factores, incluidos los cambios post-climatéricos.
La falta de saliva también puede deberse a la ausencia congénita de las glándulas salivales mayores. La agenesia de las glándulas salivales, comúnmente, ocurre en forma aislada y puede ser parcial o completa. Muchos casos de agenesia parcial no son detectados clínicamente, probablemente, debido a que pasa desapercibida por la escasa sintomatología clínica.
LA ARTICULACIÓN TÉMPORO-MANDIBULAR en los desdentados totales.
La ATM es una articulación bi-condílea, estando las superficies articulares constituidas por (Figura 2-129):
1. Cada Cóndilo mandibular: tiene, más o menos, el aspecto de una elipse