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C7A+ y el Blanco gana una Torre.

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Métodos sencillos para ganar

3 C7A+ y el Blanco gana una Torre.

Diagrama 103 Diagrama 104

Las horquülas trabajan muchas veces en coordinación con las cla­

vadas. Esto es menos complicado de lo que parece ; al combinar ambas

maneras de ataque se puede causar un gran impacto. Los efectos logrados son de gran deleite. En el diagrama 105, por ejemplo, el Blanco juega 1 C6C ! ahorquülando la Dama y la Torre, ganando

calidad. La característica realmente encantadora de esta maniobra es que el Caballo intruso no puede ser capturado porque el Peón Negro en su cuadro 2AR está clavado por el Alfil Blanco en 4AD.

La mezcla de los motivos de clavada y horquilla en el diagrama 106 es realmente exquisita. La primera jugada del Negro viene como

gran sorpresa : 1 . . . ASCR ! . Y a que esta movida clava la Dama, el Blanco no tiene más elección que jugar 2 DxA. Pero ahora viene la respuesta hermosa 2 . . . C6R + ahorquillando Rey y Dama. La be· lleza de la combinación del Blanco es que está clavado el Peón Dama ; por lo tanto, el Blanco no puede jugar 3 PxC. Debe mover su Rey permitiendo 3 CxD.

Como ya se dijo la horquilla del Caballo es solamente una forma llamativa de ataque doble. Ahora procedemos a examinar algunas otras clases de ataques dobles que conducen a muchos rt>sultados vistosos y que a la vez son de enorme valor práctico.

A taques Dobles. La forma fundamental -¡ y más peligrosa !- del

ataque doble es el jaque doble, explicado en la página 32. En el

diagrama 107, el proceso ganador adquiere gran atracción, ya que está atacada la Dama del bando ganador, es decir, está : "en prise"

Aquí no sería conveniente ningún jaque al descubierto ; por ejemplo, cuando 1 C4A + ? ? (al atacar a la Dama Negra) , seguiría 1 DxD + y el Blanco puede abandonar. El jaque correcto es un jaque doble que también ataca la Dama del Negro : 1 : C8A + + ! , ¡ ahora

es el Negro quien debe doblar su Rey ! No puede jugar 1 DxD + , ya que el Caballo Blanco está dando jaque ; tampoco puede

capturar el Caballo en 8AD, puesto que también la Dama Blanca da jaque. Por lo tanto, el Rey Negro está obligado a moverse y, en consecuencia pierde su Dama.

Diagrama 107 Diagrama 108

En el diagrama 108, la fuerza del jaque doble permite que el Blanco comience con una jugada auténticamente asombrosa : D8A + ! ! .

Después de 1 RxD sigue 2 C6C + + . Ahora es mate a la siguiente jugada, ya que el Negro está forzado a mover su Rey a ID o 1C, permitiendo 3 TBA mate.

TÁCTICA 69

Sin embargo, los ataques dobles, aunque no impliquen un jaque, con frecuencia presentan problemas insuperables para el defensor. Un caso típico se aprecia en el diagrama 109, donde el Blanco juega

l

D3A atacando el Caballo suelto del Negro y la Torre, también soli­ taria en la casilla 7CD del Negro. El Negro debe sacrificar alguna de las dos porque no puede defender al mismo tiempo las dos piezas amenazadas. Lo que más le conviene es perder el Caballo puesto que vale menos. La palabra "suelta" o "solitaria" se refiere aquí, claramente, a la posición indefensa de cada pieza. Si el Caballo hu­ biera estado protegido por un Peón en el cuadro 2TR del Negro, el

ataque doble no hubiera tenido el mismo efecto catastrófico. La pro­ tección con un Peón muchas veces proporciona un abrigo seguro para cualquier pieza, que de otro modo quedaría "suelta"

Diagrama 109 Diagrama

l lO

Un e]emplo de ataque doble, divertido y a la vez de gran valor instructivo, se aprecia en el diagrama

l lO.

El juego se desarrolla aquí como l CxC, TxC ; 2 T8T + , R2T ; 3 A4R + . Con su última jugada el Blanco ataca simultáneamente al Rey y a la Torre. El Negro debe cuidar su Rey y perder una Torre valiosa. Esta forma de ataque doble se presenta en muchos juegos.

El poder de la Dama se muestra admirablemente en el diagrama 1 l l : el Blanco juega 1 DC4 ! atacando simultáneamente al Alfil Negro en el cuadro STR del Negro y al Caballo en el cuadro 2D del Ne­

gro. Este último debe perder una pieza.

En el diagrama ll2, el Negro solamente pierde un Peón, ¡ pero esto ocurre como consecuencia de dos ataques dobles ! Primero, el Blanco juega CxP ! atacando la Dama y al Alfil del Negro. La contes­ tación es, desde luego, 1 PxC. Pero ahora el Blanco saca su se­ gunda baraja de triunfo 2 D4T + , atacando al Rey y al Alfil. El Negro, por cuidar su Rey, deja su Alfil en las garras del enemigo.

Ataques sobre piezas sobrecargadas. A menudo este tipo de ataque es mortal, ya que se dirige en contra de una pieza que desem­

peña un papel defensivo importante. La pieza amenazada se en­ cuentra, por lo tanto, en tremenda desventaja al tratar de defenderse contra la agresión solapada. Es como tratar de construir una barda, con un brazo atado a la espalda.

En el diagrama ll3, por ejemplo, la Dama Blanca está frente a la pesada tarea de proteger al Rey Blanco contra un ataque de mate que entra por la columna Caballo Dama. Las Negras aprove­ chan esta situación comprometedora jugando 1 A4C ! . Es impo­ sible eliminar esta clavada, porque si 2 DxA, DxPC mate. Así, el Blanco desesperadamente intenta 2 P4A, pero después de 2 AxP !, tampoco puede tomar el Alfil terrible y, por lo tanto, para no recibir mate, tiene que perder su Dama sobrecargada.

Diagrama 113 Diagrama 114

El diagrama 114 ofrece una situación muy similar. Juegan las Blancas y lógicamente tienen que buscar una jugada efectiva. Ocurre una movida aprovechada por la posición defensiva de la Dama Negra, que se encuentra en el cuadro 6CR. La jugada es 1 T4CR !, una clavada feroz. Si el Negro toma ahora la Torre con la Dama,

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sigue 2 DxP + , RIT ; 3 DxPT mate. La alternativa para el Negro es perder su Dama por la Torre- una fatal pérdida de material.

En el diagrama 115, la situación es más compleja, pero se presta

muy bien para un análisis lógico, interesante. El Blanco amenaza mate en 7CR, clavando el Peón Caballo Rey del Negro. El Caballo del Negro en IR detiene, por el momento, esta amenaza de mate. Pero el Blanco tiene una amenaza reservada que es : C6A + ( hor­ quilla más clavada) , ganando la Dama Negra. Si esta amenaza estu­ viera solamente protegida por el Caballo en el cuadro IR del Negro éste estaría perdido. ( Imagínese I C6A + , CxC ; 2 DxPC mate.) Sin embargo, afortunadamente para las Negras, su Alfil en 2R ayuda al Caballo en su doble función defensiva. Cuando el Blanco juega I C6A + , el Negro contesta I AxC y el Blanco ha fallado triste­ mente.

Ahora bien, el plan del Blanco es mucho más profundo y, a la vez bastante sencillo ; ¡ quita al Alfil protector ! Por lo tanto : I TxA ! . Este sacrificio de l a calidad es asesino, ya que después de I CxT sigue ahora 2 C6A + ! . El Negro queda indefenso, ya que su Caba­ llo en IR es nna pieza sobrecargada. (¡ Recuérdese que su Peón Caballo Rey está clavado ! ) . Cuando el Negro captura el Caballo, permite el mate en su cuadro 2CR. Si en vez de ello retira su Rey, cede la Dama al intruso. Todo esto ha sido razonado con todo lujo de detalles, por parte del bando Blanco, pero un maestro experimentado ve toda la figura instantáneamente.

Diagrama 115 Diagrama 116

La situación en el diagrama 116 tiene una solución obvia. La

inmediata I TxT + no cede nada al Blanco, ya que el Negro con­ testa I DxT. El segundo pensamiento del Blanco es : si la Dama Negra se privara en alguna forma de su función defensiva, ¡ enton­ ces TxT jaque, sería mate ! Por lo tanto, se debe desviar la Dama Negra de su calidad defensiva. La solución es 1 D4A + ! o I D3C + ! .

Cualquier precio se paga por lograr el mate. Aun un sacrificio de Dama bien vale la pena, siempre y cuando el Negro no tenga buena alternativa a l DxD ; 2 TxT mate. ¿ Por qué? Si 1 RlA ; 2D7A mate. Lo más interesante de todo es l RlT. Ahora sigue 2 C7A + , RlC ; 3 C6T + + - ¡ no se puede capturar ninguna pieza que da jaque !- RlT ; 4 D8C + ! !, TxD y ahora el Blanco puede escoger cómodamente entre TxT mate ( ¡ mate en la última fila ! ) o 5 C7 A mate ( ¡ mate por asfixia ! ) .

Ataque sobre piezas inadecuadamente protegidas. Estrechamente

relacionado con el ataque poco caballeroso, pero sumamente efectivo, sobre piezas sobrecargadas, es el ataque sobre piezas inadecuadamente

protegidas. La condición necesaria para lograr aquí una operación

exitosa, es que se debe retirar, capturar o inutilizar a la pieza que protege, a fin de que ya no pueda desempeñar dicha función.

El diagrama 117 es un ejemplo muy sencillo. El Caballo Negro protege la Torre, de modo que

l

TxT, CxT ; no puede ser la línea de mayor fuerza. Esta es l AxC !, con lo cual se quita el tapeti· to que está debajo de los pies de la Torre Negra. No hay defensa, por­ que si el Negro captura el Alfil, pierde su Torre, y si juega l TxT ; entonces 2 AxT, también recupera la pieza Blanca. ¡ Una figura pícara, común !

Diagrama 117 Diagrama 118

En el diagrama 1 18, vemos una posicion, tal vez confusa, pero que tiene una característica sobresaliente : la Dama Blanca protege la Torre en 6CD y su Caballo en 3AR. Ambas piezas están atacadas. El Negro juega lógicamente

l

TxC ! . El Blanco pierde una pieza después de 2 DxT, DxT.

En el diagrama 1 19, el Negro ya está en desventaja material, porque tiene un Peón como compensación inadecuada por la pérdida de la calidad. Pero ahora viene l A3T! y la Dama Negra no en· cuentra refugio para proteger su Torre en ID contra las depreciacio-

TÁCTICA 73

nes de la Dama Blanca. Las Negras tratan de salvarse con un con· traataque :

l .

. . P3A ; pero luego de 2 AxD, PxD pierde otra pieza : 3AxC (5) . (Se aplica el número 5 en la anotación de la última jugada para distinguir que el Caballo come en ST y no en IR.)

Diagrama 119 Diagrama 120

Siempre hay un elemento de humor sardónico en jugadas de

aspecto pasivo que en realidad cumplen con una función agresiva. En el diagrama 120, el Negro podría jugar TxP si no lo prote­ giera la Dama Blanca. Aquí, el primer pensamiento del Negro es tra· tar de quitar esta defensora. ¿ Es posible? El Negro juega 1 DlAR ! . Bonita jugada, porque el Blanco puede cambiar Damas y dar jaque ; pero después ¿ qué sucede? En efecto, el Blanco ya no tiene pieza para defender el Peón en 3T atacado. En otras palabras, no hay nada que hacer contra el mate que se anuncia. Lo único sería 2 D2C, pero naturalmente ocurre el cambio de la Torre Negra por la Dama Blanca, y después de que la Dama Negra se haya unido al

ataque, el Blanco perderá en pocas jugadas.

Diagrama 121 Diagrama 122

Ataques al descubierto. Éste también es un tipo de ataque doble,

mueve una pieza, se ataca una unidad del enemigo ; al mismo tiempo, se abre una línea de ataque que había estado bloqueada. El diagrama 121 muestra .un ejemplo familiar en la Defensa Petroff : cuando el Negro retira su Caballo amenazado, por ejemplo a su cuadro 3AR, sigue C6A + , dando jaque al descubierto y atacando al mismo tiempo la Dama. Una salvación por D2R es imposible, ya que la Dama Negra puede ser capturada por el Caballo avanzado del Blanco. He aquí el tipo más "doloroso" de un jaque al descubierto (véase la página 31) .

En la posición del diagrama 122, el Negro juega 1 C4R ! . D e este modo, ataca a l a Dama Blanca y al mismo tiempo descubre un ataque contra el Caballo Blanco ubicado en posición de peligro. Des­ pués cuanto se retira la Dama Blanca, el Negro juega 2 DxC ; y gana la pieza.

En el diagrama 123, tenemos un ejemplo limpio y efectivo del ataque doble : 1 CxPAD gana una pieza a todas luces. El Caballo, después de su jugada, ataca al Alfil Negro que se encuentra en 7CD ; pero a la vez el Caballo descubre el ataque de la Torre Blanca sobre el otro Alfil Negro situado en 2D. Aquí sólo le queda al Negro deci­ dir cuál Alfil prefiere perder.

Diagrama 123 Diagrama 124

El ataque al descubierto, a veces J_Juede ser muy elaborado. Así, cuando el Negro juega 1 PSC, en el diagrama 124, la amenaza de comer al Caballo Blanco es obvia. Menos obvia, es la amenaza del Negro de AxP + ; ganando la Dama. En vista de esta última amenaza más grave, el Caballo Blanco debe quedarse en su lugar, ya que el Blanco tratará primero de salvar su Dama.

Con este ejemplo, concluimos nuestro estudio de los ataques dobles.

TÁCTICA 75

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