• No se han encontrado resultados

FERTILIZACIÓN DEL CULTIVO DE TRIGO EN EL DEPARTAMENTO DE

2. CARACTERIZACIÓN DE LA ZONA TRIGUERA DE NARIÑO

2.2 Zonas agroecológicas

2.3.1 Características químicas

Los suelos de la región Andina de Nariño, se clasifican como Andisoles, los cuales en el sistema americano (7a. aproximación), han sido incluidos en el orden de los Inceptisoles y el suborden de los Andepts.

FIGURA 1. Distribuciones de frecuencia de los valores de pH en suelos de la zona triguera del departamento de Nariño.

< 5,5 de 5,5 a 6,5 > 6,5 pH % de muestras analizadas 1 59 40 0 10 20 30 40 50 60

Son desarrollados a partir de cenizas volcánicas recientes, en donde el producto de las erupciones ha sido sedimentado como depósito eólico o transportado por el agua. En la parte final de los horizontes superiores domina el alófano.

Debido al elevado punto isoeléctrico del alófano, los suelos presentan un pH más eleva- do del que les correspondería y por su baja saturación de bases poseen una alta capacidad catiónica de cambio (CCC); tienen alto poder de fijación de fósforo; relativamente alto contenido de aluminio intercambiable y compuestos libres de aluminio.

El N intercambiable parece ser adecuado, no obstante desde el punto de vista de fertili- dad de los suelos, en cosechas de período vegetativo largo, el nitrógeno disponible no es suficiente, si se tiene en cuenta el débil poder amonificante de estos suelos.

El análisis de suelos de 427 muestras tomadas hasta 1988 en la zona triguera de Nariño (García, 1989), indica las siguientes tendencias:

pH: El 40% de las muestras presentaron un pH bajo (menor de 5,5), el 59% un pH medio (entre 5,6 y 6,5) y sólo el 1% tuvieron un pH mayor de 6,5 (Figura 1).

FIGURA 2. Cambios de pH a través del período 1964-1988 en los suelos cultivados con trigo en el departamento de Nariño.

Y = 5,95 - 0,02X Años pH 1964 1968 1972 1976 1980 1984 1988 5,4 5,5 5,6 5,7 5,8 5,9 6,0

Al respecto es importante mencionar que a través del tiempo la frecuencia de pH bajo se está incrementando, como consecuencia de la pérdida de bases originada por la degrada- ción y mal manejo de los suelos. En la Figura 2 se observan los cambios de pH a través del período 1964 - 1988, en la cual se puede ver que de un pH = 5,9 en 1964 se ha bajado hasta 5,45 en 1988, con la siguiente ecuación de regresión lineal:

Y = 5,95 - 0,02X Donde:

Y = pH; X = 0, o sea 1964, hasta el año 24 que corresponde a 1988.

El contenido de materia orgánica, como un reflejo de la fertilidad de los suelos, es pre- ocupante en la zona triguera. De acuerdo con la Figura 3, el 75% de las muestras de suelos tienen contenidos bajos (menos de 6%), 25% de las muestras tienen contenidos medios (entre 6 a 12%) y no se presentó ninguna muestra con contenidos altos (mayores del 12%).

Esta disminución drástica en el contenido de materia orgánica se puede observar en la

FIGURA 3. Distribuciones de frecuencia de los contenidos de materia orgánica en suelos de la zona triguera del departamento de Nariño.

< 6 de 6 a 12 > 12 % de muestras analizadas 25 75 0 10 20 30 40 50 60 70 80 Porcentaje de M.O. 0

Figura 4. De un contenido promedio de 9,37% en 1964, se llegó a 5,5% de M.O. en 1988. Este efecto lineal negativo se presenta en la ecuación de regresión:

Y = 9,37 - 0,16X Donde:

Y = % de M.O.; X = 0, o sea 1964, hasta el año 24 que corresponde a 1988.

Con relación al fósforo, se resalta, igualmente, la alta frecuencia (75%) de contenidos bajos de P aprovechable (menos de 30 ppm de P, determinado por Bray II). Solamente el 12% de las muestras analizadas tuvieron contenidos medios de P y el 13% contenidos altos, o sea mayores de 45 ppm (Figura 5).

El calcio presenta cierta variabilidad en la zona triguera. En la Figura 6 se observa que existe una frecuencia del 40% de valores altos de Ca (mayores de 6,0 me/100 g de suelo); hay un 43% con valores medios (entre 3,0 y 6,0 me y sólo un 17% con valores menores a 3,0 me. Cabe anotar, que los análisis estadísticos indican que el contenido de calcio en estos suelos también decrece a través del tiempo.

Los contenidos bajos de magnesio, (inferiores a 1,5 me/100 g de suelo) predominan con una frecuencia de 53%; se presenta un 30% de los valores medios (entre 1,5 a 2,5 me) y un 17% de contenidos superiores a 2,5 me (Figura 7).

Años M.O. (porcentaje) 1964 1968 1972 1976 1980 1984 1988 5 6 7 8 9 10

FIGURA 4. Cambios de los contenidos de materia orgánica a través del período 1964- 1988 en los suelos cultivados con trigo en el departamento de Nariño.

Al igual que el pH, la materia orgánica y el calcio, es evidente la pérdida de magnesio a través de los años; en la Figura 8 se observa que de 10,6 me de Mg que existían, en promedio, en 1964, solamente queda un promedio general de 2,1 me en 1988. Para este elemento la ecuación de regresión calculada fue la siguiente:

Y = 10,6 - 0,55 X Donde:

Y = me de Mg; X = desde 0, o sea 1964, hasta el año 24 que corresponde a 1988. La situación anterior pone en evidencia un proceso acelerado de degradación de estos suelos. La disminución del contenido de materia orgánica origina disminución de la capacidad de retención de agua en el suelo, disminución de la porosidad, la estabilidad estructural, la capacidad de intercambio catiónico y de los nutrimentos que ella contiene y deteriora la actividad biológica. La acidificación implica aumento en los problemas de insolubilización de los nutrimentos. La pérdida de los nutrimentos disminuye la produc- ción y aumenta los costos de la fertilización. Todos estos efectos se reflejan en la pérdida de la productividad de los suelos.

FIGURA 5. Distribuciones de frecuencia de los contenidos de fósforo aprovechable (Bray-II) en suelos de la zona triguera del departamento de Nariño.

< 30 de 30 a 45 > 45 P(ppm) % de muestras analizadas 12 75 0 10 20 30 40 50 60 70 80 13

Con relación a los elementos menores, Guerrero y Burbano, citados por Urbano (1989), encontraron que una buena proporción de los suelos volcánicos andinos del sur de Co- lombia son potencialmente deficientes en molibdeno, cobre, cobalto y zinc, en tanto que los niveles de disponibilidad de hierro y manganeso son altos.

Sobre el boro, los datos no son concluyentes. García (1988), en la zona triguera de Nariño, estableció que había 60% de probabilidades de encontrar valores bajos de boro (menores de 0,20 ppm ) y 40% de encontrar valores medios ( 0,21 - 0,60 ppm ); no hubo ninguna muestra con niveles mayores de 0,60 ppm, (Tabla 2).

Respecto al cobre, el 76% de las muestras analizadas tuvieron niveles medios (1,1- 3,0 ppm), el 19% niveles altos (mayores 3,0 ppm) y solo un 5% tuvieron niveles bajos (me- nores de 1,0 ppm).

Con relación al zinc, existe una alta probabilidad (82%) de encontrar niveles bajos, me- nores de 3,0 ppm; hay un 18% de probabilidades de encontrar valores medios (3,1 - 6,0 ppm) y ninguna muestra de suelos con niveles altos, mayores de 6,0 ppm.

FIGURA 6. Distribuciones de frecuencia de los contenidos de calcio intercambiable en suelos de la zona triguera del departamento de Nariño.

< 3,0 de 3,0 a 6,0 > 6,0 Ca (me/100g de suelo) % de muestras analizadas 40 43 17 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45