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EDIFICIO: Hospital Real en Santiago de Compostela

HOSPITAL DE LOS REYES CATÓLICOS

Aunque no cabe duda de que los promotores principa- les de esta fábrica son los Reyes Católicos, a Don Diego de Muros III se le debe gran parte del mérito del Hospital Real, ya que fue el que acabó consiguiendo, cuando era Deán de la catedral de Santiago, la dotación eco- nómica para las obras, tras visitar a Isabel y Fernando en Granada. Incluso él fue el que contrató la portada del Hospital en una fecha posterior al fallecimiento de los Re- yes Católicos, siendo ya obispo de Oviedo, puesto que durante toda la construcción de la fábrica sanitaria fue cialmente el administrador del Hospital Real de Santia- go de Compostela.

Los hospitales reales, además de atender las necesida- des sanitarias, se convirtieron en un fértil campo de ex- periencias constructivas con prototipos y modelos pro- cedentes de Italia.

El Hospital Real de Santiago de Compostela junto con los otros dos hospitales realizados por Egas: el Hospital de Santa Cruz de Toledo y el Hospital Real de Granada, contribuyeron al proceso de modernización, ya que for- man parte de un conjunto de edi cios, consecuencia de todo un recorrido que comenzó en la península itálica

enmarcado en una línea de salubridad e higiene, y que quizás alcanzó en el Hospital Real de Santiago el grado máximo en sus planteamientos.

Sus comienzos se remontan a la época romana. Cuando el cristianismo experimenta un gran desarrollo y la pobla- ción rural aumenta considerablemente, ello implica que también aumenten las enfermedades y la guerra, la Igle- sia fue la única autoridad capaz de solucionar estas di - cultades. Durante el siglo V fue aumentando el número de casas de refugio, aunque será entre el VI y el XII cuan- do se funden los primeros hospitales episcopales y mo- nacales. En el siglo XII y XIII las fundaciones hospitalarias se convertirán en mixtas -hospitales de las órdenes mili- tares- y el aumento de la riqueza burguesa provocará, a partir del siglo XIV, la secularización del hospital, aunque como bien es sabido la secularización de los hospitales en España fue ín ma comparada con el resto de Oc- cidente, ya que se conservó una mentalidad de fuerte tinte religioso en la vida social1. En un principio, este fue

lugar de acogida, casa de hospitalidad, casa de Dios, y como tal se desarrolló en casi todas las sociedades. Su origen en la cultura cristiana occidental probablemente se establezca en Montecasino, con la Orden Benedicti- na -San Benito de Nursia 450-5472.

1 Entre los siglos X y XII se realizaron en la península, siguiendo

en Camino francés, cinco hospitales: Sahagún, Villavascones, Arco- nada, Najera y Santo Domingo de la Calzada, comenzados por el favor de las clases elevadas de la sociedad, pero vinculados a un nuevo concepto religioso y al desarrollo urbano, convirtiéndose en elementos de estabilidad social. Pero en lo que se re ere al estudio arquitectónico de estas instituciones sanitarias, no tenemos noticias de interés al respecto que nos vinculen con la línea del Hospital Real de Santiago.

Fernández Rodríguez, Begoña. La hospitalidad medieval. El hospital viejo de Santiago de Compostela. p72. Extraído del libro: Memoria Artis. Xunta de Galicia. 2003.

2 Insua Cabanas, Mercedes. Arquitectura Hospitalaria en Gali-

cia. pp57-85. Dentro de: O Hospital Real de Santiago de Compostela e a hospitalidade no camiño de peregrinación. Coord. Xose Manuel García Iglesias. Ed. Xunta de Galicia 2004.

Fig.16_ Ilustración aparecida en las Cartas del papa León X sobre la batalla legal entre el Hospital Real y Alonso III de Fonseca. A la izquier- da está Fonseca con su escudo de armas con cinco estrellas y a la derecha Diego de Muros con la cruz de Jerusalén como escudo. (Copyright: © Universidad de Santiago de Compostela)

Como antesala situaremos a los monasterios y su funcio- namiento en la gura de Saint Gallen. En su plano ideal, realizado aproximadamente en el 820 d.C., se encuen- tran de nidas varias funciones interesantes. Por un lado hospedaje para peregrinos y pobres, puesto que uno de los rasgos de la pobreza medieval es su carácter itine- rante: el ideal de pobreza evangélica exigía andar por los caminos a expensas de la caridad pública. La nece- sidad por parte de los monasterios de dar cobijo a estos pobres y peregrinos motivó la aparición de lo que con ri- gor merecía el nombre de hospital -de hospes, forastero-3

más que un establecimiento destinado especí camente a la asistencia de enfermos. Por otro lado existían otras estancias para huéspedes importantes, y por último tam- bién una enfermería para enfermos y monjes viejos con capilla propia. Cada una de las tres construcciones se cierra sobre un patio central. Es conveniente señalar que no eran los monjes los que se encargaban de atender a los enfermos, poco a poco fueron apareciendo herman- dades laicas y órdenes que se ocuparon de ello, aunque no en España.

3 García Guerra, Delfín. El Hospital Real de Santiago (1499-

1804). Fund. Pedro Barrrié de la Maza. 1983. p29.

Existen multitud de recintos donde los viajeros encontra- ban refugio y asistencia en medio del camino que comu- nicaba el Norte de Europa con Roma, el más in uyente fue Santa María della Scala en Siena, que data ya del siglo XI, y que poco a poco se convirtió en hospital, prac- ticando también la caridad, dando comidas en épocas de hambrunas y acogiendo a huérfanos. Tuvo varias sa- las yuxtapuestas sin orden ni planimetría de nida, sin una clara forma de cruz. Su importancia estriba en el hecho de utilizar vastas salas y una organización simétrica de camas, unido al hecho de haber sido muy reputado por sus extraordinarias condiciones higiénicas y su e cacia. El Ospedale di Santa Maria Nuova, Florencia, fundado en- tre 1285 y 1288, centra su in uencia en separar los sexos en diversas naves, así como en la colocación de altares sobremontados por cúpulas en el cruce de los brazos. Se creía que ya estaba con gurado en el año 1334 en for- ma de cruz, pero hasta 1479 disponía sólo de dos brazos que se cruzaban en el altar4. Al hospital de Brescia y al de

Pavia también le presta mucha atención el hospital de Milán, ya que ambos adoptaron antes que el milanés la planta cruciforme, igual que también se la presta al de Mantua, 1449-1472, que disponía una tipología muy simi- lar al de Pavia, cruz griega con cuatro claustros, aunque al parecer el cuarto claustro nunca se llegó a construir.

4 Gómez-Ferrer Lozano, Mercedes. Arquitectura en la Valencia

del Siglo XVI. El Hospital General y sus artí ces. Ed. Albatros. Valencia. 1998. Pp45-50.

En 1456 Filarete recoge todas estas experiencias y dise- ña el Ospedale Maggiore en Milán, el cual se convierte en canon indiscutible. Se articula dispuesto en elemen- tos geométricos básicos donde un gran patio central re- matado por una iglesia divide dos zonas, organizándose cada una de ellas mediante una cruz griega que distri- buye cuatro patios. La paradigmática y colosal planta del Ospedale Maggiore no pudo pasar indiferente al hospital compostelano si pretendía “ser oído en todo el

mundo”5, como dijeron los Reyes Católicos, que le otor-

gaban a este edi cio una gran importancia como sím- bolo de su poder, por ello que mejor que el Ospedale Maggiore para esta concepción, además el Hospital de Milán y el de Santiago comparten la idea clásica y renaciente del corpus arquitectónico de realizar guras simples como contenedores de la totalidad de la obra y su proceso de división modulada para el establecimien- to derivado de las partes -de lo general a lo particular-, oponiéndose frontalmente a los métodos aditivos de la construcción medieval -de lo particular a lo general6.

5 Fernández de Boán, J y R. General descripción del Reyno de

Galicia. ca. 1640.

6 Arnau Amo, J. La teoría de la arquitectura en los tratados.

Artes grá cas Flores. Albacete. 1988. p7-15

El Ospedale Santo Spirito di Sassia, en Roma, construido entre 1474 y 1478, se inscribe en una cruz griega con un lado truncado, o en forma de T, siendo el más famoso de los hospitales romanos, gozando de amplios privilegios e indulgencias que adquirirán con el tiempo los hospitales españoles. Ello queda patente en una Bula Papal7 donde

el Santo Spirito de Sassia es el modelo de los hospitales en España, por lo menos en temas jurisdiccionales, puesto que de todos los privilegios, libertades e indulgencias de que disfruta y goza este Hospital, pasaran a gozarlas en igual medida los demás hospitales del Reino de España, en especial los adscritos a la Corona.

Por último nombraremos al Hospital Real de Todos os San- tos de Lisboa, realizado entre 1492 y 1501, que aunque no se conserva nada debido al terremoto de Lisboa, según se desprende de las disposiciones testamentarias que Don João II le encomienda a su sucesor Don Ma- nuel, el Hospital fue inspirado sobretodo en los hospitales de Florencia y Siena (no olvidemos que doña Isabel, la mujer de Don Manuel, era hija de los Reyes Católicos). Este hospital, según los planos realizados por M. Carmo- na8 supuso una simpli cación de los anteriores y tiene,

en cuanto a su planta, notables parecidos con los dos Hospitales Reales realizados por Egas.

7 A.H.U.S. Hospital Real. Escrituras, nº94 (1509-1513), fol. 50v.-51r.

8 Pevsner, Nikolaus. Historia de la tipología de las arquitecturas,

Gustavo Gili, S.A., Barcelona, 1979. Fig.18_ Plantas de varios hospitales, de arriba hacia abajo:

Hospital Sta Mª Nuova en Florencia, planta según W. y E. Plaatz. Hospital Mayor en Milán, planta según C. Tollet

Hospital Santo Spirito in Sassia en Roma, planta según O. Kuhn Hospital de Todos os-Santos, planta según M. Carmona

(Ilustraciones extraídas del libro de Rosende Valdés, Andrés. El Grande y Real Hospital de Santiago de Compostela. Consorcio De Santiago. 1999, Ed. Electa)

TESIS DOCTORAL: PROCESO METODOLÓGICO Y COMPOSITIVO DEL RENACIMIENTO EN GALICIA. 1499-1657 EDIFICIO: Hospital Real en Santiago de Compostela AUTOR: D. GRANDE NIETO DIRECTOR: DR. MERINO DE CÁCERES CODIRECTOR: DR. SORALUCE BLOND

Algunos historiadores en la actualidad sitúan como refe- rentes directos de los Hospitales de Egas a los realizados anteriormente en Zaragoza y Valencia, pero los mono- grá cos que emanan de los estudios realizados del Hos- pital Real y General de Nuestra Señora de Gracia de Za- ragoza9, nunca nos transmiten la idea de un hospital que

tienda a la estructura de los construidos en Santiago, To- ledo o Granada. Fue a partir de Wilkinson10, que introdujo

sin justi carlo el dato de la tipología cruciforme en el Hos- pital de Zaragoza, cuando Fernando el Católico en 1496 le dio nuevas constituciones, y esta idea ha sido repetida sin argumentos convincentes hasta nuestros días.

En sus descripciones no se ve una estructura coordinada, sistemática y armónica, sino todo lo contrario, y aunque esto se pueda deber en gran parte a todos los anexos acaecidos hasta el S. XVIII, lo cierto es que según las des- cripciones: la iglesia se sitúa en una esquina, existe un gran patio, se dan corredores pegados a la fachada y existen grandes problemas de ventilación.

En los cuatro monográ cos se concluye en que es grande la complicación a la hora de intentar realizar, ni siquiera un esquema aproximado del reparto de las diferentes dependencias del Hospital, por lo tanto descartamos su vinculación como modelo predecesor del Hospital Real de Santiago de Compostela.

Tampoco tiene sentido que un Hospital al que en princi- pio le sigue el de Santiago, reciba en 1525 por Clemente VII la Bula que el hospital compostelano recibió de Julio II en 1512 en la cual se le otorga la exención de la jurisdic-

9 Fernández Doctor, Asunción. El Hospital Real y General de

Ntra. Sra. De Gracia de Zaragoza en el siglo XVIII. Institución “Fernan- do el Católico” (C.S.I.C). Excma. Diputación de Zaragoza, 2000. Baquero, Aurelio. Bosquejo histórico del Hospital Real y General de Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza, Institución Fernando el Cató- lico, Diputación Provincial de Zaragoza, 1952.

10 Wilkinson, Catherine. The Hospital of Cardinal Tavera in Tole-

do. New York, 1977.

ción ordinaria y se adscribe directamente a Roma. En cuanto al Hospital General de Valencia existe la posi- bilidad de que su traza en cruz se realizase hacia el año 1494, anterior a cualquiera de los proyectos de Egas. Esta traza pudo venir de Italia o al menos estar muy in uen- ciada por todos los hospitales cruciformes existentes en la península itálica, adaptándose posteriormente a la realidad constructiva vigente en Valencia por un maes- tro local11. Y es este hospital el primero, en 1493, por el

que actúan los Reyes Católicos frente al Papa para que le conceda ciertos privilegios, aunque no es del primero del que hablan los Reyes Católicos, ese privilegio lo tiene el de Santiago en 1492.

Posiblemente sobre esta traza, cuyas directrices básicas se mantuvieron, se realizaron algunas modi caciones cuando se decidió aprovechar el Hospital dels Folls o Ino- centes para que sirviera de base a las nuevas enfermerías del Hospital General, pero este Hospital General constru- ye básicamente los dos primeros brazos de la cruz entre 1513-1517, retomando en 1538 la construcción para los siguientes brazos. Por lo tanto no se descarta la in uencia recíproca entre los hospitales de Egas y el valenciano, aunque es poco probable que este último tenga mayor in uencia en los de Egas que el resto de los hospitales señalados anteriormente puesto que cuando Egas trazó sus proyectos y los empezó a ejecutar, a lo mucho podría conocer las trazas del Hospital dels Folls y sus modi cacio- nes para adaptarse a la forma en cruz, pero hasta 1513 esta adaptación es de forma muy tímida. Tendría más sentido hablar del parecido entre el Hospital General de Valencia y el Hospital de Santa Cruz de Toledo, pero no con el Hospital Real de Santiago, porque, lo que a mi

11 Gómez-Ferrer Lozano, Mercedes. Arquitectura en la Valencia

del Siglo XVI. El Hospital General y sus artí ces. Ed. Albatros. Valencia. 1998. pp68.

entender es capital en este tipo de hospitales, es que el valenciano se realizó in uido por los hospitales italianos en cuanto a salubridad, higiene y ordenación espacial, pero no adoptó el concepto de la gura como contene- dor que anteriormente incidíamos en que es una carac- terística básica del Ospedalle Maggiore, y que se repite en el Hospital Real de Santiago, lo cual le aporta un salto de calidad arquitectónica a la concepción de edi cio. En el memorial de los Reyes Católicos no faltaban las re- ferencias a otros hospitales, como el Hospital del Rey de Burgos o el del monasterio de Guadalupe que fueron to- mados como modelo, pero entiéndanse estos casos nun- ca como modelos arquitectónico, sino como referencias Hospitalarias existentes dentro de la Corona, puesto que el primero era famoso por ser hospital de peregrinos y el segundo también era de gran popularidad, pero de nula in uencia arquitectónica para el de Santiago.

Descartando pues todos los diseños arquitectónicos de Castilla y Aragón, nos centramos más en la in uencia ita- liana, siendo el hospital de Milán y el de Roma los más complejos y admirados, aunque es erróneo atribuirles una in uencia directa y única con el de Santiago puesto que en Italia por aquel entones eran muchas las ciuda- des que disponían de hospital cruciforme, por ello, en- tendemos su cientemente argumentado el hecho de que no existe un modelo que imitar, sino un tipo que se presenta en constate evolución, ya que todos los hospi- tales se enmarcan en una secuencia temporal de con- tinuos avances en los conceptos, desarrollos y técnicas, así pues el Hospital Real de Santiago se inscribe como parte de esa secuencia, por ello aplicará los conceptos más desarrollados y perfeccionados hasta la fecha.

MOMENTO HISTÓRICO

Los Reyes Católicos visitaron Galicia en 1492. Su visita se debe por un lado al tema social y político: median en los continuos con ictos entre nobles y delegados rea- les, contentan a los municipios que reclamaban mayor autonomía, al igual que a las iglesias y monasterios, que querían desprenderse de los encomenderos y valedores, liquidan el bandolerismo y las inquietudes de los caba- lleros destruyendo hasta veinte fortalezas, hacen salir de Galicia a los caballeros más turbulentos encaminándolos a la empresa granadina y recaudan fondos con destino a la guerra de Granada. Y por otro lado el tema religioso:

“visitar las reliquias e iglesia del Apóstol Santiago nuestro

patrón”12. Cuando los Reyes Católicos abandonaron Ga-

licia, los problemas quedaron resueltos.

12 García Oro, J. Galicia en los siglos XIV y XV. La Coruña, 1998,

pp371-372.

López Ferreiro, A. Galicia no último terzo do século XV. Tomo I. 2008. Facsímil de 1883.

Ante el gran número de hospitales en la ciudad com- postelana, que no daban abasto con los peregrinos, deciden fundar uno a razón de que el coste de man- tenimiento fuese menor y mayor la atención. Hay que tener en cuenta la importancia que a la par de los Reyes Católicos tuvo Don Diego de Muros III, deán de Santiago y más tarde arzobispo de Mondoñedo y Oviedo, en la realización del Hospital, al que le con eren los poderes necesarios para llevar a cabo el edi cio, y el cual tam- bién aportará en su momento fondos para proseguir las obras.

Al principio surge la idea de monasterio-hospital, pero se inclinan nalmente a la idea de hospital regido por la Corona ya que de esta forma lo controlarán y les apor- tará identidad y presencia en una ciudad totalmente eclesiástica13.

13 Mientras se madura la idea de monasterio-hospital adjunto

al monasterio santiagués de San Martín Pinario, éste se adscribe a la Congregación, con lo que ya no sería el lugar idóneo para albergar dicha sede sanitaria, pero este cambio se hubo de realizar una vez los Reyes Católicos o Diego de Muros III ya desecharan la idea pri- migenia de monasterio-hospital, puesto que es improbable que San Martín Pinario se inscribiese en la Congregación de espaldas a los de- seos de la Corte, ya que entre otras cosas, las Congregaciones fueron instituciones organizadas por los Reyes Católicos para controlar los monasterios, que hasta aquel momento dependían directamente de sus Casas Matrices, todas en el extranjero.

TESIS DOCTORAL: PROCESO METODOLÓGICO Y COMPOSITIVO DEL RENACIMIENTO EN GALICIA. 1499-1657 EDIFICIO: Hospital Real en Santiago de Compostela AUTOR: D. GRANDE NIETO DIRECTOR: DR. MERINO DE CÁCERES CODIRECTOR: DR. SORALUCE BLOND

DECORACIÓN

Hoy en día se focaliza en gran medida la sistematización y la catalogación de la arquitectura desde el análisis de los elementos decorativos, probablemente por ser estos los que resultan de más fácil asimilación para la socie- dad, pero la decoración, aunque es uno de los factores a analizar de la fábrica, sin duda no es el primigenio ni el n último ni el germen generador de la idea. La arquitec- tura dimana propiamente del espacio que genera. Es necesario recordar que la verdadera esencia del Re- nacimiento no fue tanto la mera imitación del arte clási- co antiguo, a pesar de que este aspecto, por más visible, es el que más se estudia, sino que el Renacimiento era