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Capítulo 2. La conformación del bloque en el poder en la década de 1990

2.3 Las bases del consenso burgués empiezan a resquebrajarse

2.3.1 El quiebre de la “comunidad de negocios” y la extranjerización de la

La que fuera una de las principales bases de sustentación del consenso neoliberal en el interior de la clase dominante, la asociación entre grupos económicos locales y firmas extranjeras en los consorcios adjudicatarios de las empresas públicas privatizadas, comenzó a resquebrajarse hacia mediados de la década de 1990. Esto se debió a que algunos de los más importantes grupos económicos locales que habían participado en los consorcios adjudicatarios de las empresas de servicios públicos empezaron a vender sus participaciones respectivas retirándose del negocio compartido. Este hecho queda en evidencia al considerar los saldos de las compras y ventas en el interior de las asociaciones de la cúpula empresaria que participaron en la adjudicación de empresas públicas privatizadas según el origen nacional de las firmas (Cuadro Nº 2.2).

Cuadro Nº 2.2. Saldo de las compraventas de capital realizadas dentro de las asociaciones vinculadas con las privatizaciones, expresadas en términos de la facturación según el origen de la empresa, 1990-1997.

(promedio anual en millones de dólares) Estatal Locales Extranjeras Vendedores no

identificados* Saldo Total 1990/95 -321 237 735 492 1.142 1995/97 -277 -32 659 -122 229 1990/97 -308 156 723 321 926

* Incluye a las ventas realizadas en la Bolsa, las Propiedades Participadas e YPF. Fuente: Elaborado en base a Información del Área de Economía y Tecnología de la

FLACSO.

Como se puede observar en el Cuadro Nº 2.2, entre 1995 y 1997 las ventas (por monto) en el interior de las asociaciones vinculadas a las privatizaciones –tipología empresaria a la cual se ajustaron prácticamente todos los consorcios adjudicatarios de las empresas de servicios públicos– continuaron siendo lideradas por el Estado pero fueron seguidas por las empresas locales, presentando ambas tipologías un saldo negativo en las compraventas. Por el contrario, las empresas extranjeras presentaron un saldo altamente positivo. Si bien el saldo negativo de las empresas locales no fue muy abultado (-32 millones), debe tenerse en cuenta que el saldo del conjunto de las asociaciones de la cúpula empresaria ha sido positivo en 229 millones de dólares, con lo cual la pérdida de participación de esta fracción fue aún mayor en términos relativos.

Pero, asimismo, debe destacarse que las ventas por parte de las fracciones locales de la gran burguesía no se limitaron solamente a su participación accionaria en las empresas privatizadas sino también a otras empresas que no tenían relación con éstas. Este comportamiento casi opuesto entre las empresas asociadas de origen local y extranjero entre los años 1995 y 1997 se manifestó aún con más fuerza en las transferencias en el interior de las asociaciones –entre capital nacional y extranjero– desvinculadas de las privatizaciones, lo cual estaría indicando una “separación” y división de intereses que excede lo ocurrido en las empresas privatizadas (Cuadro Nº 2.3).

Cuadro Nº 2.3. Saldo de las compraventas de capital realizadas dentro de las asociaciones desvinculadas de las privatizaciones, expresadas en términos de la facturación según el origen de la empresa, 1990-1997.

(promedio anual en millones de dólares) Estatal Locales Extranjeras Vendedores no

identificados* Saldo Total 1990/95 - 81 -143 -1 -62 1995/97 - -535 882 91 438 1990/97 - -140 215 34 109

* Incluye a las ventas realizadas en la Bolsa, las Propiedades Participadas e YPF. Fuente: Elaborado en base a Información del Área de Economía y Tecnología de la

FLACSO.

Como se puede observar en el cuadro precedente, entre 1995 y 1997 las firmas locales presentaron un saldo altamente negativo (-535 millones de dólares) en las compraventas realizadas en el interior de las asociaciones que no tenían relación con las privatizaciones de empresas públicas. Por el contrario, mientras que entre 1990 y 1995 las empresas extranjeras presentaban un saldo negativo del mismo tipo de compraventas (-143 millones de dólares), entre 1995 y 1997 presentaron un saldo altamente positivo (882 millones de dólares). Este supone un avance general de las firmas transnacionales a expensas del capital nacional, al menos en lo que hace a los negocios donde confluían los intereses de ambas fracciones. Este avance del capital extranjero en detrimento del capital nacional no se trató de un fenómeno acotado a las asociaciones, sino que la “extranjerización” de la elite empresaria fue una tendencia observable durante toda la década de 1990, notablemente profundizada durante la segunda mitad de la misma. El proceso de ventas de firmas locales a capitales extranjeros abarcó también a numerosas grandes empresas industriales y comerciales como Atanor, Astra, Bagley, Canale, Corcemar, Indupa, Quitral-Co, OCA, Polisur, Sade, Supermercados Disco, Supermercados Libertad, Supermercados Norte y Terrabusi114. De hecho, la pérdida de peso relativo del capital concentrado interno frente al capital extranjero en la economía argentina entre 1995 y 2001 queda totalmente en

114 Sobre el proceso de transferencia de empresas de capital nacional a extranjero durante la

segunda mitad de la década de 1990 ver Abeles (1999), Arceo, Azpiazu, Basualdo, y Wainer (2009) y Gaggero (2008), entre otros.

evidencia al observar los cambios acontecidos en el conjunto de la cúpula empresaria, es decir, entre las 200 mayores empresas de la economía argentina (Cuadro Nº 2.4).

Cuadro Nº 2.4. Evolución de la cantidad de firmas y las ventas efectuadas por las 200 empresas de mayores ventas según tipo de

empresa, 1995-2001.

(cantidad, millones de pesos de 2005 y porcentajes)

1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 Cantidad de empresas ASOC 45 42 42 43 42 43 48 EST 5 4 3 1 1 1 1 LOC 94 85 79 71 61 59 60 EXT 56 69 76 85 96 97 91 Total 200 200 200 200 200 200 200 Ventas ($) ASOC 63.629 61.154 66.171 74.320 43.699 43.556 47.248 EST 6.637 5.787 4.850 3.126 3.277 3.987 4.086 LOC 74.014 72.453 75.888 83.042 71.009 65.247 69.261 EXT 52.548 66.704 84.748 109.860 143.499 149.877 142.749 Total 196.828 206.097 231.658 270.348 261.484 262.667 263.344 Ventas (%) ASOC 32,3 29,7 28,6 27,5 16,7 16,6 17,9 EST 3,4 2,8 2,1 1,2 1,3 1,5 1,6 LOC 37,6 35,2 32,8 30,7 27,2 24,8 26,3 EXT 26,7 32,4 36,6 40,6 54,9 57,1 54,2 Total 100 100 100 100 100 100 100

ASOC: Asociaciones; EST: Empresas Estatales; LOC: Empresas Locales; EXT: Empresas extranjeras

Fuente: Elaboración propia en base a Información del Área de Economía y Tecnología de la FLACSO.

Como se puede apreciar en el Cuadro Nº 2.4, el retroceso de la cantidad de empresas locales entre 1995 y 2001 coincide con un aumento del número de empresas transnacionales. Mientras que en dicho período la fracción local de la cúpula empresaria “perdió” 34 empresas, la fracción extranjera se amplió con 35 nuevas firmas. La facturación ha seguido el mismo sendero, tanto en términos absolutos como relativos. Mientras que las ventas de las empresas extranjeras aumentaron un 172% entre 1995 y 2001, la facturación de las firmas locales se contrajo en un 6%. Esto llevó a que las empresas locales perdieran más de 11 puntos porcentuales de participación en las ventas totales de la cúpula empresaria, en tanto las firmas extranjeras

incrementaron su participación en casi 18 puntos. En este sentido, las firmas extranjeras no sólo “ganaron” terreno a las locales sino que también crecieron en relación a las asociaciones de capital. Este descenso relativo de la facturación de las asociaciones está relacionado mayormente con las ventas que realizaron las empresas locales a empresas extranjeras (Cuadros Nº 2.2 y Nº 2.3), pasando muchas de estas a ser catalogadas directamente como empresas extranjeras115.

A partir de lo desarrollado hasta aquí se puede afirmar que durante la segunda mitad de la década de 1990 se produjo una importante extranjerización de la cúpula empresaria, perdiendo participación las empresas locales y, por el contrario, ganando presencia –en número de firmas y en facturación– el conjunto del capital extranjero. Este proceso parece haber abarcado al conjunto de la economía ya que, en efecto, entre 1990 y 1999 se produjeron fusiones y adquisiciones entre empresas privadas por un monto total de 55.475 millones de dólares, del cual el 87,6% fue desembolsado por empresas extranjeras que, a su vez, destinaron más de la mitad a la compra de empresas locales (Kulfas, Porta y Ramos, 2002). A la luz de estos datos se hace evidente que la apertura económica y la instauración del Plan de Convertibilidad no generaron el esperado shock de productividad en las firmas de capital nacional. Dado que la gran mayoría de las empresas locales no logró insertarse exitosamente en redes transnacionales y, en cambio, se profundizó el proceso de desindustrialización iniciado durante la segunda mitad de la década de 1970, lo que ha prevalecido es la debilidad competitiva de la burguesía local, la cual, con la excepción de un puñado de casos, fue paulatinamente desplazada por el capital transnacional en el marco de una economía en franca regresión estructural.

En definitiva, se podría concluir que, a medida que avanzó la extranjerización de la economía argentina, el componente local de la cúpula empresaria fue perdiendo incidencia y, más que el fin de la “comunidad de negocios”, lo que pareciera haber sucedido es la paulatina desaparición o el

115 Entre los más significativos se pueden mencionar los casos de Telecom, Telefónica e

repliegue de muchos de los grupos económicos locales. Sin embargo, cabe destacar que las ventas de los grupos locales coincidieron con un importante incremento en la fuga de capitales, la cual pasó de 5.200 millones de dólares en el año 1993 a 16.000 millones en 1996 (Gráfico Nº 2.6). Si bien la fuga de capitales se redujo a partir de 1998 debido a una menor capacidad de endeudamiento por el desfavorable giro del escenario internacional, los cambios de manos en las empresas privadas persistieron en los años subsiguientes. En la amplía mayoría de los casos la fracción de capital nacional siguió siendo la vendedora y el capital extranjero el comprador.

Gráfico Nº 2.6. Evolución de los ingresos por privatizaciones, compraventa de empresas privadas y fuga de capitales locales, 1990-2001.

(en miles de millones de dólares)

7,2 10,5 1,3 4,2 0,2 0,4 5,4 11,7 8,9 0,2 5,2 7,8 15,7 12,3 16 5,9 9,8 0,2 0,1 0,6 2 0,6 0,4 1,7 8,4 1,6 7,4 6,1 6,2 2,2 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001

Ingresos por privatizaciones Compraventa de empressas privadas Fuga de capitales

Fuente: Basualdo (2006), en base a información del Área de Economía y Tecnología de la FLACSO.

Considerando los datos presentados en el Gráfico Nº 2.6, resulta notable la correlación existente a partir de 1995 entre la compraventa de empresas privadas -siendo las ventas lideradas por capitales nacionales- y la fuga de capitales al exterior. Esto permite suponer que al menos una parte importante del dinero obtenido a partir de dichas ventas fue sacado del

circuito productivo y financiero del país mediante esta modalidad. Lo más llamativo de este proceso es que se hayan vendido empresas que se encontraban en una buena situación económica. Entre estas últimas se destacan las empresas de servicios públicos, las cuales no sólo estaban en una buena posición económica sino que eran las más rentables de la cúpula empresaria (Cuadro Nº 2.5) y, por ende, del país, presentando en muchos casos rentabilidades muy superiores a las que regían a nivel internacional116.

Cuadro Nº 2.5. Evolución de la rentabilidad en las empresas privatizadas y el resto de las firmas de la cúpula, excluyendo las

empresas estatales, 1991–1997.

(en porcentajes)

1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 Rentabilidad del total cúpula -1,0 2,9 5,1 5,9 6,1 4,4 4,8 Empresas privatizadas 4,5 5,0 11,0 10,5 12,8 11,2 12,2 Empresas no privatizadas -1,6 2,7 3,3 4,6 4,1 2,3 2,8

Fuente: Elaborado en base a Información del Área de Economía y Tecnología de la FLACSO

Como se puede apreciar en el Cuadro Nº 2.5, la rentabilidad de todas las firmas de la cúpula empresaria creció entre 1991 y 1994, pero por lejos los mayores niveles fueron alcanzados por las empresas privatizadas. Si se analiza la evolución de la rentabilidad en toda la serie, se ve que a partir del año 1993 la relación entre las utilidades y las ventas en las privatizadas se mantiene en niveles altísimos (siempre superiores al 10%) y, a pesar de la tenue disminución en 1996, no se vislumbra en el período una tendencia declinante de las mismas. En este sentido, mientras que en 1996 y 1997 la

116 Por ejemplo, la rentabilidad promedio sobre el patrimonio neto de Aguas Argentinas

durante la década de 1990 fue del 23%, mientras que en los EE.UU. las tasas de beneficio obtenidas sobre patrimonio neto en el mismo período en el mismo tipo de empresas fueron de entre el 6% y el 12,5%. En el caso de las telefónicas, la rentabilidad sobre ventas que registraron Telefónica de Argentina y Telecom Argentina casi triplicó el registrado –en promedio- por las diez operadoras telefónicas más importantes del mundo en términos de facturación, mientras que la filial argentina de Telefónica de España obtuvo un margen medio de beneficio sobre ventas que casi duplicó al que obtuvo la casa matriz en su país de origen; en el caso de Telecom, dichas diferencias se estiraron hasta triplicarse (Abeles, Forcinito y Schorr, 2001). Otro ejemplo está dado por las empresas transportistas de gas natural (Transportadora Gas de Norte y Transportadora Gas del Sur), las cuales registraron una tasa media de retorno sobre ventas del orden del 40%, mientras que a nivel internacional un margen de rentabilidad entre el 10 y el 20% era considerado razonable (Azpiazu y Schorr, 2001).

rentabilidad del conjunto de las 200 más grandes empresas disminuyó respecto a los años previos, la rentabilidad de las firmas privatizadas se mantuvo estable (de hecho, la rentabilidad obtenida por las firmas privatizadas en 1997 es la segunda más alta de los siete años considerados, sólo superada por la obtenida en 1995). En síntesis, parece difícil pensar que la venta de su participación en los consorcios adjudicatarios por parte de los grupos económicos locales esté relacionada con mejores oportunidades de inversión en términos de ganancias, considerando que la rentabilidad de las empresas privatizadas en relación a las no privatizadas de la cúpula tanto en 1996 como 1997 era más de cuatro veces superior.

2.3.2 Algunas interpretaciones sobre el comportamiento del capital