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2 REFERECIAL TEÓRICO

2.2 LA LEXICOGRAFÍA PEDAGÓGICA

2.2.3 El Diccionario (semi)bilingüe

2.2.3.4 Características de los diccionarios (semi)bilingües

Kernerman (1994)58 defendió que el D(S)B se consolidó como una progresión natural del diccionario bilingüe porque se reconoció que la adquisición de L2 tenía en la L1 un elemento vital. Así, se supuso que luego de haber superado el nivel inicial de aprendizaje, aunque no tuvieran una competencia lingüística muy elevada en la L2, los aprendices de lenguas deberían ser capaces de usar obras lexicográficas monolingües. Principalmente para ese tipo de aprendiz deberían servir los D(S)B.

Además, Kernerman (1994) señaló que el D(S)B logró mermar la ambigüedad que se reconocía en el uso del diccionario bilingüe, eso porque eliminó la paradoja de aprender una LE en los niveles más avanzados por medio de la presencia de la LM de los repertorios lexicográficos bilingües. En ese contexto, el D(S)B aunó las características de obras lexicográficas monolingües y bilingües, representando una opción mejor para el aprendiz59. Además, se coloca en un punto intermedio entre las obras lexicográficas bilingües (que se

58 Kernerman (1994) es uno de los textos fundacionales acerca de los D(S)B y ha sido publicado en la página

web de Kernerman Publishing (www.kdictionaries.com), en la sección titulada “Kernerman Dictionary News” por ese motivo todas las citas que se refieren a esa bibliografía específica no tienen numeración de páginas.

59 Thumb (2004, p. 19-20) y Chen (2011, p. 182) defendieron que la característica que más distingue los

diccionarios (semi)bilingüe de los demás es la combinación de la definición en L2 con la traducción en la L1, la combinación entre géneros monolingüe y bilingüe.

utilizan más por los aprendices en niveles iniciales) y las obras monolingües de aprendizaje (mejores para aprendices con una competencia más avanzada). Por todo ello, Kernermann (1994) señaló que el D(S)B se concibe como una progresión natural en el desarrollo del diccionario. En las palabras del autor:

Ahora se reconoce que el elemento vital en la adquisición de una nueva lengua está asociado con la lengua materna. Así, el diccionario semi-bilingüe fue una progresión natural en el desarrollo del diccionario. Contiene las ventajas del diccionario monolingüe para aprendices, combinado con la traducción de la lengua nativa que se encuentra en el diccionario bilingüe. La ambigüedad del diccionario bilingüe se elimina automáticamente (Kernermann, 1994, traducción nuestra)60.

Por otra parte, Nakamoto (1995) afirmó que era la falsa creencia de que el uso del diccionario monolingüe para hablantes nativos se constituía en una progresión natural al uso del repertorio bilingüe, pasando por los diccionarios monolingües de aprendizaje. Duran (2004, p. 122) también sostuvo que el D(S)B no es una obra lexicográfica que le subsigue al DB en las etapas más avanzadas del aprendizaje de LE, sino que es un subtipo de obra bilingüe. Esa falsa creencia implicó en una ruptura en la actitud de docentes y estudiantes cuando había que decidir entre uno u otro tipo de repertorio lexicográfico. Basados en las indicaciones de los docentes, los usuarios pasaron a creer que deberían saltar del uso de un repertorio bilingüe a otro monolingüe en un dado momento de su aprendizaje, lo que conllevó también consecuencias psicológicas sobre los usuarios, ya que al no sentirse capaces de utilizar un DM pasaban mucho tiempo sintiéndose mal cuando usaban un DB.

Nakamoto (1995) también mencionó lo postulado por Atkins (1985, p. 22), quien caracterizó los D(S)B como un puente entre las realidades bilingües y monolingüe, aclarando que una vez que el estudiante cruza el puente, ya no tiene que saltar del repertorio bilingüe al monolingüe, poniendo de relieve el rol de los equivalentes de traducción en el D(S)B para que se tiendan los puentes entre los idiomas. Ese autor defendió que los equivalentes deben jugar un papel distinto en la obra bilingüalizada y en el DB: en el primer tipo de obra debe ser una

60 [En original] It is now acknowledged that the vital element in the acquisition of a new language is associated

with one's native tongue. Thus, the semi-bilingual dictionary was a natural progression in dictionary development. It contains the advantages of the monolingual learner's dictionary, combined with the native tongue translation found in the bilingual dictionary. The ambiguity of the bilingual dictionary is thus automatically eliminated.

clave para el significado en la L2 y en la segunda un elemento directamente insertable en el discurso61.

Laufer y Kimmel (1997, p. 362) defendieron como características importantes de los D(S)B la utilidad y usabilidad62. Según esas autoras, la utilidad es la medida en que el diccionario es útil para aportar la información que el usuario necesita para una determinada actividad. La usabilidad es la disposición y la satisfacción del usuario con el repertorio en cuestión en la resolución de tal actividad. Señalaron que aunque el DM es más útil para encontrar mayor cantidad y calidad de informaciones acerca del léxico que describe, los usuarios suelen preferir el DB por su facilidad en llevar a cabo las consultas, de modo que hay una paradoja entre utilidad y usabilidad. Así, los repertorios bilingüalizados serían la mejor combinación entre utilidad y usabilidad de los diccionarios y pueden ser más apropiados para sus usuarios.

A nuestro parecer, la relación fundamental que hay entre los conceptos de utilidad y usabilidad es una de las características clave de un repertorio (semi)bilingüe, configurándose como un aspecto que puede justificar su uso y preferencia sobre otras obras lexicográficas para el aprendizaje de lenguas. Sin embargo, la relación entre utilidad y usabilidad para que sea exitosa debe forjarse en base a otro concepto clave, el de diccionario contrastivo63, pues solo si un repertorio lexicográfico está volcado hacia un usuario específico de una determinada LM y con unas necesidades lingüísticas específicas en la LE es posible llevar a cabo una descripción del material lingüístico que tiene en cuenta las transferencias y advierte de las interferencias para satisfacer al usuario tanto lingüísticamente, como también en su forma de utilizar el diccionario durante el proceso de consulta. Si el D(S)B logra configurarse como una obra lexicográfica contrastiva podría, de hecho, llegar a ser la mejor combinación entre utilidad y usabilidad en un diccionario con finalidades pedagógicas.

Worsh (1999, p. 101) señaló que los D(S)B no se caracterizan como un bloque único de informaciones, porque no siempre contienen un mismo caudal de informaciones, sino que

61 Nakamoto (1995): It is important to note that translation equivalents given in a 'bilingualised' dictionary are intended to play a different role from those given in a bilingual dictionary. Basically, they are "keys" for the L2 definitions in the former, while immediately insertable elements in the latter. [En traducción nuestra] „es importante tener en cuenta que los equivalentes de traducción dados en un diccionario "bilingualizado" tienen la intención de desempeñar un papel diferente de los dados en undiccionario bilingüe. Básicamente, ellos son "claves" para las definiciones en L2 del primero, mientras son elementos que pueden ser inmediatamente insertados en el segundo‟.

62 En Laufer y Kimmel (1997, p. 362): usefulness y usabitity. 63 Que se desarrolla en 2.3.2.3.

hay un enfoque mínimo de bilingüalización (que sería la traducción básica de la entrada y subentrada) y el extremo opuesto (el concepto de diccionario “puente”). Además, Worsh (1999, p. 107) planteó que para producir un buen D(S)B es necesario crearse una nueva identidad lexicográfica, que no se ancle en las convenciones lexicográficas antiguas y preestablecidas. Señaló que los principales rasgos de los D(S)B son:

a) microestructura estrictamente organizada; b) transcripción fonética;

c) componente semántico con la definición en L2 y un equivalente de traducción en L1 para cada entrada y subentrada de los lemas polisémicos;

d) fraseologías y ejemplos traducidos para mostrar estructuras gramaticales típicas;

e) notas de uso de acuerdo con las necesidades de los usuarios, principalmente para fomentar su competencia: cultural, gramatical, sintáctica y fonética;

f) microestructura reducida y macroestructura extendida y g) gran cantidad de vocabulario idiomático contemporáneo.

Worsh (1999, p. 105) también señaló que incluyen los siguientes elementos pedagógicos64:

a) front-matter65 en forma de libro de trabajo66;

b) uso de colores en las entradas, en las notas e ilustraciones67; c) silabificación en la entrada;

d) información no abreviada;

e) vocabulario definitorio controlado;

f) entradas repetidas integralmente, sin tildes;

g) gramática sin abreviaturas y metalenguaje claro y explícito.

64 Climent de Benito (2005, p. 413-420) puso de relieve que los D(S)B se caracterizan por el uso de elementos

pedagógicos que permiten la rápida localización de la información en el interior del artículo lexicográfico, tales como: la tipografía, los símbolos que permiten destacar el equivalente frente a otras informaciones, el uso colores, la inclusión de uñero y la ausencia de abreviaciones que aparecen desarrolladas.

65 Según Hartmann y James (s.v. front-matter) esa es la parte de la hiperestructura del diccionario que precede la

lista central de palabras que componen la macroestructura. Suele incluir el prólogo, el prefacio, la tabla de contenidos y la guía del usuario.

66 Climent de Benito (2008, p. 418) defendió que la hiperestructura de los D(S)B se caracteriza por completarse

con muchos más apéndices que los demás diccionarios y suelen ser redactados en L1.

67 Climent de Benito (2008, p. 418) reiteró que la íconoestructura de los D(S)B puede estar compuesta también

De lo que Worsh (1999) plantea, quisiéramos destacar dos puntos:

(I) En primer lugar, la cantidad de material lingüístico que se traduce a la L1, es decir, que se bilingüaliza, en cada obra puede ser diferente. Sin embargo, la calidad de los contenidos que se traducen es más importante que la cantidad y debe variar en cada tipo de obra bilingüalizada, según para qué usuarios dichas obras se destinan y cuáles son las funciones que el repertorio debe desempeñar.

Por lo tanto, sostenemos que el grado y el tipo de bilingüalización en cada obra (semi)bilingüe debería relacionarse directamente con dos variables principalmente: a) el conocimiento del usuario: sus competencias lingüísticas, sus necesidades de aprendizaje, las funciones para las cuales utiliza el repertorio (comprensión o producción). Además de su destreza para la consulta al diccionario, y b) el par de lenguas presentes en el repertorio lexicográfico, es decir, el aspecto contrastivo debería tenerse en cuenta en una bilingüalización desde el principio de la elaboración del diccionario, así habrá informaciones que podrán ser obviadas y otras que deberán ponerse de relieve.

(II) En segundo lugar, la necesidad de que las buenas obras (semi)bilingüe forjen una nueva identidad lexicográfica y que no estén vinculadas a las convenciones lexicográficas tradicionales. Aunque creemos que el D(S)B es un subtipo de obra bilingüe, defendemos que idealmente debería sobrepasar las fronteras de lo que tradicionalmente se ha entendido como DB. Un buen ejemplo de ello es el papel del equivalente de traducción, que en los DB solía ser el de elemento insertable directamente en el discurso, pero en nuestro estudio proponemos formas alternativas de presentarlo para que desempeñe otras funciones en el discurso lexicográfico.

Sobre la macroestructura de los D(S)B, Climent de Benito (2005, p. 413-420) señaló que pueden presentarse de dos maneras:

a) dos nomenclaturas (la primera en L2, adaptada del DMA y la segunda, un índice bilingüe alfabético que se restringe al equivalente en L1);

b) lemario principal con los mismos rasgos (cantidad y selección) del DMA en el que se basa, aunque puede adaptarse a sus usuarios.

Sobre la medioestructura del D(S)B, Climent de Benito (2008, p. 418) afirmó que está marcada por remisiones internas entre entradas y lemas, principalmente sinónimos y entre entradas e imágenes.

Chen (2011, p. 182) replicó el estudio clásico de Laufer y Kimmel (1997), cuyo objetivo era investigar los patrones de uso del D(S)B y afirmó que en las obras (semi)bilingües es importante comprender las preferencias de consulta de los usuarios del diccionario, ya que tienen opciones sobre cuál idioma será leído y cómo van a utilizarlo. Así, a través de pruebas de usuarios comprobó que en las consultas:

(I) los D(S)B son mejores para actividades de producción y recepción que los diccionarios monolingües y que los bilingües;

(II) la combinación entre la información en la L1 y la L2 aporta más ventajas que la presentación de esas informaciones por separado;

(III) las personas utilizan de formas diferentes las informaciones que se incluyen en el diccionario: hay los que prefieren leer la traducción en la L1, la explicación en la L2, o ambas. Chen (2011, p. 191-192) observó que los estudiantes que tenían nivel de competencia más alto leían con más frecuencia la información en L1 y L2. Asimismo, la lectura de la L1 y de la L2 fue significativamente más frecuente que la lectura solo de la L1, que fue significativamente más frecuente que la lectura solo de la L2.

Chen (2011, p. 177) advirtió que uno de los problemas metodológicos fundamentales que atañen a los estudios acerca del uso radica en la diferencia de informaciones que cada obra incluye sobre los lemas y también cómo las representa lexicográficamente. Las reflexiones sobre el uso del D(S)B exceden los límites propuestos por nuestro estudio, de manera que utilizamos las generalizaciones de Laufer y Kimmel (1997) y Chen (2011) para comentar las características y limitaciones de esos repertorios lexicográficos.

Así pues, se pudo observar que, a grandes rasgos, hay en las obras (semi)bilingües para el aprendizaje de lenguas cuatro aspectos descriptores:

(I) la presencia del equivalente de traducción de los lemas en la L1, con lo cual, este tipo de obra es un repertorio interlingüístico;

(II) el D(S)B se constituye como una hibridación entre repertorios lexicográficos monolingües y bilingües, aunque se reconoce que hay diferentes grados de mezcla entre características de esas obras;

(III) el D(S)B resulta ser la mejor combinación entre las características de utilidad y usabilidad de los diccionarios, y

(IV) el carácter pedagógico volcado hacia el potencial usuario aprendiz de lenguas, es decir, son obras que se definen en función de sus destinatarios.

Por tanto, esas cuatro características asumen diferentes matices en función de la variación de las características de los usuarios y de las lenguas que se describen en el repertorio, aunque son una constante en los D(S)B de forma general.

A modo de conclusión, es fundamental revalorar el papel de las obras lexicográficas en el aprendizaje de lenguas, así sostenemos que el diccionario monolingüe no tiene por qué considerarse una progresión natural en el uso de uno bilingüe en el proceso de aprendizaje de una LE. La creencia que tienen algunos profesores de lenguas de que una obra bilingüe no puede constituirse como una buena herramienta didáctica que potencia el aprendizaje del aprendiz después de los niveles iniciales del aprendizaje se basa en una premisa equivocada desde la perspectiva de la Lexicografía pedagógica contrastiva, la que identifica el repertorio bilingüe como un repositorio de equivalentes de traducción y no como una obra y contrastiva. Sin embargo, si se amplía la concepción de repertorio bilingüe y se lo considerara una obra en la que el significado de las voces de una lengua puede explicarse mediante el uso de otra y, a la vez, es capaz de confrontar información entre las lenguas, será posible atribuir a esa obra un lugar más prominente en el aprendizaje de L2. Asimismo, el concepto de “diccionario puente” también apunta hacia la necesidad de reelaboración de las obras (semi)bilingüe para que se configuren de manera efectiva como un puente entre L2-L1.

Otro aspecto importante que se puso de relieve a través de los estudios acerca del uso de D(S)B es que el aspecto lingüístico (calidad y cantidad de información) de ese tipo de obra lexicográfica no es suficiente para garantizar el éxito de una consulta lexicográfica, sino que tiene que venir acompañado de elementos pedagógicos que garanticen la satisfacción del usuario cuando usa el diccionario. En ese contexto, creemos que al hacer propuestas de tratamiento de los equivalentes de traducción en un D(S)B no será suficiente observar el concepto de equivalencia y/o el material lingüístico que los constituyen, sino también replantear su prominencia en el interior del artículo lexicográfico y cuáles son los recursos que se utilizan para insertarlo en la microestructura. Acerca de esas propuestas se profundiza en el capítulo 4.

El siguiente apartado presenta los argumentos contrarios a los D(S)B desde la perspectiva teórico-práctica de su elaboración y de su uso.