Parlamento abierto ¿Nuevos servicios de información?
2. Cambios en los servicios de información de los parlamentos: Nuevos retos, objetivos y servicios
La transformación en las tecnologías de la información y comunicación, impulsó cambios en nuestro tra- bajo, la mayoría de dichos cambios los hemos ido incorporando en una primera fase en la gestión interna de nuestro trabajo, lo que se tradujo en mejorar el proceso técnico, control, en la conservación de los fondos... y en una segunda fase se ha concretado en cambios en la relación con los usuarios... El uso masivo de Internet permite al ciudadano obtener una gran cantidad de información, pero al mismo tiempo impone una gran exigencia a los profesionales: introducir criterios que den rigor a la información, es un objetivo que nos impone el uso de las nuevas tecnologías, quizás no sea tan importante trasladar la información, como asegurar que dicha información este contrastada.
Los servicios de información también pueden ofrecer un espacio para el ejercicio de los derechos funda- mentales de acceso a la información y a la libertad de expresión, si entendemos por derecho de acceso a la información, acceso a la información veraz y contrastada y no como posibilidad de acumular informa- ción indiscriminadamente.
No es proporcionar toda la información que hay sobre algo nuestro objetivo, sino, más bien proporcionar buena y veraz información. La cantidad de información que hoy en día se puede proporcionar puede en ocasiones llegar a ser inabarcable.
Si nos centramos en la relación con la ciudadanía, los usuarios para nosotros, quizás lo primero que cabe destacar es que progresivamente han ido reduciendo su presencia física en nuestro centro, para convertir- se en usuarios remotos, que además reclaman servicios personalizados.
La tecnología nos permite estar en contacto con ellos siempre, a través del correo electrónico nos hacen llegar sus peticiones, podemos desarrollar perfiles automatizados, alertas que les avisen de cuando algo de su interés ha llegado. Pueden conocer nuestras colecciones, repositorios, documentos, novedades a fondo desde sus casas, y obtener el texto completo de lo que les interesa en un momento. Esto supone que nosotros podemos decir que conocemos con detalle que se espera de nosotros, si nuestros servicios funcionan correctamente, si estamos innovando con la suficiente rapidez, seleccionando correctamente… Las nuevas tecnologías, en una primera fase, permitieron cambiar el trabajo interno de los servicios de in- formación, en la actualidad lo que está cambiando es tanto la relación con los usuarios como la selección adecuada de la información, en la maraña de la Web. Los usuarios pueden participar muy activamente en el desarrollo de los servicios. La colaboración con el ciudadano se ha convertido en interactiva. El usua- rio opina, propone… no es un pasivo que acude al centro, sino un activo que mejora nuestro trabajo. Se produce un constante flujo de información entre nosotros y ellos.
Los documentos electrónicos, su presencia en la web, los motores de búsqueda, la forma de organizar la información, Google3 y Wikipedia, en suma son realidades que no ignoramos. Muchos usuarios escri- ben un término en Google y esperan respuestas. No hay que señalar la cantidad de información, sesga- da, poco rigurosa, insustancial e interesada que se puede recuperar. La tarea de nuestros servicios es esforzarse al máximo en la organización, estructuración y recuperación de esa información relevante para nuestros usuarios, a la par que veraz, con valor y rigor intelectual.
El parlamentario-a debe saber que existen unos servicios capaces de proporcionar la información directa- mente o en el Portal del Parlamento o la intranet, con la suficiente rapidez, veracidad y rigor, que pueden apoyar la toma de decisiones en un momento dado si se desea.
Comunicaciones
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Comunicaciones
Los servicios de información pueden plantearse en la actualidad un nuevo papel, difundir el trabajo reali- zado en los parlamentos, a la ciudadanía y permitir que la opinión de la ciudadanía llegue a los parlamen- tarios.
Las funciones del profesional de la información cambian, el trabajo de proceso técnico y almacena- miento antes aspectos principales se ven complementados, por la incorporación de los nuevos medios tales como creación de repositorios adecuados a la información parlamentaria, guías electrónicas, new letters… Sin embargo, con todos los cambios existentes, la esencia de esta profesión permanece, es lo que proporciona el rasgo distintivo diferencial: la selección y recuperación de la información que permita transformase en conocimiento, sigue siendo una tarea básica. Es indiferente que en tiempos se realizara por medio de catálogos, bibliografías y ésta se introdujera en simples ficheros, al que acudía el usuario a buscarla. Ahora compramos por el uso, por acceder a la consulta, producimos documentos electrónicos, creamos repositorios, enviamos alertas a los móviles inteligentes, el usuario no va a buscar la información, nosotros se la enviamos. Sin embargo, si no somos capaces en esta maraña de información de selec- cionar y encontrar la más adecuada, que se convierta en conocimiento, habremos fallado. Como señala Humberto Eco
“Lo que nos da Internet es, en efecto, una información en bruto, sin distinción alguna, o casi, sin control de las fuentes ni de su jerarquización. Ahora bien, todos necesitamos no sólo verificar sino también dar sentido, es decir, ordenar, colocar nuestro saber en un punto determinado del discurso4”
Los servicios de información parlamentaría tienen que trabajar actualmente para: - Mejorar en el conocimiento de las necesidades de los usuarios
- Conocimiento de las nuevas tecnologías, que permita convertirnos en puente entre el trabajo del parla- mento y la visión de los ciudadanos. De tal forma que se encuentren e interrelacionen.
- Articular la documentación e información parlamentaria en los portales Web de la Cámara
- Desarrollar servicios adecuados a las necesidades específicas de cada diputado-a, a su oficina electró- nica: móvil inteligente, ipad…
Específicamente dentro de los servicios de información las bibliotecas parlamentarias están mutando hacia una cada vez menor presencia de nuestros usuarios en la biblioteca por:
- Incremento de uso del correo electrónico a la hora de realizar las solicitudes de información, concreta- mente la biblioteca de les Corts Valencianes en el año 2010, en el 52% dichas solicitudes el medio ha sido el correo electrónico, mientras que el 83% de las respuestas han sido por servidas mail. Sólo un 9% de nuestros usuarios a realizado su solicitud de información de manera presencial.
- Difusión de la información, novedades bibliográficas, dossier, artículos, informes, demandas de informa- ción concretas… directamente a los portátiles o tabletas de los diputados.
- Desarrollo de colecciones digitales, digitalizando fondos propios, y poniendo a su disposición las nuevas publicaciones del parlamento que ya se realizan en soporte electrónico.
- Importante incremento del préstamo interbibliotecario.
- El desarrollo del libro electrónico impulsará todavía más esta tendencia no presencial, si bien en este momento nos encontramos en un <in past>, debido a la falta de claridad de la industria editorial en este tema5.
Podríamos seguir enunciando realidades en las que nos encontramos en nuestros servicios, sin embar- go, no podríamos preveer el futuro. Los cambios en las tecnologías de la información y comunicación son tan rápidos que quizás la características más relevante en estos momentos de nuestros servicios sean: la flexibilidad y adaptación con velocidad ante los retos que estos cambios nos inducen, eso sí adaptándolos siempre al servicio de nuestros usuarios: los parlamentarios-as y la ciudadanía.
4 Humberto Eco, Jean-Claude Carrière: Nadie acabará con los libros. Barcelona: Lumen, 2010; p. 75