Respiración y Río vital. Sistema cardíaco y de respiración.
Sistemas respiratorio y de circulación respiración y Río vital.
La respiración es vida
¿Cuándo han observado por última vez cómo respiran? En la práctica me encuentro con muchos pacientes con signos en el iris de diafragma y músculos respiratorios debilitados, y creo que ello se debe al mero hecho de que la mayoría de nosotros realmente no sabe cómo se respira debida- mente. Consideramos que la respiración es algo natural. Cuando observamos la gente que vive en las ciudades, que se halla bajo una presión constante, la profundidad de su respiración es muy llana. No es de extrañarse que sufra de cansancio crónico y de dolores de cabeza. La cantidad de oxígeno que respiran es pequeña, aún sin contar la contaminación del aire por el monóxido de carbono, procedente de los coches, o los cigarrillos fumados que también reducen el porcentaje de oxígeno recibido.
Nos hace falta retornar a lo básico. Pensemos un poco en lo natural que es una respiración larga y profunda, cuando estamos en un parque o en medio de la naturaleza. Y esto hace falta aplicarlo también en el ambiente urbano. Para reforzar los músculos respiratorios y aumentar la recepción de oxígeno, recomiendo, al menos cinco minutos de gimnasia con respiración muy profunda.
El tabaco es uno de los hábitos más destructivos para el sistema respiratorio. El alquitrán y las sustancias tóxicas que se encuentran en los cigarrillos son veneno para nuestro cuerpo. Como sabemos, la acumulación de estas sustancias tóxicas puede contribuir a la proliferación del cáncer en el pulmón de los fumadores.
En los fumadores muy asíduos siempre aparecen signos degenerativos en el iris, generalmente en el pulmón o signos de bronquitis o inflamación de los bronquiolos. A raíz de lo dicho suele estar debilitada asimismo la función del corazón y se manifiestan problemas de circulación, en forma de varices o hemorroides.
Nuestro pulmón necesita un suministro suficiente de aire fresco para el mayor intercambio de oxígeno y su recepción por las células, para que todo el sistema metabólico pueda funcionar debidamente. Durante el proceso de respiración, el pulmón expira el dióxido de carbono, uno de los principales productos residuales del metabolismo celular. Como ya sabemos del capítulo anterior, el pulmón forma parte de los órganos de desintoxicación, indispensable para segregar sustancias residuales.
¿Por qué aparecen tantos problemas de respiración como el asma o bronquitis? Existen muchos factores que contribuyen a estos problemas, por ejemplo, el smog, la contaminación del aire, alergia a los aditivos químicos en la comida, productos lácteos, respiración incorrecta, inmunidad afectada o disposición a las infecciones.
La sociedad contemporánea es agobiada por resfriados, catarros y tos que nos hacen correr a las farmacias y comprar pastillas o jarabes contra la tos. Nunca nos ponemos a pensar a qué se deben los resfriados, sólo nos interesa frenar los síntomas.
Estoy convencido de que nunca encontraremos un remedio contra el resfriado, y que no se trata de una enfermedad. Según mi opinión, el resfriado es una reacción del cuerpo a la hora de segregar sustancias residuales tóxicas. Cuando tenemos resfriado o fiebre, empezamos a toser o sentimos zumbidos en la cabeza, mas todos estos señuelos no hacen más que indicar que nuestro organismo está agotado. La inmunidad se ve debilitada, somos más flojos ante una posible enfermedad, y el cuerpo necesita deshacerse del exceso de sustancias tóxicas. Es un error detener este proceso utilizando remedios contra el resfriado o medicamentos contra otros síntomas que lo acompañan. Esto hace sólo reprimir los síntomas y bloquear los canales de desintoxicación que el cuerpo necesita desesperadamente.
Es interesante si nos fijamos que el sistema de respiración ocupa una gran parte del mapa iridológico, hecho que revela su gran importancia para una vida sana y de buena calidad.
El sistema de respiración se compone de la tráquea, los bronquios, bronquiolos, pulmón, pleura, cuerdas vocales y diafragma. En las correspondientes zonas del mapa iridológico aparecen con color azul. El centro de respiración lo representa la médula oblonga, que se encuentra en la zona cerebral de ambos iris. Los ataques de apoplejía, los tumores cerebrales u otras enfermedades pueden influir en el centro de respiración situado en el cerebro, y también provocar problemas de respiración y enfermedades del sistema.
Ocúpense de su pulmón. Permite el intercambio, de vital importancia, de oxígeno por una sustancia residual, el dióxido de carbono. Puede integrarse entre los órganos de recepción, secre- ción y limpieza. Todos los procesos metabólicos dependen del oxígeno, incluso el proceso de pensamiento humano. Nuestro sistema respiratorio es indispensable para un cuerpo sano, y para una mente tranquila y equilibrada. La respiración es vida.
Algunos signos de respiración en el iris
1. Debilitación de la parte 2. Inflamación de la tráquea superior del pulmón
3. Debilitación de la diafragma 4. Pleuresía
5. Inflamación de cuerdas vocales 6. Bronquitis crónica
El Río vital
Como uno de los seis procesos vitales fundamentales, nuestro sistema de circulación es decisi- vo para nuestra salud y supervivencia. Es indispensable para la existencia de nuestra mente, de nuestro cuerpo y del alma. Desde el punto de vista físico necesitamos nuestro corazón para bombear la sangre al cuerpo, y alimentar así las células y eliminar las sustancias residuales. Dicho con otras palabras, el corazón nos proporciona grandes reservas de energía. En el sentido emoci- onal y espiritual, el corazón representa nuestros sentimientos, nuestra intuición y un comporta- miento no egoísta. Entramos en un nuevo milenio y espero que aprendamos a compartir nuestro corazón con los demás y convivir en paz con los demás, pues cada uno de nosotros tiene algo que compartir, con qué contribuir, y a su propio modo es una personalidad única.
¿A qué nos referimos al hablar del sistema de circulación? El corazón, situado un poco a la izquierda del eje central del cuerpo, entre el esternón y la columna vertebral, es a su vez el centro del sistema de circulación. Es una bomba fenomenal, cuyo esfuerzo infinito impulsa la sangre por la amplia red de venas, arterias y capilares. El corazón abastece con oxígeno y nutrientes cada célula individual del cuerpo. Todos estos nutrientes, vitaminas y minerales los exige también el propio corazón para mantenerse sano y fuerte. El corazón de un ratón efectúa unos 1000 latidos por minuto, el del elefante de 35 á 40, mientras que el de una ballena unos 15 latidos por minuto. El corazón de un adulto suele efectuar entre 60 hasta 80 latidos por minuto. Una tensión arterial sana es de aproximadamente 120/80. Se suele hablar de hipertensión cuando la presión sistólica = el número mayor, supera los 135, sin embargo, cuando el número menor es más alto = presión diastólica, la situación se considera más grave.
El sistema de circulación es uno de los sistemas del cuerpo más descuidado. No es de extrañarse que la mayoría de los fallecimientos tenga que ver con el corazón y la circulación. Recuerden cuánta gente ha sufrido un infarto del miocardo, o padece de angina de pecho, arritmia, hiperten- sión, hipotensión, anemia, arterioesclerosis, varices y hemorroides. ¿Piensan que todas estas dificultades son heredadas? Seguramente nacerán niños que iniciarán su vida con nuestras debili- dades de circulación, mas hasta cierto punto pueden superarlas. La mayoría de estos problemas se puede mejorar o excluir mediante cambios de la alimentación y del modo de vida habitual.
Cómo podemos esperar tener un corazón y circulación sanos si no hacemos gimnasia. Si hacemos gimnasia regularmente, nuestro pulso de reposo se reduce, el corazón se fortalece, y es más eficaz a la hora de bombear sangre al cuerpo. El cuerpo, en ningún caso, ha sido ideado sólo para moverse en coche, ascensor o para pasarse la vida viendo un televisor. Ha sido creado para ser activo y productivo. Podemos observar lo rápido que envejece el cuerpo cuando un paciente permance inmóvil algunos días en una cama del hospital. Por ello nunca me canso de subrayar a mis pacientes lo importante que es hacer gimnasia o algún tipo de ejercicios. Y es indiferente si tienen ocho u ochenta años. No podemos disculparnos mediante nuestra edad, ya que los hombres fuertes de la tribu Hunza, por lo general, llegan a cumplir 120 años de edad, y aún se les ve caminar cada semana al menos cincuenta kilómetros. ¡Me he encontrado también con gente entrando en edad, que habiendo cumplido los setenta, siguen con una tensión de 120/80!
Tampoco podemos subestimar la gran influencia del estrés en el corazón y en la circulación. Puede influir en los latidos, debilitar los músculos cardíacos, provocar altibajos en la tensión arterial, o bien causar arritmia. Estos estados son muy frecuentes en la constitución neuro- linfática del ojo azul, y en la hematogénea del ojo marrón, y ello en forma de círculos de estrés que pueden aparecer en cualquier constitución.
El ahíto, el exceso de té, café, alcohol, y el tabaco, todo ello influye de forma negativa la función del corazón. También las emociones como puede ser la tristeza, el pensamiento negativo y la ira pueden representar una carga para el corazón.
En el iris, el corazón se encuentra en la parte izquierda, en torno a las tres horas. En esta zona aparece en color rojo. Se pueden observar signos en el iris que reflejan arritmia o anomalías de la parte izquierda de los músculos del corazón, que pueden predeterminar el peligro de infarto o de angina de pecho. La zona cardíaca también
se encuentra en el iris derecho, y ello entre las nueve y diez horas, ya que en el cuerpo se halla un poco a la izquierda. La parte derecha del corazón se refleja en el iris de- recho. Los estados que pueden influir en la parte derecha del corazón, pueden incluir problemas venales como el flujo atrás o el bloqueo de las venas y del pulmón.
No debemos olvidar que en el iris hay también otros signos, no necesariamente en la zona cardíaca, que pueden indicar posi- bles problemas de circulación.
Un signo muy corriente, que ya hemos observado particularmente en gente mayor, es el arco senil, círculo blanco en torno al borde exterior del iris. Este signo suele indicar arterioesclerosis, y suele aparecer años antes de detectarse las anomalías cardíacas. Y este es otro motivo para recomendar un irisdiagnóstico regular que pudiera advertir a los pacientes los posibles problemas venideros. Cuando el arco senil se prolifera a otras zonas en torno al iris, por ejemplo, a las zonas cardíacas y de respiración, aparecen los círculos de colesterol, hecho que puede afectar las arterias coronarias. Ejemplos de estos estados han sido descritos en el capítulo dedicado a los signos básicos del iris.
Si por las venas y arterias fluye una sangre llena de sustancias tóxicas, debido al taponamiento del sistema linfático, luego solemos sentirnos cansados o con cierto malestar. El sistema de inmunidad se refleja en el iris de varias formas. Una de ellas es el rosario linfático en torno al borde del iris. Si las nubes linfáticas son oscuras, luego se indica que el sistema linfático permite la penetración de la linfa intoxicada en el sistema de circulación. Como los sistemas sanguíneo y linfático trabajan conjuntamente, ambos aparecen en color rojo en uno de los círculos exteriores del iris.
Como ya hemos visto, en el blanco, es decir, la parte blanca del ojo, también suele aparecer una serie de signos que revelan diversas dificultades de salud y de la circulación. Puede tratarse de varices, hemorroides, poca flexibilidad de las venas y arterias, arterioesclerosis, hipertensión, anemia, circulación lenta en algunas partes del cuerpo, así como de otros problemas de circulación. Una explicación detallada la encontrarán en el capítulo dedicado al blanco.
La falta de oxígeno en la sangre, que pue- de revelar la falta de gimnasia o de hierro, se manifestará en forma de un círculo blanco, rodeando el iris en el borde con el blanco.
Como de costumbre, no debemos olvidar la posible actuación de otros órganos que pueden influir en el corazón y en la circulación. Hay que buscar los signos en el sistema digestivo, el pulmón, riñones y el hígado, de los que muchos suelen identificarse con las dificultades cardíacas y de circulación.
Nuestro sistema de circulación se merece mucho respeto y admiración, ya que comunica cada órgano corporal con cada célula. Traslada noticias en forma de hormonas, el oxígeno del pulmón y los nutrientes del sistema digestivo a cada célula viva. Todos estos procesos que nos permiten vivir, respirar, trabajar, pensar y crear, dependen del complejo sistema de circulación, del Río vital.