es su hacer, constituido por el conjunto de competencias y funciones que componen su trabajo. Estas competencias se derivan de la definición de monitor que dimos anteriormen- te, así como de su doble dimensión educadora y animadora: • Funciones educativas. Como ya hemos subrayado, el mo- nitor es un educador en el tiempo libre y de ahí se deri- van una serie de funciones netamente educativas: — Función formativa y de mejora general de habilidades
sociales, conocimientos extraescolares y actitudes. — Conjunción del trabajo individualizado con el traba-
jo grupal.
— Favorecer el desarrollo integral de la persona desde una perspectiva sociocultural y comunitaria.
— Facilitar la educación en valores a través del juego y la vivencia compartida (con-vivencia) de experiencias grupales emocionalmente intensas.
• Funciones como animador. El monitor, además de educa- dor, sabemos que es animador. La tarea básica del moni- tor en cuanto animador se desdobla en dos dimensiones: la
afectivo-relacional (centrada en el mantenimiento grupal) y
la productiva o de rendimiento (centrada en la tarea a llevar a cabo) (Ventosa, 2004: 94-102).
Ambas dimensiones encuentran su sentido y fundamento en la doble raíz etimológica del concepto animación: animus, esto es, movilizar, dinamizar, poner en relación (función re- lacional, centrada en el mantenimiento del grupo); anima, es decir, dar vida, dar sentido (función productiva, centrada en la tarea del grupo):
• Afectivo-relacional (animus). Centrada en el manteni- miento de las relaciones entre los miembros del grupo.
Desde esta perspectiva, el monitor tiene que facilitar el desarrollo del grupo, a través de funciones tales como: — Conocimiento de las características del grupo al que
va dirigida su acción.
— Facilitador de la participación tanto desde un punto de vista instrumental (como método de trabajo) como fi- nalista (como meta o valor en sí mismo para conseguir la autonomía individual y grupal) entre los miembros del grupo.
— Posibilitador de la comunicación, las relaciones per- sonales y el clima positivo en al grupo.
— Propiciar la diversión y un clima agradable de convi- vencia.
— Estimular la autonomía del grupo con vistas a su au- toorganización.
• La dimensión productiva o de rendimiento (anima). Cons- tituye la otra gran tarea del monitor como animador, me- diante la cual éste orienta al grupo hacia la consecución de determinados logros o metas propias de la educación en el tiempo libre. Y es que para que un grupo de ocio funcione bien y madure, no basta con que sus miembros se sientan bien —dimensión relacional o de manteni- miento—, sino que además ha de intentar conseguir una meta a través del desarrollo de actividades de tiempo li- bre. En esta línea podemos mencionar determinadas fun- ciones que desempeñar:
— Conocimiento del medio y de los recursos en él exis- tentes potencialmente aprovechables para el desa - rrollo de actividades de tiempo libre.
— Manejo de los recursos y técnicas de animación y tiempo libre que impliquen la consecución de objeti- vos propios de la educación en el tiempo libre.
— Organizar y dinamizar actividades de ocio y de tiem- po libre dirigidas a la infancia y a la juventud, tutori- zando al grupo participante, si procede.
— Organizar y dinamizar juegos y actividades recrea - tivas.
4. TIPO DE MONITORES
El lugar del monitor de tiempo libre dentro de una activi- dad o programa socioeducativo se corresponde con el nivel básico de intervención directa con el grupo de niños y jó- venes, organizando, animando, ejecutando y evaluando aquellas actividades de tiempo libre del proyecto educativo que se le encomienden por parte del coordinador de tiem- po libre o responsable de la actividad.
En situaciones determinadas, por las circunstancias de la actividad o por el número limitado de participantes que la normativa prevé, el monitor podrá asumir responsabilida- des globales respecto del programa de tiempo libre y del grupo de participantes correspondiente.
La delimitación de las funciones del monitor de tiempo libre y su ubicación correspondiente dentro del organigra- ma de una actividad o programa de tiempo libre, depende- rán de su formación y/o especialización adquirida. De este modo, podemos distinguir:
• Monitor generalista, cuya formación se adquiere me- diante la titulación básica o genérica propiamente di- cha. Por ello, en la normativa de algunas Comunida- des Autónomas, a la formación que da acceso a este título, se la denomina formación básica (es el caso de Castilla y León: art. 16 del Decreto 117/2003 de 9 de octubre. BOC y L n. 200).
• Monitor especialista, para lo que se requiere la forma- ción básica de monitor generalista más una formación
especializada en un ámbito o sector específico de inter- vención socioeducativa propia de la educación para el Ocio y Tiempo Libre. Este tipo de monitor especializa- do no suele estar tan regulado como el anterior, dentro de la normativa de la mayor parte de las Comunidades Autónomas. Un caso especial es el de la Comunidad de Castilla y León en cuya normativa preveen, reconocen y regulan la formación y titulación del monitor en de- terminadas especialidades, tales como la prevención de riesgos (monitor de nivel), campos de trabajo o jóve- nes con necesidades especiales (art. 18 del Decreto 117/2003 de 9 de octubre. BOC y L n. 200).
5. COMPETENCIAS Y TAREAS DEL MONITOR
Anteriormente nos hemos referido al hacer del monitor de tiempo libre de una manera general, aludiendo a las carac- terísticas básicas de su trabajo. Ahora vamos a desarrollar más esta dimensión, habida cuenta de que es la que incide y determina más claramente el ejercicio profesional de es- te tipo de animador.
Por otro lado, el enfoque inductivo y profesionalizante por el que hemos optado desde el principio al acercarnos al tema, nos obliga a partir de lo que el animador hace para definir en consecuencia su perfil y sus necesidades forma- tivas, a las que nos referiremos después.
Para ello, vamos a partir de la competencia general del monitor de tiempo, intentando desglosarla en competen- cias más específicas que terminen dibujando de la manera más operativa y clara posible la cualificación que se re- quiere de un animador para ejercer de monitor de tiempo libre.
En este sentido, podemos desglosar la competencia ge- nérica de un monitor de tiempo libre en tres tipos de com- petencias más específicas:
1. Competencias organizativo-pedagógicas. Consistentes en la organización, el desarrollo y la evaluación de actividades educativas de tiempo libre, dirigidas a la infancia y a la juventud.
2. Competencias socio-grupales. Que conllevan la capa- cidad para intervenir en procesos grupales infantiles y juveniles, identificando sus rasgos evolutivos y com- portamentales, así como sus intereses y necesidades en relación al proyecto a desarrollar.
3. Competencias técnicas. Que se concretan en el mane- jo seguro de técnicas, juegos y de recursos educativos de animación en el tiempo libre como medios recrea- tivos de participación y desarrollo personal y grupal. Estas competencias, a su vez, las podemos subdividir en tareas más concretas:
1. Competencias organizativo-pedagógicas:
• Adaptar las actividades a desarrollar, a la problemá- tica actual del tiempo libre, con el fin de establecer el contexto de intervención más adecuado.
• Relacionar los valores propios del tiempo libre edu- cativo con las actividades a realizar en cuanto medios idóneos para educar en valores, en el marco de un proyecto.
• Integrar las actividades de tiempo libre dentro del marco de referencia pedagógico y organizativo que da identidad y fundamenta el proyecto.
• Organizar las actividades de tiempo libre de manera participativa, implicando a sus destinatarios en su elección, preparación y desarrollo.
• Desarrollar las actividades con arreglo a lo planifica- do pero de manera flexible, teniendo en cuenta los ajustes que los imprevistos y las nuevas circunstancias aconsejen.
• Evaluar las actividades en función de lo pretendido en el proyecto.
• Promover todos aquellos valores asociados a la edu- cación en el tiempo libre, a través del estilo de traba- jo, especialmente los relacionados con la salud, el me- dio ambiente, el consumo, la tolerancia y diversidad, el género y la igualdad, la participación y convivencia. 2. Competencias socio-grupales:
• Adecuar las actividades de tiempo libre a las caracte- rísticas e intereses de los miembros del grupo desti- natario.
• Implicarse en el seguimiento del grupo de participan- tes conforme a las pautas de la dinámica y desarrollo grupal, con el fin de contribuir a su maduración. • Realizar las actividades de tiempo libre aplicando téc-
nicas de animación grupal en función de la evolución del grupo y de los objetivos pretendidos.
3. Competencias técnicas:
• Relacionar e integrar las actividades de tiempo libre den- tro de un centro de interés, un lema o un eje temático de animación que contextualice y dé sentido a la acción. • Aplicar técnicas de animación, expresión y creativi-
dad, teniendo en cuenta sus fundamentos psicopeda- gógicos y sus posibilidades socioeducativas a la hora de utilizarlas en las actividades de tiempo libre. • Realizar actividades educativas de tiempo libre a tra-
vés del juego y de la práctica físico-deportiva, como medios de motivación, participación y desarrollo in- dividual y colectivo.
• Desarrollar actividades educativas de aire libre en en- tornos naturales que faciliten la asimilación de valores y actitudes a favor de la naturaleza.
• Generar condiciones de seguridad para garantizar en lo posible el desarrollo de las actividades, aplicando protocolos de actuación en casos de incidencias y en situaciones de emergencia.
Estas competencias del monitor de tiempo libre, a su vez, las podemos desglosar en tareas.
6. LA FORMACIÓN DEL MONITOR DE TIEMPO LIBRE
6.1. Ámbitos y niveles de formación
En este apartado vamos a describir de una manera genéri- ca y resumida, las posibilidades de promoción, especializa- ción y formación que se le presentan al monitor de tiempo libre dentro del mapa formativo y profesional existente en la actualidad. Esta panorámica requiere que tengamos en cuenta dos variables:
• Ámbito geográfico-competencial
Según el cual podemos distinguir una formación reglada oficial correspondiente al sistema educativo del Estado es- pañol. Relacionado con nuestro tema existe formación en la Formación Profesional y en la Universidad. Además, existe una formación cuyo ámbito de reconocimiento, aun- que también es oficial, se limita al ámbito territorial co- rrespondiente a la Comunidad Autónoma que la regula.
• Nivel académico-formativo
Además de la demarcación geográfico-competencial, según la cual podemos hablar de unas titulaciones bajo compe- tencia autonómica y otras de rango y competencia estatal, hemos de tener en cuenta los diferentes niveles formativos que se incluyen dentro de la familia de la animación y el tiempo libre. En este sentido, cabe diferenciar la formación reglada de la no reglada:
• Formación reglada. Entendemos por formación regla- da aquella que está dentro del Sistema Escolar del Es- tado español; concretamente y en lo que afecta a nuestro tema, nos fijaremos en la Formación Profe- sional en sus diferentes niveles y la formación univer- sitaria.
• Formación no reglada. En este ámbito debemos incluir la formación ocupacional (dependiente del INEM. Mi- nisterio de Trabajo y Asuntos Sociales) y la formación regulada por las Comunidades Autónomas e impartida por los centros y escuelas de animación y tiempo libre oficialmente reconocidas por aquéllas para tal fin.
6.2. Contenidos
De acuerdo con nuestro enfoque inductivo y centrado en el saber hacer del monitor, su formación la hemos de rela- cionar no tanto con unos contenidos académicos que ha de aprender, cuanto con las competencias que necesita para ejercer su tarea. Por ello, desarrollaremos la estructura for- mativa del monitor, a partir de los contenidos formativos que necesita para desarrollar las competencias básicas que definen su perfil y desde una perspectiva modular que apor- te a su formación la flexibilidad propia de su trabajo, así co- mo la posibilidad de asumir otros perfiles profesionales y niveles de formación superiores.
De acuerdo con estas premisas, la formación del moni- tor de tiempo libre la podemos estructurar en tres módulos que se corresponden con las tres competencias básicas del mismo definidas en el anterior apartado:
1. Módulo organizativo-pedagógico:
1.1. La educación en el tiempo libre infantil y juvenil: • Sociología de la educación en el tiempo libre:
ocio, tiempo libre y Animación Sociocultural. Es- tudio del medio y entorno. Legislación.
• Marco educativo del tiempo libre infanto-juvenil: la educación como proceso integral.
• Metodología educativa: métodos activos y técni- cas de participación.
• Animación Sociocultural, participación y asocia- cionismo: niveles de participación y tipos de aso- ciaciones. La Animación Sociocultural como me- todología de participación.
• La educación en valores: desarrollo de valores asociados a la educación en el tiempo libre. • Perfil y funciones del monitor de tiempo libre:
cualidades, tipología, responsabilidades y ámbi- tos de actuación.
1.2. Planificación y evaluación de actividades de tiempo
libre:
• El proceso de planificación y sus componentes: aná- lisis, objetivos, recursos, espacios y programación. • Metodología: método basado en proyectos, cen-
tros de interés.
• Las actividades: descripción, clasificación, tem- poralización y ritmo.
• El proceso de evaluación: la evaluación partici- pativa y sus técnicas.
1.3. La educación en valores en el marco del tiempo libre: • Educación para la salud: concepto de salud y rol del educador. Principios, estrategias y métodos para el desarrollo de hábitos de vida saludables. Drogodependencias y adicciones. Sexualidad y afectividad. Alimentación e higiene. Primeros auxilios.
• Igualdad e integración: educación para la paz. Coeducación y educación no sexista. Intercultu-
ralidad y tolerancia. Prevención y detección de conductas racistas y xenófobas.
• Educación ambiental y tiempo libre: principios, espacios y recursos.
• Educación para el consumo: consumo responsable. 2. Módulo socio-grupal:
2.1. Desarrollo psicosocial en las actividades de tiempo li-
bre infantil y juvenil:
• Psicología evolutiva de la infancia y adolescen- cia: etapas, rasgos básicos e implicaciones edu- cativas.
• Desarrollo personal: etapas y elementos básicos. Autoconcepto y autoestima.
• Socialización e integración social.
2.2. El trabajo en grupo para el desarrollo de actividades
de tiempo libre:
• El grupo como base de intervención: caracterís- ticas básicas y funciones de los grupos. Elemen- tos grupales.
• Dinámica grupal: el proceso grupal y sus com- ponentes. Situaciones aplicadas al tiempo libre infantil y juvenil.
• Técnicas grupales: técnicas centradas en la rela- ción y mantenimiento grupal (presentación y conocimiento, integración, comunicación, clima grupal, creatividad, cohesión y consolidación). Técnicas centradas en el rendimiento o trabajo grupal (análisis grupal, planificación, intervención y evaluación). Técnicas de gestión de conflictos. 2.3. El papel del monitor en el grupo:
• El monitor respecto al grupo de participantes y respecto del equipo de monitores.
3. Módulo de técnicas y recursos de animación en el tiem- po libre:
3.1. Animación, creatividad y expresión:
• Clarificación de conceptos, posibilidades y re- cursos.
• Actividades globalizadas e integración de técnicas. • Psicopedagogía de la expresión.
• Expresión dinámica y creatividad: expresión oral, expresión corporal y dramática. Animación teatral. • Expresión plástica, gráfica y audiovisual. Recur-
sos informáticos.
• Animación musical: canciones y bailes de ani- mación. Recursos para todas las edades.
3.2. La pedagogía del juego y sus posibilidades en el tiempo
libre:
• El juego y su valor educativo: tipos, funciones, características.
• Organización, desarrollo y animación de activi- dades lúdicas.
• Recursos y equipamientos lúdicos: tipos, carac- terísticas y funcionamiento.
• Programación y animación de juegos: modelos y fichas. Valor sociocultural y su uso.
• Animación deportiva y actividades físico-deporti- vas: juegos predeportivos y deportes alternativos. Deportes tradicionales y populares. Tipos, carac- terísticas y funciones.
• Organización y animación de actividades físi- co-deportivas en el tiempo libre: aprovecha- miento de entornos y adaptación a contextos sociales.
3.3. Campismo, aire libre y educación ambiental:
• Técnicas de aire libre: descubrimiento e investi- gación del entorno.
• Actividades para el medio natural.
• Excursionismo y senderismo: diseño y desarro- llo. Recursos y materiales. Medidas de seguridad. • Campamentos y rutas: tipología y características. Diseño y organización. Recursos y materiales. Medidas de seguridad.
• Otras actividades: colonias y semicolonias infan- tiles. Campos de trabajo.
• Uso y mantenimiento del material.
• Orientación en el medio: nociones de topogra- fía, actividades y juegos.
• Legislación sobre tiempo libre, aire libre y ju- ventud.
• Responsabilidad civil y penal.
6.3. Titulaciones
La figura del monitor de tiempo libre en España, la podemos incluir dentro de la familia profesional de los Servicios So- cioculturales y a la Comunidad —especialmente con las titu- laciones de grado superior en Animación Sociocultural, Edu- cación Infantil e Integración Social—. Pero también tiene relación con la familia de Actividades Físicas y Deportivas —concretamente con las titulaciones de Conducción de Ac- tividades Físico-deportivas en el Medio Natural, de grado medio, Real Decreto 2049/1995 de 22 de diciembre (BOE 14-02-1996) y con la de Animación de Actividades Físicas y Deportivas, de grado superior, Real Decreto 2048/1995 de 22 de diciembre (BOE 09-02-1996)—, así como con la de Hos- telería y Turismo —en concreto con la de Animación Turísti-
ca, de grado superior, Real Decreto 274/2000 de 25 de febre- ro (BOE 14-03-2000)—. Sin embargo, las competencias para el reconocimiento y formación de los monitores de tiempo li- bre, en nuestro ordenamiento normativo, hasta el momento, han estado exclusivamente en manos de la Administración Autonómica; en nuestro caso, es la Junta de Castilla y León la Administración que regula tanto la formación del monitor como sus competencias en el ámbito de las llamadas activi- dades de tiempo libre para niños y jóvenes.
Pero esta circunstancia está a punto de cambiar con la próxima y previsible incorporación al Catálogo Nacional de
Cualificaciones Profesionales de la Cualificación: Desarrollo de actividades de ocio y tiempo libre. Ésta podrá dar, lugar en
conjunción con alguna otra de la misma familia profesio- nal (Educación Infantil no formal, por ejemplo), a una nue- va titulación profesional de nivel 2 de rango estatal y con va- lidez académica y no sólo administrativa como es el caso de las titulaciones reguladas hasta ahora por las Comunidades Autónomas.
En el primer caso, los ciclos formativos pertenecientes a las familias ya mencionadas de servicios socioculturales y a la comunidad, Actividades Físicas y Deportivas y Hoste- lería y Turismo. En el nivel universitario hemos de mencio- nar a la Diplomatura de Educación Social como el ámbito disciplinar preferente al que pertenece la Animación So- ciocultural y la Educación en el Ocio y Tiempo Libre, sin ol- vidar la relación que también tiene con las diplomaturas en Trabajo Social y Terapia Ocupacional.
Además existen acciones formativas relacionadas con la animación y el tiempo libre dentro de la formación ocupa- cional dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos So- ciales (INEM), aunque este tipo de formación no es regla- da en la medida en que no da acceso a una titulación oficial con validez académica. Es el caso de determinados cursos de monitores y animadores socioculturales impartidos desde estos programas.
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PERFIL DEL COORDINADOR
DE TIEMPO LIBRE
El segundo nivel de cualificación, tras el de monitor de tiempo libre, es el de coordinador de tiempo libre, también denominado director de tiempo libre.
Este perfil está menos extendido que el de monitor, de- bido a que sus funciones son jerárquicamente más restric- tivas que las del monitor —básicamente de coordinación de proyectos y de monitores de tiempo libre— y tan sólo se suelen exigir en actividades con un número de participan- tes alto y/o con una duración superior a las actividades pa- ra las que basta la presencia de monitores (normalmente a partir de tres días de duración).
1. DEFINICIÓN DE LA FIGURA
DEL COORDINADOR DE TIEMPO LIBRE
El coordinador de tiempo libre —al igual que el monitor, aunque en un nivel de responsabilidad superior— es un ti- po de educador no formal situado dentro del ámbito de la Animación Sociocultural (ASC). Por ello, tiene una doble dimensión educativa y animadora a la que nos referiremos más adelante.
Siguiendo nuestra opción funcionalista y profesionalizan- te, podemos definir al coordinador de tiempo libre como...
... un tipo de animador que planifica actividades de ocio y tiempo libre dirigidas a la infancia y la ju- ventud en contextos educativos grupales y no for- males, coordinando al equipo de monitores encar- gado de ejecutarlas y gestionando los recursos necesarios para ello.
2. BASES PROFESIONALES
DEL COORDINADOR DE TIEMPO LIBRE
En el apartado anterior partíamos de la consideración del coordinador como un tipo de educador no formal situado dentro de la educación en el tiempo libre, ámbito a su vez de la ASC. Con ello queda patente la dimensión educativa de