2 REFERECIAL TEÓRICO
2.2 LA LEXICOGRAFÍA PEDAGÓGICA
2.2.3 El Diccionario (semi)bilingüe
2.2.3.3 La clasificación de diccionarios (semi)bilingües
La estructura mínima más o menos prototípica de un D(S)B es: lema en L2 + definición en L2 + equivalente en L1, sin embargo puede haber otras formas de bilingüalización que generan diferentes productos lexicográficos. En este epígrafe mencionamos cuáles son los diferentes repertorios lexicográficos bilingüalizados y también cuáles han sido los criterios que la Metalexicografía ha utilizado para organizar las diferentes obras (semi)bilingües. En este estudio partimos de criterios de clasificación de D(S)B que se basan en una propuesta taxonómica, aunque también mencionamos las clasificaciones de esos repertorios que parten de organizaciones tradicionales por sistemas de rasgos.
Proponer una clasificación de tipos de obras lexicográficas resulta en una actividad compleja por dos motivos principalmente: en primer lugar, porque en eso influyen factores lingüísticos, históricos y culturales; en segundo lugar, porque las obras lexicográficas existentes presentan, por lo general, una combinación de rasgos pertenecientes a categorías diferentes. Desde tal perspectiva, Haensch (1982, p. 95-96) fue el primer autor que señaló que las clasificaciones de repertorios a partir de criterios aislados solamente permiten acceder a representaciones parciales e imprecisas de las obras como pertenecientes a grupos específicos.
Por ello, optamos por una clasificación que se basa en una propuesta taxonómica. De acuerdo con Swanepoel (2003, p. 45), una taxonomía es un sistema de clasificación y descripción de elementos de una determinada categoría. Posteriormente, Bugueño Miranda (2014, p. 219) agregó que una clasificación taxonómica es un sistema que permite separar elementos de un grupo en subgrupos que se excluyen y que no son ambiguos. La importancia de ello en la Lexicografía es principalmente el perfeccionamiento de los instrumentos lexicográficos que se crean según determinadas características y con funciones claramente delimitadas49.
Así, Bugueño Miranda (2014, p. 216-219) defendió la clasificación de repertorios lexicográficos a partir de taxonomía y propuso tres clases de criterios para la clasificar obras lexicográficas:
a) fenomenológico o impresionista: que es externo a la obra lexicográfica, tal como el tamaño y la densidad macroestructural. Este tipo de clasificación es la que suelen utilizar las editoriales;
b) funcional: es el que se atañe a la función del repertorio lexicográfico, tal como la orientación por grupos de usuarios;
c) lingüístico: es el que se relaciona con las características lingüísticas de la obra, como el número de lenguas, o la perspectiva del acto comunicativo.
Somos conscientes de la dificultad en establecer una taxonomía que dé cuenta de la totalidad de obras lexicográficas disponibles, por ello en este trabajo nos ceñimos al estudio de una taxonomía que se aplica exclusivamente a las obras (semi)bilingüe.
Duran (2004, p. 59) aseveró que no hay acuerdo en la Metalexicografía acerca del lugar de las obras (semi)bilingües, no hay unanimidad sobre cómo o dónde insertar esas obras en las tipologías. Hay autores que creen que el formato y la terminología no son originales, por lo tanto no las clasifican como un subtipo de obra lexicográfica50:
Aunque Lionel Kernerman (1994) proclama que el diccionario semibilingue es un nuevo tipo de diccionario, alternativo a los diccionarios bilingües y a los monolingües, los metalexicógrafos aún no llegaron a un consenso sobre su inserción en las tipologías de diccionarios. Además, ni el formato del diccionario ni su denominación son originales, según señalan Nakamoto (1995), Marello (1996) y James (2000). (DURAN, 2004, p. 59).
Hartmann (1992, p. 68) señaló la importancia de establecer principios clasificatorios adecuados a los diccionarios (semi)bilingües porque eso incide en dos ámbitos principalmente:
que están de acuerdo con determinados patrones y parámetros formales que garantizan su real utilidad.
50 [En original] Apesar de Lionel Kernerman (1994) proclamar que o dicionário semibilíngüe é um novo tipo de dicionário, alternativo aos dicionários bilíngüe e monolíngüe, os metalexicógrafos ainda não chegaram a um consenso sobre sua inserção dentro da tipologia de dicionários. Aliás, nem o formato do dicionário nem sua denominação são originais, conforme apontam Nakamoto (1995), Marello (1996) e James (2000).
a) en la teoría lexicográfica: una clasificación permitiría conocer los diferentes (proto)tipos de diccionarios (semi)bilingüe y eso conllevaría una mejora de la comprensión acerca de sus características y diseño;
b) en la práctica lexicográfica: una clasificación aportaría conocimientos acerca de la diversidad de obras lexicográficas de determinado tipo y eso proporciona conocimientos que pueden refinar los principios de recopilación de las obras, culminando en mejores productos lexicográficos.
James (1994) fue el primer estudioso que propuso una tipología específica de las obras (semi)bilingües. Declaró que ellas pueden tener origen en las obras monolingües de aprendizaje y en las monolingües generales. James (1994, p. 194) señaló que el diccionario bilingüe es bidireccional, sirviendo adecuadamente a usuarios de dos lenguas diferentes51, a diferencia del bilingualizado que suele ser monodireccional. James (1994, p. 187) reconoció que el diccionario bilingualizado consiste en un género particular de obra lexicográfica híbrida y propuso cuatro tipos de obras:
(I) diccionarios bilingualizados para aprendices52: obras bilingualizadas a partir de un diccionario para el aprendizaje que ya existe, cuyo equivalente de traducción en la L1 se agrega posteriormente a la definición en L2 y tiene el valor de confirmar el sentido vago de las definiciones, asumiendo una función claramente didáctica;
(II) diccionarios bilingualizados para la enseñanza53: obras bilingualizadas a partir de un repertorio lexicográfico monolingüe general y preexistente. Debe ser útil tanto para el usuario nativo (que no consulta el equivalente, sino la definición en L1), como para el extranjero (que consulta primero el equivalente en L2 y solo consulta la definición posteriormente para desambiguar el significado, pues esta es muy compleja para él, ya que proviene de un diccionario para nativos). Es posible adaptar de alguna manera el
51 [en original] That the dictionary serves two population is recognised, that their needs are different is appreciated. That the same dictionary will adequately serve these different needs and population is, however, assumed. [En traducción nuestra, „se reconoce que el diccionario sirve a dos poblaciones cuyas necesidades son diferentes. Sin embargo, se supone que el mismo diccionario satisfará adecuadamente estas diferentes necesidades y poblaciones‟.]
52Bilingualised learners‘ dictionary. 53
material de la L2 que se agregue, como por ejemplo, simplificar las definiciones, añadir ejemplos o sentidos a las definiciones. Esas obras también tienen intenciones didácticas; (III) diccionarios bilingualizados para el aprendizaje54: obras bilingualizadas también a partir de una obra para hablantes nativos en la cual los lemas están en la L1 del usuario y se añaden glosas en la L2 que están aprendiendo con la finalidad de ayudar al usuario de la L1 a codificar en la L2;
(IV) diccionarios semibilingües55: obras lexicográficas adaptadas de un diccionario preexistente, pero originalmente concebidas con intenciones didácticas, cuyas partes en la L1 y en la L2 han sido creadas por el mismo autor del diccionario, es decir, forman parte de un mismo proyecto lexicográfico, a diferencia de los tipos anteriores en los cuales la bilingualización es posterior a la elaboración del diccionario y suele ser llevada a cabo por otro equipo lexicográfico.
El estudio de James (1994, p. 196) sostuvo que el proceso de bilingualización no debe entenderse como un recurso comercial de creación de obras lexicográficas, sino como un recurso de creación de una nueva tipología de obra lexicográfica, poniendo de relieve el matiz didáctico de las obras bilingüalizadas y separándolas en dos grupos:
a) bilingualizadas a posteriori a partir de obras que la preceden (para hablantes nativos o extranjeros) y
b) concebidas como creaciones originales (semi)bilingües, específicas para un tipo de usuario, cuyos apartados traducidos son redactados por el mismo autor.
Posteriormente, Climent de Benito (2005, p. 404) también elaboró una propuesta para clasificar obras (semi)bilingües en la cual señaló que para ello es necesario tener en cuenta tres parámetros:
(I) las fuentes de las cuales proceden; (II) las modificaciones que sufren;
(III) los propósitos para los que han sido creados.
54
Bilingualised learning dictionary.
55
Climent de Benito (2005, p. 412) propuso un cuadro en el que sistematiza las diferencias entre obras (semi)bilingüe generales y de aprendizaje teniendo en cuenta las tres cuestiones implicadas en las clasificaciones que se acaban de comentar. El esquema es el que se reproduce a continuación:
Cuadro 4 – Principales diferencias entre obras (semi)bilingües generales y (semi)bilingües de aprendizaje.
Diccionario Semibilingüe de
aprendizaje Diccionario Semibilingüe general Fuente
- Principalmente, adaptación de un DMA
- También puede ser obra original
- Adaptación de un diccionario monolingüe, de un DMA y otros
Macroestructura
- Suele tener dos nomenclaturas: -L2-L1 -L1-L2 (es un índice) - Una nomenclatura L2-L1 Categoría de información lingüística mínimas - Definición en la L2 - Equivalente en la L1 - No hay
Funciones - Decodificación - Codificación
- Aprendizaje de vocabulario
-Principalmente decodificación
Rasgos didácticos - Fácil recuperación de la información - Es didáctica en sus intenciones
Fuente: Climent de Benito (2005, p. 412).
Climent de Benito (2005, p. 411) señaló que las características de este género lexicográfico afectan directamente la definición de Lexicografía pedagógica por dos motivos principales:
a) la hibridación o los diferentes grados de bilingüalización de los diccionarios incita a inferir que la diferencia entre diccionarios monolingües y bilingües está dejando de sostenerse;
b) la hibridación de tales obras surge por y para finalidades didácticas.
El planteamiento de Climent de Benito (2005) es de especial relevancia para nuestro estudio, pues si por un lado el autor pone de relieve algo tan obvio como el surgimiento de los D(S)B a partir de motivaciones didácticas, por el otro desvela una nueva posibilidad de análisis, en la que señala que el origen de esas obras lexicográficas afecta el concepto de LP porque diluye los límites conceptuales entre repertorios monolingües y bilingües. Estamos
parcialmente de acuerdo con ello, creemos que si de hecho las obras (semi)bilingües hubieran tenido más inversión editorial y contado con más investigaciones metalexicográficas, seguramente las distinciones teóricas y las fronteras prácticas que hay entre la elaboración de una obra monolingüe y una obra bilingüe no se quedarían en una zona borrosa y de difícil separación.
Otro trabajo que planteó una clasificación de diccionarios (semi)bilingües fue el estudio de Pujol, Corrius y Masnou (2006, p. 198), quienes presentaron una propuesta novedosa para la clasificar las obras (semi)bilingües, utilizando el criterio de soporte del diccionario y las cuestiones teóricas y metodológicas implicadas en ello. Separaron esos repertorios lexicográficos en dos tipos de diccionarios: impresos y electrónicos. Su propuesta describe cómo funcionan y se organizan los repertorios electrónicos e impresos y no únicamente distinguen el soporte de las obras. Así, en las obras electrónicas los usuarios no encuentran las traducciones de inmediato, como suele ser lo común en los diccionarios impresos, la presentación de la información en la L1 de los D(S)B electrónicos es, por defecto, pospuesta56, no se ve en la misma pantalla o ventana que la información en la L2, sino que se accede a ella por medio de hipervínculos. Pujol, Corrius y Masnou (2006, p. 199) señalaron que cotejar obras impresas y electrónicas implica tener en cuenta un parámetro que hasta el momento no había formado parte de las taxonomías de diccionarios (semi)bilingüe, que es el parámetro inmediato frente al pospuesto cómo forma de encontrar la información en la L1 del usuario. Eso permitiría proponer una nueva categoría de D(S)B: el Diccionario (semi)bilingüe pospuesto impreso57.
A modo de conclusión, la dicotomía que James (1994) propone parece ser la piedra angular de la cuestión en torno a la taxonomía de D(S)B: los diccionarios bilingüalizados, frente a los concebidos directamente como obras (semi)bilingüe. Por tanto, acerca de una propuesta taxonómica para obras lexicográficas (semi)bilingues, entendemos que:
a) los procesos de hibridación de obras para el aprendizaje de lenguas pueden contribuir para que esos procesos se vean como posibles y exequibles sistemáticos para bilingüalizar una obra lexicográfica. Estos procesos serán diferentes dependiendo del
56 Los autores proponen el término en inglés deferred, que es novedoso en la Lexicografía. 57 [En original]: Print Deferred Bilingualised Dictionary.
tipo de obra en que se basen y también según cuál será la finalidad de la obra bilingüalizada;
b) las obras (semi)bilingües concebidas bajo tales premisas teóricos-prácticas pueden configurarse como repertorios lexicográficos en los cuales el aspecto binario que hay entre obra monolingüe y bilingüe deja de ser significativo;
c) la consciencia de que la hibridación de un repertorio tiene como fin prioritario atender al usuario aprendiz convierte ese proceso en un recurso altamente didáctico, posibilitando que la hibridación de las obras lexicográficas para el aprendizaje se convierta en una característica más de las obras cuya finalidad sea pedagógica.
Además, aunque se admitió la posibilidad del D(S)B ser una creación original esa característica sigue siendo innovadora en la LP, ya que apenas hay diccionarios de ese tipo que no son obras bilingüalizadas. Sin embargo, concebir esas obras no solo como adaptadas, sino también como repertorios originales, dotados de características específicas, permitiría añadir a la concepción de D(S)B pedagógico planteamientos como los de Pujol, Corrius y Masnou (2006), que consideraron la presentación de la información inmediata o pospuesta, entre otras posibilidades lexicográficas y/o didácticas.
Por tanto, en ese estudio tenemos en cuenta los siguientes parámetros que permitirían elaborar una taxonomía de las obras (semi)bilingüe:
Cuadro 5 – Parámetros para la clasificación taxonómica de obras (semi)bilingües.
Parámetros para una clasificación taxonómica de obras (semi)bilingües Concepción del
repertorio - Adaptación de una obra que ya existe - Creación original
Origen del repertorio - Se basa en una obra para el aprendizaje de lenguas - Se basa en un diccionario general
Soporte de la obra - Impresa - Electrónica
Presentación de la
información - Inmediata - Pospuesta
Grados de
bilingüalización ¿Cuáles modificaciones ha sufrido del original del cual procede?
Propósitos de creación ¿Tienen intenciones pedagógicas? Fuente: Elaboración propia (2019).
Esperamos que este estudio despierte el interés por el replanteamiento de las obras (semi)bilingües, ya sea desde los parámetros formales que involucran su elaboración, como en las cuestiones prácticas que atañen a su recopilación. Eso puede llegar a poner en tela de juicio la distinción entre obra monolingüe y bilingüe e interferir en la concepción propia de LP. Por ello, abogamos por la necesidad de recopilación de obras (semi)bilingües concebidas originalmente como creaciones lexicográficas de ese tipo, cuyo proyecto lexicográfico incluya desde el principio las dos lenguas involucradas, de manera que al aspecto contrastivo de los materiales lingüísticos en las dos lenguas esté presente a lo largo de todo el repertorio lexicográfico. Así el concepto de D(S)B cambiaría y no se asociaría únicamente a la inclusión de un somero equivalente de traducción al final del artículo lexicográfico.
En los puntos que subsiguen a esa clasificación se concretan las características y las críticas que se han hecho desde la Metalexicografía a los repertorios (semi)bilingües.