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CAPÍTULO 4: MARCO TEÓRICO Y METODOLÓGICO

4.2. Fundamentación teórica

4.2.3. El comportamiento de los proveedores educativos en el mercado

Aunque el análisis de los comportamientos de los proveedores en el mercado educativo ha sido abordado tanto desde la disciplina económica y como desde la sociología, en algunos casos de manera complementaria (Davies y Adnett, 1999), ambas aproximaciones guardan diferencias de carácter ontológico significativas y que deben ser consideradas a la hora de analizar los métodos y resultados obtenidos. En el caso de la economía, los estudios realizados se han centrado en analizar los efectos de la competencia entre las escuelas principalmente sobre los resultados de los alumnos u otros indicadores cuantitativos. Básicamente estas investigaciones analizan hasta qué punto la competencia estructural derivada de la adopción de políticas pro- mercado actúa como variable capaz de explicar los resultados de los alumnos (ver Belfield y Levin (2002) para una completa revisión de la literatura publicada para el caso de EE. UU). De manera sintética, estas investigaciones se han centrado en analizar la capacidad de diversas intervenciones políticas (vouchers, escuelas chárter, programas de elección escolar) para generar mayores o menores niveles de competencia estructural; y como dicha competencia ha afectado a los resultados académicos de los estudiantes y otras dimensiones del sistema educativo. Para Jabbar (2016a) las aproximaciones desde la ciencia económica al análisis de las dinámicas del mercado educativo han tendido a dar un excesivo protagonismo a las decisiones y comportamientos de los agentes implicados en el mercado educativo, subestimando cómo las características del contexto y de la estructura social pueden influenciar las elecciones y los comportamientos de las instituciones educativas y de

las familias. Estas aproximaciones, frecuentemente apoyadas en las teorías económicas neoclásicas, son lo que Granovetter (1985) denomina “undersocialized” concepciones de la acción humana. Por otro lado, la autora considera que los análisis de las dinámicas de los mercados educativos desde la disciplina de la sociología han tendido a sobrevalorar la importancia e influencia del contexto y de la estructura social, subestimando, de este modo, la capacidad los actores involucrados en el mercado educativo para adoptar comportamientos estratégicos como respuesta a los entornos de mercado, lo que Grantovetter (1985) denomina concepciones oversocialized de las dinámicas del mercado.

Ambas perspectivas plantean ventajas e inconvenientes a la hora de examinar las dinámicas del mercado educativo. Mientras los estudios que han analizado las dinámicas de competencia desde la disciplina económica han sido eficaces para determinar la capacidad de las políticas de mercado para activar o inhibir los comportamientos de las escuelas esperados por la teoría del mercado educativo, los análisis de carácter sociológico han profundizado en cómo la estructura social condiciona los posibles efectos de las políticas pro-mercado. Sin embargo, en ambas aproximaciones se omiten dimensiones indispensables para comprender los efectos de las políticas pro-mercado. Aunque cabria matizar la vinculación que establece la autora entre aproximaciones disciplinares y las dimensiones que condicionan las dinámicas de los mercados educativos, las diferencias subrayadas por Jabbar (2016) nos remiten a un debate tradicional entre estructura y agencia en el análisis de los fenómenos sociales que ha ocupado gran parte del debate de la disciplina sociológica (Giddens, 1984; Archer, 1995; Hay, 2002). La autora considera que es necesario superar dicha dicotomía o dualidad en el análisis del comportamiento de los proveedores educativos considerando que estos agentes tienen comportamientos estratégicos pero que a su vez se encuentran condicionados y delimitados por factores sociales, económicos y políticos.

Therefore, it is most helpful to consider school leaders’ responses to competition as strategic, but within the confines of particular social, economic, and political structures. Rather than autonomous rational agents, school leaders in education markets are constrained by a number of structural factors related to their places in social networks or market hierarchies. (Jabbar, 2016a:401)

Con el objetivo de superar la dicotomía planteada por Jabbar (2016a) entre la influencia de la estructura y la capacidad de agencia de los proveedores educativos se ha estructurado un marco teórico que permite contemplar ambas dimensiones en el análisis del comportamiento de los proveedores educativos. Con este objetivo se utilizan dos desarrollos teóricos que permiten profundizar en los factores que

condicionan las respuestas de las escuelas, las fases que determinan dichas respuestas y los objetivos perseguidos. El marco analítico de la re-contextualización45

de las escuelas desarrollado por Stephen J. Ball, Meg Maguire y Annette Braun en el marco del proyecto de investigación “Policy enactments in the secondary school: theory and practice” resulta especialmente útil para establecer los mecanismos de influencia del contexto sobre las respuestas de las escuelas a una política educativa y para establecer los diferentes momentos o fases que configuran dichas respuestas. Por otro lado, el marco analítico de las lógicas de acción, aplicado al ámbito de las instituciones escolares por el proyecto de investigación Regulation and Inequalities in European Education Systems (Reguleduc), es un instrumento que permite analizar los objetivos perseguidos por las escuelas a través de las respuestas desarrolladas. Ambos desarrollos se combinan durante la fase empírica del trabajo de investigación, delimitando aquellos factores que influencian, los momentos que determinan y los objetivos perseguidos por las respuestas de las escuelas.