1.5 Hacia una comprensión multi – escalar del desplazamiento forzado
1.5.1 La mirada geo – espacial
En las reflexiones de Harvey (2004) acerca de las formas actuales en que se expresa el
imperialismo mundial, el concepto de ―acumulación por desposesión‖ resulta central. Hace
referencia a lo que Marx y Luxemburgo llamaron acumulación originaria o formas primitivas de acumulación, respectivamente, pero resituado, ya no como un supuesto irrelevante o marginado de la comprensión del sistema capitalista, sino como una serie de procesos vigentes y esclarecedores en el estudio de las nuevas formas del capitalismo en la era global.
La idea de acumulación originaria de Marx se basa en el supuesto de que todo derecho de propiedad es por definición propiedad de lo ajeno, dado que nada es de nadie en un principio; la ganancia en la lógica de la productividad es la desposesión de la fuerza de trabajo de otros y los intercambios de mercancía garantizarían el desarrollo de esta
43 acumulación; así, producción e intercambio son formas de reproducción ampliada de esta acumulación.
Citando a Luxemburgo, Harvey expone dos formas de esta reproducción ampliada del capital, una local que se sitúa en la relación entre capitalistas y trabajadores asalariados y otra mundial que se desarrolla entre el capital y las formas de producción capitalistas.
Esta acumulación supone una gama amplia de procesos:
Estos incluyen la mercantilización y privatización de la tierra y la expulsión forzosa de las poblaciones campesinas; la conversión de diversas formas de derechos de propiedad –
común, colectiva, estatal, etc.– en derechos de propiedad exclusivos; la supresión del derecho a los bienes comunes; la transformación de la fuerza de trabajo en mercancía y la supresión de formas de producción y consumo alternativas; los procesos coloniales, neocoloniales e imperiales de apropiación de activos, incluyendo los recursos naturales; la monetización de los intercambios y la recaudación de impuestos, particularmente de la tierra; el tráfico de esclavos; y la usura, la deuda pública y, finalmente, el sistema de crédito (Harvey 2004, 113).
Dada la vigencia y relevancia de estos procesos en el mantenimiento y en las crisis del capitalismo actual, y dadas sus características depredadoras, Harvey ha preferido usar el término de ―acumulación por desposesión‖.
Es evidente, y el mismo Harvey lo ha reconocido en conferencias y entrevistas, que Colombia es un caso paradigmático de este fenómeno. Dentro de los procesos citados, el despojo a poblaciones campesinas es el más directamente relacionado con el desplazamiento forzado, pero la apropiación de recursos naturales y la supresión del derecho a los bienes comunes (y tal vez otros cuantos) legitiman y respaldan este despojo.
Harvey nos muestra además, que la acumulación por desposesión no se agota en estos procesos descritos en la economía clásica y en el marxismo, sino que han aparecido en las últimas décadas mecanismos nuevos:
44 El énfasis en los derechos de propiedad intelectual en las negociaciones de la OMC (el denominado acuerdo TRIPS*19) marca los caminos a través de los cuales las patentes y licencias de materiales genéticos, plasma de semillas, y cualquier forma de otros productos, pueden ser usadas contra poblaciones enteras cuyas prácticas de manejo ambiental han jugado un papel crucial en el desarrollo de estos materiales. La biopiratería es galopante, y el pillaje del stock mundial de recursos genéticos en beneficio de unas pocas grandes empresas multinacionales está claramente en marcha. La reciente depredación de los bienes ambientales globales (tierra, aire, agua) y la proliferación de la degradación ambiental, que impide cualquier cosa menos los modos capital–intensivos de producción agrícola, han resultado de la total transformación de la naturaleza en mercancía. La mercantilización de las formas culturales, las historias y la creatividad intelectual supone la total desposesión –
la industria de la música se destaca por la apropiación y explotación de la cultura y la creatividad populares. La corporativización y privatización de activos previamente públicos (como las universidades), por no mencionar la ola de privatización del agua y otros
servicios públicos que ha arrasado el mundo, constituye una nueva ola de ―cercamiento de los bienes comunes‖ (Harvey 2004, 113 - 114). Pie de página del autor citado)
Una condición de estas formas de desposesión es que son impulsadas, patrocinadas y protegidas por los estados incluso en contra de la voluntad popular.
Al mismo tiempo, estos cercamientos no han estado libres de resistencia a lo largo de la historia; hoy por hoy, el movimiento antiglobalización encarna la lucha para detener esta violenta y voraz expansión del capital.
La acumulación por desposesión es para Harvey la forma distintiva del nuevo imperialismo. Merece toda la atención en la comprensión de la economía mundial porque pese a su inestabilidad y variabilidad, es una constante histórica.
Reconocer este mecanismo y sus procesos nos permiten vincular el conflicto armado en Colombia, con el flujo internacional de capitales y de mercancías. Nos permite sospechar de los discursos que seducen y buscan adeptos a los procesos del gran capital, así como
* (pie de página del autor citado) Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual
45 reconocer aquellas formas de la economía que no son otra cosa que una ampliación de procesos crecientes de acumulación de las potencias mundiales (y especialmente de empresas transnacionales) en detrimento de poblaciones enteras, y como Marx lo demostró dialécticamente, con la nefasta consecuencia de la polarización económica creciente y autodestructiva. Reconocerlas, sobre otras formas alternativas que están siendo ensayadas desde los márgenes de manera creativa y esperanzadora.