6.1. Las características del proceso: de los semiconductores al producto final
El proceso productivo de electrodomésticos usa componentes provenientes de la transformación de la chapa adquirida a la industria siderúrgica, allí se inicia un proceso de adecuación de la misma (incluye corte, pintado, dotación de características que conviertan al producto en durable, entre otros) y posterior ensamble de piezas utilizando elementos eléctricos, electrónicos y motores. Por lo tanto, además de la chapa se requieren diversos insumos:
1) Producción primaria: Conductores, y semiconductores, acumuladores, artefactos de control y administración de la energía eléctrica, etc. Asimismo, en cualquiera de los eslabones se incorporan insumos y productos terminados de otros rubros (plásticos, caucho, pinturas, barnices, etc.).
Los conductores son materiales que puestos en contacto con un cuerpo cargado de electricidad, la transmite a todos los puntos de su superficie. Los semiconductores son elementos que se comportan como conductores o como aislantes dependiendo de diversos factores, como por ejemplo el campo eléctrico o magnético, la presión, la radiación que le incide, o la temperatura del ambiente en el que se encuentre Los mejores conductores eléctricos son los metales y sus aleaciones.
Los conductores electrónicos se desarrollaron a mediados de la década del ’40 en los Estados Unidos, donde se buscaba generar equipos de radio más pequeños y móviles para comunicarse durante la Segunda Guerra Mundial. Así, se empezó a utilizar este producto el que se consideró en su época como una maravilla por lo compacto, comparado con el tamaño de los tubos al vacío que proveían en aquel entonces servicios de radio. A partir de 1950 el tamaño de los dispositivos electrónicos se ha reducido. En 1960, se empezó a usar la palabra microelectrónica, donde un bloque de silicio de un área de 0,5 cm² –actualmente conocido como chip- podía contener de 10 a 20 transistores con varios diodos, resistencias y condensadores. Hoy en día tales bloques pueden contener varias docenas de miles de componentes. A medida que la microtecnología electrónica se desarrolló, se aplicó a computadoras comerciales y se diseñaron diferentes dispositivos portátiles como las calculadoras. Este tipo de tecnología fue potenciada ganando un importante impulso en Japón en la década de 1980, y se hizo popular en todo el mundo a mediados de la década de 1990 (Coombs, 2001). La tecnología de semiconductores fue desarrollada en los años '60 y se volvió ampliamente utilizada a fines de los '80, y son la base de la electrónica, y se debe a los desarrollos de IBM y Siemens. Con el tiempo, la estructura de los componentes fue rediseñada para que tuvieran pequeños contactos metálicos que permitiesen el montaje directo sobre la superficie del circuito impreso. De esta manera, los mismos se volvieron mucho más pequeños, livianos y la integración en ambas caras de una placa se volvió más sencilla Esta tecnología permite altos grados de automatización, reduciendo costos e incrementando la producción. Los semiconductores pueden pesar hasta 0,5 mm y costar entre un cuarto y la mitad que los componentes “through hole” que se usaban anteriormente (Bussarakon, 2002).
La evolución del mercado y la inclinación de los consumidores hacia productos de menor tamaño y peso, hizo que este tipo de industria creciera y se expandiera. En la actualidad casi todos los equipos electrónicos de última generación están constituidos por este tipo de tecnología: LCD, DVD, reproductores portátiles, celulares, laptops, por mencionar algunos.
2) Producción intermedia: incluye la fabricación de motores, generadores y transformadores eléctricos, fabricación de hilos y cables aislados, acumuladores y de pilas y baterías primarias, lámparas eléctricas y equipo de iluminación.
El motor es una máquina diseñada para convertir la energía útil en el movimiento mecánico. Los motores de conversión de energía térmica en movimiento vienen en muchos tipos. El más común son los motores de calor, tales como un motor de combustión interna que normalmente se quema un combustible con el aire y utiliza los gases calientes para generar energía. Motores de combustión externa, tales como máquinas de vapor utilizan el calor para generar movimiento a través de un fluido de trabajo por separado. Otro tipo común de motor es el motor eléctrico. Esta toma energía eléctrica y genera movimiento mecánico a través de diferentes campos electromagnéticos. Otros motores, incluyendo los neumáticos, son impulsados por aire comprimido, y algunos motores pueden ser impulsados por energía elástica, como resortes.
En el uso común, en el motor se quema o consume combustible, y se diferencia de una máquina eléctrica (es decir, de un motor eléctrico) que el poder que deriva sin cambiar la composición de la materia. Un motor por lo tanto, puede servir como un primer motor, un componente que transforma la corriente, o cambios en la presión de un fluido en energía mecánica. Un automóvil propulsado por un motor de combustión interna puede hacer uso de varios motores y bombas, pero al final todos derivan su poder de tal dispositivo el motor. En el uso moderno, un motor se utiliza para dispositivos capaces de realizar trabajo mecánico. En la mayoría de los casos el trabajo se produce al ejercer fuerza lineal, que se utiliza para operar la maquinaria que puede generar electricidad, bomba de agua, o comprimir el gas. En el contexto de los sistemas de propulsión, el motor utiliza el aire atmosférico para oxidar el combustible en lugar de suministrar, llevado oxidante independientes, como en un cohete. Estos motores, son producidos por herramientas y maquinarias enumeradas anteriormente, como cabezas de cilindros, pistones, camisas, válvulas, bielas, anillos de pistón, cojinetes, cigüeñales. Estos luego, son producidos como se observará mas adelante, por compañías como la alemana Bosch, la americana General Electric, o la industria automotriz, que producen los motores para sus propios productos y venden el excedente, o bien, son producidos directamente por empresas autopartistas, que ensamblan estas partes, y las venden a los sectores demandantes. Los productos finales son variados. La Línea Marrón (se llama así porque antes, el color tradicional de estos equipos era marrón) incluye básicamente productos con relación al audio y video, es decir, equipos de música, televisores, reproductores DVD, etc. La Línea Blanca (llamada así por la misma razón) incluye productos electrónicos que por lo general, se instalan y no se movilizan de un lado a otro, es decir, cocinas (eléctricas o de gas), frigoríficos, lavadoras, secadoras, termotanques, etc. Finalmente, los "Pequeños Electrodomésticos" (o línea amarilla, aunque es menos común): estos son los electrodomésticos movibles, básicamente de cocina, lavandería y de cuidado personal, e incluyen planchas, secadores, aparatos de cuidado personal como depiladoras, máquinas de afeitar, cepillos eléctricos, o de uso en la cocina, por ejemplo batidoras, picadoras, tostadoras, etc. Las aspiradoras forman otra categoría distinta que se conoce como Small Domestic Appliances (SDA). Una característica frecuente de los electrodomésticos es que pueden tener requisitos sustanciales de la electricidad y necesitan cableado eléctrico, esto limita dónde pueden ser colocados en un hogar. La línea blanca se diferencia básicamente de las otras dos, ya que son grandes, difíciles de mover, y generalmente se fija en un lugar. Las computadoras y periféricos con sus respectivos accesorios pertenecen al grupo de la "Informática y Automación" y los teléfonos, fijos y móviles, al de "Equipamientos de Telecomunicaciones".
Una de las alternativas para alcanzar un desarrollo más completo e integrado del complejo electrónico pasa por la terciarización dentro de la cadena productiva. Por lo general, se importan desde países periféricos los productos que se necesitan para realizar el bien final, pero el ensamblado y diseño de la carcasa donde se introducen esos elementos, y el testeo de los productos se hace en el país consumidor. De esta forma, se analizan los gustos y necesidades de cada mercado. La etapa de montaje final y los testeos de productos agregan muy poco al valor final de los bienes. La diferencia está en la tecnología embutida en ellos, vale decir que los componentes utilizados tienen una producción centralizada por algunos pocos países. Estos últimos, tienen desarrolladas las matrices, y éstas son producidas cada vez más con alta tecnología, a la cual no pueden acceder todas las compañías de electrónicas mundiales. Por ejemplo, LG Electronics, tiene 73 subsidiarias a lo largo del mundo que producen y diseñan televisores, electrodomésticos y dispositivos de telecomunicaciones, aunque su casa de matricería está en Corea del Sur.
Box: Tierra del Fuego, el lugar de armado de productos electrónicos de Argentina
Hasta la década del '60, Tierra del Fuego estaba dedicada a la producción ganadera (ovinos para producción de carne y lana). Luego comenzó la explotación del petróleo y gas en extremo norte de la isla. El comienzo de la industrialización está dado a partir de la sanción de los regímenes de promoción industrial, a mediados de los '70, dándole ventajas impositivas, como el no pago del IVA y Ganancias, la importación sin arancel, etc. (Ley 19640 régimen de promoción industrial). Esta industria se vincula más que nada a los electrodomésticos, cuya producción está destinada al mercado interno -puede presentar altibajos ya que depende del nivel de consumo del mercado doméstico-. La reciente sanción de la ley 26539 otorga un impulso estructural al desarrollo económico- industrial de la región, siendo ello un complemento necesario para compensar los costos económicos de producción en todo su espectro, dados entre otras cosas, por la lejanía que existe entre los centros industriales históricos de la Argentina con esta zona austral. De esta forma, también se explica el crecimiento de la población: de 7 mil personas, en 1960, la provincia pasó a tener más de 127 mil en 2010, creciendo más de 17 veces. Hoy, según el Ministerio de Economía de la Argentina, el 100% de los productos electrónicos que se producen en el país se realizan allí.
Actualmente, en Tierra del Fuego existe un centro de maquilas de productos electrónicos donde se destacan BGH, Radio Victoria y NewSan que integran el grupo de los tres grandes fabricantes de productos electrónicos en la zona franca de Tierra del Fuego. La más importante de ellas, NewSan es mayoritariamente de capital argentino, y nació en 1991 de la fusión de la local Sansei (licenciataria de las marcas Aiwa y Sansui) con la japonesa Sanyo Electric Trading Co. que posee actualmente el 28% de las acciones. En las 5 plantas que posee en Ushuaia, NewSan emplea a 3.000 personas para el ensamblado de aparatos de aire acondicionado, LCD, monitores, decodificadores, computadoras y máquinas fotográficas, entre otros. Tiene varias marcas propias -Sanyo, Philco, Atma, Noblex- y fabrica otras bajo licencia -Sony, JVC, Pioneer, LG, Alcatel, Motorola. Técnicos e ingenieros de estas empresas están instalados en Tierra del Fuego para monitorear todo el proceso de ensamblado en las plantas –como se explicó anteriormente bastante más sofisticado de lo que puede pensarse- y certificar la calidad del producto.
Los activos de Newsan ascienden a 3.600 millones de pesos y en 2012 sus ventas alcanzaron un valor de 5.750 millones de pesos. Por citar sólo algunos productos, en aire acondicionado, NewSan abastece el 45% del mercado, y en LCD y televisores, el 38%. Además, el 30% del total de notebooks y netbooks que se producen en Tierra del Fuego sale de sus plantas. A fines de 2011, este grupo industrial inauguró en Ushuaia su 5ª planta de productos electrónicos en la ex fábrica Aurora Grundig, cerrada a mediados de los 90. Además, está construyendo una 6ª planta ensambladora y un gran centro logístico (15.000 metros cuadrados cubiertos) para administrar y almacenar los containers con insumos que importa de Asia
6.2. Semiconductores. Del dominio japonés a la descentralización
El mercado mundial de semiconductores estaba valorado en más de 299 mil millones de dólares en el 2011, el doble de 1999, según la Semiconductor Industry Association (SIA). Asia Pacífico produce por 160 mil millones de dólares (56%), empujado por Taiwán, Malasia, Tailandia, Indonesia, Filipinas, China y Vietnam., pero son EE.UU (18% del total) y Japón (14%) los lideres a nivel individual. Estos datos reflejan un gran cambio si pensamos que ambos países habían llegado a dominar el 75% del sector en el principio de los ’90, en ese entonces Asia Pacífico representaba sólo el 25%.
En línea con lo expuesto, hasta la década del ’90, las empresas japonesas Nec, Toshiba, Hitachi, Fujitsu, Mitsubshi, y Matshushita, tenían más del 60% del mercado de los semiconductores. Sin embargo, por entonces aparecen las americanas Motorola, Intel, y Texas Instruments, y se produjo un dominio compartido de compañías japonés- americano de más del 75% del sector por ingresos percibidos. A partir del año 2000, la irrupción de la italo-francesa STMicroelectronics, la surcoreana Samsung, la alemana Infineon -que es una subsidiaria. spin-off- de Siemens, la holandesa Philips, entre otras, significó que el dominio de los países más desarrollados se fuera diluyendo. Actualmente, la Intel Corporation de EE.UU., domina el mercado, con una participación del 13,2%, seguido por Samsung Electronics de Corea del Sur. Entre las primeras 20 compañías dominan el 65% del mercado, cuando en 1990, ese mismo número de
empresas dominaban el 100%. Actualmente hay menos concentración, la producción se ha ido descentralizando, y se trata de una tecnología madura.
En este contexto es muy interesante el caso taiwanés. En 1987, se abrió un nuevo mercado con la Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) gracias a su “modelo de fundición”, el cual se basa en la separación de la planta de fabricación de semiconductores y la planta de diseño. Debido a esto, un nuevo tipo de empresas fueron fundadas, conocidas como empresas de semiconductores sin fábrica. En 1994, sólo había tres compañías sin fábrica, Cirrus Logic, Adaptec, y Xilinx, cada uno con ingresos superiores a los U$S 250 millones. Luego surge también Nvidia, Broadcom y Cyrix que elaboraron productos a precios competitivos, en beneficio de los consumidores e impulsaron el mercado global de dispositivos informáticos. Estas no tienen ninguna capacidad de fabricación de semiconductores, sino que contratan la producción de un fabricante, que se concentra directamente en la investigación y el desarrollo de circuitos integrados. Esto ofrece varias ventajas: en primer lugar, no se venden semiconductores terminados por lo que nunca van a competir directamente con los productores finales; en segundo lugar, se puede ampliar la capacidad de producción a las necesidades de un cliente, que ofrece la posibilidad de producción en línea a gran escala. Por último, ofrece un "COT-flow", es decir le permite al cliente realizar su propio proceso de diseño, desde el concepto hasta el diseño final.
Luego, Taiwán entró en el modelo “pure play”, las compañías de semiconductores que no ofrece una cantidad significativa de productos con circuitos integrados de su propio diseño, sino que opera plantas de fabricación de semiconductores para la producción de circuitos integrados para otras empresas. Mientras que como contrapartida, aparecen los Dispositivos Integrados de Fundición – IDM por sus siglas en inglés- donde compañías como Texas Instruments, IBM y Samsung se unen para ofrecer servicios, siempre y cuando no haya conflicto de intereses entre las partes interesadas. El modelo ha sido validado aún más por la conversión de los IDM a un modelo completamente sin fábrica. Hoy en día la mayoría de los principales productores de conductores ya analizados como
Freescale, Infineon, Texas Instruments y Cypress Semiconductor han adoptado la práctica de la subcontratación de fabricación de chips como una estrategia de producción significativa.
Entre dichas empresas subsidiarias se observa la preponderancia de empresas taiwanesas, en particular en fundiciones Pure-play, ya sea los casos de TSMC, UMC, y Vanguard. Entre estas tres empresas dominan el 60% del mercado mundial.
Otro punto central para entender los diferenciales de complejidad en el sector surge del análisis de las compañías líderes en la producción de equipos y servicios para los semiconductores, porque en este segmento los líderes cambian radicalmente: ya no son empresas taiwaneas sino la Applied Materials de EE.UU., la Tokyo Electron de Japón, y la holandesa ASML. Estos incluyen MEM, circuitos integrados, así como servicios de apoyo, y sistemas adaptados. (Las pantallas planas no se incluyen).