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COMPARACIÓN DEL CONCEPTO DEL YO CON LA CATEGORÍA DE LAS OCUPACIONES

219 T a bla XIV La evaluación del concepro del yo en el adolescente mexicano en campa-

COMPARACIÓN DEL CONCEPTO DEL YO CON LA CATEGORÍA DE LAS OCUPACIONES

Un grupo bastante grande de ocupacionesT profesiones, incluyendo la llamada la más antigua de las ocupaciones, así como también ocupaciones generalmente ilegales, como la de ladrón, forman parte de esta amplia cate- goría de conceptos.

En esta categoría la sorpresa la constituye el hecho de que la ocupación de enfermera tenga el número uno en la evaluación en México. De haber teni- do el dato para México, exclusivamente, probablemente nos hubiésemos embarcado en un gran número de interpretaciones para poder explicar esto. Sin embargo, el hecho de que en un buen número de naciones aparezca pre- cisamente la enfermera evaluada en el primero o segundo lugar de todas las ocupaciones, nos permite informar que para los jóvenes adolescentes, en un buen número de naciones y probablemente por experiencias específicas de todos ellos, la enfermería, en comparación con otras profesiones, resulta ser

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de una alta valoración. El número dos para México, y también muy altamente valorado en un buen número de naciones del mundo, es la profesión de doc- tor, de médico. Hasta en esto, ya que ambos practican la labor de ayudar a curar al ser humano, el criterio de evaluación pone a la mujer primero y al hombre después. Debido a esto, lo menos que podemos esperar es que la enfermería caiga a una posición muy inferior en potencia, mientras que el médico se debe mantener en su lugar de alta posición respecto del poder.' Los siguientes lugares, ocupados por las ocupaciones de sacerdote, científi- co, misionero y, posteriormente, maestro y profesor, indican las predileccio- nes vaiorativas de nuestros adolescentes respecto del área de las ocupacio- nes. Desgraciadamente no se le ocurrió a nadie incluir el concepto futbolista o deportista profesional, en general; hubiera sido interesante compararlo con las demás profesiones. El concepto trabajador, que aparece en el cuarto lugar, no se refiere al obrero, ya que el concepto obrero, como se observa, aparece demasiado abajo de la lista de evaluación para estos adolescentes. Debido a que, como todos los demás conceptos, el concepto trabajador apa- reció aislado del contexto de las ocupaciones en la parte superior de una pági- na, para que fuese juzgado, en acuerdo con las escalas de evaluación, de potencia y de actividad, hemos llegado a la conclusión de que este concepto significó para los adolescentes la idea de una persona que trabaja; y una per- sona así, sí recibe una alta evaluación. El hecho de que no existieran diferen- cias, es decir, que se presentara poco desacuerdo entre los jóvenes estudian- tes respecto de la evaluación de este concepto, nos indica, una vez más, que probablemente hubo una sola interpretación del concepto, y que ésta pudo haber sido la de una persona activa y trabajadora. No deja de llamar la aten- ción, respecto de la tabla XVIII, la manera en que nuestros adolescentes perci- ben el valor de las ocupaciones. No está de más recordar que, respecto de la valoración, entre más altos estén los conceptos de las ocupaciones en la ordenación, más se les atribuye bondad, simpatía, valor positivo; y entre más bajos se encuentren en esta ordenación, menos tendrán estas características, hasta llegar a un punto en que las características se conviertan primero en neutrales y después en negativas, como de hecho sucede a partir del concep- to que representa a la llamada más vieja de las profesiones.

Quizás valga la pena indicar que el concepto sirviente se encuentran en la posición decimonovena de la evaluación, por encima de soldado, burócrata, obrero, banquero, peluquero, etc. Esto no solamente indica una posición superior de los sirvientes en la valoración, sino que los jóvenes mexicanos los evalúan tanto como se evalúan así mismos. La parte alta de la valoración, ade- más de los conceptos de enfermera y doctor que ya hemos discutido, muestra que después del médico del cuerpo va el tradicional médico de las almas., y poco después de él, el científico, el maestro y el profesor. Esta forma de valo- rar indica una actitud idealista de nuestros adolescentes y habla, en general, bien de ellos.

Entre los 29 conceptos de esta categoría, el concepto del yo aparece en

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decimoctavo lugar. Además, el concepto del yo ocupa la posición de 9.3 alre-dedor del mundo, lo que hace que, una vez más, el yo de nuestros adolescen- tes quede solamente por encima de los adolescentes hindúes de Delhi, en su posición dentro de la categoría de las ocupaciones alrededor del mundo.

Se ve que, en efecto, lo que indicábamos respecto de la evaluación de la enfermera se ha cumplido, ya que ha caído, en el orden de potencia entre la categoría de ocupaciones, hasta la posición decimoquinta. Es interesante observar la forma en que se ordenan los conceptos respecto de la adscripción que el adolescente les hace, el poder, influencia, fuerza, etc. Aparece nueva- mente en un lugar muy alto en poder el concepto trabajador, es decir, perso- na trabajadora. Esto es, sin duda, un reconocimiento de los adolescentes a la influencia y poder que pude llevar consigo alguien que sea realmente trabaja-

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dor. Seguramente que una parte del problema estudiantil es debido a que la mayoría de los administradores de instituciones de estudios superiores no dedican más que una porción de su tiempo a su trabajo. Esto, seguramente, hace que pierdan mucho de su influencia y de su simpatía, desde el punto de vista de los estudiante. En nada ayuda, claro, el hecho de que los maestros sean los famosos "maestros de taxi", que solamente dan una clase y desapare- cen para aparecer en otra parte a dar otra clase. El doctor en medicina apa- rece como segundo en poder, influencia y fuerza. Esto quizás tenga mucho que ver con el gran número de jóvenes que se sienten atraídos hacia la profe- sión médica. No nos sorprende que el soldado aparezca como agente de poder, pero sí parecería sorprender que el tendero fuese un sujeto tan pode- roso, como lo perciben los adolescentes. Ahora bien, esto simplemente Tabla XVIII. La evaluación del concepto del yo en el adolescente mexicano en com-

paración con los conceptos de las diversas ocupaciones.

Concepto Posición Enfermera 1 Doctor 2 Sacerdote 3 Trabajador 4 Científico 5 Misionero 6 Maestro 7 Profesor 8 Artista 9 Mujer oficinista 10 Campesino 11 Abogado 12 Granjero 13 Esrudianre 14 Lo mayoría de la gente 15 Tendero 16 Autor 17 Yo 18 Sirviente 19 Soldado 20 Burócrata 21 Obrero 22 Banquero 23 Peluquero 24 Policía 25 Barrendero 26 Prostituta 27 Mendigo 28 Ladrón 29

Tabla XIX. Potencio del concepto del yo en el adolescente mexicano en comparación con loS conceptos de la categoría de las ocupaciones.

Concepto Posición Trabajador 1 Doctor 2 Granjero 3 Soldado 4 Tendero 5 Profesor 6 Abogada 7 Policía 8 Artista 9 Científico 1 0 Maestro 11 Campesino 12 Sacerdote 13 Banquero 14 Enfermera 15 Misionero 16 La mayoría de lo gente 17 Estudiante 18 Ladrón 19 Yo 20 Sirvienra 21 Mujer oficinista 22 Obrero 23 Barrendero 24 Prostituro 25 Burócrata 26 Autor 27 Peluquero 28 Mendigo 29 • C ,;