CAPÍTULO 4 – METODOLOGÍA
5.4. Características socioeconómicas de los empleados
Esta sección presenta la distribución de los empleados entre las cinco categorías socioeconómicas, definidas de acuerdo con la metodología de Januzzi (2000), con base en el stock medio de cualificación y de salarios.
Considerando que la inserción laboral es la principal fuente de renta y que el modo como ocurre esta misma inserción determina el horizonte de oportunidades del individuo, se puede decir que las categorías de ocupación representan un cuadro de la estructura social del país y de las diferencias en la posición socioeconómica de las ocupaciones y de sus trabajadores. De modo general, la Tabla 5.6 muestra una estabilidad de la estructura socioeconómica, pese a los cambios industriales sufridos por el país, durante la década de los noventa. Como se observa, las ocupaciones centrales agrupan por todo el periodo más de la mitad de los empleados, sobre todo la categoría Media, que presenta una tendencia de aumento durante el periodo en función del crecimiento de las
actividades de comercio de mercancías y servicios, principales actividades de esta categoría.
Tabla 5.6. Categoría socioeconómica de los empleados (%) – 1990/91-2000/01
Bienio Alta Media-Alta Media Media-Baja Baja
1990-91 7,0 18,4 36,8 29,1 8,7 1992-93 6,2 17,1 36,2 30,1 10,5 1994-95 5,9 16,4 36,6 31,3 9,8 1996-97 6,9 17,5 37,2 27,6 10,8 1998-99 7,9 16,7 37,5 27,2 10,8 2000-01 8,2 16,9 38,4 26,1 10,4 Total 7,1 17,1 37,2 28,3 10,2
Fuente: Elaboración propia con base en los datos de la PME.
Las categorías de ocupaciones son formadas con base en dos indicadores, renta del trabajo y nivel de escolaridad media. La Tabla 5.7 muestra que ha ocurrido un pequeño aumento del salario-hora en casi todas las categorías entre los extremos de la década, seguida por una disminución más significativa del índice de concentración de renta, principalmente dentro de las ocupaciones más inferiores.
Tabla 5.7. Estadísticas descriptivas del salario-hora según categorías socioeconómicas – 1990/91 y 2000/01
Bienio Gini Salario-Hora (US$) Desv. Típica % del salario-hora total
Alta 0,4298 7,8 7,4 25,0 Media-Alta 0,4246 3,7 3,7 29,6 Media 0,3886 1,8 1,6 28,8 Media-Baja 0,3800 1,2 1,1 14,5 Baja 0,3154 0,7 0,5 2,1 1990-91 Total 0,5342 2,3 3,3 100,0 Alta 0,4405 8,2 7,9 28,3 Media-Alta 0,4319 3,7 3,7 25,7 Media 0,3492 1,9 1,5 29,3 Media-Baja 0,3178 1,3 0,9 13,2 Baja 0,2853 0,9 0,6 3,5 2000-01 Total 0,5104 2,5 3,5 100,0
Fuente: Elaboración propia con base en los datos de la PME.
El más elevado índice de Gini calculado sobre la distribución de salario- hora entre ocupaciones Altas y Media-Altas evidencia la presencia de una mayor heterogeneidad salarial dentro de estos dos grupos, confirmada por la mayor
en términos de salarios. Algunas investigaciones muestran que el grupo de los 10% más ricos es el principal determinante del valor del índice de Gini en Latinoamérica y que, al se eliminar este grupo de la muestra, los indicadores de concentración de renta disminuyen de forma significativa (CEPAL, 2004). Para el presente trabajo, un ejercicio semejante se puede hacer, calculándose el índice sin la presencia de la categoría Alta. Como resultado, se obtienen índices de Gini significativamente menores, de 0,4774 para 1990 y 0,4328 para 2000. La eliminación de los 10% de mayor remuneración resulta en índices de 0,3827 y 0,3410 respectivamente, mostrando la elevada concentración de renta con los trabajadores de ocupaciones Altas, a pesar de que representan menos del 10% de la muestra, concentrando por lo menos un 28% del salario-hora total. La participación en la renta del trabajo total declina a medida que se camina hacia ocupaciones más bajas. Las ocupaciones Medias, que concentran la mayor parte de los trabajadores, presentan una ganancia salarial media inferior a menos de la mitad de lo que cobran los empleados de ocupaciones Altas.
Con relación a la educación, también es clara la diferencia en la composición media de cada categoría, con los individuos más educados concentrados en ocupaciones de carácter socioeconómico más elevado, como muestra la Tabla 5.8, donde también se observa una vez más la mejora del nivel educacional de la PEA. La presencia de trabajadores no cualificados en categorías socioeconómicas elevadas es una evidencia de que la educación no explica por sí sola la renta y el status social de los individuos, existiendo otros factores importantes, como la propia estrategia de inserción laboral, que permite a individuos de baja cualificación estar presentes en grupos sociales considerados bien sucedidos en su vida laboral (Barros et.al., 1997b).
Las Tablas 5.7 y 5.8 confirman los resultados de la agregación de ocupaciones de Jannuzzi (2000), en la cual ocupaciones superiores representan los mejores indicadores de renta y de educación, validando su utilización también para datos de la PME. Además, hacen clara la estratificación social de la muestra de empleados metropolitanos de Brasil.
Tabla 5.8. Composición de las categorías socioeconómicas según nivel de cualificación (%) – 1990/91 y 2000/01 1990/91 2000/01 No Cualificados Semi Cualificados Cualificados No Cualificados Semi Cualificados Cualificados Alta 3,0 24,2 72,8 1,3 22,3 76,4 Media-Alta 9,7 63,8 26,6 4,6 64,1 31,4 Media 31,0 62,6 6,4 14,6 77,0 8,4 Media-Baja 53,6 44,6 1,8 35,3 63,8 1,0 Baja 62,7 37,2 0,1 47,2 52,7 0,1 Total 34,4 52,7 12,9 20,6 64,4 15,0
Fuente: Elaboración propia con base en los datos de la PME.
Otras informaciones sobre las categorías socioeconómicas son presentadas en la Tabla 5.9, que considera la composición en términos de género, posesión de la carteira de trabalho y división sectorial, permitiendo observar la importancia de las categorías medianas en todos los criterios. Los varones se encuentran levemente mejor representados dentro de la categoría socioeconómica más alta. Aunque forman la minoría en la muestra de empleados utilizada, las mujeres son mejor distribuidas dentro de las ocupaciones superiores Media-Alta, sobre todo en años más recientes. Sin embargo, esto no representa necesariamente un beneficio para las mujeres en términos salariales, una vez que en dichas categorías también existen significativas diferencias de renta por género. Así, por ejemplo, en 2000 la remuneración por hora trabajada de los varones en ocupaciones Altas es de 9,68 dólares, mientras que las mujeres en la misma condición cobran cerca de 6,93 dólares.
Trabajadores formales, con la carteira de trabalho, también poseen una distribución más homogénea entre las categorías, cuando comparados a individuos sin el contrato estándar. La presencia de casi un 20% de trabajadores sin carteira en ocupaciones Alta o Media Alta es consecuencia de la difusión de contratos atípicos de trabajo, que se han expandido no solo en ocupaciones del personal de fábrica, sino también entre puestos de elevada cualificación y que no significan necesariamente un aumento de la precariedad del trabajo para estos últimos. Finalmente, con relación a los sectores de actividad, la distribución de
los trabajadores entre las categorías es el reflejo de la propia clasificación empleada por Jannuzzi (2000).
Tabla 5.9. Composición de las categorías socioeconómicas según género, condición de ocupación y ramo de actividad (%) – 1990/91 y 2000/01
Género Condición de
Ocupación Sector de Actividad Varones Mujeres Formal Informal Industria Const.
Civil Comercio Servicios Alta 7,4 6,2 7,4 5,1 7,0 4,6 1,9 8,9 Media-Alta 18,3 18,6 19,5 12,3 19,7 6,7 20,3 18,6 Media 40,5 29,2 39,4 23,3 35,3 21,9 60,4 33,4 Media-Baja 29,6 27,9 28,5 31,9 37,5 43,8 17,4 24,7 Baja 4,1 18,2 5,2 27,4 0,6 23,0 0,1 14,5 1990 /91 Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 Alta 8,6 7,6 8,5 7,3 9,1 6,3 2,6 9,5 Media-Alta 15,9 18,3 17,8 14,1 17,4 7,6 18,2 17,3 Media 43,4 30,7 41,6 28,6 35,9 18,7 64,6 34,6 Media-Baja 27,9 23,4 25,2 28,8 37,1 38,6 14,3 23,5 Baja 4,3 19,9 6,9 21,3 0,5 28,9 0,4 15,2 2000 /01 Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Fuente: Elaboración propia con base en los datos de la PME.
Esta descripción del mercado de trabajo brasileño, a través de las categorías socioeconómicas, permite observar una estabilidad de la estructura social. En las ocupaciones de más elevado nivel socioeconómico son encontrados los trabajadores más cualificados, con mejores salarios y que concentran la mayor parte de la renta del trabajo generada. La otra parte de la sociedad está en las ocupaciones de nivel Medio-Bajo y Bajo, donde las condiciones de trabajo presentan menor cobertura institucional y salarios más bajos.
Autores como Barros et.al. (1997) argumentan que la educación no es el único camino para acceder a grupos de ocupaciones de más alta ganancia salarial. La movilidad ocupacional puede constituir uno de estos caminos. La sección a continuación explora otras características de los trabajadores y del mercado de trabajo que posibilitan movimientos ascendentes dentro de esta estructura social, contribuyendo, de este modo, para entender los impactos socioeconómicos de la movilidad ocupacional.