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Seis procesos vitales fundamentales

In document Iridologia Frank Nav... (página 69-72)

Seis procesos vitales fundamentales

„Tu cuerpo es tu refugio, tu templo y el amparo de tu alma para todo el

camino que denominamos vida. Si le das al cuerpo lo que necesita, te

recompensará materializando tudos tus sueños.”

Antes de proceder al análisis de los diversos sistemas corporales y a cómo nos puede la iridología ayudar mediante la lectura de signos en el iris, quisiera mencionar algunos procesos fundamentales que debe ejecutar nuestro cuerpo debidamente, para preservar su salud o para combatir una enfermedad. Frecuentemente cometemos el error de centrar nuestra atención en una sola zona problemática del paciente. Esto lo eludiremos en la iridología si aprendemos a buscar siempre las causas de la enfermedad, y no solamente los síntomas de la misma. Aprendan a observar el cuerpo de forma holística, ya que, aunque está compuesto por varios sistemas, todos trabajan conjuntamente para garantizar un desarrollo seguro y eficaz de todas nuestras actividades cotidianas. He podido cerciorarme de que existen seis procesos fundamentales, sin los que no se puede curar el organismo, ni puede producirse el saneamiento de los tejidos corporales. Si uno o varios de estos procesos se ve debilitado o funciona indebidamente, luego todo el organismo sufre. Si creemos que nuestro cuerpo depende de una buena alimentación, y si debe existir, luego el primer proceso, el de ingestión, resulta clave. Podemos considerar la ingestión de forma holística, puesto que los nutrientes no son sólo los alimentos que comemos, sino también el aire que respiramos, la energía que obtenemos del sol, así como de otras fuentes que nos rodean, como el amor y la felicidad que nos proporciona la vida, o la satisfacción espiritual que alimenta nuestra alma. Todo esto son nutrientes indispensables que mantienen nuestra salud física, psíquica y espiritual.

Veamos los alimentos que comemos. Muchas veces suelen estar llenos de sustancias de conser- vación químicas, de aditivos y colorantes. Nuestra alimentación es extremadamenre rica en azúca- res y grasas. Pero, ¿se trata de verdaderos nutrientes que recibe nuestro cuerpo? Debemos recor- dar que somos lo que comemos. Siempre que procesamos los alimentos, de cualquier forma, congelándolos, conservándolos o preparándolos en el microondas, se pierden nutrientes de alto valor. La mayoría de los alimentos actuales no contiene nutrientes de buena calidad, tal como esperaríamos. desintoxi- cación digestión utilización ingestión circulación absorción

El oxígeno que necesitamos para nutrir cada una de nuestras células tampoco abunda. La contaminación, el smog, el monóxido de carbono de los coches y el estrés, todo ello reduce la calidad y cuantía del oxígeno que es de vital importancia para nosotros. Sin oxígeno moriríamos. Nuestras células sin oxígeno tienden a ser más débiles ante las enfermedades.

Otros nutrientes de vital importancia son la energía solar que permite producir la vitamina D, así como otras formas de energía de nuestro entorno, como puede ser la amistad, el amor y la naturaleza.

Nuestra vida espiritual muchas veces no es totalmente satisfactoria, y en un momento determi- nado, tarde o temprano, hemos de respondernos la pregunta de - ¿por qué estamos en el mundo y qué es lo que debe ser el contenido de nuestra vida? ¿Somos realmente felices? ¿Es posible que nuestro estado de salud física sea bueno si estamos bajo presión o sufrimos de desaliento? No lo creo. Antes o después nuestro cuerpo se verá afectado.

El proceso de ingestión de nutrientes es entonces, para cada uno de nosotros, el punto de partida principal, decisivo para la preservación de nuestra salud.

Como veremos en el capítulo sobre los intestinos, la digestión es un proceso que descompone los nutrientes en los alimentos a los componentes básicos – grasas, azúcares y aminoácidos. Nuestros cuerpos necesitan grasas, sacáridos, proteínas, vitaminas y minerales, no obstante, el mero hecho de que los procesamos en la comida no quiere decir que sean absorbidos por el sistema de circulación. El proceso de absorción de los nutrientes depende de muchos factores. El ambien- te de nuestro sistema digestivo no siempre ha de tener el Ph correcto (es decir acidez), y ello depende de calidad de la hiel producida por el hígado y acumulada en la vesícula, de las encimas digestivas segregadas por el páncreas, así como de la microflora intestinal. En el período actual crece constantemente el número de personas con el hígado debilitado, producción de encimas insuficiente y desequilibrio de la microflora intestinal. Como consecuencia de ello, menos nutrien- tes de vital importancia atraviesan la membrana, y penetran en la red de nuestra circulación.

La circulación de sangre es uno de los procesos corporales que frecuentemente consideramos como algo natural. Sin un corazón fuerte que trabaje eficazmente, capaz de impulsar los nutrientes por la rica red de venas y arterias, nuestras células quedarían hambrientas. Las paredes de los vasos sanguíneos deben ser fuertes y flexibles, para mantener regular la presión de la sangre y no deben ser obstruídas por grasa y colesterol, como lo podemos observar en la mayoría de los problemas cardíacos. Solemos olvidar lo importantes que pueden ser los ejercicios y la alimenta- ción que también apoyan nuestro sistema de circulación.

De momento hemos seguido el camino de los nutrientes hasta el lugar donde son absorbidas por el canal de sangre. Su paradero final son nuestras células, no obstante, será el proceso de utiliza- ción el que determinará si las células aceptarán o no esos nutrientes. Existen muchos factores, incluyendo el sistema hormonal, que deciden sobre la utilización eficaz de los nutrientes.

En el curso del metabolismo se producen constantemente sustancias residuales y tóxicas que deben ser segregadas del cuerpo por varios canales de desintoxicación. Entre los mismos se incluye el intestino grueso, los riñones, el hígado, el pulmón, los órganos linfáticos y la piel. Cuando alguno de estos órganos queda debilitado y las células del cuerpo dejan de trabajar a su máxima capacidad, la carga tóxica del cuerpo crece. La elevada toxicidad puede provocar toda una serie de dificultades como puede ser el cansancio, dolores de cabeza y problemas de la piel, y las células comienzan a trabajar aún peor. En este estado la salud se ve muy debilitada y pueden iniciarse enfermedades graves.

Estos seis procesos los denomino pues, procesos vitales fundamentales. Deben recordarlos bien porque acaban de iniciar su camino hacia el conocimiento del iris. Si los mantienen en su mente a la hora de buscar los problemas del paciente, la posibilidad de éxito de su diagnóstico aumentará. Los años me han ido ayudando y recordando que considerara el cuerpo como una estructura única compuesta por sistemas conectados entre sí.

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