Todos los relatos antes mencionados son típicos de experiencias en las que se les ha permitido a las personas conocer a Cristo durante experiencias cercanas a la muerte o durante otro tipo de experiencias religiosas. En la mayoría de los casos el Salvador ha dicho algo para identificarse, pero en otros, les es dada la capacidad para que de forma innata ellos sepan que han hablado con su Señor y Salvador Jesucristo. Aún así, en esos casos todos insisten en que "simplemente sabía a
ciencia cierta que era el Salvador. "
51. Ibid., p. 65.
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Por ejemplo, durante una operación en 1981, Debbie, que en- tonces tenía 19 años, tuvo serias complicaciones dado que era alérgica a la anestesia. Le sobrevino un paro cardíaco y su espíritu dejó su cuerpo:
Mientras los doctores lidiaban con estos problemas, de repente sentí un agradable calor a mi alrededor y supe que alguien me estaba sosteniendo. Había mucha luz en el lugar donde me encontraba.
Se sentía como si alguien me protegiera; al ver la luz voltee para ver lo que sucedía. Al levantar mi cabeza me encontré con los ojos
de Cristo. Él era quien me sostenía en sus brazos, como cuando cargan
a los niños y los arrullan.
No sentía miedo ni dolor, solo un sentimiento de alegría y seguridad— y no le podía quitar los ojos de encima. Él caminaba conmigo; después sucedió algo muy raro, me condujo a través de un muro o algo por el estilo y luego fuimos de la luz a la obscuridad.
Los labios de Jesucristo nunca se movieron, pero Él se comunicaba conmigo y me preguntó: "¿Sabes donde estás? Mira alrededor de la habitación."
Vi que me encontraba en la sala del hospital, Él me cargaba y se dirigía hacia mi cuerpo. La obscuridad me produjo miedo y subí la
mirada para ver la cara de Jesucristo donde había mucha luz. El
hecho de verlo me tranquilizó; luego me di cuenta que caminábamos nuevamente hacia mi cuerpo.
Sintiendo que iba a regresar a mi cuerpo, le pregunté en repetidas ocasiones "¿Por qué, Por qué?"
En una forma tranquilizante me dijo que todavía no era mi tiempo.
Mientras Él me sostenía pude contemplar mi cuerpo, pero a la misma vez me percaté de que tenía un cuerpo espiritual, el que Cristo estaba sosteniendo. Pude sentir su fuerza mientras Él me sostenía en sus brazos...
Luchando con mis emociones y llorando continuamente, le pregunté lo que debería hacer. Me sonrió y dijo: "Shhh, todo estará bien".... Volvió a dirigirme la palabra para decirme: "Mantente enfocada— permanece concentrada."53
Al preguntarle a Debbie más acerca de la descripción de Cristo durante su entrevista con Él, ella dijo:
Su cabello era largo y rubio cenizo, con una onda muy bonita. Tenía barba y Su cara era suave y Sus ojos . . . eran del azul más intenso quejamos haya visto; era un azul muy claro. Había calidez,
amor y compasión en sus ojos. No podía quitarle la mirada. Había una hermosa pasión en sus ojos no podría quitarle los ojos de encima.... Vestía una túnica blanca . . . Había luz a su alrededor; realmente
emanaba de El. Era una energía. . . . Era blanca, con un tinte de azul celeste. . . .54
Al preguntársele ¿Cómo supiste que era Cristo? respondió:
"Me sentí atraída hacia El, tenía que ser Cristo, pero si no era
El, quisiera decir que ese es el lugar a donde quisiera ir. El me comprendió y sé que me amaba—era un amor como nunca antes lo había sentido nunca en ninguna parte de la tierra."55
Cuando se le preguntó como sabía que era Jesús a quien ella había visto, Cynthia Prueitt respondió: "Al estar allá se me hizo lógico que
54. Ibid., pp. 194-195. Sharon McQueen reportó que su amiga Mará, recién fallecida, regresó para hablar con ella varias veces durante el intervalo entre su muerte y el funeral. Dijo que Mará le había dicho, al estar describiendo a las personas que se había encontrado y que ya habían muerto, "Sharon, los ojos de Jesús realmente son azules.'" (Nelson. Lee.
Beyondthe Veil, Volumen 3. Springville, Utah: Cedar Fort Incorporated,
1990, p. 140.)
Una visión de Jesucristo recibido de John Murdock, un converso temprano a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de Los Últimos Días, también indica que el Señor tiene ojos azules. Sr. Murdock escribió lo siguiente en su diario, durante el invierno de 1832-33: "Vi la forma de un hombre, muy admirable, la apariencia de su cara era varonil y resplandeciente como el sol. Su pelo era del color gris-plata brillante, rizado en forma preciosa, sus penetrantes ojos de azul intenso, y la piel de su cuello de una blancura exquisita. Estaba cubierto desde el cuelio a sus pies con una vestimenta blanca, más blanca que cualquier otra que yo hubiese visto. Su semblante era el más penetrante, y más sublime."
{Journal de John Murdock, p. 12. Se encuentra este libro en la sección
de Archives and Manuscripts, en la biblioteca de Harold B. Lee. en la Universidad de Brígham Young; Provo, Utah.)
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fuese Jesús. El ser que vi era todo lo que Cristo debe ser. Era un personaje todo conocimiento, todopoderoso que . . . bueno, solo
supe que era Jesús. Ahora, no me preguntes porqué " Al pedírsele
que describiera a ese personaje en forma más detallada, ella contestó:
Era un hombre guapo con la cara más amable que jamás haya visto. Tenía unos ojos maravillosos; eran suaves y bondadosos y
. . . no recuerdo el color. No tenía arrugas en su rostro. Su cara era
suave y bondadosa y tenía barba. Su cabello era blanco. Parecía
que portaba una túnica muy blanca, tan blanca como el Clorox y era brillante. Pude sentir sus manos, eran grandes y hermosas y anchos sus hombros. Estar en sus brazos fue la cosa más maravillosa que jamás me haya sucedido.56
En su relato, Mike dijo que "cuando Él tocó mi mano, supe que era el Señor." Y lo describió de esta manera:
Su figura era la de un hombre y portaba una túnica blanca,
transparente y muy brillante. Al tocar mi mano, supe que era el Señor. Me sentí lleno de paz, de tranquilidad y tenía la certeza de que
esta paz permanecería conmigo. De Él se desprendía un amor irresistible hacia mí—lo pude sentir.... Era el amor y el consuelo que Él daba. Era radiantemente hermoso vestido en una túnica blanca,
su cabello era largo y café. Su forma de vestir y su apariencia era la del Señor—me mostró las huellas de sus manos . . . y de sus muñecas.57
Eloise Weaver es otra de las personas que vio a Jesús. Me aseguró que "Yo sabía que era Jesús" aún cuando el Señor no habló con ella ni se había identificado con ella, lo describe de esta forma:
Jesús vestía de blanco; era muy hermoso. Sus ojos eran de un azul intenso y maravilloso; de su cuerpo emanaba un sentimiento de calidez y amor. No recuerdo que haya dicho algo—solo recuerdo
sus manos sobre mi cabeza. Parecía que había permanecido allí por
56. Echoes from Eternity, op. cit., p. 33. 57. Ibid, p. 157.
largo tiempo, y la habitación era muy brillante. Luego Él salió y la habitación se oscureció nuevamente.
[Al preguntársele "¿Cómo sabías que era Jesucristo?" respondió:]
No se, solo sabía que era Jesús. Su cara hermosa, Su rostro, Su cabello, tenía una barba pequeña—y cuando puso sus manos sobre mi cabeza, sentí su fuerza. Era una fuerza que sentí a través de todo
mi cuerpo. Nunca olvidaré lo que sentí cuando estuve en su presencia.
[Sus ropas] eran blancas y cubrían sus brazos hasta las muñecas y la túnica tenía una pequeña abertura en el cuello. La habitación
donde estaba era dorada, azul y rosa, algo maravilloso . . . emanaba
un aura de El. . . . Nunca olvidaré lo que sentí cuando puso sus
manos sobre mi cabeza.58
Rocky era un niño de cuatro años de edad que había caído sobre su cabeza desde una altura de veinte pies, por lo que los doctores sustraje- ron el cráneo porque estaba hinchado. Después de muchos meses de estarse recuperando, el niño le dijo a su mamá en forma detallada y muy claramente cómo había sido llevado al cielo. En su relato hace una dife- renciación entre Jesucristo y Dios el Padre. Y esto es lo que su madre escribió:
Rocky me dijo que Jesús lo había tomado de la mano y lo había
llevado al cielo. Cuando le pregunté cómo era el cielo me dijo que allá
también hay hogares sólo que parecían estar entre las nubes. La gente
tiene familias, dijo, y viven en hogares como aquí en la tierra. Jesús visitó a Rocky y le obsequió una manzana También el Padre Celestial lo visitó. Dado que Rocky con frecuencia hacía
mención del Padre Celestial y de Jesucristo le pregunte: "¿Cuál es la diferencia entre el Padre Celestial y Jesucristo?" y me respondió: "El Padre Celestial tiene el cabello claro y Jesucristo lo tiene obscuro. Al explicarme cómo se comunicaban entre sí, me dijo: "Se comunican contigo pero no mueven los labios."59
Otras personas también han descrito al Jesucristo que ellos han visto en el mundo espiritual. Jack dijo:
58. Ibid, p. 24. 59. Ibid, p. 103.
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Su rostro era de facciones finas y tenía barba. Su cabello caía
sobre su espalda. Llevaba una túnica recta de color gris.60
Dallas lo describió así:
Todo mi ser estaba concentrado en este magnífico personaje parado frente de mí. . . . Su túnica era blanca, tan blanca que no se puede describir, con un hermoso cinturón— era muy hermoso. Su
cabello era largo, café dorado y tenía barba. Realmente se parece
a una pintura.... La pintura se llama La Segunda Venida, y el pintor original es Harry Anderson . . . aún cuando es muy buena, está muy lejos de parecerse al ser magnífico que tuve frente a mí.61
Roger Smith lo describe así:
Me percaté de una persona que estaba a mi derecha y que descendía de unos escalones. Acercándoseme, comenzó a hablarme y supe quién era. Nunca me dijo su nombre, pero lo reconocí inmediatamente y quería estar junto a Él. Era Jesucristo. .. . Era un poco más alto que
yo (yo mido 5 pies 10 pulgadas), de estatura mediana y vestía una
túnica larga del más puro color blanco que flotaba. La túnica era aún más blanca, más blanca que la luz. Era brillante.
Al contemplar la cara del Salvador, la luz que emanaba eran tan asombrosamente brillante que no pude ver los detalles de su cara. La luz irradiaba a su alrededor, emanaba de Él. Sus ojos, llenos de amor parecían escudriñar en las profundidades de mi alma.62
En resumen, las descripciones que se han hecho de Cristo en las dos secciones anteriores lo representan así:
1. moderadamente joven, entre 35 y 40 años de edad, 2. aproximadamente 6 pies de altura,
3. extremadamente atractivo, un hombre guapo,
60. Ibid, p. 115. 61. Ibid, p. 140. 62. Ibid, p. 217.