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Sistema digestivo y síndrome de mayor permeabilidad de la pared

In document Iridologia Frank Nav... (página 72-78)

Sistema digestivo y síndrome de mayor

„Si el sistema digestivo no trabaja debidamente, los nutrientes no tinen

acceso a las células y la salud no puede ser buena.”

¿Qué importancia tiene el sistema digestivo para nuestra salud? ¿Puede aclarar el ojo alguno de los secretos de las enfermedades del sistema digestivo?

Según mi opinión, el sistema digestivo es, sin lugar a dudas, el sistema corporal más amenazado. El aparato digestivo está compuesto por la lengua, esófago, estómago, intestino fino y grueso, el recto y el agujero anal. Los órganos auxiliares de la digestión son el hígado, la vesícula y el páncreas. El sistema digestivo es además un sistema corporal de desintoxicación que libera el cuerpo de sustancias residuales tóxicas. De esta forma trabaja como parte de nuestro sistema de inmunidad. La tarea fundamental del aparato digestivo es el procesamiento y segregación de alimentos y líquidos, la eliminación de bacterias nocivas que pudimos ingerir con los alimentos, la producción de vitaminas por la microflora y secreción de sustancias residuales. Creo que entre todos los sistemas corporales el que más sufre es el digestivo, y ello a causa del actual modo de vida insano, de la falta de alimentación debida y del exceso de medicamentos, particularmente de antibióticos que solemos utilizar. Las enfermedades que afectan el sistema digestivo suelen ser alergias, el síndrome de mala absorción, inflamación del colon, el mal de Chron, constipación, diarrea, pirosis, flatuosidad, diverticulosis, síndrome de mayor permeabilidad del intestino y muchas otras.

Observemos estas enfermedades. Muchas de ellas no pueden ser curadas por la medicina clásica, y en cuanto a las demás, pregúntense ustedes mismos cuántos medicamentos utilizan para aliviar las dificultades digestivas, como es la constipación, las alergias, etc.

Hace falta comenzar a ocuparnos de nuestro sistema digestivo. Es lo mismo que el motor de un coche, hace falta suministrarle el combustible conveniente. Algunos especialistas en gerontología afirman, que en cada sistema digestivo humano está programado genéticamente cuántas veces podrá procesar alimentos en el curso de su vida. Esto quiere decir que si comiéramos tres veces al día hasta aproximadamente los ochenta, sería alrededor de 88 mil comidas. Si a algunos ratones les damos menos de comer, éstos viven más que aquellos que reciben alimentos sin limitación alguna.

Esto podría significar que si nosotros, los humanos, comiéramos menos, luego nos alcanzarían las comidas para más tiempo, es decir, viviríamos más, pues nuestro sistema digestivo aguantaría más.

Frecuentemente pensamos que el único propósito del sistema digestivo es descomponer los alimentos en elementos básicos. Solemos olvidar que una alimentación adecuada no tiene que ver sólo con lo que comemos, sino que también con cómo lo digerimos y si se produce su absorción en la sangre.

El proceso de digestión se inicia en la boca, donde las encimas descomponen los sacarinos. En el estómoago, al producirse la descomposición de proteinas en unidades más pequeñas, es indis- pensable la pepsina y el ácido clorhídrico.

El ambiente ácido del estómago también es decisivo para la destrucción de algunas bacterias nocivas que recibimos junto con los alimentos, de manera que no siguen proliferándose y no penentran en el sistema de circulación sanguínea. La gente con poco ácido clorhídrico en el estómago no puede digerir bien las proteinas y puede padecer de infecciones bacteriales. Así pues el sistema digestivo es la primera defensa de nuestro cuerpo, y si no trabaja debidamente, aparecen enfermedades de las que ni sabemos que tienen que ver con el estómago y los intestinos, sin embargo, esa es la verdad.

También el estrés influye en los jugos gástricos y en la digestión. Resulta decisivo el movimien- to de la comida por el sistema digestivo. La gente, cuyo movimiento de comida es rápido por un sistema digestivo corto, por lo general no puede absorber suficientes vitaminas y minerales en la sangre, de manera que necesita comer con bastante frecuencia. Ello se refleja en el iris como un pequeño círculo en la zona circular, en torno a la pupila. El movimiento peristáltico depende de muchos factores. ¿Por qué padecemos de constipación? Por tres razones fundamentales. Bebe- mos pocos líquidos, nuestra comida contiene poca fibrina y hacemos poca gimnasia. Otros facto- res pueden ser la actividad insuficiente del sistema nervioso, la mala circulación sanguínea y el desequilibrio en la microflora intestinal.

El hígado y la vesícula desempeñan un papel muy importante en la producción, almacenamien- to y acumulación de la hiel, indispensable para una digestión eficaz de las grasas. Si el hígado está debilitado, la calidad y cuantía de la hiel producida no es satisfactoria y puede provocar dificulta- des digestivas. El surgimiento de cálculos biliares, provocado por cambios del pH de la hiel, puede obstacularizar el flujo de la hiel e influir de manera significativa en la digestión.

La función del páncreas consiste en la secreción de encimas digestivas, de manera que es muy importante que esté en buenas condiciones de salud, pues de otra forma, poco después de comer, nos quejaremos de flatuosidad y de la tripa hinchada.

El ambiente de la microflora en los intestinos es una zona que ha sido objeto de muchos estudios. En los intestinos existen centenares de tipos de bacterias, algunas favorables, otras nocivas a la salud.

La exagerada e irresposable aplicación de antibióticos destruye la microflora intestinal sana, y en la actualidad causa una serie de enfermedades que la medicina clásica no sabe curar. Cada vez es mayor es el número de bacterias resistentes a los antibióticos que utilizamos, y así podemos ver que muchos medicamentos ya no tienen ningún efecto. ¿Cómo trata de resolver la sociedad contemporánea este problema? Se fabrican antibióticos aún más fuertes que afectan nuestro sistema digestivo cada vez más. Hace falta que nos pongamos a pensar de otra forma. Antes que matar virus y bacterias, que es lo que hacen los medicamentos, debemos fortalecer el sistema de

inmunidad para que nuestro cuerpo sea capaz de luchar de forma natural, y él mismo liquide las enfermedades que pudieran aparecer.

Si falta una microflora intestinal sana, luego las bacterias nocivas pueden alterar la pared intestinal, las sustancias tóxicas penetran en la sangre y surgen radicales libres que pueden causar la actividad reducida o elevada de la glándula tiroides, lo que por su parte puede conducir a alergias, al asma, cefaleas o artritis. Además perdemos la capacidad de defendernos solos ante las enfermedades, ya que la microflora intestinal sana es la primera línea defensiva de nuestro sistema de inmunidad. No es de extrañarse de que cuando analizo los ojos de pacientes con cáncer, la mayoría de ellos tiene el sistema digestivo debilitado.

Si nuestro sistema digestivo no trabaja debidamente, luego se ve afectado todo el cuerpo. Si no podemos absorber vitaminas, minerales, proteinas, grasas y sacarinos en la sangre, luego no podemos esperar que lograremos curar una enfermedad en el lugar que fuera. Así es pues, que el sistema digestivo sano es decisivo para nuestro estado de salud.

La zona del sistema digestivo en el ojo se denomina zona circular, es decir, la primera zona principal que rodea la pupila. El círculo interior de esta zona representa el estómago, mientras que los círculos exteriores los intestinos fino y grueso. Esta zona ocupa en una persona sana una tercera parte de la distancia entre la pupila y el borde del iris. Ello revela un equilibrio sano entre los nervios autónomos y la capacidad de digestión y absorción. Cuando los intestinos están contraídos, la digestión y absorción son limitadas, y luego la gente debería comer raciones menores con mayor frecuencia para que el cuerpo pueda recibir todos los nutrientes necesarios. En cambio, cuando los intestinos están dilatados, la tensión muscular y los movimientos peristálticos se reducen, con lo que aumenta el tiempo de transporte de la comida en los intestinos. Esto se observa frecuentemente en personas que padecen de constipación que hace que los intestinos se ensanchen. Así en los intestinos aumenta la cantidad de bacterias nocivas, se detecta una menor absorción de nutrientes, la pared intestinal debilitada, úlceras, peristáltica lenta, bajo actividad nerviosa en la zona afectada, presión de otros órganos en el sistema digestivo, así como muchas otras dificultades estomacales e intestinales.

Síndrome de mayor permeabilidad de la pared estomacal

Dedico especial atención a esta esfera, pues como ya he indicado, todos mis pacientes que padecían de enfermedades sin remedio tenían el sistema digestivo totalmente infuncional. Esto me lleva a la conclusión de que la fuente del problema se halla precisamente aquí. Como ya he dicho, el ambiente de la microflora en nuestros intestinos es de vital importancia, en su calidad de primera línea de combate. Si este ambiente resulta alterado se revela en forma de un fenómeno que hoy denominamos síndrome de mayor permeabilidad de la pared intestinal o cascada de radicales libres. ¿Qué es lo que entendemos por cascada de radicales libres? Muchos de ustedes habrán escuchado ya de los radicales libres. Son totalmente nocivos para nosotros, pues hacen que nuestran células se desarrollen con mayor lentitud, debilitando así el cuerpo. Si exponemos una microflora intestinal sana a los efectos de los antibióticos, medicamentos, sustancias de conserva- ción químicas u otras sustancias tóxicas, acabamos destruyéndola y las bacterias nocivas comien- zan a reproducirse con mayor rapidez. Esto conduce a una serie de problemas, incluyendo la alteración de la pared intestinal y la penetración de toxinas muy nocivas en el sistema de circula- ción. El sistema de inmunidad reacciona inmediatamente y empieza a luchar contra estas sustan- cias que penetran en nuestro cuerpo, hecho que hace surgir los radicales libres. Si la flora intestinal no se recupera, los intestinos se convierten en una fábrica de radicales libres, limitándose así considerablemente la capacidad digestiva y de absorción. El resultado es lo que se denomina

Cascada (es decir una cantidad de radicales libres que se reproducen en serie), hecho que puede afectar las células en general, provocar artritis, afectar las glándulas, por ejemplo, la tiroides, y reducir así la inmunidad del organismo. Este problema he podido localizarlo al menos en el 80 por ciento de mis pacientes, y en la actualidad este problema más bien pasa a ser una epidemia. Incluso hay niños afectados por este síndrome, y no es de extrañarse, pues esta debilidad la han heredado de sus padres, sin hablar ya de la aplicación repetida de antibióticos. Esto suele provocar alergias y problemas de la piel en general.

Nuestros intestinos sufren hoy por el exceso de sustancias de conservación, colorantes, edulco- rantes, y también por los antibióticos que consumimos. Debemos darnos cuenta que sin una pared intestinal sana no podremos absorber eficazmente todas las sustancias, al igual que no se podrá curar ningún problema de la salud, si es que nuestros órganos no reciben los nutrientes necesarios. Una cura natural se inicia por los intestinos y la alimentación cotidiana.

Frecuentemente se escucha decir -eres lo que comes- , sin embargo, no es toda la verdad. Eres lo que absorbes y necesitas un sistema digestivo sano para mantenerte en buen estado de salud.

Intestinos – ejemplos de iris

1. Zona circular en equilibrio sano 2. Zona circular contraída –

indica digestión y absorción limitadas

3. Intestinos dilatados – falta de tensión 4. Zona circular poco marcada en el colon, movimientos peristálticos (o bien oscura) – intestinos limitados, constipación tóxicos

5. Divertículo – fecales acumulados

6. Zona circular desflecada – sistema nervioso que causa diarrera o constipación

7. Caída del colon transversal 8. Círculo en absorción – capacidad de absorción limitada en los intestinos

9. Hiperacidez del estómago 10. Acidez del estómago reducida

11. Úlcera gástrica 12. Síndrome de mayor permeabilidad de los intestinos

13. Producción insuficiente de encimas 14. Baja calidad y poca hiel producida pancreáticas

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