4.8 Rutas metodológicas en la comprensión de las subjetividades
4.8.4 El audiovisual y la dimensión reflexiva de la investigación
El audiovisual como ya lo expuse, fue una iniciativa que tuvimos junto con Rodrigo Rifo, antropólogo visual, de incorporarlo como complemento metodológico al trabajo de la tesis. El producto de esto será un documental sobre el Proceso Soberano Comunitarios por la Vida la Justicia y la Paz de Micoahumado. Discutimos si el documental como producto, haría o no parte de la tesis y decidimos separar la producción del documental, dado que estaba al vaivén de una consecución de recursos más bien incierta. Así que sería una
45 Guido Ripamonti (italiano) y su compañera Yolanda Consejo (mexicana) residentes en Barrancabermeja,
que viajaron a Micoahumado en la Ciclo Ruta por la Paz del Sur de Bolívar (abril de 2013). En la foto se encuentra el Profesor Héctor Chávez, coordinador de los proyectos culturales de la Institución Educativa del Corregimiento.
169 estrategia metodológica para potenciar la reflexividad en el proceso de comprender las subjetividades en la vida comunitaria, pero su producto, el documental, se constituyó en un ofrecimiento nuestro a la comunidad en reciprocidad por su participación en la tesis. Aunque la entrega no se ha concretado por falta de recursos adicionales para agilizar su edición y posproducción, no nos detendremos para cumplir un compromiso que consideramos sagrado.
De esta experiencia hay varias reflexiones por recoger: la primera, es lo que implica la presencia de un coequipero en el trabajo. Viajar acompañado y planear las visitas con un interlocutor, es motivante y enriquecedor, al igual que tener quien nos retroalimente e interpele permanentemente para mantener el sentido reflexivo del trabajo.
Tal vez hacer las entrevistas en presencia de un tercero, que además porta una cámara, un micrófono e interviene, puede afectar la intimidad de la charla o retardar las reacciones más emotivas del entrevistado; en ese caso es muy importante que el productor sea, como en este caso, un profesional de las ciencias sociales que se interese por los propósitos de la investigación y que haga el proceso de familiarización y construcción de confianza que el investigador o investigadora ha hecho. Rodrigo tuvo una entrada estupenda en la comunidad, era querido y consentido por las mujeres y respetado por los hombres, quienes además le tenían mucha confianza. Por ser extranjero, hacía preguntas sobre aspectos culturales que a mí se me escapaban y ahondaba con menos prevención en aspectos relacionados con el contexto de conflicto armado en la región. De manera que su presencia enriqueció los encuentros. Además viajó un par de veces solo, sosteniendo nuestro proceso como equipo de trabajo al mantener la continuidad del propósito de la tesis y del documental simultáneamente.
A propósito del hecho de ser extranjero, yo me di a la tarea de contextualizarlo con relación a las dinámicas regionales relacionadas con el conflicto armado, para que fuera cuidadoso y prudente, tanto con sus comentarios como con sus acciones (por ejemplo no sacar la cámara en algunos tramos de carretera, no fumar marihuana delante de la gente, ni llevarla consigo por si nos encontrábamos con una requisa, o no expresarse públicamente contra ningún actor armado). Si bien Rodrigo había participado en investigaciones
170 antropológicas y tenía recorrido en trabajo de campo, era la primera vez que lo hacía en un contexto de guerra. No fue fácil hacerlo por su visión libertaria y contestataria del compromiso social y de la libre expresión y tuvimos acaloradas discusiones por ese motivo; no obstante al final hizo un esfuerzo importante y nunca tuvimos dificultades por este motivo.
Foto 5. Rodrigo Riffo con la cámara grabando un evento público en el polideportivo de Micoahumado
Fuente: la autora.
La presencia de la cámara como era de esperarse suscitó varias reacciones. Los niños y los jóvenes se mostraban curiosos y entusiasmados; se peleaban por asistir técnicamente a Rodrigo durante los eventos (dirigir el boom, cargar la malera, poner el trípode y hasta grabar), querían aparecer en cámara en todas las poses y actividades: haciendo muecas, corriendo, jugando futbol, haciendo algarabía, respondiendo preguntas.
Los hombres observaban los equipos, los más jóvenes se acercaban a preguntar sobre el funcionamiento y el manejo. Algunas señoras sentían timidez y con risa nerviosa huían o se sonrojaban.
171 La cámara en las entrevistas con los líderes era tomada con bastante naturalidad, pues no es la primera vez que los graban. Al principio generaba tensión y hacía que las primeras palabras fueran más calibradas y cuidadosas. Cuando la charla ya fluía por el intercambio
amistoso, parecía ser ignorada; pero de repente un líder decía ―… esto va fuera de cámaras‖ o ―ya se está oscureciendo, ¿se verá bien?‖, lo que nos evidenciaba que siempre estaban al
tanto de su presencia.
Puedo decir que el tono frente a la cámara tendía a ser público, más que íntimo. Uno de los líderes parecía hablar para la posteridad, ya sea para dejar constancia histórica o como pedagogo de las nuevas generaciones; otro líder hablaba con tono solemne y enérgico, con convicción como en una plaza pública. La lideresa se esforzaba por organizar sus ideas de manera que los aspectos fundamentales del proceso quedaran claros y no faltara nada por enunciar. La grabadora producía situaciones similares, pero había una especie de manejo del volumen de la voz para regular el registro, acompañado de una gestualidad que señalaba a la cámara (con la mirada o un movimiento de cabeza) como un intruso de la conversación o un niño que no puede oír todo lo que se habla. Las charlas informales en los porches y
sobremesas, se tornaban más anecdóticas y emotivas. Con todo, en las ―entrevistas‖ con
cámara, las preguntas y el curso de la conversación, permitían al final convocar narrativas emotivas y muy personales.
Esto me permite ahora referirse a lo que significó el audiovisual como parte del registro de la información. Para empezar, el aporte del registro en video es innegable; repasarlos significa muchas veces tener una experiencia nueva del mismo evento, porque permite
reconocer cosas que en el ―aquí y ahora‖ no fueron captadas; le imprime riqueza a los
significados construidos en las intervenciones o narraciones, gracias a que se puede apreciar la gestualidad y al registrar simultáneamente audio y video, era sinérgico para los dos fines que teníamos: la tesis y el documental.
El aporte más significativo es lo que significa para quienes participan, preguntarse qué quieren mostrar en un documento público y de alta difusión sobre su proceso y verse a sí mismos y a otros miembros de su comunidad hablando, actuando, interviniendo en reuniones, en fin y repensarse a partir de allí. El resultado fue la organización de los temas
172 expresados, la aclaración y ampliación de ideas significativas y la reafirmación o cambio posiciones.
Aun así, tuvimos aprendizajes importantes sobre el manejo de esa doble intención de producción audiovisual y una tesis en Ciencia sociales y humanas. La primera fue que no todas las charlas, o entrevistas deben ser registradas con el video, porque la subjetividad se expresa y se construye de manera distinta cuando se sabe que el registro pude ser utilizado en el documental. Valga decir que a cada quien se le explicaba cuidadosamente lo relativo a la confidencialidad y la manera en que se seleccionaría el material para el documental y que ellos avalarían cada toma que se utilizaría. Aun así esto generaba ambivalencia y pudo haberse perdido profundidad y apertura en las narrativas por este hecho. Algunas conversaciones fueron grabadas sólo en audio y debo decir que no noto en las transcripciones una diferencia importante en el talante del material, pero recuerdo el clima del encuentro y era relativamente distinto. Lo cierto es que las grabaciones de audio, datan de las tres primeras visitas y aun no se había construido la suficiente confianza para ganar mayor intimidad, emotividad y entrega en los encuentros.
Otra lección que me resultó muy costosa, es que cuando haga el registro en audiovisual, es aconsejable hacerlo además en audio a manera de soporte, pues tuvimos un episodio de pérdida de información que afectó el acervo de material transcrito para la tesis. Si bien las notas de campo suplieron en parte esta situación, no deja de preocupar la pérdida de material valioso para la investigación. Por supuesto que la estrategia en estos casos es mantener un back up o copia de la información en distintos dispositivos, pero cuando esto falla (se arruina el disco antes de bajar la información o se borra parte de la copia por cuestión de espacio) amerita que el trabajo de investigación tenga su archivo propio.