PRODUCTOS BÁSICOS
4.2 Clusters y distritos industriales
La perspectiva de Porter, especialmente con respecto a su énfasis en la competencia y a su abandono de la cooperación, no ha quedado sin cuestionar. Una línea distinta de argumento comienza por una observación empírica similar, principalmente la agrupación de empresas industriales y de servicios. Los grupos industriales son aglomeraciones espaciales de empresas de la misma sub-rama, digamos por ejemplo, calzado de mujer, instrumentos musicales de madera, azulejos, o maquinaria agrícola, más proveedores especializados, proveedores de servicios y otros por el estilo. En algunos lugares, de modo más notable en varios sitios de Italia, tales clusters están marcados, no sólo –como Porter destacaría– por la tenaz rivalidad local sino también por una densa cooperación. Un cluster así, donde es evidente una gran cooperación y un trabajo de redes, se ha denominado Distrito Industrial (no debe confundirse con el uso tradicional del término que no significa nada más que un área reservada para las empresas industriales).
El tipo de competitividad que surge mediante la cooperación deliberada dentro de un distrito industrial (DI) ha sido denominada “eficacia colectiva” por Hubert Schmitz (1995a). Él ha identificado varios criterios que distinguen un distrito industrial de un mero cluster (Schmitz 1995b):
• Especialización sectorial: Un DI suele tener un perfil de especialización muy limitado. Por ejemplo, no sólo calzado sino calzado de mujer de precio medio.
• Predominio de pequeñas y medianas empresas: Los DI al estilo italiano, tienen en su mayoría, si no en su totalidad, SMEs.
• Fuerte división del trabajo: Hay una densa red de transacciones comerciales y otros tipos de interacción entre las empresas.
• Alto grado de especialización entre las empresas: Las empresas en un DI están muy especializadas, tanto en términos de productos como en los pasos específicos del proceso de producción.
• Competencia fuerte, especialmente por medio de la innovación: A pesar de la fuerte interacción existe también una rivalidad tenaz entre las empresas locales. No obstante, la competencia local no se basa en factores como la tarificación depredadora sino en la innovación del producto y del proceso.
• Red de información: La interacción entre las empresas implica no sólo transacciones comerciales sino también intercambio de información. La información sobre los cambios en el mercado, las oportunidades comerciales, la innovación de productos o procesos se extiende rápidamente en un DI.
• Trabajadores altamente cualificados: Tanto el nivel de cualificación formal como el grado de conocimiento tácito de los trabajadores tiende a ser alto en los DIs. Cuando las empresas están altamente especializadas hay poco sitio para mano de obra poco cualificada.
• Base socio-cultural para la confianza: Las transacciones entre las empresas en su mayoría no se basan en contratos formales. La confianza que es necesaria para sostener esto se basa tanto en experiencias positivas repetidas en transacciones comerciales (y también en implícitos medios de sanción si la confianza se utiliza mal), y sobre una amplia variedad de transacciones sociales en otros ámbitos con capital social creado y aumentado.
• Papel activo del estado: A pesar de que los DIs surgen espontáneamente, el estado juega un importante papel en su fortalecimiento en una fase posterior, especialmente mediante la creación de instituciones de apoyo.
• Los DIs no sólo existen en Italia. También se han observado estructuras del mismo tipo en otros países europeos, en EE.UU. y también en países en vías de desarrollo (Sinos Valley / Brasil, Sialkot /Pakistán). Por lo tanto, se puede rechazar la crítica de que los DIs sólo pueden surgir sobre la base de una cultura local específica que ha aparecido durante varios siglos. Sin embargo, esto no significa que el concepto de DI sea aplicable a cualquier tipo de aglomeración de empresas del mismo sector. De hecho, los clusters son un fenómeno típico unido al desarrollo industrial, y se encuentran grupos por todos los lugares. No obstante, en países en vías de desarrollo el tipo normal de aglomeración de empresas pequeñas produce bienes de consumo perecederos a bajo precio de calidad mediocre y sin mayor innovación en términos de conceptos de nueva tecnología o de nueva gestión. Las barreras de entrada son bajas mientras que las barreras para la mejora de calidad son altas. Esto a menudo conduce a una situación de sobre suministro, especialmente en tiempo de crisis, cuando la demanda cae y la oferta aumenta (ya que los trabajadores despedidos organizan sus micro empresas propias), y este giro conduce a una tarificación depredadora. Es más, a menudo no es que haya poca innovación, es que además hay una gran “piratería” en marcha. Debido a la tarificación depredadora y a la “piratería”, la cultura comercial local se caracteriza por un alto grado de desconfianza. Hay serios obstáculos para la cooperación entre las empresas. Además, las oportunidades para la cooperación entre las empresas son limitadas. Como las empresas a menudo trabajan con un bajo nivel de complejidad técnica y de gestión, el potencial para cosechar los beneficios de la especialización inter-empresarial es limitada. Mientras que en un DI italiano cada empresa está altamente especializada y el número de empresas haciendo exactamente lo mismo es limitado, en un grupo de pequeñas empresas de un típico país en vías de desarrollo, básicamente todo el mundo está haciendo exactamente lo mismo. Se puede argüir que la cooperación entre las empresas y la especialización podrían ser precisamente el modo de salida, pero a menudo esto será un proceso muy largo. Con propietarios comerciales que tan sólo han terminado unos años de educación primaria, no es fácil dirigirse hacia una trayectoria de desarrollo basado en el conocimiento.
• Los grupos y los distritos industriales a menudo suelen integrarse en cadenas de valor internacionales. Estas cadenas de valor frecuentemente están gobernadas por empresas externas al grupo –por grandes empresas industriales, como en el caso de la industria automovilística, o por grandes cadenas de venta, como en el caso de la industria del mueble, del calzado y de la confección. Es importante entender la estructura de la cadena de valor internacional para poder entender las opciones y limitaciones para la acción local. Por ejemplo, las empresas locales pueden competir por un acceso privilegiado a los compradores exteriores; esto puede ser un serio obstáculo para la cooperación local. Además, las empresas de fuera pueden deliberadamente hacer que las empresas locales se enfrenten entre ellas, en concreto para prevenir una acción colectiva local, por miedo a perder terreno en las negociaciones sobre el precio y las condiciones de distribución.
• La política a escala nacional define una gran parte de las condiciones del marco de trabajo de las empresas locales y los clusters tienen que afrontarlo. Las condiciones
macroeconómicas pueden crear un ambiente desfavorable para la cooperación en el ámbito local. Por ejemplo, en el caso de Brasil, en los años ochenta y principios de los noventa frecuentes programas de estabilización macroeconómica crearon una situación donde un 40% de los contratos entre empresas tuvieron que ser renegociados, creando por tanto un clima de oportunismo y desconfianza en las relaciones inter- empresariales. Más aún, las condiciones reguladoras macro-económicas también pueden crear obstáculos a la cooperación inter-empresarial. En el caso de Brasil, esto se aplica tanto para los impuestos (que son acumulativos sobre las transacciones inter- empresariales) como para la legislación laboral (que puede hacer a una empresa responsable del destino de los empleados de un subcontratista). Es importante entender tales factores macro para entender mejor las razones de los actores locales, concretamente las empresas. Si no, al entrar a un grupo con una perspectiva de distrito industrial en mente uno puede notar irracional el comportamiento de los agentes locales, y las propuestas prácticas pueden ser inadecuadas a las condiciones locales. Para resumir, es importante entender los puntos fuertes y débiles del enfoque del distrito industrial. Si es posible crear un entorno local basado en la confianza y con ello, se facilita la cooperación, o si los elementos de ese entorno ya existen, tiene sentido iniciar un proceso para convertir un grupo en un distrito industrial. Sin embargo, tal estrategia debe estar basada en una evaluación sobria de los factores locales para decidir si una perspectiva de DI es de verdad realista.