Ámbito sociocultural y simbólico
En la Aldea Trawü Peyüm, la intervención arquitectónica busca proyectar en un lenguaje contemporáneo elementos constructivos y espaciales de la cultura
pewenche, como es el espacio del gillatuwe. En efecto, este sitio ritual de carácter
comunitario constituye el referente básico del diseño. Como parte de tal concepción se proyectó una terraza ceremonial al aire libre que potencia la condición de mirador que el lugar posee, por su vista a la ciudad y la apertura espacial hacia el oriente, dirección asociada a la renovación de la vida y de los ciclos diarios en el mundo mapuche.
En torno a este espacio exterior se desarrolla una secuencia de recintos bajo la envolvente de una cubierta que se extiende en forma análoga a las ramadas en torno al gillatuwe, protegiendo el sitio de los vientos del norte y poniente. Para el diseño de recintos interiores se adoptaron líneas ortogonales, las cuales generan espacios cuadrados, que emulan la ruka pewenche de planta cuadrada.
Si bien el programa arquitectónico no se orienta a los usos tradicionales de los recintos, sí estos favorecen visibilizar los objetos culturales que siguen expresando las comunidades indígenas locales. Su aporte radica en la posibilidad de exhibir los elementos característicos de la cosmovisión mapuche en el diálogo intercultural que se produce con las personas que visitan el lugar.
El primer anillo exterior protege la edificación de la orientación hacia el Pikun Mapu. Un segundo anillo delimita el espacio ceremonial exterior.
Ámbito espacial: usos y relaciones de la edificación y su entorno
El proyecto Trawü Peyüm está enfocado conceptualmente a establecer una
conexión entre la cultura local pewenche y la cultura global a través de los elementos que concurren en el lugar con sus distintas expresiones artísticas y creativas. Es así como, en los faldeos de una pequeña loma, el programa arquitectónico reúne una serie de recintos de uso cultural, tales como sala de exposiciones, locales de venta de artesanías tradicionales, cocinerías, centro de documentación, sala multiuso, fogón y una terraza de eventos al aire libre. La forma del edificio responde a un doble semicírculo que evoca la configuración del gillatuwe, el cual acoge un espacio central que organiza y distribuye las distintas dependencias. En el volumen interior se localiza una biblioteca pública, una sala de exhibición tipo museo y un salón de encuentro.
En Trawü Peyüm, el espacio arquitectónico se despliega en tres ámbitos que permiten el desarrollo actividades y ceremonias tradicionales. El primero de ellos es un espacio al aire libre, caracterizado como un lugar sagrado en el que se realizan ceremonias como el llellipun o el we txipan ant'hü (celebración de la nueva salida del sol) y en cuyo en su centro se ubica un árbol, sea un canelo o un maqui.
El kütxalwe y los chemamüll están presentes como simbolismos propios del pueblo mapuche, dotando de carácter a los espacios de reunión social.
El segundo espacio corresponde a la sala fogón, wallkitral (alrededor del fuego), cuya forma circular permite a sus usuarios estar sentados a un mismo nivel y mirarse a la cara para desarrollar la conversación, dar pie a la trasmisión de conocimientos ancestrales en forma oral, o bien tomar de decisiones sobre asuntos que afectan a las familias y comunidades mapuche. Guía la conversación la persona que convoca o un
kimche, persona más antigua que tiene conocimiento de la cultura, el territorio y su
gente. Este uso que se le da a este recinto es apoyado por un mobiliario que consta de sillas de madera hechas en troncos, wanku, y bancas de madera nativa.
Un tercer espacio, en el exterior del recinto, es el que aloja a los chemamull (gente de madera). Estas figuras talladas también aportan un carácter sagrado al lugar, puesto que aluden a personas importantes fallecidas, cuya presencia es símbolo de protección.
Además de los referentes mencionados, el edificio dialoga con la pendiente existente y se emplaza en esta sin alterar su topografía. Es destacable el trabajo de niveles desarrollado para lograr una armonía con el territorio, evitando grandes movimientos de tierra en señal de respeto a la naturaleza.
Ámbito material
Del proceso participativo comunitario que se planteó como propósito el rescate de las tradiciones locales y los modos de habitar el territorio, surgió la
aspiración de recuperar el uso de la “canoga” como principal material de cubierta. Se trata de una solución tradicional usada por los pewenche, que consiste en el labrado rústico de troncos que se disponen traslapados, generando una secuencia de canales. En la construcción de esta edificación, los techos que enfrentan el espacio público son confeccionados con canogas de madera labrada, y las cubiertas hacia los espacios traseros y menos visibles utilizan tejuela asfáltica.
A la techumbre confeccionada con esta técnica ancestral pewenche, se le denomina
wampo. Su particularidad está en la adaptación a las condiciones climáticas
del territorio en la que se emplaza, una zona precordillerana con fuertes nevazones y un extenso periodo lluvioso en invierno, a diferencia de otros desarrollos
constructivos en otras zonas geográficas, como la ruka wenteche, con techo de carrizo o totora con colihues.
El sistema constructivo de la Aldea Intercultural Trawü Peyüm se basa en estructura de hormigón armado a la vista y tabiquería de madera, recubierta en el exterior e interior con tinglado de madera nativa.
Destaca el uso de techumbres de canogas labradas en madera, técnica ancestral del pueblo pewenche para adaptarse a las fuertes condicionantes climáticas.
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