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Cinco estadios de cambios de fibras y crisis curativa

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Cinco estadios de cambio de fibras y crisis curativa

„Podrás engañarte tú mismo, mas no podrás engañar tu cuerpo.

¿Realmente cura la enfermedad?

¿Cómo puede diferenciar el iridólogo hasta qué punto está debilitado o es crítico el estado de salud del paciente?

Como ya he dicho anteriormente, al observar la superficie del iris con un microscopio, vemos que en realidad no es recta, sino que contiene protuberancias y cavidades que hacen recordar la superficie de la Luna. En la zona ciliar se encuentran diversas protuberancias y cavidades que determinan el matiz del color del ojo. Cuanto más profundas son las protuberancias, cavidades o criptas en el ojo, tanto más oscuro es el epitelio. Las fibras del iris que observamos son en realidad, tres o cuatro capas de vasos sanguíneos rodeados por epitelio y situados en ligamento conjuntivo auxiliar.

La iridología ha averiguado que dichas fibras parten radialmente de la parte exterior de la pupila; a veces parece que atraviesan sobre la capa superior del iris, mientras que otras aparecen como ocultas a niveles más bajos. Cuando las fibras del iris atraviesan la capa superior, parecen más claras; en el iris azul tienen color blanco, mientras que en el ojo marrón son de color amarillo claro. Cuando estas fibras están ocultas en una capa más profunda, su color es más oscuro, e incluso en las capas más profundas es casi negro.

Para los iridólogos es un signo muy relevante, pues puede determinar el nivel actual de cambio de los órganos del paciente.

Para fijar el estado de los órganos corporales utilizo una selección que divide el cambio de fibras del iris en cinco estadios diferentes. Se trata de los siguientes: agudo, subagudo o precrónico, crónico, degenerativo y definitivo. Cada uno de estos cambios será analizado detalladamente más adelante.

El estadio agudo se caracteriza por el incremento del número de fibras salientes de la superficie del iris. Son de color claro, como ya lo he dicho, blancas en el iris azul y de color amarillo claro en el iris marrón. Este estadio agudo es resultado de la inflamación de cierto órgano. La inflamación es revelada por la mayor afluencia de sangre y linfa a la zona determinada, y puede provocar dolores, fiebre o inflamación de tejidos y secreción. Cuanto más agudo es el estadio, tanto mayor es la acidez de los órganos corporales. Tan pronto aparece la acidez, se produce la inflamación de las mucosas, mucosidad o líquido, cuyo propósito es expulsar los ácidos del cuerpo. El estadio

Estadio agudo Estadio subagudo (precrónico)

Estadio crónico

Estadio degenerativo Estadio final o definitivo

agudo puede ser provocado por la falta de vitaminas y minerales, una irritación mecánica o por una infección bacterial. Si el paciente manifiesta síntomas agudos, la medicina clásica trata, en condi- ciones normales, de eliminarlos mediante diversos medicamentos amortiguadores. Por ejemplo, para un resfriado común y corriente, la medicina clásica trata de idear un medicamento. Se gastan millones de dólares en medicamentos que deben ayudarnos a deshacernos de los estornudos, del moqueo, de las cavidades obstruídas, etc.

Ningún científico ni especialista médico ha encontrado un tratamiento conveniente. ¿Es el resfri- ado realmente una enfermedad? Yo estoy convencido de que el resfriado no es una enfermedad, sino una reacción mediante la cual el organismo pretende deshacerse de la acidez en forma de moco y secreción, que se produce al tratarse de una inflamación aguda. Es decir, si tomamos medicamen- tos amortiguadores, lo único que hacemos es reprimir la enfermedad. Es una solución muy super- ficial del problema, ya que sin una alimentación conveniente y unos hábitos debidos, las raíces de los problemas persisten, y el estadio agudo pasa a convertirse en el estadio siguiente, es decir, el estadio subagudo o precrónico.

El estadio subagudo o precrónico se manifiesta en el iris con un color blanco grisáceo o amarillo claro. La fibras del iris no están elevadas y más bien se acercan a los tejidos auxiliares del ojo. Este estadio se caracteriza por una menor afluencia de sangre y de linfa, una menor actividad nerviosa en torno al órgano afectado y una actividad metabólica limitada. Este estadio no suele ser tan doloroso como el anterior y la secreción es mucho menor. El paciente suele estar convencido de que se curará muy pronto. No obstante, la realidad suele ser diferente. Mientras que el paciente no cambie sus hábitos y no coma alimentos convenientes, la actividad de los tejidos seguirá empeo- rando y el paciente pasa al estadio crónico.

El estadio crónico se manifiesta en el iris con un color gris oscuro o amarillo oscuro. Representa una actividad metabólica aún mucho más limitada, con mayor falta de flujo de sangre y linfa, y una actividad nerviosa mucho menor. El sistema de inmunidad ya está tan debilitado en este estadio que no puede combatir la enfermedad. La reacción de las funciones corporales es muy lenta, las toxinas no se segregan debidamente y así aparecen síntomas de agotamiento. La reacción de los órganos corporales ante los tratamientos médicos es muy lenta. El estadio crónico se produce tan sólo después de varios años de alimentación inconveniente y de malos hábitos de vida. Si el estadio crónico no se transforma nuevamente en el estadio agudo, se inicia el proceso degenerativo de los órganos.

El estadio degenerativo se caracteriza por la ausencia de fibras superficiales en el iris. En el microscopio observamos sólo las fibras de mayor profundidad, mientras que la superficie afecta- da es casi negra. En este estadio el cuerpo ya pierde la fuerza de curarse por sí mismo. Este estadio es prácticamente irreversible e imposible de curar. Entre las enfermedades más corrientes de este estadio figura la artritis, el cáncer, diabetes, etc.

El estadio definitivo se produce cuando toda la zona adquiere un color negro. Este estadio no suele aparecer con frecuencia, pues representa la muerte de los tejidos en la zona afectada. En el lugar donde se produce, la situación es totalmente irreversible. En este estadio la actividad de los tejidos es nula. En este estadio no se puede preservar el órgano o conjunto de células afectado. Las células han sido privadas durante largo tiempo de los alimentos convenientes.

El cuerpo es un organismo con una capacidad autocurativa sorprendente y por ello puede revertir muchas enfermedades incluso en el estadio crónico, no obstante, cuando la enfermedad alcanza el estadio degenerativo, la enfermedad se hace más fuerte que la capacidad regenerativa de los órganos. No quiero decir con ello que si el paciente ha alcanzado este estadio en uno o varios órganos no tiene ninguna esperanza de vida, no obstante, la posibilidad de que se cure es muy

reducida. Lo fascinante en el iris es que nos permite, utilizando la técnica contemporánea, deter- minar el grado de actividad de fibras de cada órgano y seguir de cerca todos los cambios que se producen. Así es como podemos establecer si la cura es conveniente para el paciente y si sus órganos están mejor de salud.

Hace falta entender que no debemos permitir que nuestro organismo alcance el estadio degenera- tivo. No debemos reprimir los síntomas de las enfermedades mediante medicamentos amortigua- dores, hoy en día fáciles de conseguir. Estas enfermedades degenerativas se manifiestan posterior- mente durante la madurez o vejez. Hay que limpiar y fortalecer el cuerpo, y abastecerlo con alimentos convenientes para que esté en condiciones de revertir esta situación y regresar al estadio de actividad agudo, ya que en este estadio el organismo es capaz de eliminar las infecciones y el moco acumulado, y tiene la esperanza de curarse. Según mi opinión, la única forma de cumplir este requerimiento es vivir sin medicamentos, eliminar el estrés de la vida cotidiana y mantener buenos hábitos de alimentación.

Estadio agudo Estadio subagudo (precrónico)

Estadio crónico Estadio degenerativo

Crisis curativa

Quisiera explicar seguidamente el muy particular desarrollo de acontecimientos por el que atraviesa el organismo al regresar al estado de salud original. Como habrán observado, el número de personas realmente sanas es muy reducido, y existen muy pocos, cuyos problemas sean

tratados y curados. La salud no regresará si nos tomamos un par de píldoras que amortiguan los síntomas, para recuperar la salud hace falta que todos los tejidos vivos vuelvan atrás por todos los estadios de actividad de fibras del iris hasta que no se produzca la regeneración total. Esto quiere decir que un órgano que se encuentre en el estadio degenerativo debe retornar primero al estadio crónico, posteriormente al subagudo o precrónico, y finalmente al agudo si es que debe curarse. En el irisdiagnóstico esta transición de la actividad de fibras se puede observar, tal como lo hemos descrito en los cinco estadios anteriores. ¿Qué entendemos entonces por crisis curativa? Es posible que algunos de ustedes recuerden que al iniciar un régimen o un programa de limpieza del organismo, la repercusión inicial en su estado de salud fue muy poco positiva. Mucha gente suele quejarse de cambios del cutis, como puede ser la acné, granos o eccemas, cuando cambian sus hábitos de alimentación. Durante un programa de régimenes de vitaminas y de alimentos auxiliares pueden producirse, aunque con poca frecuencia, reacciones negativas como las que ya hemos mencionado. También podemos tener dolores, fiebre, náuseas o vértigo. ¿Qué es lo que sucede? ¿Por qué atravesamos por manifestaciones negativas de la salud, si es que estamos realizando un proceso de cambios positivos? Y es precisamente lo que se denomina crisis curativa. Por lo general suele durar unos pocos días, e incluso, al retornar a la salud verdadera, puede producirse en ciertos intérvalos. Estoy convencido de que se trata de un purgatorio indispensable que todos deben atravesar si pretenden curarse completamente.

Opino que cuando la gente atraviesa por una crisis curativa, lo que sucede es que regresa atrás por los estadios de actividad de fibras, durante los cuales el organismo pretendende segregar las sustancias tóxicas y ácidos nocivos para el organismo mediante el moco y la secreción. Para los órganos de desintoxicación se trata de una gran carga, y es por ello que podemos sufrir de vértigo o náusea, o bien pueden aparecer problemas cutáneos. A través de estos síntomas el cuerpo manifiesta su necesidad de deshacerse de las sustancias tóxicas acumuladas.

El problema de la mayoría es, en este caso, que tan pronto se produce una de estas reacciones, sale corriendo al médico a pedirle una receta. Esto le impide a la actividad de fibras pasar al estadio agudo. El paciente siente un alivio inmediato, no obstante, sólo se reprimen los síntomas y la causa principal de la enfermedad no desaparece. Todo lo que el cuerpo hace tiene su sentido. No podemos pretender burlar nuestros organismos mediante medidas transitorias como puede ser una cura superficial con medicamentos, ya que en definitiva somos nosotros quienes salen perdi- endo. La crisis curativa debería ser considerada como un acontecimiento positivo y no negativo. Con cada crisis curativa el organismo se acerca a una salud genuina, a una cura completa.

Si inician un nuevo programa curativo que incluya ejercicios, alimentos bien nutritivos y un estilo de vida con bajo nivel de estrés, luego es de esperar que aparezcan las crisis curativas. No obstante, así, paso a paso, el organismo se irá deshaciendo de forma natural de las toxinas y de las sustancias residuales acumuladas en su cuerpo durante años, y sin medicamentos. Según mi opinión es la única forma natural de conseguir una cura total de las dificultades que pueda uno tener con la salud. Tengan confianza en su cuerpo. Tiene una impresionante fuerza regenerativa que no son capaces de explicar ni los mejores médicos, y es bien posible que no lleguemos a explicarla nunca.

Sepan que a cada nuevo hábito sano, el organismo responderá de forma natural, comenzará a regenerar los tejidos y órganos, segregará toxinas y sustancias residuales precisamente mediante las crisis curativas. Espérenlas con ansiedad, porque tan pronto su organismo alcance el estado de actividad de fibras agudo, más cerca estarán de una salud genuina y permanente.

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