• No se han encontrado resultados

254 TERCERA PARTE

psicopatología en México'

254 TERCERA PARTE

Como se deriva del último renglón de la tabla I, hay un número bastante mayor de fuentes de tristeza para los varones que para las mujeres. Al aumentar a 200 el número de casos para e! grupo total, se obtienen 34 correlaciones sig- nificativas, casi la mitad de ellas al nivel de significancia de 1 por 1 000.

Tabla 1 Corre1otos de la potencia ofecrivo de lo tristeza en México.

Conceptos a a 9 Owe boja Case alto Agresión-DInamIsma 021 0.33' -004 -0_23 0.27" 0 23" Agreslon.Porenclo 0.27 0.60"' 0.42" 0.13 O 28" 0.36'" 0 37"" 3orrachero-Porendo 0.59"" 0.43" 0.36" 13.43" O51"' 0.47"" 0.46"" 0.43." Clorrochera-Fomlllor 0.31' 014 -0 08 0.22 0.23' Cáncer-Dinornismo 0.18 0.29" -0.0B 0 24 0 24. 0.24' 0 27" Concer.Porencla 0.36' O 6 1"' -0.07 0.4-4" 0.49*** 0.53••• CrImenDinornisrnu 0.31' -0.07 0.24 -0.15 0.28" CrImea-Parencio 0.53." O 32' 046" 022 0.43••• 0 39". 50"" 0.27" Divorcio-Potencia O 50"" D.73••• 0.49." 0.52'" 11.62"- 0 57••• O.63'•• Devórelo-FamIllar 0.60"" 0 26 0.10 0.36' 0.W" 0.37"** O 30" 32"" Dolor-Dhamismo 0.38" -006 56"" 0.41" 049"• 0.47"` Dolor-Porcada 0.34* 0.511" 019 0_27 0.43".• O 23" 27" 0 39"' Dolorfomilior 0.22 0 13 -O 16 0.28" 0 22' e 22' F.orermedad-Dinamisrna 0.23 0_06 0.33' 0.29 0_30" 3.28" Enfermedad.Porencla 0.51*** 0.36' 0.22 040" 0.44"• 031"' 0-37'•' 0.38"• Entierro-Dinamismo 0_23 0.26 0.06 0.16 0 24' 0.22" Entierra-Porencla 0.42" 0.46" -007 0.17 0.40" 0.32"' Hombre-Dinamismo 0.38" 0.10 0.24 -001 0.24• 0.31••• Hambre-Patenclo 0_13 0.36" 0 24 014 0.26" 0.26" Insulro o lo madre-Dinomismo 0.22 019 0.23 0.33' 0.21' 0.28" 0.23' 0.26" Insulto a la madre Pareado 0.08 0.45" 0 29 O 36" 0.27" 0.33" 0.42". Insulto o la madre Familiar 0.42' -0.10 0 15 014 0 29"

Locura-Porencia 0.46'" 0 54"" 0.17 0.41" 0 50'•• 0.29" 0.32'•' 0.411 " Locura-Evoluarlvo 0.07 -0 34' 0.22 0.20 0_21* MiedoOinamismo 0.20 0 19 O 29' 0.22 0.20' 026" 0.25" 0.22' Miedo-Potencia 0_43" 0.47*** 0 33' 0_37" 0.45*" 0.35`" 0.38". 0.42." Miedo-Familiar 0.27 024 C.03 0.16 0.26" 0.20' Muere-Porencta 0.49•" 0.42" 009 45•'• 0.46". 0.27" 0.29" 0.44"' Muerte-Familiar 0_11 0.18 032' -0_03 022' Separación Escuela-Potencia 0.28 0.42" 0.11 043" O 35". 0.27" 0.20' 3 43." Seoarooón Escuclo.Evoluorivo 0.35' 0.12 001 0.1.8 0.24• Separación Escuela-Familiar 0.32' 0.26 -0.07 0.29 O 29" 2.28" 5eperacron Farrillio-Dinarnisrna 0 02 0.33 0.40- 0.28 021" O 30" Separación larnifia-Porencia 0.44" 0 51*** 0.04 0.33' 0.24' 0.42"" Separación Familia-F=0'1111w 0 37" 0.13 0.04 019 025" 21' Sulodio-DInomisrnn 0.18 0 20 006 015 'Suicidio-Palencia U 44" 046." 0.34' 0.54"' 045" 0.44"` 0.39"" Trisreza-Dinamisma 0.28' 0.39" 0 17 3.45" 13.34"" 0.31'" 0.23' O 42". Gisreza-furniriar 0 20 0.33• 0.08 0_26 C 27" 0.27" 0 30" Vejez-Potencio -.0.20 0.40" -3.12 040" 0 40". Yo-Evolucrivo -0.39" -O 01 9.09 -0.13 -0.20• Número de correlaciones signifitarivels 27 26 1 3 1B 38 22 26 32 255 INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS

Hay que reconocer desde un principio que si bien el número de conceptos clínicos críticos escogidos es amplio, faltaron sin duda algunos importantes para estos adolescentes, como sería el caso del concepto reprobar, el que qui- zá quede parcialmente representado con el concepto de separación de la es-

cueta y otros que pudieron haberse obtenido pidiéndoles a los mismos sujetos,

antes de la iniciación del experimento, que indicaran cuáles eran las cosas que les provocaban más tristeza en la vida. Un grupo de conceptos clínicos críticos, que incluyan los derivados clínicamente y los que indiquen los sujetos como provocadores de tristeza, daría resultados más reveladores.

Lo primero que resulta evidente, grosso modo, es que respecto a este gru- po de estresores, las mujeres quedan más ampliamente protegidas de fuentes de tristeza que los varones. Esto es más claro en las mujeres de clase baja que en las de clase alta. Son muchos los escritores estadounidenses que se han preguntado el porqué de la persistencia de una sociocultura mexicana que evi- dentemente somete a la mujer y la despoja de gran número de poderes. Una sencilla explicación es que la sociocultura mexicana protege mucho más a la mujer de la dura lucha por la vida. Esto se observa más claramente en este estudio que en uno anterior respecto a las fuentes de angustia en la cultura mexicana, que también favoreció con menor angustia a las mujeres sobre los hombres, y que indicó, con mayor nitidez que en éste, que son los hombres de clase baja los que más sufren ansiedad (Díaz-Guerrero, 1982).

Es interesante apuntar que mientras que en este estudio existe mayor nú- mero de fuentes de tristeza para la clase media, en el arriba citado encontramos que el número de fuentes de angustia para la clase baja es del doble que para la clase media. Es posible que el llamarle tristeza a la angustia y al miedo sea más favorecido en las clases medias y altas de México que en las clases bajas. Cuan- do menos, mientras las clases bajas sufren más angustia, las medias y altas sufren más tristeza.

Para el grupo total, la amenaza más fuerte de tristeza es el divorcio de los padres. Esto puede ser típico solamente de los adolescentes de la gran metrópoli, pero tiene sin duda gran relevancia respecto de la psicopatología juvenil. Le siguen en importancia el suicidio y la borrachera, que implican el mismo nivel de amenaza de tristeza para estos adolescentes. Esta equivalen- cia entre la borrachera y el suicidio es también clínica y nos recuerda a los autores que han considerado el alcoholismo como una forma de autoaniqui- lamiento. A pesar de que la mayoría de estos conceptos estresores lo son para el grupo total, existen claras diferencias por clase social y, particular- mente, cuando hablamos a la vez de clase social y sexo. Así, encontramos que para la clase social alta las amenazas de tristeza más grandes son: el divorcio, el cáncer, el suicidio, la locura y la muerte, en este orden. Para la clase social baja, el divorcio, el crimen, la borrachera, el dolor y el suicidio, en este orden. Si bien ambas clases coinciden en que el divorcio es la fuente más alta de tristeza, la amenaza es mayor en la clase media y alta que en la clase baja. Así mismo, mientras el suicidio'es el tercero en intensidad de

45", 0.15' 0 16. 0.34m 0.30" 0,22- 0 37", 0.17' O 25" 0 16" 0.22" 0 24" 030„ 15' 0 10•" e 23" 0.40•"' 0.16" 0.361" 0.15' 0.31"' 0.17' O 20" 0.25" (1.33- 0.18" 0.45"" 0.32." 0.22" 37 Grupo ropa

Figuro 3. Las diez más importantes fuentes de trisreza

para los adolescentes de la clase media.

Figura 4. Las diez más imporranres fuentes de rrisieza

para los odolescenres de clase bajo.

256

257

amenaza para la clase alta, es apenas el quinto para la clase social baja. No hay correspondencia respecto al cáncer, que ni siquiera es significativo para la clase baja; y tampoco para el crimen, la borrachera y el dolor, que son marcadamente más importantes para la clase baja que para la clase alta. Por lo que toca al dolor, mientras que es una amenaza considerable para la clase baja, no lo es en absoluto para la clase alta. Hay que recordar que el concep- to del dolor, en México como en España, se refiere no solamente a los dolo- res físicos, sino a sentimientos de pesar, congoja, pena y aun arrepentimien- to. De cualquier manera, los estresores amenazantes, tanto en este caso de la tristeza como en el caso de nuestro estudio anterior sobre la angustia, difieren con la clase social y el sexo, lo cual es importante para el psiquiatra y el psicólogo, quienes no deben anticipar igualdad respecto de los orígenes del sufrimiento psicológico humano.

Puesto que, como dijimos anteriormente, al intervenir el sexo, además de la clase social, las amenazas de tristeza se hacen mas típicas en cada grupo, Por eso decidimos dedicar la mayor parte de este trabajo al análisis e interpre- tación de los resultados correspondientes a estos cuatro grupos. De hecho, y para facilitar la labor clínica de los psiquiatras y psicoterapeutas en contacto con los problemas humanos de la vida diaria, hemos decidido presentar los resultados para estos cuatro grupos en forma de figuras. Así las figuras 2, 3, 4 y 5 representan, respectivamente, las 10 más importantes fuentes de tristeza para los adolescentes de clase baja y clase media.

Figuro 2. Las diez más imporranres fuentes de tris reza

para los adolescentes de clase baja.*

Las figuras representan los porcentajes proporcionales de las diez más importantes amena- zas de tristeza (correlatos de la potencia de la tristeza).

TERCERA PARTE

258

Figuro 5. Las diez más imporranres fuenres de rrisreza

para las adalescenres de clase media.

Antes de iniciar la interpretación comparativa valdría la pena hacer con- ciencia del presupuesto fundamental de este estudio, que consiste en consi- derar que mientras mayor sea la correlación de un estresor con la amenaza de la tristeza en un grupo dado, más será fuente de tristeza en los sujetos. Esto, que parece obvio, es importante verbalizarlo. Lo interesante de este enfoque es que permite determinar de manera económica, al igual que en el estudio anterior sobre la angustia, las principales fuentes de tristeza en grupos de suje- tos mexicanos. Si bien se ha tomado a los adolescentes mexicanos con nueve años de estudio como coherente y racionalmente representativos de lo que es más o menos importante en la cultura mexicana, es necesario indicar que los resultados son definitivos sólo para la muestra estudiada y para todos aquellos adolescentes del Distrito Federal a los que la muestra representa adecuada- mente. Sería interesante que otros investigadores, siguiendo nuestro método, determinasen las fuentes de angustia y de tristeza para los adultos normales y para los adultos que padecen distintos trastornos en el Distrito Federal. El método y el instrumental son quizá la aportación más importante de este tra- bajo. Dada la naturaleza correlacional de los resultados, es indispensable señalar que si bien, por ejemplo, la idea del suicidio es fuente de tristeza y de presión, esta última, al relacionarse significativamente con el concepto de sui- cidio, interviene, de acuerdo con su intensidad, en la posible realización del mismo. En este trabajo sólo exploraremos a los estresores como fuente de tristeza. El lector queda avisado de que ésta, a su vez, les puede dar vida. Lo que resulta evidente en las figuras 2, 3, 4 y 5 es la enorme variabilidad que tienen las fuentes de la tristeza cuando se considera no sólo la clase social, sino también el sexo. Así, la primera fuente de tristeza es completamente dife-

CAPÍTULO 14. TRISTEZA Y PSICOPATOLOGÍA 259