Capítulo 1. Marco Teórico y metodología de la investigación
1.4 El “doble” abordaje del objeto de estudio
1.4.2 La cúpula empresaria y sus fracciones
Como se mencionó, para analizar la dimensión económica del objeto de estudio se utiliza un enfoque metodológico cuantitativo. En este aspecto la principal unidad de análisis es la cúpula empresaria argentina, la cual está compuesta por las doscientas empresas con mayores ventas del sector no financiero y los diez bancos y las cinco Administradoras de Fondos de
44 Algunos de las principales fuentes utilizadas al respecto son los diarios Clarín y La
Nación, las memorias de las Conferencias Industriales y las Anuarios de la UIA, los Anales de la Sociedad Rural Argentina, las Memorias e informes de la Asociación de Bancos de la Argentina, etc. Sobre el conjunto de las fuentes utilizadas ver luego de la bibliografía.
Pensión y Jubilación (AFJP) con mayores ingresos del país. Analizar el desempeño de distintas fracciones del capital que integran la cúpula empresaria no sólo es importante para comprender lo que sucede con la gran burguesía argentina sino con la sociedad y la economía en su conjunto. Por lo general, el nivel de la acumulación de capital en un país con un desarrollo extendido de las relaciones capitalistas de producción está determinado por los grandes capitales ya que no sólo suelen obtener mayores tasas de ganancia sino que la gran magnitud de sus masas de ganancia hace que estos tengan una incidencia decisiva en los niveles de inversión y, con ello, puedan determinar el rumbo de la economía en su conjunto45.
Los datos de las firmas del sector no financiero provienen de una reformulada versión de la base de datos elaborada por el Área de Economía y Tecnología de la FLACSO, la cual cuenta con información de variables de diversa índole como la facturación, las utilidades, las exportaciones e importaciones, el origen del capital, el sector de actividad, etc. La misma ha sido elaborada a partir de las memorias y balances anuales de las empresas que más facturan en el país y de los rankings elaborados por las revistas especializadas Prensa Económica y Mercado.
Por su parte, los bancos y las AFJP deben ser considerados separadamente por no ser estrictamente comparables los ingresos de los mismos con el resto de las firmas de la cúpula empresaria. Al no registrar “ventas” en sus balances, y dado que operan con capital ajeno, se procedió a construir un indicador que actuara de equivalente para los diez bancos y las cinco AFJP que forman parte de la elite empresaria. En el caso de los bancos, se
45 A modo de ejemplo, para dar cuenta de la importancia de esta cúpula empresaria
argentina basta mencionar que sólo las doscientas empresas más grandes del sector no financiero explicaron, entre 1998 y 2001, más del 35% del producto bruto interno. Sin embargo, para realizar una evaluación más ajustada conviene comparar la facturación de la cúpula empresaria con la evolución del valor bruto de producción (VBP) agregado a precios corrientes. Al considerar la relación respecto al VBP se observa que la cúpula empresaria explicó entre el 21,6% y el 23,1% del valor bruto de producción del total de la economía entre 1998 y 2001. Tras la devaluación de la moneda en 2002, el peso de la cúpula empresaria sobre el conjunto de la economía se incrementó significativamente debido fundamentalmente a una mayor concentración económica y al brusco reacomodamiento de precios relativos (incluyendo el incremento de los precios de los bienes exportables). En este sentido, la facturación de las 200 empresas más grandes aumentó significativamente tanto en relación con el PBI como respecto al VBP, superando el 50% en el primer caso y rondando el 30% en el segundo.
consideró como ingresos al spread (diferencia de intereses entre tasas activas y pasivas) y lo que cobran las entidades en concepto de comisiones y servicios. Estos ítems considerados en conjunto constituyen los ingresos corrientes de los bancos, que lógicamente deberían ser inferiores a los ingresos totales ya que no se están teniendo en cuenta lo que cobran por el rendimiento de inversiones propias hechas en bonos, fondos, etc. Las utilidades están directamente consignadas en los balances de los bancos bajo la categoría de “Resultados”.
Con respecto a las Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensión, se tomó como equivalente a los ingresos o ventas lo cobrado en concepto de comisiones por el gerenciamiento de los fondos, lo cual representa por lejos el principal ingreso de las mismas. Los datos de utilidades provienen de los resultados de gestión, que son los ingresos por comisiones descontados los costos de gestión de las administradoras.
Estos datos de las firmas del sector financiero provienen de una base confeccionada especialmente a partir de la información provista por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y la Superintendencia de AFJP. En función de respetar diferentes criterios metodológicos de contabilidad, se tuvo en cuenta el distinto carácter que presentan las firmas del sector financiero y las diferentes formas de registrar sus ingresos. Por esto mismo es más difícil medir el peso de las entidades financieras sobre el total de la economía, aunque se puede evaluar su incidencia sobre el conjunto del sector. En este sentido, los diez mayores bancos del país explicaban en 1998 el 63% del total de los ingresos del conjunto de las entidades bancarias, mientras que en 2001, aumento de la concentración mediante, esa misma cantidad de bancos acaparaban el 79% de los ingresos del sector. El alto nivel de concentración del sector también se puede ver en lo que hace a la distribución de los depósitos, siendo que en el año 2001 los diez mayores bancos concentraban el 73% de los depósitos del total del sistema. En el caso de las AFJP sucede algo similar: mientras que en 1998 las cinco administradoras más grandes explicaban el 76% del total de los ingresos del sector, en 2001 dicho porcentaje se había incrementado en un punto porcentual. De considerar los fondos que administraban, el nivel de
concentración es mayor: mientras que en 1998 las cinco primeras administradoras concentraban el 76 % de los fondos de todo el sistema, para 2001 dicho porcentaje se había elevado al 80%.
Para clasificar a las empresas que componen la cúpula empresaria en distintas fracciones de la gran burguesía se siguieron diferentes criterios. En primer lugar, se dividió a las grandes empresas según el origen de su ganancia, lo cual dio lugar a la distinción entre las fracciones comercial, financiera, industrial, de servicios o agraria. En este último caso, dado el menor tamaño relativo de las empresas agropecuarias y las mayores dificultades de relevamiento46, sólo se han incluido entre las 200 más grandes a las firmas comercializadoras de la producción agropecuaria, a las cuales se ha denominado como agrocomerciales. El análisis de esta fracción del capital ha sido complementado con la presentación de datos del sector agropecuario que, si bien excede a los grandes capitalistas del sector, permite dar una idea de al menos el “piso” de su situación. Dichos datos provienen mayormente de la Secretaría de de Agricultura, Ganadería y Pesca (Sagpya) de la Nación y de la revista especializada Márgenes Agropecuarios.
En lo que hace a la cúpula empresaria propiamente dicha se distinguió, además de las ya mencionadas entidades del sector financiero, a las firmas que operaban en el sector de servicios, las empresas comerciales, las firmas diversificadas (holdings) y las industriales. A su vez, dentro de estas últimas se ha diferenciado a las firmas agroindustriales del resto, dada la importancia de este subsector en el país y sus mayores niveles de competitividad47. Para dar cuenta de la entidad propia de la fracción
46 Si bien el sector agropecuario también presenta un alto nivel de concentración, la
producción está lejos de ser oligopólica como en el sector industrial. A pesar que hubo importantes compras de tierras por grandes empresas (sobre todo extranjeras), esto se dio fundamentalmente en la zona patagónica y no en la región pampeana, la más productiva del país (Basualdo, Bang y Arceo, 1999). Debido a este mayor nivel de fragmentación y a la muy tardía conformación de las grandes empresas agropecuarias, ninguna firma del sector se ha ubicado entre 1998 y 2003 dentro de las 200 con mayor facturación.
47 Las empresas agroindustriales son aquellas firmas que producen bienes clasificados de
acuerdo al CIIU rev. 3 en las categorías de Alimentos y Bebidas (15) y Tabaco (16). Además se ha incluido también a las curtiembres, pero separadamente de las firmas que fabrican bienes que integran la misma categoría a dos dígitos (17) y que corresponden a productos textiles y calzado, siendo que estas últimas fueron agrupadas con el resto de las firmas industriales.
agroindustrial basta resaltar que en 1998 dichas firmas explicaban el 41% del total de las ventas industriales de la cúpula o el equivalente al 19% del total de la facturación de las 200 empresas más grandes (sector no financiero).
Dentro del gran capital comercial se encuentran mayormente las grandes cadenas minoristas y mayoristas y las firmas comercializadoras de la producción agropecuaria (agrocomerciales), las cuales, en determinados casos, se presentan diferenciadamente debido su casi opuesta relación con los mercados externos. Asimismo, se resolvió considerar conjuntamente a las firmas petroleras y mineras por estar estrechamente relacionadas a la evolución los respectivos precios en los mercados internacionales y por ser actividades con una dinámica y lógica similares, aunque claramente el peso de las firmas petroleras es ampliamente superior al de las mineras48. En
último lugar quedan los holdings, los cuales por definición son empresas diversificadas que no tienen eje en un sector de actividad principal. En la mayor parte de los análisis se optó por no considerar a los mismos dada su escasa incidencia sobre el total de las empresas y en la facturación de la cúpula empresaria49.
De acuerdo a lo desarrollado hasta aquí, otra variable relevante para el análisis es el origen del capital, es decir, si se trata de capitales nacionales, extranjeros o mixtos. En el caso de las sociedades anónimas, una firma ha sido considerada extranjera cuando la participación de capitales de dicho origen en la propiedad es mayoritaria y, por el contrario, se la ha catalogado como local cuando la mayoría pertenece a capitales argentinos.50 En los casos en que la participación de capitales de distinto origen es en partes
48 Vale remarcar que dentro de la categoría “petroleras” se incluyen tanto empresas que
realizan actividades extractivas como refinerías.
49 Los holdings nunca llegaron a explicar más del 1,4% de las ventas de la cúpula
empresaria en el período considerado..
50 Hay un solo caso de un grupo económico que está registrado en el extranjero y que ha
sido considerado como local debido a que, más allá de lo formal, el grueso de sus operaciones a nivel mundial están organizadas y dirigidas desde la Argentina. Este es el caso del grupo Techint y sus subsidiarias. Si bien la asamblea de accionistas se realizaba en Italia, sus oficinas centrales se encuentran en la Argentina y los principales dueños y directivos del grupo son de esta procedencia.
iguales, se considera la nacionalidad de dicha asociación de acuerdo al origen de la empresa que detenta el control operativo.51
Además de las ventas/ingresos y el comercio exterior de las grandes firmas, otra variable clave en el análisis de la cúpula empresaria es la rentabilidad. Lamentablemente es imposible calcular la tasa de ganancia de las grandes firmas que conforman la cúpula empresaria porque para ello se necesitaría contar con datos sobre el stock de capital de las mismas y su velocidad de rotación. No obstante, es posible realizar una aproximación a dicho cálculo a partir de contar con los datos de las utilidades y la facturación de las firmas. En este sentido, se optó por calcular la rentabilidad como el cociente entre las utilidades y el monto de la facturación deducidas las propias utilidades. De esta manera, el denominador pretende ser un equivalente a los costos aunque no se tienen en cuenta ni la amortización del capital ni posibles fondos de reserva52. Teniendo presente las diferencias en la
rotación de capital en las distintas ramas de actividad y suponiendo que las composiciones orgánicas del capital se mantienen más o menos constantes, el análisis de la relación entre utilidades y costos puede ser un buen proxy
para analizar la evolución de las rentabilidades relativas aunque, obviamente, dice muy poco sobre los niveles absolutos de la cuota de ganancia.
Los datos de la cúpula empresaria son complementados con información económica oficial que permite, además, dar una visión de la situación del país en general (desempeño sectorial, evolución de los precios relativos, tipo de cambio, tasa de interés, etc.). Dicha información proviene mayormente del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), del Ministerio de
51 En los tres casos en los que no fue posible distinguir a una sola firma como la
controlante, se calificó a las empresas como de nacionalidad “mixta”.
52 No es posible sortear son las cuestiones vinculadas a la amortización del capital ya que
hacen a la composición orgánica y la rotación del mismo; sine embargo, cabe señalar dos cuestiones al respecto: 1) si bien el capital fijo es subestimado ya que por definición su período de rotación es mayor al de un año (aunque varía en cada rama de producción), paralelamente se sobreestima el componente circulante del capital ya que el mismo en general rota más de una vez en el año. No es posible establecer a priori cual de estos dos efectos tiene más fuerza, es decir, si se está sobreestimando o subestimando la tasa de ganancia real ya que esto depende de cada sector de actividad, con lo cual, por ejemplo, márgenes de utilidades relativamente pequeños pueden ocultar altas tasas de ganancia en sectores con alta rotación (como el comercio o la actividad financiera) o viceversa.
Economía, del Centro de Estudios para la Producción (CEP), del Banco Central (BCRA) y del Fondo Monetario Internacional (FMI).