PSICOLOGÍA CLÍNICA EN MÉXICO
2.4. Concepto de psicólogo clínico.
2.4.3. Campo de trabajo del psicólogo clínico.
En éste inciso se aborda la cuestión de los lugares (o contextos sociales) en los que el psicólogo clínico se desempeña. En ese sentido Harrsch (1994) refiere que:
“La psicología clínica se aplica directamente en los sectores de la familia, de los grupos laborales y educativos, de la rehabilitación de delincuentes y sujetos con problemas emocionales, así como en la elaboración de programas de salud mental a nivel preventivo. Sus centros de acción profesional son: instituciones psiquiátricas y penales, centros de salud, hospitales, escuelas, guarderías, casas de cuna, Secretaría de Salud, IMSS, ISSSTE y, dentro de la práctica privada, en consultorios y clínicas.” (p. 156)
Complementario a ésta opinión se encuentra el estudio de Serra Padilla (1992, op. cit.) y Serra Padilla (1984, citado por: Cárdenas Sánchez, 1996), acerca de las instituciones donde laboran los psicólogos clínicos. En dicho estudio, de 12 Estados de la república mexicana, las instituciones que con más frecuencia empleaban a estos profesionales eran:
• La Secretaría de Salubridad y Asistencia (en diversos centros y hospitales). • El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) (en diversos centros y hospitales).
• El Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) (en diversos centros y hospitales).
• La Secretaría de Gobernación (en diversos centros).
• El Departamento del Distrito Federal (en diversos centros y hospitales) • La Secretaría de la Defensa Nacional (en hospitales y colegios) • La Secretaría de Marina (en hospitales)
• La Secretaría de Educación Pública (en diversos centros, clínicas y escuelas)
• El Sistema de Desarrollo Integral de la Familia (en hospitales, institutos, clínicas y diversos departamentos)
• La Procuraduría General de la Republica (en centros de psicodiagnótico) • Los Centros de Integración Juvenil
• Las Universidades (diversos departamentos) • Las Escuelas preparatorias
• Los Reclusorios y Centros de Readaptación Juvenil y para Menores. • Las instituciones y Consultorios Privados ,..., entre otros.
Cabe señalar que el estudio, fue realizado de abril a septiembre de 1984; por lo que en la actualidad cabría preguntarse si dicha tendencia aumentó, pues no es desconocido que muchos programas de salud, incluidos los de la salud mental, muchas veces son removidos o cambiados por otros, principalmente en el sector gubernamental. Por otra parte, aunque no se han encontrado más estudios de este tipo; se puede dar cuenta del campo de trabajo del psicólogo clínico en la actualidad, mediante algunos reportes de trabajo o bien mediante artículos de revistas. Ejemplo de lo primero serían los casos de:
Mora Ortiz (2002), quien reporta sus labores en el Hospital Pediátrico Villa, de la Secretaría de Salud del Distrito Federal (SSDF), en donde la labor del psicólogo clínico “se va conformando de acuerdo a las necesidades que se presentan, dentro de cada unidad hospitalaria” (p. 48), interrelacionándose con varias áreas como la médica. La autora menciona que las actividades en ese lugar son variadas pues van desde la consulta externa, en donde atiende a pacientes con problemas conductuales, hasta dar pláticas en la sala de espera, acerca de adolescencia, desintegración familiar, comunicación, entre otras, o bien realizar encuestas de opinión acerca de los temas que les gustaría conocer. Interesante es el que se plantee en éste trabajo que el perfil del psicólogo va a estar dado según las necesidades de la institución y las necesidades que presenten los pacientes, por lo que “el psicólogo clínico debe ir formulando sus propias herramientas de trabajo para dar solución a la problemática que presenta el paciente...” (p. 80); en tal lugar el psicólogo de adaptarse a las al área de trabajo y a las reglas que plantea la institución.
Otro caso sería el de Rodríguez Millán (1995), quien, en su reporte laboral sobre la psicología criminal en la práctica clínica del psicólogo, hace referencia acerca del desempeño laboral del psicólogo clínico en los ambientes penitenciarios (Reclusorios Preventivos) del Distrito Federal. En su trabajo propone realizar algunas modificaciones en las estrategias de psicodiagnóstico, esto mediante una estrategia de aprendizaje (taller), como una alternativa viable para enfrentar el problema de las limitaciones teóricas con que se elaboraba la evaluación, se contempló el desarrollo cognoscitivo de los participantes y la orientación teórica que debía tener la psicología (a saber cognitivo conductual) que analiza la personalidad del delincuente. Con éste trabajo el psicólogo clínico dejaría de ser un ente pasivo, convirtiéndose en un agente de cambio. Y gracias a esta experiencia se pretende que el psicólogo adquiera habilidades conductuales y cognoscitivas que le permitan establecer un “adecuado rapport, un mayor acercamiento a la vida íntima de los internos, y un mejor abordaje clínico de la
actividad psicodiagnóstica en general.” (p. 84) y con ello tener una nueva visión del delincuente y sus manifestaciones delictivas.
Si no es impertinente, en esta parte, se podría preguntar si es acaso que para los psicólogos ¿dependiendo el sapo es la pedrada?, esto es, si dependiendo del lugar y el campo en donde se labore, se definirán las actividades y el perfil; ¿dónde estaría la identidad profesional a la que se alude en los programas universitarios de formación, si en la práctica se sigue estando como profesionista auxiliar de otros?
Por su parte el CNEIP (1976, citado por: Guerrero Luna, 2001), recomendaba “adecuar el diseño curricular a las necesidades nacionales y sociales; promover la inclusión del psicólogo en grupos interdisciplinario; y enfatizar la práctica profesional.” (p. 48). Considerando la diversidad de sus actividades, Buendía (1999), menciona que la psicología clínica es una profesión en continuo avance, que aun mantiene la función básica de aplicar los principios psicológicos a la adaptación de las personas a cada situación, sin embargo, los métodos y el marco profesional mediante el cual trata de conseguirlo están en continuo cambio. Y si se toma en cuenta que el cambio en el campo ha sido muy rápido en los últimos años, se haría difícil caracterizar unitariamente sus métodos, principios básicos, objetivos y problemas profesionales.
Finalmente, una cuestión estrechamente relacionada, tanto con el campo laboral, como con las funciones y el perfil del psicólogo clínico, sería la problemática que atiende éste. Entiéndase por problemática, las situaciones que atiende con más frecuencia el psicólogo clínico, o a las que trata de hacerles frente. Autores como Phares (1996), indican que definir por medio de esto a la psicología clínica es una batalla perdida, pues los problemas o situaciones a atender varían tanto que intimidan, y van por ejemplo desde problemas de aprendizaje, hasta neurosis o psicosis, por nombrar sólo algunos.
Como se observa en general, también tiene que ver el marco teórico desde el cual se apueste, para atender algunas necesidades y problemas en ésta área de la psicología. En el siguiente capítulo se abordará lo referente al psicoanálisis en México.