CAPÍTULO 2 – MODELOS DE MOVILIDAD OCUPACIONAL
2.1. Ocupación, movilidad y ascenso ocupacional
La formalización de un concepto de ocupación y de movilidad ocupacional constituye una tarea compleja y depende de los objetivos del análisis y de las limitaciones de la base de datos. Este apartado presenta una definición general que después, en el capítulo de metodología, servirá para una definición más específica para el caso brasileño.
Una ocupación puede ser definida según la constitución de un contrato de trabajo entre individuos y empresas o de acuerdo con las características del trabajo realizado. En general, autores preocupados con el flujo de trabajadores entre empresas o sectores definen la ocupación de modo a representar el contrato de trabajo junto a una empresa específica, como en Booth et. al. (1999). Por otro lado, cuando el análisis se centra en la forma según la cual los trabajadores se mueven dentro de la misma empresa o con la formación de mercados internos de trabajo, con frecuencia se utiliza el término ocupación para referirse a un conjunto específico de actividades que pueden ser realizadas dentro de diferentes empresas, como en Cheng y Kalleberg (1996). Otros trabajos utilizan la ocupación como una categoría específica de trabajadores, sobre todo cuando el análisis está interesado en dividir el mercado de trabajo en sectores bien definidos, como en los estudios sobre la transición entre puestos de trabajo formal e informal o entre ocupaciones de alta y baja remuneración (Oliveira y Machado, 2000).
Para los objetivos de este trabajo, la ocupación es definida de acuerdo con las características de la actividad desempeñada por el trabajador. De este modo,
el concepto de movilidad ocupacional puede ser entendido como el proceso de reasignación de la fuerza de trabajo (Bodenhöfer, 1967), comprendiendo o no un cambio de empresa o de puesto de trabajo, como muestra al diagrama de la Figura 2.1, que compara la situación ocupacional de un individuo en dos puntos del tiempo. El primer nivel del diagrama es uno de los más utilizados para investigar la movilidad total de los trabajadores, principalmente para los modelos de salida y de despido. El segundo nivel, es utilizado, por ejemplo, para el análisis de movilidad entre los sectores formal e informal de la economía, mientras el último nivel trata específicamente de la movilidad ocupacional y es utilizado en investigaciones con una base de datos más desagregada sobre los puestos de trabajo. Ocurre una movilidad ocupacional cuando el individuo se encuentra en las situaciones B, D o F en el segundo año de análisis. Desplazamientos del trabajador que comprendan a la vez un cambio de empresa y un cambio de ocupación pueden ser definidos como cambios ocupacionales complejos, y corresponden al resultado F del diagrama. Cambios de empresa necesariamente implican en cambios de puesto de trabajo (Neal, 1998).
Figura 2.1. Cambios de empresa, puesto de trabajo y de ocupación
Un cambio de ocupación puede significar distintos resultados para el trabajador. En el mejo caso, la movilidad resulta en un proceso de mejoría de la situación ocupacional del individuo, que puede ser entendida tanto en términos monetarios como en relación a factores no pecuniarios, como un más elevado
status social o mayor satisfacción personal. En este caso, es posible decir que ha
ocurrido una ascensión ocupacional o aumento de la calidad de vida y de trabajo. Por el contrario, un descenso ocupacional o deterioro de la calidad del trabajo ejecutado ocurre cuando el cambio de ocupación resulta en, por ejemplo, disminución salarial o en un nivel de satisfacción social o personal inferior (Harlan y Berheide, 1994).
Sin embargo, uno de los problemas de estos conceptos de ocupación y de movilidad es la definición de los criterios que hacen que una ocupación sea considerada superior o inferior a otra. Autores que eligen trabajar con el concepto de ascenso profesional en general dividen las actividades u ocupaciones en grupos que intentan representar la jerarquía interna de las empresas, como propietarios, gerentes, trabajadores técnicos y trabajadores manuales para analizar el camino profesional del individuo (Dolton y Kidd, 1998). La agrupación en ocupaciones de bajo salario, como operativos, servicios manuales y de oficina, y ocupaciones de alto salario, como dirigentes y profesionales técnicos o cualificados y no cualificados son más frecuentes en análisis de mercados segmentados – Gabriel (2003) y Bolvig (2004). Otros autores de motivación sociológica prefieren utilizar conceptos de evolución socioeconómica o de status de la vida laboral del trabajador, no necesariamente vinculando la mejora con la jerarquía interna de las empresas, sino con el modo en que la sociedad evalúa determinada ocupación. Según esta visión, ocupaciones consideradas superiores ofrecen mejores oportunidades de trabajo y posición de mando en la sociedad, mientras ocupaciones inferiores poseen limitadas posibilidades de status – Pastore y Silva (2000) y Jannuzzi (2004).
En síntesis, cada conjunto de conceptos debe ser elegido considerando las características del grupo poblacional analizado y los objetivos de la
investigación. La definición de ocupación según el contrato de trabajo resulta útil para los modelos de creación y destrucción de puestos de trabajo, pero no necesariamente considera aspectos sociales y de segmentación. Por otro lado, la utilización de las características de la actividad permite considerar la estructura técnica y las condiciones de trabajo de estas actividades. Del mismo modo, la movilidad puede ser entendida como la reasignación de los trabajadores entre las actividades existentes y su análisis también depende del modo como las ocupaciones son agrupadas y jerarquizadas.
Sin embargo, el cambio de ocupación no tiene por determinante único la decisión del trabajador, sino envuelve una serie de condicionantes sobre la empresa y la estructura del mercado de trabajo. A continuación, son presentados tres modelos teóricos que analizan estos determinantes, considerando tanto las características de los trabajadores como de las actividades desempeñadas.
2.2. Modelos de movilidad: el efecto del capital humano y los mercados