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CÓMO RECIBIR INSTRUCCIÓN MIENTRAS DORMIMOS

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que en cualquier otro momento, ya que el agotamiento deja al cuerpo en un estado mucho más vulnerable a cualquier influencia externa; y cuando esto sucede, las influencias afectan siempre en primer lugar a los órganos más débiles.

El cuerpo se nos ha dado para fines mucho más eleva- dos que aquellos para los que normalmente lo empleamos; y esto es principalmente cierto en el caso de la persona que es esclava de su cuerpo. Cuanto mayor sea nuestro reco- nocimiento de las poderosas facultades de la mente y del espíritu, y más preeminente sea el papel que desempeñan en nuestra vida, más ligero y sutil, más delicado de forma y estructura será nuestro cuerpo gracias a su influencia. Entonces, al hallar la mente un reino de gozo en sí misma, así como en todo aquello con lo que establezca contacto, los excesos en el comer y en el beber, y cualquier otro exceso, desaparecerán por sí solos de forma natural; y morirá igual- mente la apetencia de ingerir alimentos y bebidas bastos, poco saludables, tales como la carne animal, las bebidas alcohólicas y todos aquellos estimulantes que exciten pa- siones en el cuerpo, en lugar de fortalecerlo y de aportar al cerebro los nutrientes que le aportarían vigor, agudeza y flexibilidad. A medida que el cuerpo se haga menos basto y pesado, menor será el desgaste, y, si lo hubiere, será más fácil de restituir, gracias a lo cual se mantendrá en un estado de equilibrio casi constante. Esto hará que necesite menos horas de sueño; e incluso siendo así, esas pocas horas serán para el cuerpo refinado mucho más reparadoras que las más abundantes para uno de otra naturaleza.

Cómo recibir instrucción mientras dormimos

Al aumentar así la delicadeza del cuerpo, es decir, al acelerarse su proceso de evolución, también las percepcio- nes de la mente y del alma serán cada vez más elevadas; por lo tanto, el cuerpo contribuye al desarrollo de la mente lo mismo que la mente contribuye al del cuerpo. Y esto es sin duda lo que Browning pensaba cuando dijo:

Exclamemos: “Todo lo bueno

nos pertenece; no ayuda más el alma al cuerpo que el cuerpo al alma”.

La misión del sueño es, por consiguiente, permitir que el cuerpo descanse y se recupere. Pero el alma no necesita descansar y, mientras el cuerpo duerme, sigue teniendo una vida igual de activa que durante la vigilia.

Quienes tienen profunda percepción directa de las actividades del alma, dicen que esta viaja mientras dor- mimos, y hay incluso quienes son capaces de recordar e incorporar a su vida consciente la información obtenida y las situaciones y acontecimientos experimentados. La ma- yoría de la gente, sin embargo, no es capaz de hacerlo, y se pierde así mucho de lo que se podría ganar; pero quienes tienen conocimiento de estas cuestiones aseguran que, en la medida en que comprendamos las leyes, estará dentro de nuestras posibilidades viajar adonde queramos y traer de vuelta a la vida consciente todo lo experimentado y apren- dido durante el sueño. En cualquier caso, lo cierto es que, mientras soñamos, tenemos capacidad para recibir, de for- ma totalmente normal y natural, valiosas enseñanzas que

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acrecentarían nuestro entendimiento y desarrollo humano, y que en la actualidad la mayoría de la gente pasa por alto.

Si la vida del alma, que nos relaciona con el Espíri- tu Infinito, está activa incluso cuando el cuerpo descansa, ¿por qué no hace la mente las disposiciones necesarias para poder recibir la luz del alma mientras el cuerpo duerme, y traerla luego consigo a la vida consciente? En realidad, no solo puede hacerse, sino que hay quienes lo hacen, obte- niendo de ello inestimables beneficios. Muchas veces, las más elevadas inspiraciones del alma llegan de esta manera, lo cual es perfectamente comprensible y natural si tenemos en cuenta que, durante ese período, se interrumpe por com- pleto la entrada de cualquier comunicación del mundo exte- rior. De hecho, como muchos sabemos, basta con que al irnos a dormir dispongamos despertarnos a determinada hora al día siguiente para que nos despertemos en el minuto exacto.

Cuando la mente está enfocada en determinado curso de pensamiento y acción, seguirá ese curso sin interrupción hasta que otro objeto del pensamiento la desvíe. Así pues, dado que cuando dormimos solo el cuerpo está en reposo, mientras que la mente y el alma permanecen activas, si al punto de dormirnos damos a la mente una orientación preci- sa, seguirá el rumbo que le hayamos indicado y, con el tiempo y la práctica, podrá incorporar luego a su consciencia de vi- gilia lo vivido en esas actividades inconscientes. Algunos ob- tendrán resultados muy pronto, y otros tardarán más, pero la práctica tranquila y continuada incrementará esta facultad.

En virtud de la ley que rige la atracción de las fuerzas mentales, y teniendo en cuenta que la mente está siempre activa, mientras dormimos seguimos atrayendo influencias de los ámbitos afines a aquellos pensamientos que nos ocu- paban justo antes de quedarnos dormidos. Esto significa que podemos atraer cualquier influencia que deseemos, y obtener por tanto grandes beneficios durante el sueño. Ahora bien, las facultades psíquicas se hallan en un estado mucho más relajado y receptivo mientras dormimos, y por esta razón tendremos que cuidar aún más la naturaleza de los pensamientos que ocupen nuestra mente cuando traspasemos la frontera entre la vigilia y el sueño, ya que

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HAY QUIENES,

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