EDIFICIO: Colegio de Santiago Alfeo o de Fonseca en Santiago de Compostela
COLEGIO DE SANTIAGO ALFEO O DE FONSECA
El Colegio de Fonseca es un edi cio para la enseñanza y como tal “sus funciones están con guradas desde el
siglo XIII, cuando Alfonso X el Sabio de ne en las Partidas las clases de estudios: los Generales y los Particulares. Su distribución planimétrica queda también con gurada en el siglo XV, cuando surgen los primeros edi cios ah hoc adecuando la planta a las funciones que debían cum- plir, que venían determinadas por el tipo de enseñanza que impartía, que tenía en la lectura del texto, glosada por el profesor, su fundamento, y donde eran impensa- bles las materias experimentales. Esto imponía la existen- cia de grandes aulas -Generales- que se completaban con la capilla, rectorado, casa del bedel y biblioteca. La dependencia ordenadora era el patio, al que se ac- cedía desde el vestíbulo abierto a la calle principal, dis- poniendo a un lado la capilla y al otro el salón grande o general. Los Colegios Mayores y Menores, dado su ca- rácter de internado, añaden una serie de dependencias destinadas al servicio de los colegiales. Eran precisos re- fectorio, cocina, despensa, habitaciones… que se dispo-
nían en torno a las crujías del patio”1.
1 Casaseca Casaseca, Antonio. Rodrigo Gil de Hontañón. Jun-
ta de Castilla y León. 1988. p235.
TESIS DOCTORAL: PROCESO METODOLÓGICO Y COMPOSITIVO DEL RENACIMIENTO EN GALICIA. 1499-1657 EDIFICIO: Colegio Fonseca en Santiago de Compostela AUTOR: D. GRANDE NIETO DIRECTOR: DR. MERINO DE CÁCERES CODIRECTOR: DR. SORALUCE BLOND
MOMENTO HISTÓRICO
Este Colegio es la matriz de la futura Universidad de San- tiago de Compostela, fue mandado construir por Alonso III de Fonseca, hijo del arzobispo de Santiago Alonso II de Fonseca y Acevedo y de María de Ulloa. Nació en Compostela en 1475 pero se fue a Salamanca a estudiar leyes y teología. Volvió a Santiago, ocupando la mitra compostelana desde 1509 a 1524, siendo arzobispo tuvo un papel muy importante en el panorama gallego como líder político, siendo nombrado por Carlos I miembro de su Real Consejo. Cuando consiguió la mitra toledana en 1523, asentó su residencia en Alcalá de Henares hasta 1534, año de su fallecimiento. Durante este último perío- do ocupó un plano principal en la vida del país y su pre- sencia se reconoce en los sucesos más importantes del reinado del emperador.
Su impronta humanística se deja sentir con fuerza en to- dos los ámbitos de su vida, siendo mecenas de importan- tes artista entre los que debemos destacar a dos por su gran transcendencia internacional: Diego de Sagredo, que en 1526 le dedica su Medidas del Romano, y Eras- mo de Rotterdam, con el que mantenía corresponden- cia2, Erasmo le dedicó dos libros, puesto que Fonseca fue
el principal causante de la introducción de la corriente eramista en España, prestándole su apoyo y protección para la impresión de sus obras en Alcalá de Henares. No es de extrañar este cultivo artístico, de nalidad divulga- dora y educadora, puesto que ya su padre, Alonso II de Fonseca, promovió la primera Introductiones Latinae de
2 La relación con Erasmo de Rotterdan se debe en gran me-
dida a que Alonso III contó como secretario personal con Vergara, uno de los más ilustres erasmistas españoles y gran humanista: Pita Andrade, Jose Manuel. Don Alonso de Fonseca y el arte del Renaci- miento. Cuaderno de estudios gallegos. T13. Instituto Padre Sarmiento de estudios gallegos. 1958. p186.
bula de Julio II gracias a Diego de Muros III3. Pero su an-
dadura tendrá poco recorrido, así pues en 1526, cuan- do Alonso III consigue la Bula papal de la fundación del Colegio Mayor de Santiago Alfeo, se insta a la anexión del Estudio General con todas sus dependencias, siendo de nitivamente absorbido por el Colegio de Santiago Al- feo en 15424.
3 Rodríguez Suarez, Mª Pilar. A universidade de Santiago nos
séculos XVI e XVII. Artículo extraído del libro: Gallaecia Fulget. V Cen- tenario da Universidade de Santiago de Compostela (1495-1995). Uni- versidad de Santiago de Compostela. Coord. Vila Jato. 1995.
4 El colegio de Fonseca comenzó a funcionar provisionalmen-
te en 1522 en el Hospital de la Azabachería, hasta que se pudo tras- ladar al lugar actual.
Fig.35_ Estatua de Alonso III de Fonseca inserta en el centro del claus- tro del Colegio de Santiago Alfeo o Colegio de Fonseca en Santiago de Compostela.
Antonio de Nebrija en 1483.
En cuanto a su legado arquitectónico, destacan las fun- daciones del Colegio de Santiago Alfeo en Santiago de Compostela y del Colegio de Santiago Zebedeo en Sa- lamanca, destinados ambos para el estudio de los cléri- gos gallegos, siguiendo los pasos de los más importantes eclesiásticos que le antecedieron, como el obispo de Pa- lencia Fray Alonso de Burgos que fundó San Gregorio de Valladolid, el cardenal Cisneros con el Colegio trilingüe de Alcalá, o el cardenal Pedro González de Mendoza con el Colegio de la Santa Cruz de Valladolid. Los tipos diseñados en este momento no sufrirán modi caciones substanciales hasta el siglo XIX, momento en el que la aparición de una sociedad industrial y burguesa será el motivo de cambios muy profundos tanto en la arquitec- tura como en el entramado social.
Así a todo, no fue el de Fonseca el primer Colegio en surgir en la ciudad Santa, sino que ello es honor de Lope Gómez de Marzoa, burgués compostelano de grandes ideales religiosos y culturales, que en 1495 funda un Co- legio de Estudiantes Pobres gracias a la cesión del mo- nasterio de San Paio que otorgó el abad de San Martín Pinario; en 1499 se revoca este acuerdo para instalar en San Paio monjas benedictinas a causa de la reforma de las órdenes religiosas promovida por los Reyes Católicos, terminándose este primer periplo universitario, aunque Marzoa no cede en sus pretensiones, y así en 1501 funda un Estudio General en una casa en la Rúa Nova, junto Diego de Muros III que por aquel entonces era el deán de la mitra compostelana, y el obispo de Canarias Diego de Muros II, consiguiendo en 1504 la con rmación por
PLANTEAMIENTOS ESTÉTICOS LA FAMILIA FONSECA
Antes de comenzar con el análisis de la fábrica colegial compostelana, es preciso de nir los planteamientos es- téticos de la familia Fonseca, que fue junto a los Men- doza la que propulsó la introducción de las novedades artísticas en la península de la mano de los mejores artis- tas del momento. Entre sus realizaciones arquitectónicas más destacadas encontramos en Santiago el claustro catedralicio y el Colegio de Santiago Alfeo, en Burgos la escalera Dorada de la Catedral, en Salamanca el con- vento de las Úrsulas, el Colegio de Santiago Zebedeo, la casa Salina, el Palacio de Monterrey y el sepulcro de Alonso II, en Toledo la Capilla de los Reyes Nuevos y en Alcalá el palacio arzobispal5.
Estas obras se deben al mecenazgo de varios personajes de este linaje:
Al arzobispo de Santiago y Patriarca de Alejandría Alon- so II de Fonseca, que era sobrino del arzobispo de Santia- go y Sevilla Alonso I de Fonseca, se le debe el comienzo del claustro catedralicio compostelano y el convento de las Úrsulas.
5 Pita Andrade, Jose Manuel. Don Alonso de Fonseca y el arte
del Renacimiento. Cuaderno de estudios gallegos. T13. Instituto Padre Sarmiento de estudios gallegos. 1958. pp173-192.
Al obispo de Burgos Juan Rodríguez de Fonseca, tam- bién sobrino de Alonso I de Fonseca, se le debe la esca- lera Dorada de la Catedral de Burgos, trazada por Siloé, resuelta de forma bramantesca.
El arzobispo de Santiago y Toledo Alonso III de Fonseca, hijo de Alonso II de Fonseca, prosigue la obra claustral santiaguesa, formula los Colegios de Santiago Alfeo y Santiago Zebedeo, encarga el sepulcro de su padre a Siloé, de factura miguelanguesca, donde se extraen las consecuencias formales y tipológicas de este género que trajera a nuestro país Domenico Fancelli, y costea el retablo pictórico encargado a Juan de Borgoña, artista educado en Florencia en el taller de Guirlandaio, ambas obras para el convento de las Úrsulas. Suya también es la Capilla de los Reyes Nuevos en la Catedral primada, puede que trazada por Diego de Siloé, pero realizada por Alonso de Covarrubias, cuyo retablo fue diseñado por Alonso de Berruguete6.
Y por último, Alonso de Zúñiga y Acevedo, III Conde de Monterrey y sobrino de Alonso III, encarga la construc- ción del Palacio de Monterrey en Salamanca y prosigue las obras del Colegio de Santiago Alfeo.
Todas estas obras, que abarcan la primera mitad del siglo XVI, las realizaron varios de los principales maestros de la época: Juan de Álava, Alonso de Covarrubias, Diego de Siloé y Rodrigo Gil de Hontañón, un elenco de maestros que se encuentran en la primera la de la arquitectura del siglo XVI en España.
Tal como Lorenzo Vázquez fue el maestro de con anza de los Mendoza en las décadas anteriores, será Juan de
6 Checa Cremades, Fernando. Don Alonso III de Fonseca. Arte
e humanismo no Renacemento español. Artículo extraído del libro: Gallaecia Fulget. V Centenario da Universidade de Santiago de Com- postela (1495-1995). Universidad de Santiago de Compostela. Coord. Vila Jato. 1995. p124.
TESIS DOCTORAL: PROCESO METODOLÓGICO Y COMPOSITIVO DEL RENACIMIENTO EN GALICIA. 1499-1657 EDIFICIO: Colegio Fonseca en Santiago de Compostela AUTOR: D. GRANDE NIETO DIRECTOR: DR. MERINO DE CÁCERES CODIRECTOR: DR. SORALUCE BLOND
Álava el maestro que comience las obras más importan- tes de los Fonseca, ya que fue el maestro de con anza de Alonso II, y como tal su hijo continuó con ando en sus servicios. Para los Fonseca traza el claustro de la mitra compostelana, el convento de las Úrsulas, y los Colegios de Santiago Zebedeo y de Santiago Alfeo. En las prime- ras décadas del siglo Álava representa, en la tendencia tradicional, la postura más novedosa de la península por su tratamiento del espacio, del ritmo arquitectónico y de la ornamentación, por lo tanto, a la hora de realizar fá- bricas religiosas será sin duda uno de los referentes en la península. En las dos primeras obras introduce una serie de grutescos que aportan gran uidez y riqueza espacial, terminándose las obras aproximadamente como él las había trazado, pero en ambos Colegios, que son obras posteriores, la in uencia de Covarrubias y Siloé se dejará sentir hasta tal punto de pasar Álava de ser el trazador de las obras al ejecutor del Colegio de Salamanca, adap- tándose a los criterios más avanzados de sus sucesores. Al igual que Álava relegara a Francisco de Colonia en la Catedral de Plasencia en 1512 por presentar una postura más novedosa, le pasará lo mismo a él en bene cio de Covarrubias y Siloé a partir de 1529.
Aunque puede que Alonso III de Fonseca ya conociese a Siloé por medio de su pariente el obispo de Burgos, lo más probable es que su relación, cuando menos la labo- ral, comenzase en 1529, año en el que Siloé se desplaza a Toledo, donde Alonso III era arzobispo, para defender su propuesta ante Carlos I sobre la necesidad de reali- zar la Catedral de Granada a lo romano, lo cual hubo de impresionar a Fonseca, que era un profundo huma- nista, por lo que será tras este encuentro cuando Alonso III le pida que realice unas nuevas trazas para el Colegio de Salamanca, iniciado diez años antes, pero del que solamente estaba realizada la cimentación y los muros
de mampostería7. La historia hubiera sido otra si Siloé se
hubiese quedado como maestro mayor de las obras de Fonseca, pero lo cierto es que la Catedral de Granada impedirá irradiar con plenitud el lenguaje siloesco más allá de la región andaluza, por lo tanto, tras dar sus tra- zas, y realizar el sepulcro del Patriarca Alonso II, no hay constancia documental que lo ligue más con los Fonse- ca.
Puesto que no podía contar con los servicios de Siloé, en este mismo año se pone en contacto con Alonso de Covarrubias, que por entonces ya era famoso por sus tra- bajos en Toledo y tierras de Guadalajara. El arzobispo lo emplea en la reedi cación del Palacio arzobispal de Al- calá de Henares en 1530 y al año siguiente le encarga en Toledo la gran reforma de la Capilla de los Reyes Nuevos en la Catedral8. Siendo ya el maestro de con anza de
Alonso III de Fonseca, en 1532 le encarga la supervisión y recti cación de las trazas del Colegio de Santiago Alfeo. Por su parte, en el Colegio salmantino se sabe que trazó un artesonado para el edi cio que, trazado por Álava, había modi cado posteriormente Siloé.
La concepción estética de Alonso III siempre estuvo vin- culada al gusto a lo romano, diferenciándose claramen- te dos etapas, la primera siendo arzobispo de Santiago, donde su maestro mayor fue Juan de Álava, y la segunda al llegar a la mitra toledana, más vinculado a la Corte, al foco de Alcalá de Henares y a las in uencias europeístas, convirtiéndose entonces en el mecenas más importante de la época, puesto que su labor se vinculó desde Sa- gredo y Erasmo de Rotterdam a Covarrubias y Siloé.
7 Nieto, Morales, Checa. La arquitectura del renacimiento en
España, 1488-1599. Madrid. 2009 (1ªed.1989). p128.
8 Pita Andrade, Jose Manuel. Realizaciones artísticas de Don
Alonso de Fonseca. Cuaderno de estudios gallegos. T23. Instituto Pa- dre Sarmiento de estudios gallegos. 1968. pp41-42.
EVOLUCIÓN DE LA FÁBRICA
Alonso III de Fonseca había concertado con Juan de Ála- va las trazas para la construcción del Colegio composte- lano en 1521. La bula papal de fundación llegó en 1526, año en el que Alonso III ya se encontraba al frente de la mitra toledana, relegando sus encomiendas gallegas a un segundo plano. En los últimos años de su vida, cuando su salud se comienza a resentir, se dispone a reelabo- rar unas instrucciones para la ejecución de la fábrica de Santiago Alfeo; para ello Alonso de Gontín se presenta en Alcalá de Henares en 1532 para rmar en su nombre y en el de Jácome García, ambos maestros canteros de la Catedral de Santiago de Compostela, el contrato de obra cuyas nuevas condiciones fueron modi cadas por
Alonso de Covarrubias, que por aquel entonces ya era el maestro mayor del arzobispo en las obras toledanas. Ese mismo año, 1532, Gontín y García cedieron la mitad de la obra a Juan Pérez y Rodrigo Díaz9.
Hay constancia documental de que la obra del ala Oes- te se comienza en 1533 por Juan Pérez (posteriormente la prosiguen en 1534 Juan do Campo y Alonso González), casi simultáneamente contrata el ala Norte Gregorio de Robín (aunque muere en 1534 y lo substituye Juan de San Miguel, Juan da Cruz y Pedro de Sanjurjo). El contrato de Robín incluye también la capilla, por lo tanto debía hacer el anco Norte y parte del Este, que aún se seguía construyendo en 153510.
En 1536 aún hay constancia de que se estaba realizando el segundo cuerpo de la fábrica11, y ya en 1540 Juan Pé-
rez y Pedro Fernández comenzaron a labrar la portada principal.
Entendemos que el Colegio, en su labor arquitectóni- ca, se acabó de nitivamente con la portada, en 1541 o 1542, puesto que en 1542 el Estudio General fundado por Lope Gómez de Marzoa y Diego de Muros II y III, fue de nitivamente absorbido por el Colegio de Santiago Al- feo, lo que quiere decir que en aquella fecha ya tendría perfecta y plena capacidad para realizar sus funciones satisfactoriamente12. En los años sucesivos se llevaron a
9 Fraguas Fraguas, Antonio. O Colexio de Fonseca. Instituto de
Estudios Galegos “Padre Sarmiento”. 1995. p121 y ss.
10 Castro Santamaría, Ana. Juan de Álava, arquitecto del Rena-
cimiento, Salamanca, Caja Duero, 2002, pp457-470.
11 Fraguas Fraguas, Antonio. O Colexio de Fonseca. Instituto de
Estudios Galegos “Padre Sarmiento”. 1995. p121 y ss.
12 Se ha barajado históricamente 1538 como posible fecha de
conclusión del Colegio, ya que fue el año en que se hace cargo de las obras catedralicias Rodrigo Gil de Hontañón, valiéndose de parte de las cuadrillas que trabajaban en el Colegio, pero ello tampoco es indicativo ni excluyente, ya que las cuadrillas trabajaron a destajo simultáneamente en el Colegio, con lo que bien pudo una terminar su contrato y proseguir en la Catedral sin que las otras cuadrillas aca- basen su parte de las obras.
cabo las obras de aderezo y ornato, como así se des- prende del pintado de la portada de 1548 o de la ins- cripción que recorre el friso del patio, fechada en 1544. ¿Qué pasó con el ala Sur? No tenemos noticia de su obra, aunque entendemos que fue la primera por la que se comenzó el edi cio. Ello nos lo indica claramente la disposición de las columnas del patio, puesto que es el único lienzo que posee un tipo de columna idéntico en todo el ala contando los encuentros con los otros lienzos, por lo que se realizaría antes que sus alas contiguas. Aun- que ello ya de por sí se antoja su ciente para constatar que se comenzó por el anco Sur el Colegio, también lo avala el hecho de que cuando se contrató el ala Norte, se hace contando también con la Capilla, o sea, con parte del ala Este, por lo que es lógico pensar que el pri- mer contrato fue del ala Sur con el General de Teología, que por otro lado es el alma mater del Colegio, ya que es la estancia principal y debería estar en funcionamien- to cuanto antes. También refuerza este razonamiento el cambio estilístico que de ne y marca perfectamente que el ala Sur se realizó en una etapa diferente al resto ya que destacan sus diferencias respecto a los otros tres lienzos del claustro como son el menor tamaño de sus medallones y el doble basamento del que arranca el fus- te de la columna.
Puesto que Gontín y García no aparecen en las obras del resto de las alas, suya hubo de ser el General de Teo- logía y el anco Sur.
Así pues, entendemos que el Colegio de Santiago Alfeo se comenzó por el General de Teología, se siguió por el ala Sur con su lienzo, el Oeste con su lienzo, el Norte con su lienzo y nalmente la Capilla, realizando también el lienzo completo del ala Este.
Fig.37_ Vista General del claustro del Colegio de Fonseca en Santiago de Compostela.
TESIS DOCTORAL: PROCESO METODOLÓGICO Y COMPOSITIVO DEL RENACIMIENTO EN GALICIA. 1499-1657 EDIFICIO: Colegio Fonseca en Santiago de Compostela AUTOR: D. GRANDE NIETO DIRECTOR: DR. MERINO DE CÁCERES CODIRECTOR: DR. SORALUCE BLOND
DESCRIPCIÓN DEL COLEGIO
El edi cio responde a la planta habitual para los Cole- gios, un cuadrado centrado por un patio en torno al que se disponen y distribuyen las diferentes dependencias. Siguiendo la tipología colegial, se disponen los dos espa- cios más importantes -la Capilla y el aula General Grande de Teología- en la fachada principal, correspondiente al lado Este, quedando ambos espacios unidos a través del zaguán13 y siendo por lo tanto, las únicas dependencias
colegiales con cierta autonomía al no regirse bajo la or- ganización del patio.
El claustro está organizado en dos plantas de seis arca-