personalidad normal y patológica del mexicano'
LA PERSONALIDAD NORMAL
LA PERSONALIDAD NORMAL
En algunos artículos consignados en la bibliografía, ilustramos cómo midiendo creencias de tipo histórico-cultural en México, encontramos intere- santes correlatos entre el conformismo con las HSCPs mexicanas y los rasgos
246 TERCERA PARTE CAPÍTULO 13, ENFOQUE INTERDISCIPLINARIO 247 de la personalidad específicos, con el desarrollo de las habilidades. Quizás lo
más dramático fue encontrar que entre más conformes con los valores tradi- cionales fuesen los estudiantes de tres distintas edades, en la ciudad de Méxi- co, menor tendría a ser su desarrollo cognoscitivo intelectual y claramente más baja su habilidad para la lectura. Este estudio ha sido aplicado varias veces en México con resultados semejantes. Es decir, una vez conocida la actitud de cada sujeto en relación con las premisas socioculturales de su cul- tura, se sabe que tenderá a desarrollar determinados rasgos de personalidad y a tener un desarrollo cognoscitivo intelectual congruente. Ahora bien, es sen- cillo comprender que un joven que se rebela más a su cultura que sus coetá- neos, tienda a mostrar calificaciones altas en rasgos tales como agresividad, dominancia y autonomía, y quien tienda a conformarse, muestre calificacio- nes altas en sumisión y evitación de riesgos. Pero lo que a primera vista parece más difícil de entender, es por qué los individuos contraculturales y los que son sabiamente pro o contraculturales, según la situación, obtienen más altas calificaciones en pruebas de inteligencia, habilidad de lectura, habilidad ma- temática, etc.
Quizás valga la pena subrayar que hasta ahora sólo hemos logrado de- terminar cuatro estilos de confrontación y aquí sólo hablaremos de tres que son claramente pertinentes para la cultura mexicana. Las dimensiones, derivadas de-análisis factoriales, han recibido los nombres de obediencia
afiliativa en oposición a la autoafirmación activa, independencia contra contra interdependencia y control interno activo contra control externo pasivo. Dentro de la-primera dimensión, consideramos la existencia de la
rebelión o del conformismo con la autoridad, es decir, rebelión o sumisión ante el poder fundamentalmente. En la segunda dimensión consideramos una rebelión hacia la interdependencia afiliativa con otras personas, en busca de una autonomía individual, es decir, una rebelión ante lo que pudiera llamarse el instinto gregario. En la tercera dimensión encontramos la característica de un estilo de confrontación híbrido, que puede ser autoasertivo y activo en situaciones apropiadas y pasivo afiliativo en situa- ciones en que esto sea más eficaz. Varios de nuestos estudios con estos estilos de confrontación sugieren que tales estilos están relacionados a factores económicos, tales como cantidad de recursos y la eficacia en el uso de éstos. Por tales resultados, nos queda la duda de si las exageracio- nes de individualización, en Estados Unidos, están relacionadas con el exceso y desperdicio de recursos económicos.
LA CULTURA MEXICANA Y LA PERSONALIDAD PATOLÓGICA EN EL MEXICANO
Dentro de la teoría que defendemos, la patología está dada por exagera- ciones del comportamiento normal del individuo dentro de cada cultura. Estas exageraciones resultan mejor definidas en términos de una dimensión económica, a la que hemos denominado constructividad-destructividad. La
teoría demanda que cuando exista una exageración conformista con la cultu- ra o una exageración de rebelión ante ella, y éstas sean destructivas para el individuo o para la sociedad, podemos hablar de distintos niveles de patolo- gía personal y social.
Respecto al desarrollo de la personalidad patológica, apenas hemos ini- ciado la exploración, y ésta se ha hecho en términos muy coherentes con la concepción teórica Se ha partido, en el estudio ilustrativo, de variados datos que demuestran la importancia que la madre tiene dentro de la cultura mexi- cana como sostén de la estructura familiar. Se decidió explorar, a través del diferencial semántico del idioma español, una serie de 20 conceptos clínicos críticos tales como los conceptos yo, crimen, agresión, suicidio, borrachera,
separación de la familia, locura, miedo, etc., y el concepto de insulto a la madre. Además, se midió rasgo y estado de ansiedad.
La hipótesis fue de que entre más extremosamente se considere que el
insulto a la madre no es malo, o que es muy amenazante, encontraríamos
mayor número de correlaciones con conceptos clínicos críticos de naturaleza patológica.
Los resultados de este primer estudio, aparecidos recientemente en una publicación de circulación limitada,4 validan con fuerza la hipótesis indicada. Así, encontramos en un grupo de adolescentes con nueve años de educación y representación igual de hombres y mujeres y de dos clases sociales, que aque- llos jóvenes que consideran que el insulto a la madre es relativamente menos malo que sus coetáneos, consideran también que es menos malo el crimen, el
suicidio, la agresión, la borrachera, el divorcio, la locura, el cáncer, etc. Estos
mismos sujetos, además, acusan un mayor grado de estado de ansiedad y eva- lúan su propio yo por debajo del de sus coetáneos. En los correlatos de la esca- la de familiaridad con el concepto del insulto a la madre, entre más familiariza- dos estén los adolescentes con este concepto, más familiarizados están con el
crimen, la borrachera, el suicidio, el divorcio,la agresión, la locura, el miedo,
la separación de la familia, etc. En el otro extremo, entre más amenazante se considera el insulto a la madre, hay mayor correlación con el sexo, es decir, que las mujeres consideran más amenazante el insulto a la madre que los varo- nes; es más amenazante el insulto a la madre en la clase media que en la clase baja, pero también es más amenazante para todos estos sujetos, la borrachera, el cáncer, el crimen, el divorcio, la locura, la separación de la escuela y de la
familia, etc. Los sujetos con calificaciones altas respecto de lo amenazante que
es el insulto a la madre, tienen, además, calificaciones más altas que sus coetá- neos en rasgo y estado de ansiedad.
Es necesario recordar que estos resultados tienen que ser relacionados con la dimensión económica constructividad-destructividad, es decir, que muchos de los que se han liberado del tradicionalismo de su cultura lo sufi- ciente para considerar que no es tan malo el insulto a la madre, pueden ser definitivamente iconoclastas o rebeldes constructivos para sí mismos y para los demás, o bien, fundamentalmente destructivos para sí mismos, es decir, 'Díaz-Guerrero, R., Lichtszajn, J. y Reyes Lagunes, 1., "Alienación de la madre, psicopatologiay la práctica clínica en México", en Hispanic Journal of Behavioral sciences, 1, 2, 1979, págs. 117-133.